¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

viernes, 30 de agosto de 2013

Más allá de la satisfactoria conclusión que Grant Morrison le dio a su histórico run, lo cierto es que el escriba escocés dejó una cuenta pendiente que afortunadamente fue saldada con este Especial gracias a un talentoso y variado equipo creativo. De esta forma, la olvidada franquicia Batmaníaca mundial volvió a tener sus quince minutos de fama en este último adiós a la serie, que contó con cinco historias protagonizadas por diez pintorescos héroes.

La premisa básica de este cómic es que lo tenemos a Encapotado en la Bati-Cueva revisando los archivos de Batman, Inc., a partir de los cuáles se desprenden cada uno de estos relatos.

El primer caso, escrito y dibujado por Chris Brunham, con colores de Nathan Fairbairn y Dave McCaig, nos lleva a Japón. Todo comienza cuando unos niños encuentran una mano en una máquina expendedora de helados, hecho que es notificado rápidamente a Jiro Osamu, el Batman nipón previamente conocido como Mr. Unkwnown. Jiro descubre que este hecho estaba vinculado al tráfico de órganos en el mercado negro y le pide asistencia a Lolita Canary. Siguiendo una pista, los tórtolos llegan hasta un hotel donde rápidamente descubren la guarida clandestina del Dr. Inside-Out, un excéntrico cirujano con su torso transparente. Luego de un combate digno de serie de TV de los '60, nuestros héroes derrotan al villano y posteriormente lo entrega a las autoridades, ante las cuales declara y otorga un completo listado tanto de sus clientes como de sus víctimas. Con algunos chistes ridículos de por medio y los jóvenes justicieros asiáticos triunfantes, la historia llega a su fin.

Al igual que "Batman, Incorporated" v2 #11 de Burnham y Jorge Lucas, este fue un relato que representa lo mejor de la Silver Age de los cómics, ofreciéndonos una aventura sumamente bizarra y entretenida al mejor estilo Morrison. Y como si esto no fuera suficiente, los artistas involucrados nos deleitan con un excepcional apartado gráfico que complementa el guión a la perfección, haciendo que esta lectura un must-read a pesar de no ser la gran cosa.

El próximo caso, por Joe Keatinge y Emanuel Simeoni (próximo artista de "Talon") enlaza con algunos de los hechos vistos en "Batman, Incorporated" v2 #9 y nos muestra a Beryl Hutchinson a.k.a. Squire, durante una semana, afrontando como puede la muerte de su compañero Cyril Sheldrake a.k.a. The Knight. Comenzamos, por supuesto, por el llanto y la negación hasta que su duelo paulatinamente llega a la aceptación, dando paso al momento en el que Beryl decide adoptar la identidad de The Knight, haciéndolo honor a la memoria de su amigo y mentor. A partir de allí, se supone que la heroína británica tendría como compañero a Dark Ranger, el Batman de Australia, algo que hemos visto por encima a lo largo de la serie regular pero que, a mi parecer, no se exploró lo suficiente y es una lástima, ya que ambos personajes tienen un lazo muy interesante sobre el cual se podría profundizar sin problema.

Realmente no tengo mucho para decir. La historia me gustó, si, pero veo a Beryl como alguien de considerable importancia en el Bativerso que se merece más que unas meras páginas. Es un personaje muy interesante, con un trasfondo y un entorno sumamente ricos y relativamente inexplorados, los cual la convierte en una candidata ideal para que le den su serie propia en algún momento o al menos que le dediquen una mini-serie como hace algunos años, más ahora que tiene al mentado Encapotado australiano a su lado, lo cual brindaría aún más posibilidades narrativas. En cuanto al arte, debo reconocer que quedé sorprendido pues no conocía a Simeoni, pero aún así su estilo y su técnica me encantaron. Ansío ver que hará próximamente con Calvin Rose.

Nathan Fairbairn y John Paul Leon son los encargados del siguiente relato, en el cual se plantean ciertos dilemas sociales, políticos y raciales en referencia a la constante lucha del hombre blanco con los aborígenes norteamericanos, aunque ciertamente es una problemática que se extiende a todo el mundo. El motor central de esta historia es Raven Red, hijo de Chief-Man-of-Bats, el Batman indígena de Estados Unidos. Su aventura se divide en dos partes narradas en paralelo, una en Gotham City persiguiendo a un agente de Leviathan y otro en su ciudad natal, donde un anciano miembro de su tribu amenaza con suicidarse pero al final termina por contarle acerca de su vida y de cómo ayudó a formar su comunidad.

A decir verdad, el planteo del guionista y colorista Fairbairn resulta muy llamativo ya que es algo poco común, es un tema demasiado real como para ser tratado en la industria de los cómics y me pareció una muy buena tanto la idea como la forma de plasmarlo aquí, aunque desgraciadamente dudo que haya recibido la atención que merecía pues, como dije, es un tema poco interesante para este mundo repleto de capas y super poderes. Por su lado, Leon hizo una gran labor con su particular estilo de dibujo que, a mi criterio, es una maravillosa mezcla entre Gabriel Hardman y el trabajo actual de Alex Maleev. Espero poder volver a verlo en la línea Batman nuevamente en el futuro próximo pues parece ser un artista más que capacitado para ilustrar al Caballero Oscuro y compañía.

