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lunes, 5 de agosto de 2013

Reseña: "Batman Annual" #2

Hace poco más de un año Scott Snyder escribía el primer Anual para el nuevo volumen de esta serie en compañía de un alumno a quien pretendía introducir formalmente en DC Comics y presentárselo a los fanáticos del Caballero Oscuro. Se trataba de James Tynion IV, quien hoy en día no solo escribe los back-ups de "Batman" junto a su maestro, sino que además es el guionista de series populares como "Talon" y "Red Hood and the Outlaws". Pues bien, la semana pasada Snyder volvió a repetir la misma jugada y con este Anual le abrió las puertas de la editorial a otro de sus alumnos, en este caso una joven llamada Marguerite Bennett que, a juzgar por su trabajo, tiene un gran futuro por delante.

A pesar de que tanto Snyder como Bennet delinearon la trama del número, fue ésta última quien realizó el guión así que de ahora en más nos referiremos a ella como la única escriba detrás de esta peculiar y entretenida aventura del Hombre Murciélago.

Si bien la historia que se nos presenta en estas páginas es bastante simple y convencional, lo interesante son los conceptos y los planteos que van apareciendo a medida que las cosas avanzan. Todo empieza con la llegada de Eric Border, un nuevo empleado del Asilo Arkham que en su primera noche conoce a varios villanos famosos dentro de la mitología del Bativerso y además tiene la oportunidad de estar cara a cara con Batman, quien se había entregado voluntariamente para tratar de escapar del lugar y así poder testear que tan eficiente era el nuevo sistema de seguridad implementado por Jeremiah Arkham. En paralelo, la presencia del Encapotado en el Asilo desata la furia de The Anchoress, una anciana que resultaba ser la primera paciente de la institución y, por sobre todas las cosas, era la única interna que estaba allí por propia decisión, era la única que realmente quería estar allí para poder tener paz interior.

Mientras nuestro héroe hace lo que mejor sabe hacer, Eric curiosea en las viejas alas del Asilo y se topa con la celda de The Anchoress, cuyo origen se revela por medio de una breve charla. Al menos cien años en el pasado, esta señora mayor era una chica perteneciente a una familia de clase alta que soñaba con dedicar su vida a la ciencia, pero cuando sus padres arreglaron un casamiento con alguien que ella no quería, se produjo una discusión que terminó en un derrame de químicos y una explosión que no solo mató a sus progenitores pero además le otorgó a esta muchacha la facultad de atravesar paredes y le permitió, claro, vivir hasta el presente. Atormentada, llena de culpa y sin un futuro por delante, la joven decidió hacerse tratar en el recientemente inaugurado Asilo Arkham, siendo éste un santuario para ella. Sin embargo, todo cambió con la aparición de Batman. Su emblemática búsqueda de la justicia generó la constante entrada y salida de cientos de lunáticos al sanatorio mental, acabando con la paz que allí reinaba y distrayendo a los profesionales, dejando relegada y llena de resentimiento a esta pobre mujer.

Sabiendo que esa misma noche el Hombre Murciélago estaba rondando los pasillos del Asilo, The Anchoress escapa de su celda para ir en busca de su tan anhelada venganza, con Eric y una de sus compañeras, Mahreen, tratando de evitar su inminente encontronazo. La anciana eventualmente se topa con Batman, quien prácticamente estaba a punto de escapar del lugar, y accede a los más oscuros rincones de su mente para hacerle revivir las grandes tragedias de su vida, incluyendo la muerte de sus padres, la de Damian y la de su supuesto hermano mayor, Thomas Wayne, Jr., para luego tratar de corromperlo diciéndole que su verdadero lugar en el mundo era allí mismo, en el Asilo, atrapado con los malhechores, delincuentes y desequilibrados a los que ha combatido toda su vida.

Lo curioso de esta situación es que también nos muestra un encuentro previo entre Bruce y The Anchoress, la cual se dio durante lo que sería el Año Cero. Tratando de encontrar algún tipo de información útil para detener a la Pandilla Red Hood, el joven Wayne se infiltró en el Asilo para husmear entre los ficheros del Dr. Arkham y casualmente esa noche la anciana estaba fuera de su celda, por lo cual terminó descubriéndolo y comprometiéndolo frente a las autoridades del lugar, obligándolo a huir con las manos vacías.

