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miércoles, 12 de junio de 2013

Hoy la espera finalmente ha concluído. El primer capítulo de "Zero Year" ya vio la luz del día y debo decir que las cosas se ven muy prometedoras. Antes de continuar, si bien esto ya lo hemos mencionado anteriormente, vale decir que esta historia no pretende reemplazar o reescribir "Year One" de Miller y Mazzucchelli, sino más bien tomar los puntos más importantes allí expuestos y encajarlos en un contexto coherente según los cambios de continuidad que ha habido desde iniciados los New 52. Les guste o no les guste, todos sabemos que algo así era más que necesario ya que el reboot ha cambiado radicalmente muchos detalles del pasado del Bativerso, el cual hasta hoy continúa siendo una maraña de enredos temporales que no hace más que confundirnos descomunalmente.

Ahora si, pasemos al cómic en cuestión. Como de costumbre, iré comentando detalladamente lo que ocurre en la revista para luego pasar a hacer un análisis un poco más exhaustivo de los hechos, avisándoles de antemano, claro, que tengan cuidado con los spoilers y sigan leyendo bajo su propia responsabilidad si así lo quieren.

Lo cierto es que a priori de que iniciara "Death of the Family", me había leído todas y cada una de las entrevistas realizadas tanto a Scott Snyder como a Greg Capullo y a los demás involucrados en este arco. Esto, a largo plazo, no solo terminó arruinando ciertos momentos de la historia debido a comentarios previos de los autores sino que además elevó mis expectativas por los cielos, haciendo que en consecuencia yo mismo la "inflara" constante e innecesariamente cuando a fin de cuentas terminó siendo una historia de buena a regular que no dejó una huella o marca tan grande como se esperaba. Si, la Bati-Familia se dividió y la confianza de ellos para con Batman se quebrantó parcialmente, pero más allá de esto y de algunos muy buenos momentos a lo largo del relato, las cosas terminaron como siempre. Es por este motivo que decidí casi no informarme de cara a esta historia tan particularmente prometedora, siendo que recién la semana pasada y en los últimos dos días leí algunas solo palabras al respecto del escriba neoyorkino. Una de las cosas que dijo y que me llamaron la atención fue que pretendía iniciar este número con las cinco páginas más alocadas, misteriosas y desconcertantes que jamás ha escrito para un cómic Batmaníaco y, tras surcar dichas páginas varias veces, hay que reconocer que Snyder cumplió su objetivo con creces puesto que esta secuencia inicial resulta ser tan sorprendente y desorbitante que atrapa al lector de una manera pocas veces vista, o al menos eso fue lo que pasó conmigo.

Es así que todo comienza en un escenario cuasi post-apocalíptico que tiene lugar hace seis años y combina elementos al estilo "The Walking Dead" y "The Last of Us", presentándonos una Gotham City destruída y aparentemente abandonada, donde la naturaleza está a sus anchas y los pocos habitantes que aún quedan por ahí se las arreglan como pueden para sobrevivir pero no de peligros sobrenaturales o amenazas exageradas, sino del propio salvajismo típico que se genera entre las personas en tiempos de crisis, donde grandes problemas requieren grandes soluciones. Esto queda demostrado cuando unos pandilleros enmascarados emprenden una persecución sobre un niño que esta tratando de cazar su alimento, aunque al final es afortunadamente rescatado por un joven Batman que parece una mezcla entre Daryl Dixon, Nathan Darke y Robert Neville de "I Am Legend". Equipado con una moto todoterreno, armas de caza, mochila y un improvisado cinturón de utilidades, el Encapotado le devuelve su comida al pequeño, quien le dice que "él" (en referencia al gran villano de la historia, supongo yo) lo cree muerto. Ante esto, Batman simplemente responde "Bien. Entonces no me verá venir". Luego de esto pasamos a la presentación del arco con los respectivos créditos y tres viñetas, una que parece mostrar una soga que desciende hacia una cueva, otra con una especie de cincel tallando un mensaje en una pared (aunque realmente no estoy seguro de que eso sea lo que se muestra) y los ojos de un felino en medio de vegetación aparentemente selvática. Misterios, misterios everywhere!

