¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

viernes, 31 de mayo de 2013

Reseña: "Red Hood and the Outlaws Annual" #1

Es como si las infinitas plegarias de los fanáticos de Jason Tood y su equipo se hubiesen, al fin, escuchado. Desde que Tynion IV asumió el mando de la serie, los seguidores de la misma caminamos sobre un terreno pantanoso, en que no sabíamos presisamente qué era lo que estaba pasando con la calidad de la entrega. Y es que los primeros dos números del nuevo guionista habían resultado bastante débiles en cuanto al progreso de la trama; no se podía culpar a nadie por perder la fe en "Red Hood and the Outlaws".

Pero ahora, con un apartado gráfico que nos hace olvidar el exceso de suciedad de Julius Gopez y con una trama que parece ir directamente hacia adelante -sin dejar de aclarar la ambigüedad del pasado- la serie tiene pinta de solidificarse para pasar a un siguiente nivel. Comencemos:

En medio de un paraje de abundante vegetación tropical, un grupo de misteriosas siluetas tortura a un atormentado criminalucho, quien está, ensartado (literalmente) en un montón de brochetas gigantes. El desafortunado, que pide una pizca de piedad, parece haber tenido objetivos que se encontraban con los de estas misteriosas siluetas. Por cierto que una de ellas tiene características animalescas, y cuando finalmente utiliza sus garras para ejecutar al desgraciado, comprendemos que no es necesario tener la capacidad deductiva de Batman para comprender de quién se trata. Lo anterior se hace más evidente cuando se menciona a un tal "Maestro" y el dueño de la silueta afila sus garras a un árbol. Incognitas nivel Dora la Exploradora. Pero no se engañen, queda un montón de emoción por delante.

Y claro, se abre un abanico de relatos paralelos muy bien desarrollados. Primero vemos como una nave se dirige a la isla de los Outlaws, pero es interceptada por unos robots y derribada, dejando a su piloto -de guante verde o más bien esmeralda- emerger a duras penas de ella. Al mismo tiempo, Jason, en el escondite de su grupo de compañeros - que son completamente desconocidos tras haberse borrado la memoria - busca respuestas. Para él, la mirada de Roy y Kori inspira confianza; cree que efectivamente eran sus compañeros. Sin embargo, cuando les consulta acerca de la rectitud moral de su actuar, intuye que la respuesta es mucho más falsa. Esto es algo que el Ex-Robin confirma al acceder a uno de los supercomputadores de los Outlaws y percatarse de su verdadera naturaleza: una naturaleza que roza el asesinato.

Pasamos a la acción con Roy, quien se encuentra descansando al lado de Starfire, aún contemplativo por las ambiguas revelaciones de "Red Hood And The Outlaws" #20 y por el drama que supone estar anclado a un pasado de decepciones y vicios. Pues bien, siguiendo en la línea de los recuerdos, nos topamos con una más de las interesantes revelaciones de este cómic. Ante el desastre a nivel psicológico en su mente, el joven arquero, en vez de optar por terapias alternativas, flores de bach o hipnosis, pone su destino en las manos de una alternativa un tanto más "clínica". Sí, optó por un psiquiatra. Pero no cualquiera: el psiquiatra de Roy, en tiempos antiguos, era ni más ni menos que Hugo Strange. Podríamos decir que fue este villano quién implantó en Arsenal la desconfianza con Green Arrow, detonando el posterior quiebre entre estos dos antiguos amigos.

Y es aquí donde debo ser prudente, y para no marear al fiel lector de esta reseña, acotarme a los hitos más importantes de este cómic: una de las particularidades de la presente entrega es que, por medio de flash backs, nos explica de manera súmamente clara la relación entre los dos arqueros en esta nueva continuidad. Resulta que Roy, además de alcoholico, era también un genio en el diseño tecnológico de más alto nivel -aún queda esperanza para los borrachines- y se encargaba de asesorar a Green Arrow en sus misiones, desde la guarida que ambos compartían; era una especia del rol a lo "Oracle", en el añorado universo pre-New 52. Su relación estaba llena de altibajos, riñas y posteriores perdones. Sin embargo, al parecer, el punto de quiebre definitivo fue cuando Arsenal quiso salir de su labor de "oficina" a ayudar a Oliver hombro a hombro. Esto último no fue bien tomado por el Arquero Esmeralda, quien descartó de plano la posibilidad por no querer sentirse responsable por la muerte de un joven sidekick. Y es ahí donde la cizaña del Dr. Strange sembró las semillas de un inevitable quiebre.