De regreso en el presente, el Detective Oscuro logra sobreponerse a la tortura psicológica de The Anchoress, quien es luego reducida por Eric y Mahreen, permitiéndole a Batman que huya hacia la azotea del edificio. Pero claro, la anciana no estaría conforme hasta saldar cuentas, por lo que escapa nuevamente y va por su objetivo. Tras interceptarlo, la mujer rompe en llanto y comienza a golpear a Batman en el pecho, para luego dar paso a la llegada de los mentados doctores. Lleno de rabia, Bruce contempla arremeter contra The Anchoress, pero Eric le pide que no le haga nada ya que, a fin de cuentas, no es más que una persona enferma.

Con el Hombre Murciélago fuera de la propiedad y The Anchoress en una nueva celda, con un tratamiento digno por delante, Eric y Mahreen toman un café juntos, charlando sobre lo ocurrido. En ese momento, Eric le dice a su colega que cree que Arkham puede volver a ser un santuario nuevamente, un lugar de bien en Gotham y parece estar dispuesto a hacer todo lo posible por que así sea. Fin.

Realmente debo decir que este número me gustó mucho. Como les comentaba, la trama es simple, pero el desarrollo y las vueltas de tuerca que Marguerite Bennett le da al relato son lo que en verdad lo hacen entretenido. Para empezar, lo que más me llamó la atención fue que la guionista decidiera emplear en su primer trabajo para la editorial las ideas que Grant Morrison dejara asentadas en "Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth", donde Batman era retratado como un lunático más cuya única familia no son otros que los mismos villanos que él mismo ayudó a crear, siendo éste otro tema recurrente a lo largo de los años que también es abordado en este Anual. Si ustedes se fijan, notarán que muchos de los villanos que hoy conocemos nacieron indirectamente por culpa de Batman, ya que él fue quien los llevó al límite al punto de dedicar su vida a querer matarlo. Como diría el Joker, "sólo se necesita un mal día para volver al mejor de los hombres en un lunático". Esto es, justamente, lo que The Anchoress le reclama a Bruce, que por su culpa ella se convirtió en un monstruo y lo cierto es que en verdad no es culpa suya ni de nadie, son simplemente las consecuencias de la vida misma, son cosas que pasaron porque tenían que pasar. Ya saben, para cada acción existe siempre una reacción y todo eso.

Dejando este tipo de detalles de lado, vale decir que Marguerite hizo un gran trabajo estableciendo a este nuevo personaje en el Bativerso, explicando como debe ser su origen, sus motivaciones, dándole una presencia y una voz distinguible entre todos los demás integrantes de esta franquicia, algo que puede parecer fácil pero ciertamente no lo es y no todos pueden lograrlo en su primer intento.

Eso si, hubo un detalle que no me terminó de agradar y es el hecho de que The Anchoress termine sabiendo la identidad secreta de Batman. Quiero decir, obviamente era algo necesario para permitir el desarrollo de la historia, ¿pero era necesario tener a otro villano más que sepa la identidad de nuestro héroe? Haciendo memoria, pasando por varias continuidades y varios medios, se me ocurren al menos una decena de enemigos del Murciélago que conocen su identidad y si, está bien, este fue un recurso que casi ninguno de ellos ha utilizado al menos para sacar provecho frente al resto de la sociedad pero aún así me parece que a veces está un poco de más, sobre todo cuando no se sabe darle un cierre o una justificación coherente, como en este caso. Analizando el primer encuentro entre la anciana y Batman, podemos ver que ella lo rasguña y lo lastima, mostrando claramente como su sangre se salpica para todos lados. Luego de que las lastimaduras de Batman cambien de lugar, pasando del lado derecho al lado izquierdo de su cara, directamente desaparecen por arte de magia, cuando en realidad esa sangre tendría que haber quedado en el suelo del Asilo. Es más, ante un daño de este tipo se supone que The Anchoress debería tener bajo sus uñas restos de la piel de Bruce y, por ende, restos de su ADN que cualquiera podría analizar y descubrirlo. Y si, puede que Bruce "falsifique" su piel como hizo en "Batman" #20, pero de ninguna forma podría evitar que alguien examine una ínfima manchita de sangre y descubra que Batman es Bruce Wayne. Para eso que revelen su identidad públicamente como hicieron en "Injustice: Gods Among Us" y ya, ¿no? En fin, no tiene caso que siga hablando sobre esto porque ya me iría de tema, pero son detalles notorios que, si se supieran tratar como debe ser, le darían un poco más de realismo y cohesión tanto a la situación como a la misma historia.