Con esta secuencia concluida, retrocedemos cinco meses más y nos ubicamos en la azotea de un edificio cercano a la costa de Gotham. En un lado de la azotea vemos al líder de la Pandilla Red Hood, quien presuntamente sería el Joker en el futuro, junto a dos decenas de sus hombres. En la otra punta, una camioneta mediana con seis hombres en su parte trasera y, tras el volante, a un Bruce Wayne enmascarado que intenta huir luego de que lo expusieran como infiltrado, cosa que logra concretar tras realizar una increíble pirueta aérea con vehículo incluído, como si de una escena de la saga "The Transporter" se tratara. Con un breve flashback de por medio hacia la niñez de Bruce y sus paseos a través de la ciudad, regresamos a su, por entonces, nuevo hogar y base de operaciones cerca del Crime Alley. Allí Bruce se ejercita mientras testea nuevos gatgets y habla con Alfred. Su fiel mayordomo, como era de esperarse, tenía muchas dudas y miedos sobre la cruzada que estaba emprendiendo su amo luego de haber regresado seis semanas atrás, con lo cual trata de disuadirlo sistemáticamente sin éxito. Bruce, a pesar de los peligros que su misión comprende, está dispuesto a hacer lo que sea para acabar con Capucha Roja ya que los considera una amenaza criminal nunca antes vista y extremadamente peligrosa para la ciudad. Resulta que su Pandilla no está conformada por criminales sino por gente de clase media y alta, a los cuales el malvado líder criminal extorsiona y obliga a que lo ayuden, dejando así la posibilidad de que prácticamente cualquier persona podría formar parte de ella, y claro, en caso de negarse todos ellos terminarían secuestrados y condenados a muerte, como los sujetos que nuestro héroe rescató previamente. Para peor, los esfuerzos de Bruce terminan siendo inútiles por el hecho de que nadie conoce el verdadero rostro del maleante carmesí, haciendo que se pueda pasear libremente por la ciudad, ya sea con o sin su máscara, haciendo de las suyas y arruinándole la vida a la gente.

Así y todo, Bruce sabe que si mantiene vigilancia sobre ciertos miembros de la Pandilla, estos tarde o temprano lo llevarán hasta su líder, por lo que decide continuar con su investigación pero para ello debe ocultarse públicamente para que todos sigan creyendo que había fallecido, ya que había sido declarado legalmente muerto hace un tiempo. Saliendo del edificio, Bruce se encuentra ni más ni menos que con su tío, el ya mencionado en Septiembre del año pasado y de entrada turbio Philip Kane, hermano de la difunta Martha Kane. Tras alardear sobre sus estrategias para dar con el paradero de su sobrino, Philip lo convence para acompañarlo hacia la nueva cede de Wayne Enterprises, que un día terminaría el famoso edificio donde residirían Dick Grayson y Damian Wayne junto con Alfred durante su tiempo como Batman y Robin. El viejo Kane invita a Bruce a recorrer las instalaciones pero éste se niega por lo que, sentados en su auto, le comenta que Kane Chemical y Wayne Industries, las dos empresas familiares, finalmente se han unido y están desarrollando avances en crecimiento de tejido artificial y aparatos de disuasión sonora, a los cuales considera elementos de protección pero que en realidad son armas potenciales. Sin mucho que decir, Bruce le dice directamente a su tío que no tiene ninguna intención de meterse en el negocio de la familia y que lo dejará en sus manos como ha estado durante los últimos años. Esto frustra un poco a Kane, quien reconoce haber declarado muerto al hijo pródigo de la ciudad para poder tomar las riendas de la compañía y poder sostenerla con el tiempo. El problema era que los Kane no tenían una buena imagen pública en la ciudad y se necesitaba a un Wayne manejando la empresa para que cesara un poco la controversia y la polémica sobre sus desarrollos e investigaciones.

