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domingo, 29 de diciembre de 2013

Reseña: "Batman: Noël"


¡Hola bati-amigos! De seguros están cansados de encender el televisor y no encontrar otra cosa que no sean películas navideñas o capítulos de sus series favoritas con temática navideña. Bueno, malas noticias para ustedes, porque el espíritu navideño invadió el blog y nos tiene amenazados a punta de pistola. Con el fin de saciar un poco al sinvergüenza, hemos decidido reseñar un cómic que en realidad estaba en nuestra agenda del año pasado, pero que por diversos motivos no pudo salir a la luz. El cómic en realidad es una novela gráfica y se trata nada más y nada menos que de "Batman: Noël", guionado y agraciado por el arte del señor Lee Bermejo.

Los más aficionados al Hombre Murciélago, sabrán que la Navidad (al igual que Halloween) es un tópico un tanto recurrente en la vida del encapotado. El director Tim Burton decidió ambientar "Batman Returns" en esa jovial época del año y, sin ir más lejos, WB Games Montreal tomó la Navidad como trasfondo festivo para el juego "Batman: Arkham Origins." Pero no fue sino hasta el año pasado cuando, desde mi punto de vista, finalmente se logra concebir un cómic (novela gráfica) con una historia digna de ser contada, teniendo a la Navidad como eje principal y de sostén argumental a unos de los libros navideños más populares de toda la historia: A Christmas Carol, de Charles Dickens. Batman: Noël es una historia de Navidad, sí, pero Bermejo supo emplear con maestría los recursos que tenía su disposición junto con un innato talento y, sin caer en lo cursi o romántico, tan propio de estos relatos. Porque sí, será una historia navideña, pero sobre todas las cosas sigue siendo una historia de Batman. He ahí el triunfo, he ahí la victoria. Los invito ahora sí, a leer mi análisis sobre esta historia tan especial y a descubrir juntos porque este cómic debería estar debajo de tu árbol en alguna Navidad. Lean con tranquilidad, porque me he asegurado la menor cantidad de spoilers posibles.

Las primeras impresiones que surgen al comenzar a leer el cómic, giran en torno a su peculiar narrador. Una voz con carisma, activa, con guiños hacia el lector y que sin dudas nos caerá bien desde un principio y aÚn más en el final. Sin embargo, la elección de este tipo de narrativa no es casualidad y a medida que vayamos pasando las hojas nos daremos cuenta del por qué. Al principio, puede costarnos hacernos la idea y sumergirnos de lleno en el juego que nos plantea Bermejo, pero si somos lo suficientemente avispados (y con conocimientos básicos de literatura), no tardaremos en captar el paralelismo argumentativo. 
 


Para aquellos que todavía no saben de qué va la cosa, les digo que es necesario conocer la historia del ya famosísimos libro de Charles Dickens: A Christmas Carol. Cosa que en realidad no es un gran requerimiento, puesto que se han hecho decenas de versiones y reversiones, tanto para el cine como para la televisión, y ahora llega Batman para aportar su granito de arena al montón. De buenas a primeras, tal primicia puede sonar desalentadora, debido que a los que conoces la historia, sabes que se trata de algo completamente cursi, navideño y festivo. Pero con el pasar de la lectura las piezas van encajando tan bien que al final no tendremos queja alguna, y nos hará pensar si Dickens no trataba en realidad de contar una historia de Batman, pero de manera muy abstracta y subliminal (?) Ok, no. Pero llego el momento de justificar lo que digo, y de ver como una idea bastante descabellada termino cerrando tan bien. 

Para empezar, aunque se trata de un cuento de Navidad, Bermejo hizo todo lo posible para no generar una visión romántica en base a eso. La Navidad está presente, sí, pero juega un rol totalmente secundario y que sólo consigue presentarse de manera realmente activa a la hora de pensar en el paralelismo empleado. Esto sin dudas es todo un acierto y un gran alivio, ya que todo el romanticismo de la Navidad fue empleado a fondo en el relato de Dickens y si Bermejo seguía el mismo camino, pues hubiera sido llover sobre mojado. Gotham City se encuentra cubierta de una gruesa capa blanquecina y las luces de colores cuelgan en las casas, la Navidad es un personaje más en el cómic, pero sin robarle el protagonismo a Batman y su mitología (como debe ser).
 
Precisamente, el hecho de que la Navidad no acapare toda la atención y le dé su lugar al Hombre Murciélago, es el segundo gran acierto. Esta sigue siendo una historia sobre Batman y eso implica verlo haciendo cosas como... esforzarse por limpiar a Gotham City de la escoria que la invade, conversar con Gordon en la azotea del GCPD, reaccionar con total aspereza ante la presencia del hombre preferido de Metrópolis, jugar al gato y al murciélago con Catwoman y resignar horas de sueño y descanso con tal de atrapar al Joker. Vamos, ¿qué más se puede pedir? Este no es uno de esos casos que pone a prueba el intelecto del Caballero Oscuro, sino mas bien su paciencia y lo que es aun más interesante: su moral.


