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miércoles, 21 de agosto de 2013

Reseña: "Birds of Prey" #1 a #7

Era Junio del ’96 cuando el prolífero guionista Chuck Dixon decidió realizar un único tomo al estilo “one-shot”, en donde podíamos presenciar una de las alianzas femenina más fructíferas del mundo del cómic. El unitario llevó el nombre de: “Birds of Prey: Black Canary/Oracle.”, a lo que en tierras de habla hispana respondía a la traducción de: “Aves de Presa: Canario Negro/Oráculo.

El tomo no fue malo, pero tampoco fue lo suficientemente bueno como para llamar la atención del público. Sin embargo lo más difícil para un guionista de un nuevo título es enganchar al público de buenas a primeras; pocos autores pueden darse el lujo decir lo contrario y Dixon no es uno de ellos. Aún así, él entendía esto perfectamente, por lo que después de una miniserie de 4 números y otros 4 one-shots; la DC le dio a Dixon lo que tan bien tenía merecido: su propia serie regular de las Birds of Prey, cuyo primer número salió a la venta en Enero del ‘99.

 Durante casi 4 años, Dixon se encargó de contar una historia amena, llena de elementos militares con argumentos que parecían sacados de las mejores películas de súper espías, plagada de humor en sus diálogos, pero sobre todo, con un enfoque especial en la relación de nuestras dos protagonistas. Con Bárbara Gordon lisiada (cortesía de Moore) y una Black Canary despojada de su tan famoso grito de canario, la continua sensación de necesidad mutua se hacía ver en los guiones de Dixon; cuya simbiosis nacía de la manera más natural y le otorgaba a la historia cierta calidez fuera de los momentos dinámicos.

Pero Dixon es tiempo pasado y las cosas han cambiado. Junto al reinicio del Universo DC nos encontramos con una Bárbara Gordon no sólo más activa, sino que además, luciendo el traje del murciélago; Black Canary también retorna a sus inicios portando un inmenso poder y deseosa de formar un equipo, aunque también con un sombrío pasado manchado de sangre. Las cartas están sobre la mesa y la suerte está echada. Viejas conocidas y nuevas por conocer. Un grito, un símbolo, una espada, un par de pistolas, un amor por la naturaleza. Algunas cosas cambian, pero otras no. ¿Qué tan alto vuelan estas aves? Vamos a descubrirlo. 

Antes que nada, esta reseña no está exenta de spoilers, pero trataré de no develar nada que comprometa en gran medida el disfrute de la historia. La idea es que esto te ayude a saber si el comic será de tu agrado o no, y dar mi opinión al respecto.  Esto no es un resumen ni mucho menos, así hago las cosas yo, por lo que tendrán que perdonarme si a veces soy tan ambiguo. Aunque esa ambigüedad se ve compensada por un puntaje numérico final que sentenciará de algún modo la reseña. Para conocer los detalles tendrán que leer la historia. Este es el análisis del primer arco argumental, que bajo mi criterio, comprenden los números #1 al #7. Ahora sí, empecemos.

Guión: Duane Swierczynski.

Dibujo: Jesus Saiz (#1 al #5, #7) y Javier Pina (#6).

El guionista del trabajo, del cual hablaremos a continuación, es Duane Swierczynski. (Lo sé, apellido difícil. Se pronuncia más o menos así: “Suer-chens-ki.”) ¿Antecedentes en el Universo DC? Ninguno. Desde el año 2007 que viene escribiendo exclusivamente para Marvel cuando de superhéroes de trata. Pero parece que ha decido ponerse aprueba desde la otra cara de la moneda dando como resultado, desde ya adelanto, una serie de lo más competente. 

Comencemos con sus integrantes. La tapa del primer número nos pone en perspectiva desde un primer momento, así que no les arruino la sorpresa al decirles que Poison Ivy es, de ahora en más, parte de las Birds of Prey. Obviamente, esto ocasionará un par de momentos de tensión entre algunas de las Birds, que no ven del todo correcto en trabajar con una reconocida “eco-terrorista”. Sin embargo, según avance la historia veremos que nadie está realmente limpia; las grietas son evidentes y las constantes referencias a la disolución del grupo no se hacen esperar. Canary, que lleva la batuta en esta ocasión, se ve persistentemente atormentada por el fantasma de su pasado, no quiere más sangre en sus manos y hará todo lo posible porque así sea. Sabe que debe controlar su devastador grito o de lo contario podría ser fatal, pero también necesita vigilar y mantener a raya a sus compañeras, en especial cuando una de ellas es una experta asesina. 