Nuevamente, Bruce expresa una gran falta de interés por Empresas Wayne por lo que Kane decide dejarlo ir para que continúe con su vida, pero no sin antes contarle de una vieja expedición que realizó hace años en el Norte de México, la cuál lo llevó a descubrir una cueva llena de selenita. Tristemente, la expedición terminó cuando su padre Roderick descubrió que tenía una enfermedad terminal. Todo esta escena, hay que decir, transcurre frente a un gigantesco centavo de dólar ubicado a modo de decoración en la entrada del edificio y si, como estarán pensando, este es uno de los extravagantes trofeos que más adelante pasaría a estar en la Bat-Cave. ¿El motivo de este relato? Querer transmitirle a Bruce la idea de que, a pesar de que uno tenga muchas ganas de hacer ciertas cosas, siempre habrá obligaciones de por medio que se interpondrán en el camino de uno y, muchas veces, nos terminarán llevando a hacer lo que debemos y no lo que queremos. Sin dudas, una valiosa y muy cierta lección de vida.

Ahora retomamos el flashback hacia los años mozos de Bruce y lo vemos llegando a su casa en busca de su padre, el cual se encontraba aprovechando un momento de óseo para reparar uno de los tantos autos de su lujosa colección. Sabiendo de los recurrentes paseos de Bruce por la ciudad después de clases, Thomas le pregunta que es lo que más ama de Gotham, pregunta a la que su hijo responde diciéndole que ama el hecho de poder inmiscuirse entre sus habitantes y convertirse en uno más, pudiendo disfrutar de las maravilla que tiene para ofrecer sin preocuparse porque lo reconozcan, olvidándose de que es un Wayne para convertirse en un simple gothamita más. Thomas entonces cierra el capó del auto que estaba arreglando y le dice a Bruce que tanto él como su madre estaban muy orgullosos pero que se tome su tiempo para descubrir realmente quien es y cual es su verdadero rol en Gótica. Acto seguido, para animar un poco al pequeño, Thomas le muestra uno de los nuevos inventos desarrollados por Lucius Fox, una esfera de color negro opaco conocida como Mapeador Visual que en su interior tiene una cámara con visión panorámica y, en casos de derrumbes o colapso de construcciones, sea cual sea la escala del desastre, bastaría con pasar este dispositivo por el lugar para generar un mapa tridimensional del mismo. Justo en ese momento, el pager del Doctor Wayne le recuerda que tiene que hacer un llamado importante, por lo que decide dejar a su hijo por unos minutos mientras admira el fantástico aparato.

De vuelta en el presente, que en realidad vendría a ser seis años en el pasado como aclaramos antes, Bruce visita las afueras de la abandonada Mansión Wayne al mismo tiempo que, en Wayne Enterprises, Philip Kane se encuentra discutiendo la problemática situación actual de su negocio con una suerte de consejero/estratega empresarial, el cual resulta ser el mismísimo Edward Nigma, el futuro Riddler, un personaje que Snyder venía queriendo usar desde hace un largo tiempo. ¿La solución de Nigma para el problema, el acertijo que aquejaba al viejo Kane? Simple, matar a Bruce Wayne. Mientras ambos personajes intercambian sus últimos diálogos, vemos una vez más al pequeño Wayne acercándose a un misterioso pozo en la parte trasera de la Mansión con el Mapeador Visual en mano. Aquí acaba la parte principal del número, aunque todos sabemos como terminará esta escena en particular. Continuará...

Por su parte, el breve back-up nos muestra a Bruce Wayne con unos flamantes diecinueve años en Río de Janeiro, escapando de la policía a toda velocidad en compañía de un sujeto llamado Don Miguel, quien lo entrenara previamente en las artes del escapismo automovilístico. La persecución rápidamente toma un giro inesperado cuando Bruce se estrella en el interior del Teatro Municipal de la ciudad para luego dejar inconsciente de un puñetazo a Miguel, quien resultaba ser un criminal prófugo por el asesinato de veintitrés policías en trece países. Finalmente, las fuerzas de seguridad del lugar aprenden al asesino mientras que nuestro héroe aprovecha al conmoción del momento para escapar. Continuará...