Es importante entender sobre que trata este cómic principalmente, no es sobre la Navidad o el crimen, ni siquiera sobre el mismísimo Batman. Trata sobre la desolada idea de la mortalidad, de lo que uno quiere dejarle al mundo y lo que los demás tomarán de aquello. Todo eso aplicado a Batman. El consecuencia surge una catarsis casi perfecta, conmovedora y que resulta en todo un homenaje para los fans del Hombre Murciélago. Más de uno sentirá el toque de la nostalgia cuando se recuerde el pasado y reflexionará junto con Batman acerca del presente y del futuro. La idea en general, su objetivo y como fue llevado a cabo fue el tercer gran acierto de Bermejo, quien ha demostrado tener un gran talento para generar una trama inmersiva, coherente y reflexiva en cuanto a su planteo. No dudo de su talento como guionista (aunque lo aprecie más como dibujante), pero mi impresión personal es que Bermejo lo ha dado todo en este cómic, es decir, gran parte de lo que tenia para decir sobre Batman lo ha hecho aquí y si de ahora en más decide volver a escribir sobre él, se volverán simples anexos comparado con lo que ha desarrollado en este cómic. Es decir que dudo que algún día supere esta obra, que ha dejado tan buen sabor de boca. No obstante, estoy abierto a futuras sorpresas, y siempre resultará llamativo cuando decida retomar al personaje.

Hablar del arte siempre me ha generado cierta incertidumbre en las reseñas, esto se debe a que no considero que tenga un buen gusto para el mismo, por ende lo que yo tenga que decir al respecto no tiene un gran respaldo crítico y al fin de cuentas creo que el arte, a diferencia del guion, da lugar a una gran cantidad de gustos y opiniones. Ahora, todo lo que acabo de decir agárrenlo y tírenlo a la basura, para que se amontone en el gran pilar de las excepciones (?) Porque estoy bastante seguro de lo que estoy por decir y la verdad que no me juego mucho mi credibilidad. El arte es asombroso. Como dije anteriormente, a Lee Bermejo lo aprecio más como artista y es, de hecho, la herramienta con la que sea labrado su reputación en el mundillo del cómic. Es por eso que a la hora de hablar de su trabajo en esta ocasión, casi que no me alcanzan las palabras.


Aunque darle todo el crédito a Bermejo también sería injusto, porque su labor ha sido perfectamente acompañado por la paleta de colores de Barbara Ciardo, que juegan un roll importantísimo a la hora de transmitir la calidez que desprende, por ejemplo, el Hombre de Acero. De igual manera que logra representar el gélido invierno de Gotham, su trabajo es sublime y completamente disfrutable. Volviendo a Bermejo, el tiene una concepción bastante clara de Batman, que trabajo tras trabajo se va consolidando más. Pero es en esta ocasión cuando más resplandece, al tenerse a él mismo como guionista no tuvo impedimentos a la hora de plasmar su visión, como siempre he dicho, la armonía de la unidad. Este traje de Batman ya se está convirtiendo en todo un clásico y en el favorito de muchos; además, atentos de que hay rumores acerca de que el traje de Batman en "Batman vs Superman" estará muy inspirado en el de Bermejo. ¿Qué más se puede decir del arte que no sienta que este de más? La ambientación es perfecta, al igual que el juego de luces y sombras, la tonalidad de los colores es sublime y la textura de ciertos elementos todo un detalle. Casi se puede sentir el chirrido proveniente del cuero del traje de Catwoman al pasar los dedos sobre el papel.

En conclusión estamos frente a una lectura que se vuelve casi imprescindible para cualquier fan, teniendo en cuenta de que se trata sólo de una novela gráfica, y de que por lo tanto no es canon. Tan poco es algo de lo que necesita, puesto que el Batman de Bermejo brilla con luz propia y además el cómic es un justo tributo al pasado del Caballero Oscuro. Frente a todo esto cabe pensar porque no es un cómic perfecto y yo creo que la clave está en que en ningún momento Bermejo planeó algo ambicioso. Lo cual no es malo, a veces los proyectos ambiciosos son los más criticados y polémicos. En cambio, Bermejo decidió ir a lo seguro, contar una historia más de Batman pero de manera magistral, con una impronta distintiva y propia. No se ustedes, pero eso bastó para que por lo menos bajo mi punto de vista, este cómic se ganara un lugar preferencial en mi colección.

Nota: 8.5/10     

3 Batcomentario/s:

Eladio Garro dijo...

La historia y el arte de Bermejo son fascinantes.

Mariano Romero dijo...

Clap clap clap clap ¡excelente reseña!, realmente me ha gustado. Me encanta el arte de Bermejo desde que lo ví en "Joker", por eso me compré este comic. Pero me ha sorprendido gratamente con una muy bonita historia, que tiene varios momentos geniales, a mi juicio. Sólo me ha parecido un poquitín flojo el clímax, pero nada más.
Así que en mi modesta colección, este comic también tiene un lugar preferencial. ¡Saludos! :)

Anónimo dijo...

Gracias a esta pagina puedo descubrir novedades, o de cierta forma cosas nuevas para mi sobre Batman. Además me gusto mucho la reseña y como me hizo querer leer esta novela gráfica.