“Letal” es la palabra que define a Katana (Tatsu Yamashiro) y si aún no resulta lo bastante obvio, empuña una espada samurái. La Soultaker esta dotaba de un filo extraordinario y en manos de Tatsu crean a una peligrosa rival, que como si fuera poco, no sentiría remordimientos a la hora de decapitarte con ella. Debemos agradecer que se trate de una mujer sumamente disciplinada, que no pierde los estribos con facilidad. En un pasado no muy distante, se encargo de erradicar a unos cuantos miembros de los Yakuza, la mafia japonesa. Según ella, todas sus víctimas terminan reposando en la Soultaker junto al alma de su marido, un personaje aparentemente tácito pero que se hace oír mediante su esposa.


Katana deberá a aprender a controlar su instinto asesino si quiere permanecer en el grupo. En el fondo, no deja de ser una mujer con buenas intenciones y sumamente pacífica, propio de la cultura del sol naciente. Es un personaje con mucho potencial, del cual Duane ha sabido sacarle provecho, no obstante, expresaba a gritos sus ansias de libertad y terminó teniendo su propia serie de cabecera. Pero eso amigos, es harina de otro costal.
 
La siguiente fémina de nuestra lista no es nada más y nada menos que una cara nueva. Starling, de nombre Evelyn Crawford, se la podría estructurar perfectamente como la “badass” del grupo, vamos, la chica dura. Es la única que no puede hacer alardes de súper habilidades; no es una metahumana, pero está claro que ha recibido un excelente entrenamiento con sus pistolas, su habilidad con ellas es digno de las mejores fuerzas especiales. Todo eso hace pensar acerca de su procedencia, de la cual no se sabe mucho, pero de las que seguro se tendrán noticias en próximos números. Su agresiva e impaciente personalidad chocará a menudo con la de Poison Ivy, de quien no se fía mucho.

Posee un peculiar aspecto semi-gótico, viste un corsé violáceo y tiene al descubierto un hermoso tatuaje compuesto por de una serpiente y varias flores recorriendo todo su brazo. A nivel artístico es la que más se luce en las páginas y, a mi entender, la que mejor dibujada está junto con Canary. 


Black Canary, Poison Ivy, y Batgirl son personajes que, a estas alturas, no necesitan presentación. Así que pasaré de ellas. Habiendo exponiendo a las protagonistas de estas historias, pasemos al argumento, o lo que es igual, al guión en sí.
Algo totalmente admirable en la narración que nos propone Swierczynski, es el empleo de la famosa fórmula guionística “finales intrigantes”. Cada uno de los números que componen este arco finaliza de tal manera que nos impacientemos por leer el siguiente. Y si bien es un recurso prácticamente imprescindible, el bueno de Duane ha sabido hacer gala de ello, usándolo como corresponde y de una manera sumamente efectiva. Obviamente no falta el “preguntas en un tomo, respuestas y más preguntas en el siguiente”, pero una vez más bien utilizado y sin provocar rabia o frustración en el lector. Los sucesivos retrocesos y saltos temporales también hacen acto de presencia, especialmente en el primer número dónde los lectores más despistados podrían llegar a confundirse.
 
Dejando a un lado esos elementos narrativos, vale decir que la trama transcurre con completa fluidez  y con casi nula complicación a la hora de comprenderla. Está hecha para ser entendida y disfrutada, los argumentos encriptados dejémoselo a otras series u otros autores; Birds of Prey no busca que te rompas el coco, sólo quieres que te diviertas.

Y lo cierto es que sí divierte. Duane contaba con una muy buena plantilla de personajes y ha sabido darle buen uso. Quizá lo que se echa en falta es un mejor villano, que como era de esperarse, tiene su propio ejército de matones que mantiene su exposición al mínimo en las páginas. Aún así, es lo suficientemente enigmático como para que te impulsé a leerte el arco y al final de la historia lo termines considerando como un digno oponente para las Birds.


Pospuesto que sus adversarios no son ordinarios, poseen trajes de alta tecnología que los vuelven prácticamente invisibles. Esto es un factor esencial para las emboscadas, que determinarán sorpresivos encuentros entre las Birds y estos escurridizos soldados.