Bueno, la verdad que hay muchas cosas para comentar sobre este número. En primer lugar, abordar lo que a muchos les molestó: el hecho de que este cómic fuera bastante lento y estuviera cargado de diálogo. Más allá de que esto sea cierto y de compartir el sentimiento de muchos fans, me permito recordarles que éste es apenas la primer entrega de un arco argumental que tendrá un total de once capítulos, un Anual de 48 páginas y un crossover que reunirá, como mínimo, cinco o seis títulos de la línea. Con esto lo que quiero decirles es que sean pacientes y sepan ver más allá de estas simples páginas, que se den cuenta que esta es una mera introducción que ha puesto sobre la mesa una gran cantidad de líneas argumentales y pistas para lo que ocurrirá a lo largo del próximo año en el Universo Batman. Historias como "Black Mirror" o "The Court of Owls" tuvieron introducciones igual de pesadas, pero al final terminaron brindándonos un nivel de calidad bastante bueno. El problema cuando se trata de este tipo de relatos, es que se necesitan al menos dos o tres números para poder expandir correctamente el abanico narrativo y luego cerrarlo de igual manera.

Ahora bien, pistas sobre el futuro de la historia. Lo que más impactó a la mayoría seguramente fue el primer puñado de páginas que nos arrojó una Gótica devastada, ¿pero a manos de quien o quiénes? Una de las opciones ya de muchos es Posion Ivy debido a la fuerte presencia vegetal en la secuencia, pero yo me animaría a decir que tanto el Riddler como Red Hood serán los cerebros tras la destrucción o aparente destrucción de la ciudad, y no me sorprendería que lo logren usando la máquina sonora de Philip Kane. Como en su momento les dije en la reseña de "Batman" #0, intuyo que con esta historia Snyder atará el pasado de Nigma y el futuro Joker como A. J. Lieberman hizo en el arco "Pushback", también conocido como "Hush Returns"de la vieja serie "Gotham Knights". Después de todo, de entrada se dejó claro que a Nigma lo precede un pasado cuestionable y que Red Hood ha estado robándole sistemáticamente a Wayne Enterprises, por lo que pensar en una asociación entre ambos sería tan obvio como sumar dos más dos. Recuerden que muchas veces nos perdemos en los detalles y en las teorías cuando las respuestas están enfrente nuestro, cosa que nos ha pasado más de una vez con Snyder.

Otra pista que no debe ser pasada por alto está presente en la escena de presentación del Riddler y hace referencia a la Familia Powers, que en "Batman" #10 descubriríamos que formaba parte de la Court of Owls. Lo interesante es que, según reportamos hace un tiempo, Snyder decidió usar este apellido pensando específicamente en Derek Powers a.k.a. Blight, uno de sus personajes favoritos de la serie "Batman Beyond" para el cual aseguró tener planes en el futuro próximo de su trilogía Batmaníaca, por lo cual es muy probable que también juegue un rol importante en esta historia que coronaría el mentado trío planeado por el autor. No es nada seguro, pero es una probabilidad bastante factible.

Esto que les comentaré a continuación no se dio a entender en el cómic pero es una teoría personal que vengo sosteniendo desde el mentado Mes Cero, y la cosa es que estoy convencido de que Philip Kane tuvo algo que ver con la muerte de Thomas y Martha Wayne. Fíjense ustedes que él mismo lo dice en su charla con Bruce: Kane aparentemente nunca tuvo hijos, por lo que es el único en la línea de descendencia e importancia que podría hacerse cargo de la compañía ante la ausencia de su hermana y su cuñado. A su vez, Kane nunca estuvo de acuerdo con las decisiones empresariales de los Wayne e incluso, como vimos en "Detective Comics" #0, intentó arrebatar todas las pertenencias de la fallecida Martha durante años, ya que ellas se las había encomendado a Alfred porque no confiaba ni en su padre ni en su hermano, a quienes consideraba como personas sombrías y capaces de cualquier cosa. Esto, en mi humilde opinión, es lo que sucederá con el viejo Kane y la razón por la que estará presente en esta historia.