Desde un principio se dijo que este especial sería un tie-in de "Zero Year", pero con una sola página al respecto la verdad que no califica ni de lejos como tal. Esto fue una maniobra marketinera para incentivar al público a comprar este cómic aprovechando el éxito y el hype de la historia que Scott Snyder está desarrollando en "Batman" y me parece genial, de hecho todo fan del Encapotado debería haber comprado este cómic para apoyar a la nueva guionista y porque es un producto de calidad, pero aún así no deja de ser una jugarreta burda y que ya cansa. Lo hicieron el año pasado con el Anual de Mr. Freeze y la Court of Owls, lo hicieron este año y estoy seguro que lo harán el próximo, porque así es como trabaja DC muchas veces: engañando.

Más allá de lo interesante que resulta The Anchoress como personaje, Eric Border y Mahreen también se llevaron una buena cuota de protagonismo en esta entrega y de hecho creo que tienen un futuro potencialmente importante dentro del Bativerso, ya que sería una lástima desperdiciar todo lo que ellos tienen para darle al Asilo Arkham en el plano narrativo, así como hicieron con personajes como Alyce Sinner, Aaron Cash e incluso el propio Jeremiah. Algo que no tiene mucha relevancia para lo que veníamos comentando pero no quería dejar de mencionar es lo mucho que Eric se parece a la versión del Dr. Hurt vista fugazmente en "Batman" #683.

Por otra parte, el arte del dibujante Wes Craig, realmente no tengo queja alguna. No lo conocía pero sus páginas en verdad me gustaron y hasta me incentivaron a buscar otras de sus obras. De todas formas, el mayor problema con el apartado gráfico y el que ciertamente afecta la labor de Craig, es la presencia ni más ni menos que de seis entintadores cuyos estilos notoriamente diferentes chocan entre sí y entorpecen un poco la calidad visual del número. No es nada grave, hay cosas peores, aunque de a momentos parecía que estaba leyendo "Justice League" de Jim Lee o "Green Lantern" de Dough Mahnke. Por su lado, el colorista Ian Hannin hizo un trabajo decente, aunque en el futuro le recomendaría que para los fondos emplee efectos y texturas más allá de un simple degradé, porque así pareciera que hasta las paredes de concreto pueden brillar.

En definitiva este fue un buen cómic. Tuvo sus desaciertos, si, pero también tuvo sus aciertos, como toda obra artística. Personalmente considero que Bennett es una guionista con mucho talento y creo que eso queda demostrado a lo largo de esta entrega. No todos los días se puede leer una buena revista de Batman escrita por una mujer y esto es ciertamente un hecho importante que vale la pena remarcar, así como Becky Cloonan fue la primer mujer en dibujar al Encapotado en una de sus series emblema. Siempre es bueno que, cada tanto, se renueven los aires artísticos en una franquicia con una trayectoria tan larga, más aún si es con la incorporación de nuevos artistas dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos para el público. La joven Marguerite ha entrado a lo grande por la puerta principal y desde ya le deseo la mejor de las suertes para su carrera.

3 Batcomentario/s:

Eladio Garro dijo...

La verdad, para mí, estuvo bueno, pero nada más

Anónimo dijo...

El personaje de the anchoress me parecio muy interesante , aunque apesar de que esta muy repetido el hecho de que los personajes obtienen poderes gracias a un accidente quimico... sabemos de que mas de una docena de villanos saben de que bruce es batman... , lo que me hace pensar de que quiza en un futuro se pueda revelar la identidad de batman (ya estoy especulando xD) , aunque bueno , yo espero de que a la historias de batman le sigan entregando enemigos mas "humanos" y realistas (como el enemigo del anual 2 de detective comics) y ojala se use a Hush en un futuro (que creo que tiene la cara tapada por que quiere asemejarse a Bruce Wayne y asi destruirlo?)

Saludos

Anónimo dijo...

A mi me pareció una historia bastante lineal y pobre, incluso intrascendente. Todo lo narrado cabía en las 22 páginas usuales, no era necesario un anual. El origen y los poderes de la villana me parecen un cliché intragable y el broche de oro es la supuesta vinculación con año cero. Un número totalmente prescindible.