En el presente otra vez, una vez sabida la obviedad de que era Green Arrow quien estrelló su nave contra la isla, la narración nos lleva al encuentro entre los dos arqueros. El antiguo mentor le aclara a su pupilo que su presencia es para advertir sobre la jugosa suma que alguien ha puesto por las cabezas de los Outlaws, y por ende, para ayudar. Tras una serie de discusiones, los héroes se percatan de la trampa en la que, al mismo tiempo, estaba cayendo la ingenua Kori y acuden en su ayuda. Esta trampa, cuya gestora asegura causó de la muerte de Starfire, fue puesta por otro personaje reciclado de la antigua continuidad, y que se añade al elenco estable de villanos en contra de Jason y compañía: Cheshire. Tal como lo señaló nuestro amigo Lichu en un artículo reciente, es probable que esta villana se incorpore en el marco del mes de los villanos que la DC viene cocinando.

Para resumir, de aquí en adelante nos embarcamos en una secuencia de acción que abarca montones de páginas, con una calidad atrapante, que a pesar de ser extensa, no nos aburre en lo más mínimo. Esto se debe al buen tratamiento que Tynion IV hace de la acción, entregando un montón de información relevante en los diálogos (de hecho, por medio de estos diálogos, nos enteramos que la relación amorosa entre la asesina y el arquero carmesí que existía en la continuidad antigua, se retoma en los New 52, siendo abordada como un elemento en el pasado de Harper). Jason termina su ausencia, y en una actitud típica de un confundido enfermo de alzheimer y aún atónito por sus recientes descubrimientos acerca de su verdadera identidad, se integra a la pelea, pero sin saber bien cuáles son los bandos. Cheshire le aporrea cuerpo y mente sin piedad, introduciendo venenosas frases que hacen titubear más y más a Red Hood sobre la cualidad moral de todos los actos que habían definido su vida antes de perder la memoria. La aparentemente invencible asesina es velozmente removida del lugar por una recuperada Kori, quien logra alejarla del lugar, pero no asestarle el golpe de gracia, ya que la asesina se escabulle y deja a la Princesa Alienígena hablando sola, no sin antes asestar un comentario típico de ex a actual amante.

Y posteriormente, viene la calma después de la tormenta. Aunque en realidad las asperezas, lejos de limarse, se incrementan. Y es que Jason no puede creer que le hayan mentido acerca del verdadero actuar de los Outlaws. Con Green Arrow de testigo, los muchachos le comentan al Ex-Robin que "a veces nos pasamos de la raya, pero somos buenas personas". Esto último me parece súmamente interesante, ya que en veinte entregas y un Anual, es la primera vez que se menciona la particularidad de la moral de este grupo de héroes: a diferencia de la mayoría de los superhéroes de moral pseudo cristiana de la DC, los Outlaws pueden matar si lo consideran necesario. Este debería ser, en mi humilde opinión, uno de los ejes principales de la serie. Oliver también insiste en tratar de arreglar las cosas con Roy en ese momento, pero el rencor es mucho. Y Jason, por su lado, decide retirarse en busca de su propio destino, adhiriéndose a la nave de Green Arrow (quien al parecer se incorporará como un personaje recurrente de la serie), dejando una nota a los Outlaws, quienes, una vez más, se quedan preocupados por el incierto sendero que trazará su amigo.

Y para finalizar, vemos a Chesire regresar donde los otros dos asesinos la esperan. Se revela el verdadero propósito de la intervención de la asesina - que era separar a Jason del grupo, ya que el objetivo que persigue esta banda tiene mucho más que ver con él que con Roy y Kori - y conocemos quién era el artífice detrás de este grupo. No lo voy a decir, porque más arriba ya lo spoleé y en realidad es súmamente obvio.