En cuanto a la obra narrativa de Snyder, hay una cosa más que me gustaría remarcar y son la gran cantidad guiños presentes en este número que hacen referencia a la continuidad pasada y también a lo que sería la continuidad actual. En la segunda viñeta de la primer página vemos el viejo Teatro Monarch, donde fallecieran los padres de Bruce. En la tercer página se nos muestra a un Batman más callejero, el cual está usando unos llamativos guantes violetas que hacen referencia a los guantes violetas usados por el Encapotado en sus primeras apariciones allá por 1939, que si bien cambiaron a azul en las re-impresiones de esos números, siguen siendo un viejo signo característico del personaje. En la décimo tercer página Bruce se pone una gorra con una "R" en ella, que más tarde se convertiría en el símbolo característico del sidekick de Batman, Robin. De todas formas, lo cierto es que cuatro páginas más tarde también vemos a Thomas Wayne con esta misma gorra, lo cual indica que este símbolo existía desde la infancia de Bruce y muy seguramente haga referencia al equipo de fútbol americano local, como en "The Dark Knight Rises". Obviamente no podemos olvidarnos del gran centavo de dólar, que en la vieja continuidad caería en manos del Caballero Oscuro tras detener al villano Joe Coyne a.k.a. Penny Plunderer en "World's Finest Comics" #30 (1947) y ahora resulta haber sido creado por orden del viejo Kane como decoración para la entrada del edificio de Wayne Enterprises. En este caso no se si esté en lo correcto, pero en la escena donde el Dr. Wayne repara su Lincoln, me parece haber visto varios autos similares a los Sedan de fines de la década de los cuarenta, que casualmente eran los automóviles que Batman usó en esa época como Batmobiles. Mientras tanto, en la secuencia final del nos muestra el clásico bastón del Riddler con forma de signo de pregunta y el famoso pozo en el que Bruce cae en la historia "The Man Who Falls", publicada en "Secret Origins of the World's Greatest Super-Heroes" (1989), pero ahora con un motivo un poco más coherente y concreto para la mitología del personaje en general, que asumo veremos desarrollado el mes que viene. Todos estos pequeños detalles o cambios en la continuidad, si bien no son tan importantes como muchos otros, son los que hacen grandes a este tipo de cómics, porque juegan y adaptan a su favor elementos ínfimos la continuidad del Encapotado, haciendo a la vez un fan service que no tiene precio y eso es algo en lo que Snyder se ha especializado desde el principio de su run en los New 52.

Sobre el back-up solo diré que me pareció muy corto ya que le dedicaron dos páginas demás al main feature del cómic, motivo por el que por ello Snyder y James Tynion IV no pudieron explotar esta breve historia en su totalidad, haciendo que sea algo demasiado rápido y poco disfrutable. Rafael Albuquerque desgraciadamente tampoco estuvo a la altura de las circunstancias como en otras ocasiones, aunque es justificable dada la gran cantidad de trabajo que viene teniendo últimamente. A pesar de todo, el colorista Dave McCaig aportó su magia y mejoró el arte del brasilero con su increíble paleta de colores.

Siguiendo con el tema de los artistas, hay que decir que el dibujante Greg Capullo se lució en este número a pesar de algunas expresiones y encuadres un tanto dudosos. Hay muchos a los que no les agrada su estilo y ciertamente hay números en los que no se luce con su máximo potencial pero éste ha sido uno de sus mejores laburos desde que empezó a trabajar en esta serie y lo mismo se podría decir del entintador Danny Miki, aunque en esta ocasión todos mis aplausos van para la paleta de colores de FCO Plascencia. El mexicano y sus impresionantes tonalidades le brindan al apartado gráfico del cómic un dinamismo, una sensación de acción y realismo incomparable e insuperable hoy en día en la industria comiquera actual. Actualmente hay muchos grandes coloristas en el mercado, pero FCO está verdaderamente a otro nivel.