Así es, todas menos Canary quieren a Ivy fuera del equipo. Pero la verdad es que según transcurre la historia, nuestra ecológica amiga demuestra tener habilidades indispensables para el grupo, como su gran poder de convencimiento y manejo mental en los hombres. Además Ivy logra salvar al grupo de una terrible explosión, haciendo de su presencia un poco más tolerable de ahí en más. Al final Ivy confiesa que su relación con ellas es sincera y las considera sus amigas. Si todavía te quedan dudas de que tan importante es su roll aquí, ella protagonizará un pequeño arco argumental más tarde.

Además de los gritos, espadazos, tiroteos, explosiones y… ¿plantazos? las pequeñas pero efectivas dosis de humor están garantizadas gracias a Starling. En este cómic la acción y la locura predomina entre todas las cosas, pero también tiene su cuota de misterio y momentos detectivescos. Todo eso, sumado a un guión coherente en lo que propone y poco predecible, terminan haciéndote pasar un momento ameno. No es de lo mejor rondando en el Universo DC, pero no está mal y si andas impaciente por la llegada ese número de tu serie preferida, las Birds pueden hacer algo más corta esa espera.

Bien, ahora la parte que menos me gusta… hablar del dibujo. No sé mucho acerca de esto así que daré mi más sincera y humilde opinión. El dibujo está bien, eso es todo. No es algo digno de resaltar, lo cual es una pena porque teniendo tal plantel femenino hubiera sido increíble tener a alguien que le sacara el jugo a esas curvas. No me malinterpreten, Jesús Saiz hizo un buen trabajo. Pero esta serie daba para mucho más, un Guillem March o incluso un Andrés Guinaldo hubiera sido la cerecita del postre. Es una lástima, los dibujos se disfrutan, las expresiones faciales están muy bien logradas y el rubor en sus caras es un elemento muy vistoso. Pero repito, uno se imagina a otros dibujantes a cargo y es inevitable pensar que pudo haberse hecho más.

Palabras finales: Como adelanté en un principio, no encontramos con una historia que cumple su principal función: entretener. Y al tratarse de una serie de “segunda línea”, es suficiente para considerarlo todo un éxito. ¿Por qué una serie de segunda línea? Muy sencillo, basta con solamente hacerse una pregunta. Si tú tuvieras que incursionar en el mundo de DC, ¿La considerarías como una opción preliminar? Vamos, que las series principales son: Batman, Superman, Flash, Green Lantern, Aquaman, Wonder Woman y seguramente habrá alguna más. La gran mayoría de los demás comics son aquellos a los que yo llamo “series de segunda línea” y tienen como objetivo la de acompañar las lecturas principales. Es por eso que uno no suele esperar grandes cosas de ellas, pero si terminan siendo entretenidas, entonces se habrán ganado un espacio en nuestros corazones. Y para alegría de aquellos que sigan esta serie, lo está logrando.

Lo mejor:
*Los personajes y la relación entre ellos.
*Acción y peleas a montones. Bien desarrollado.
*Intriga final en cada número.
*Katana. Un personaje con mucho potencial.
*Buen debut de Starling.
*Los momentos de "descanso" ante tanta acción.

Lo peor:
*Los viejos lectores extrañarán a Bárbara en el papel de Oráculo.
*Héroes clásicos, villano clásicos, historia clásica.
*No deja de ser una historia más, con un argumento promedio.

Nota: 7,5.

2 Batcomentario/s:

Mariano Romero dijo...

¡Uy, que buena reseña!, me encantó. Yo solo leí el tie-in de Night of the Owls, pero espero ponerme al día con esta serie (y con varias más). GRAN trabajo, ¡Bienvenido!.

artemisa wayne dijo...

muy buena reseña... Es uno de mis comics favoritos aunque luego de reboot la verdad es q la calidad ha bajado bastante, en especial en los ultimos números. Es una pena q sea un comic como tú dijiste de segunda linea, ya q en su momento tuvo mucha importancia lo peor es q les han sacado importancia de universo dc en general a estas protagonistas (en especial a canario negro sacandola de la Liga). Espero q mejore y comience a retomar los viejos pasos que tanto encantaron... Bienvenido!!
un abrazo