Wow. Qué pedazo de entrega. El contraste con las anteriores es abismal: hay acción por doquier, intenciones muchísimo más claras y conceptos interesantes que se manejan en este cómic. Nos encontramos ante un Roy Harper mucho más bien desarrollado, comprensible e interdimensional. Un héroe súmamente  interesante, con un trasfondo realista y muy bien trabajado. La participación de Oliver también fue fenomenal, humorística y con una interesante dinámica entre él y su pupilo. El tema de la pérdida de memoria de Jason, por otro lado, a diferencia de las entregas anteriores, ahora aparece como un tópico que abrirá múltiples posibilidades narrativas, en vez de un retroceso. Además, debo confesar que estoy súmamente entusiasmado con la presencia de villanos con una motivación real y con un modus operandi definido; esto porque estaba cansado con la ambigüedad moral de todos los personajes espirituales de All Caste. Para coronar todo esto, la presencia de Hugo Strange resulta ser altamente inquietante. No sabemos muy bien cuál es su real propósito, pero sin duda hay algo oscuro que irá creciendo a medida avanza este arco argumental.

Y el apartado gráfico, otro acierto. El trabajo de Al Barrionuevo es súmamente cautivador, sin ser sucio como el trabajo de Gopez, es igualmente y más lleno de expresión. Los distintos procesos de Roy Harper y su relación con Oliver, son plasmadas en dibujos llenos de emotividad, donde los rostros -las miradas perdidas, de desilusión o entusiasmo juvenil- son súmamente bien tratadas. Es muy cautivador como se trabajan los bizarros inventos de Arsenal y los entornos naturales de la Isla, así como la perturbadora aparición de Strange en el pasado de uno de nuestros héroes, está subrayada con un estilo un tanto difuminado. ¿Veremos a este equipo trabajar en la próxima entrega? Lamentablemente, según la DC, no. Tendremos que volver a Julius Gopez, esta vez, esperando que sepa lo que hace.

En síntesis, no sé si un Anual tiene como requisito ser de muchísima mejor calidad que los números regulares de la serie, pero para mi gusto, este es la mejor entrega de "Red Hood And The Outlaws" hasta el momento. Emoción, acción, nuevas interrogantes y respuestas a destajo. Realmente me quedé respirando cansado después de tan vertiginosa lectura. ¿Les pasó parecido? ¿Diferente? Atento a sus opiniones.

3 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

Mis felicitaciones por tu excelente reseña. En buena hora se ha hecho este cambio de reseñista. Aplaudo no solo lo que supera (que no es demasiado mérito a decir verdad) si no su excelente calidad y redacción.

Adán Velasco dijo...

Concuerdo en que el arte del anual es increible, sin embargo no puedo decir lo mismo del guion. Mientras que Tynion demuestra tener un buen agarre de Roy como personaje(y aún así hay ciertas inconsistencias pues las pocas veces que aludio Lobdell su pasado con GA, Roy asumia completamente la responsabilidad y admitía que fue el quien le fallo a Ollie y no al revés), a Starfire la ha vuelto una mujer débil y acartonada cuyo mayor 'atractivo' ahora es el asunto de la memoria. Fuera de la pullas en el combate, todo el dialogo referente a ella es sobre su memoria. Pero Jason es el peor caso, definitivamente creo que no comprende su personaje e incluso se contradice solo, al final del número anterior estaba feliz con no recordar nada y no tenía ningún interés en averiguarlo y sin razón aparente ahora no puede vivir sin saber de su pasado (la escena del comienzo habría sido mucho mejor de haber ocurrido después del ataque de Cheshire)Y Cheshire me parece un personaje insoportable, barriendo el piso con todo el mundo solo para demostrar lo peligrosa que es y con una personalidad horrible.

Realmente muy decepcionado con la dirección de la serie.

artemisa wayne dijo...

me gusto... No se si me encantó... Pero admito que ver a roy y oliver juntos me llegó... Al igual que volver a ver a chashire. Espararé a porx numeros para ver si de verdad va por buen camino... Espero que si... Como siempre tus reseñas son muy acertadas! Saludos