Para finalizar este artículo, solo voy a decir que este cómic me pareció bueno. Ni horrible, ni malo, ni excelente, simplemente normal y nada más. El guión estuvo un poco denso, cargado y el arte podría haber sido mejor en ciertos aspectos, pero en general fue un número sólido que puso las cartas sobre la mesa y fue una mera introducción para todo lo que se avecina. En lo personal me encuentro muy entusiasmado por lo que "Zero Year" nos depara y ansío descubrir como se irá desenvolviendo esta historia que promete revolucionar el Bativerso (esperemos que esta vez sea verdad) actualizando el origen del Hombre Murciélago.

¿A ustedes que les pareció esta entrega?

7 Batcomentario/s:

Yeisson Velandia dijo...

¿11 tomos? ¿que pena hacer la pregunta pero este arco durara 1 año entero?

Anónimo dijo...

Coincido en muchos de tus comentarios, definitivamente fue un comic muy cargado de dialogo, pero aun asi fue interesante, existen muchos misterios y elementos que invitan a leerlo más de una vez y leer entre lineas. No quisiera ponerme a pensar demasiado en la historia que esta por venir, pero si llama mi atención los siguientes detalles: el enfrentamiento con red hood (fue antes o despues del numero cero de septiembre pasado), las intenciones de Riddler (matar a bruce aun cuando ya fue declarado muerto). Pero como dices aun falta un largo desarrollo y seguramente muchas de estas preguntas seran apropiadamente contestadas.
Cambiando de tema, me pregunto si podras realizar al menos un post o rescatar en alguna sección el nuevo trabajo de Snyder en superman, acabo de leerlo y me parecio bueno, no puedo evitar compararlo con su batman #1 y encontrar algunas similitudes, sera posible que desarrolle algo parecido a lo que hizo con la Court of Owls pero aplicado a superman.

MONDO ZOMBIE dijo...

Excelente analisis del primer cap de Zero Year. A mi, particularmente me gusto mucho el numero. Me agarada como escribe Snyder. Sustenta sus argumentos con tiempo y trata de crear estructuras narrativas que a su vez puedan sostener futuras historias. Y la dupla Capullo es alucinante. Extraño a Glapion, en las tintas. Miki es bueno, pero Glapion es superior, le da mucho más dinamismo a las tintas de Capullo. Fco, un groso desde el primer numero. Ahora a volver a esperar el segundo capitulo. Saludos!

Eladio Garro dijo...

Definitivamente, es un cómic que recomiendo bastante, tanto a los fans nuevos como a los viejos. La historia, el arte; simplemente genial

Don Piticlin dijo...

Bueno, ahora que por fin he leído el cómic, ya puedo leer sin peligro a los spoilers del amigo Lichu.

He de reconocer que esta nueva saga de Zero Year la he recibido con algo de desconfianza. No me miren mal, disfruto enormemente con el Batman de Snyder, pero estoy un poco harto de que vuelvan una y otra vez a los orígenes de los personajes. Sé que no es tanta culpa de los guionistas como de los editores y los jefazos, pero igualmente me repatea. También sé que estamos ante una nueva continuidad y que hay cosas que debían revisarse, eso lo reconozco.
Aún estamos ante el primer número y es pronto para aventurarnos demasiado en el devenir de la saga, pero para un servidor, el "origen" de Bats en los cómics seguirá siendo el "Year One" de Miller y Mazzuchelli, aunque no desmereceré en absoluto el trabajo de Snyder y compañía.

Mariano Romero dijo...

EXCELENTE reseña, Lichu. El número me gustó mucho y tuvo las suficientes incógnitas para dejarme enganchado a la trama. Lo negativo, para mí, fue la charla entre Bruce y su padre, como que estaba metida a la fuerza; quizá cuándo la releea le encuentre más sentido. En el arte, el equipo Capullo-Miki-FCO estuvo más que bien, pero lo de Albuquerque fue casi decepcionante. En fin, fue un buen arranque para el arco y ojalá mantenga (o suba) el nivel durante el resto de la saga. Confío en Snyder. ¡Saludos!.

Anónimo dijo...

la gotham destruida 6 años antes me recuerda a cuando esta sufrio un terremoto en no mans lands , podria ser esta la razon?

Saludos