El cuarto caso llega de la mano de Mike Raicht y John Stanisci, con la presencia de El Gaucho, Dark Ranger y Nightrunner, los Batman de Argentina, Australia y Francia respectivamente. Todo transcurre en Buenos Aires, donde el divertimento de nuestros héroes se ve interrumpido cuando un villano llamado La Muerte En Vida ataca a la ciudad con una máquina que utiliza frecuencias sónicas para controlar la mente de los civiles. Tras rescatar a unos niños sordos y sortear ciertos obstáculos, El Gaucho salva el día (o la noche) destruyendo el aparato y noqueando al maloso. Una vez que las fuerzas públicas se hacen presentes en el lugar y la situación está bajo control, el Caballero Oscuro argentino le dice a sus colegas que la noche aún es joven y los invita a seguir la fiesta en algún otro lugar del mundo. Mientras nuestro héroe se aleja, Dark Ranger dice lo que todos ya sabemos: "Él (El Guacho) es mucho más cool que Batman".

Teniendo como protagonista principal al Batman de mi país, esta historia obviamente me gustó mucho. No es nada de otro mundo ni realmente es muy entretenida, pero aún así me pareció buena porque me agrada que le den su merecido espacio al Gaucho, un personaje que en algún momento pareció jugar un rol clave en la historia de Morrison pero que al final terminó en el olvido junto a los demás soldados Batmaníacos. Si algún día cumplo mi sueño y llego a DC como guionista, sepan que trataré de contar la mejor historia posible de nuestro querido Santiago Vargas. Sobre el apartado artístico en cuestión solo tengo tres palabras: asco, mucho asco.

La caso final resultó ser el mejor de todos puesto que tuvo como estrella a una de las queridas mascotas de Damian. Long story short, la Bat-Cow estaba pastoreando en la zona de la Mansión Wayne y escucha una persecución policial a lo lejos. Resulta que dos sujetos se habían robado un auto con un bebé adentro y estaban siendo perseguidos por agentes de la fuerza. Al percatarse de la situación, la vaca que Gotham merece pero no la que necesita en este momento se para en medio de la carretera y al esquivarla los maleantes terminan chocando contra un árbol. Con los ladrones detenidos, la madre del bebé lo alza en brazos y trata de consolarlo pero no hay caso. La única alternativa era darle su mamadera, pero la leche de había derramado. Habiendo una vaca cerca, creo que ya se imaginarán como termina todo esto. Bat-Cow to the rescue!

Dan Didio y Ethan Van Sciver son los responsables de esta historia y, a pesar de que ninguno de los dos es santo de mi devoción bajo ningún punto de vista, debo sacarme el sombrero ante su trabajo pues esta historia hizo que el resto del Especial valiera la pena. Tanto en guión como en arte, ambos se lucieron y cumplieron la fantasía de todos los fans que moríamos por ver a la Bati-Vaca en acción al menos una vez. A mi parecer, si la editorial quisiera re-activar su línea de cómics infantil, la mejor alternativa sería sacar una serie regular protagonizada por ella, Titus y Alfred the cat. De seguro sería un éxito absoluto y de más está decir que la compraría religiosamente como si se tratara del Batman de Snyder.

De regreso en la Bat-Cave, la Bati-Compuradora le da al Detective Oscuro la opción de archivar estos casos, pero decide no hacerlo. Luego de eso, la breve secuencia ilustrada por Declan Shalvey concluye con una gran inscripción: "Never the end", algo así como "nunca el final", pero aún así sabemos que es el fin de una era.

En pocas palabras este one-shot estuvo bueno. No fue ni muy, muy ni tan, tan, simplemente una lectura divertida que sirve para pasar un rato, pero nada más que eso. No es un cómic trascendental que pasará a la historia como muchos de los capítulos del run de Morrison, pero creo que fue un último adiós bastante digno tanto para la serie como para el propio concepto de Batman, Incorporated. Obviamente el tema de la franquicia justiciera mundial seguirá en pie gracias a series como "Batwing" y estos seguro que eventualmente algún que otro miembro hará aunque sea un breve cameo ocasional, mas debo decir que voy a extrañar mucho a todos los Batman internacionales, así como a la excentricidad de Morrison a la hora de abordar a todos estos maravillosos personajes. Hay quienes dicen que el propio Escocés debería haber escrito este cómic pero yo digo que no, que está bien que otros se hagan cargo de los héroes a los que pasó años escribiendo. Después de todo esa es la idea, que su legado como guionista sea respetado y tenido en cuenta, pues definitivamente ha dejado una gran huella en el Bativerso.

¿Ustedes que opinan, amigas y amigos lectores?

2 Batcomentario/s:

Eladio Garro dijo...

Bueno, a mí me pareció un epílogo mediocre que no pasa por pena ni gloria. De hecho, sólo me gustaron las historias del Batman Japonés y la Bati-Vaca.

red Robin dijo...

no me gusto, rescato la historia de raven red me gusta la tematica del batman tercermundista tocando temas sociales, tambien me gusta el gaucho, pese a que soy chileno me siento orgulloso que un bat aliado sea del pais vecino, no me gusta que hayan dejado de lado a black bat, cassandra cain fue la mejor y mas letal batgirl, buen blog por cierto