¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Reseña: "Birds of Prey" #0

¡Hola bati-amigos! Ha pasado un año desde que el Universo DC decidió dar un vuelco reiniciando su continuidad para más tarde, presentar 52 “nuevas” series regulares con sus respectivos #1. Era una nueva oportunidad para poder acercar el mundillo del cómic a aquellos que todavía no se habían aventurado en él y que, en gran parte, se veían abrumados por la colosal trayectoria que cada una de las series llevaba en sus espaldas. Una vez Marv Wolfman (Crisis on Infinite Earths) dijo: “Cada generación de lectores de cómics merece tener los cómics que le pertenecen, no los de sus hermanos mayores o los de sus padres.”

Los Nuevos 52 son los cómics de nuestra generación, pero no todo de la generación pasada ha sido desechado y esto no hizo mas que sembrar dudas e incertidumbres en los lectores. ¿Qué cosas realmente habían tenido lugar en el pasado y que cosas no? Por tal motivo y para celebrar el primer año de esta nueva continuidad, es que DC decide posponer todos los #13 y lanzar en su lugar los #0, dándole a los guionistas la oportunidad de replantear los orígenes de los personajes y de paso, llenar algunos espacios en un evento que más tarde seria conocido como “El Mes Cero”. Y es así como llegamos hasta lo que nos compete, porque ahora nos toca hablar de 
Birds of Prey #0. Así es, nos remontaremos al primer vuelo de estas Aves. ¿Están listos? ¡Veamos que tal!

Curiosamente, este supuesto origen nos remonta a sólo un año atrás, poniéndonos en la piel de Black Canary (¿quién mas sino?), que aún intenta redimirse y luchar con los fantasmas del pasado que incluso hoy, dos años después, la angustian en el presente. El plan de Dinah es infiltrarse en el Iceberg Lounge (Salón Iceberg) propiedad del Pingüino, pero las fechorías del pajarraco no podrían importarle menos a Dinah, que sólo lo considera un mal menor en comparación de lo que podría ocurrir si no intercepta una negociación que ocurrirá allí pronto y en donde está involucrada nada más y nada menos que el grupo terrorista Basilisk.

Hasta aquí lo que develaré del argumento, como siempre digo, si quieren saber cómo termina lean el cómic. Pasemos al análisis en sí. Es un cómic que nos pone en situación, no busca sorpresas, simplemente tenía que haber un momento en que las Birds se vieran las caras por primera vez y fue este. Aun así, a pesar de ser un origen, no vemos la consumación del grupo de manera oficial y creo que está bien porque a pesar de que efectivamente las Birds son un grupo, es una asociación sumamente tácita, lo cual le otorga dinamismo a su plantilla, y que nace principalmente de la necesidad de Dinah de volver a pertenecer a “algo”, de tener compañía, de depositar la confianza en alguien más que no sea ella misma. Está claro que la disolución del Team 7, grupo al que pertenecía junto con su marido, le dejó un gran vació en su interior.


El guión del cómic fluye con bastante naturalidad y aunque no presenta un argumento ni por asomo extraordinario, logra mantener cierto nivel de interés hasta la última página. Si bien todo lo que estoy aclarando es propio del trabajo de Duane (guionista), hay que decir que la inclusión de Romano Molenaar como artista colabora en demasía con el planteo de Duane ante las escenas de acción. Hace tiempo que no me sentía tan conforme con un artista, que logra realizar un buen balance entre detalles en escena y dinamismo en el dibujo, resaltando por supuesto mucho más en esto último, dejándome quizá como único pedido una mayor nitidez en el trazado, que por momentos se echa en falta y desluce el apartado general.

En conclusión, es un cómic más. Si eres un fan de las Birds (de esta generación) léelo que te divertirá, porque sin duda tiene su marca por todos lados. ¿Era la oportunidad de hacer algo más grande? Francamente lo dudo, como dije anteriormente las Birds son un grupo con una asociación sumamente implícita que no ve la necesidad de un origen formal. Este es sólo el relato del primer encuentro y era como tenía que ser, con golpes, chistes e intriga que en esta ocasión se reservó para la viñeta final (sorpresa, sorpresa.)


La viñeta: Muchas escenas me gustaron, pero personalmente me encantó la posee de Black Canary al caer en el suelo luego de haberse infiltrado en el Salón Iceberg. Curvas muy bien dibujadas por Molenaar que le impregna mucho estilo a Canary en esta viñeta.

Nota:
6.5 (Algo recomendable +)

0 Batcomentario/s: