¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Reseña: "Forever Evil: Arkham War" #3

¡Hola bati-amigos! Retomando lo reseñado en el número anterior, recordarán que Bane ha decidido tomar al toro por los cuernos y comandar un ejército hasta Gotham para poder hacerla suya de una vez por todas. Pero la ciudad está más reacia que nunca y Bane lo sabe. Teniendo a los esquizofrénicos residentes de Arkham en su contra, el campeón de Santa Prisca no dudo en encaminar sus objetivos hacia una sola dirección: apoderarse de los Talons en Black Gate. Con su captura, Bane tendría garantizada la victoria. Sin embargo en un descuido, y quizás porque las cosas estaban yendo demasiado bien, Bane se entretiene con la labia del Pingüino, hasta que él mismo le advierte del hurto de los Talons por parte de Scarecrow. Antes de que los man-bats junto con los Talons emprendieran vuelo, Bane logra sujetar a Langstrom y a su respectivo Talon, a la vez que deja fuera de combate a Crane. Las cosas no salieron como esperaba, para ninguno de los dos. Ahora como es costumbre, pasaré a relatarles lo acontecido en este cómic, para luego dar mi opinión personal y mis impresiones al respecto. Por supuesto, hay spoilers.

El número se nos presenta como una continuación casi inmediata del anterior. Los man-bats llegaron a destino, una instalación secreta en donde se encuentran Mr. Freeze y Mad Hatter, quien advierte a Víctor de la llegada de los Talons y lo apura con su trabajo. A este punto me cuesta comprender el papel de Jervis Tetch aquí, pues sin sus sombreros de control mental se convierte de un villano bastante mediocre; y aunque lo mismo podríamos decir de Scarecrow con su gas del miedo, él al menos ha tenido el carisma y el intelecto suficiente como para organizar un plan en contra de Bane. Tetch en cambio posee una personalidad mucho más caótica que le impide pensar con claridad, y que cuyo único punto de intelectualidad nace a raíz de ser el inventor e ingeniero de sus manipuladores aparatos. Sacando lo anterior dicho, no es un tipo que destaque por su inteligencia, y que por supuesto, no está en condiciones de dar órdenes, o de apurar a nadie que no lleve puesto uno de sus sombreros. De todos modos Freeze le responde con calma, cosa que es propio de él, pero también lo es congelar a enanos que se creen en condiciones de mandar a un verdadero genio científico... pero todo en absoluta calma. En fin, Víctor le aclara a Tetch que todos los Talons llegaron estables y que están listos para ser trasladados a las instalaciones de abajo. No obstante, Mad Hatter cuenta siete Talons, cuando debieron llegar ocho. Nosotros sabemos lo ocurrido, y el man-bat le informa que Bane ha logrado detener a Langstrom y a Scarecrow justo antes de que emprendieran vuelo. Al escuchar esto, Freeze comienza a cuestionar la estabilidad del plan, pero es ahí cuando Jervis vuelve a subirse al caballo y le recuerda al hombre frío que están luchando contra Bane, y que su pasado con la corte debe ser dejado a un lado esta vez. Al parecer eso bastó para que Freeze no desenfundara su arma (otra vez), y volviera al trabajo.

Lo siguiente es descubrir que sucedió con Langstrom y Scarecrow, las respuesta es simple.. quizás demasiada simple: Killer Croc. Al parecer Croc subió a la superficie a tiempo para rescatar al murciélago y Scarecrow de las manos de Bane, yendo luego a parar a las alcantarillas con ambos. Claro que todo esto son puras suposiciones ya que a estas instancias sólo se nos muestra a Croc y a Crane saliendo de una tapa de alcantarilla, cerca de la Torre Wayne. Esto nos hace pensar acerca de como Bane, siendo tan inteligente como es; dejó que la persona detrás de todo esto, su piedrita en el zapato, escapara tan fácilmente. Claro, es factible pensar que Bane quizás consideró que Scarecrow ya no estaba a la altura de las circunstancias y lo dejará irse voluntariamente. Pero una vez más, se supone que él es un genio táctico, y tal genio debería sobreponerse sobre la arrogancia y la altanería. En fin, es obvio que el guión necesitaba que Scarecrow se mantenga dentro del juego, pero las explicaciones en lo que a mí respecta, no bastaron.




Croc y Scarecrow suben a la superficie y llegan hasta el interior de la Torre Wayne. A todo esto, intercambian algunas palabras de lo sucedido anteriormente y nos enteramos que Langstrom sigue inconsciente en el alcantarillado. Crane aprovecha la situación para agradecerle a Croc por haberlo salvado y para chuparle aún más las medias hablando de la confianza que ha depositado en él, de manera que decide entregarle como recompensa la Torre Wayne. Al principio Croc duda de este presente, ya que su lugar es "abajo", mas Crane le dice que las cosas cambian y que tácticamente le sirve que él esté aquí arriba. Croc se convence, y concluye quedarse con el edificio.

Mientras tanto, en los laboratorios subterraneos Freeze y compañía se encargan de preparar todo para el despertar de los Talons. Vale aclarar el muy pequeño cameo que realiza El Flamingo (otro personaje de Morrison) en esta escena, aparentemente dándole una orden a Jervis. Aunque desde mi punto de vista él debería pertenecer a Black Gate, pero bueno, es sólo un simple cameo, al menos por ahora. En cuanto a la batalla campal de Black Gate, parece haber migrado a las calles inundándolas de más caos y descontrol. En una escena panorámica podemos apreciar a Ivy, Ogilvy, Harley Quinn, y alguien que se parece a Dollhouse; y que yo recuerde una de las oz del Segador la había atravesado brutalmente en el número anterior... de hecho la presumía muerta. Bueno, esto sigue siendo entonces una guerra sin bajas (significativas). Si alguien por favor puede aclararme quien es él o ella, hágalo, porque yo creía que era Mathilda. En el transcurso de la trifulca Ivy logra amarrar a Ogilvy con sus vides, con la intención de saldar cuentas personales, pero Bane la toma de sorpresa por atrás y la estrella contra el piso. Tras liberar a Ogilvy, Bane le propicia un golpe potente y certero antes de que este pudiera decir gracias. De esta forma, Bane cumple con su promesa al llevar a Ogilvy frente al Pingüino, pero también le exige que cumpla su parte cuando alza al enano regordete con sus dos manos en busca del paradero de sus Talons. El Pinguino aparenta no saber nada acerca del paradero exacto de los Talons, pero le informa que Crane ha ido a parar a lo de Killer Croc en el alcantarillado, y que pronto regresarán a la Torre Wayne. Pero eso no es todo, ya que le da a entender que Croc lo espera con ansias y que no le tiene miedo, no como le sí le tenía a Batman.

Así que Bane se dispone a volver a su cuartel general en Black Gate, en donde veremos lo mucho que le está afectando la guerra su ejército, que cada vez es menos numeroso. Ignorando los reclamos de sus subordinados, se dirige al taller de herramientas en el nivel inferior. Y entonces ocurre... lo que tanto se ha promocionado en este número. Tras largas horas de trabajo, martillazos, soldaduras, y mucha imaginación... Bane decide plantarse a las afueras de Black Gate (donde curiosamente se ha largado a llover) para demostrarnos que Batman vive. (Cri, cri, cri, cri.) Sí señores, finalmente la obsesión de Bane por el murciélago ha tocado fondo para terminar en esto. Y ojo, no estoy diciendo que esto sea precisamente malo, pero admitámoslo, no importa seas Tomasi, esto no puede terminar de manera digna y satisfactoria al mismo tiempo. No llega a ser tan ridículo como muchos piensan, pero tampoco termina siendo correcto.
 
¿Te acuerdas de Batman? ¡Volvió! Y con una gran cantidad de esteroides.

En la Torre Wayne mientras tanto, Croc está dando un discurso a sus fieles de abajo, ensuciando a Scarecrow, Pingüino, Freeze, para demostrar ante sus súbditos que es él quien manda, y que ahora ha llegado el momento de gobernar Gotham desde arriba. Entonces una silueta obscura y pesada se vislumbra por el ventanal gigante de la pared, y el Batman Bane hace su entrada triunfal embistiendo a Croc y acertando un puñetazo letal en su mandíbula. Al principio Croc es preso del pánico ante la presencia de Batman, pero luego descubre de que se trata de Bane, y comienza a dar pelea. Golpes, patadas, mordidas, pelea de pesos pesados, pero Bane supo aprovechar la oportunidad para tomar una pieza de metal, que conformaba el peto y símbolo del traje, y le da a Croc bien fuerte en la cabeza, acabando con él. Una vez inconsciente, Bane toma al cocodrilo con ambas manos, y lo lanza por la ventana hacia las calles de Gotham. No había dejado de llover y Bane contempla mejor la ciudad. La contempla bien porque sabe que las cosas están por cambiar, que pronto le pertenecerá, que recuperará a los Talons y pronto será su ciudad. ¿Como Bane? ¿Como Batman? Pronto lo sabremos.

Ha llegado el momento de las reflexiones y la verdad no me queda mucho para decir, porque como se habrán dado cuenta no pude evitar expresarme mientras escribía el resumen. Todas las cosas que yo consideró incorrectas en este cómic ya lo dije, aunque creo que es menester hablar un poco más de lo que en verdad importa. La transformación, por así decirlo, de Bane ¿era realmente necesario? No. ¿Fue interesante? Siempre es interesante ver a alguien nuevo bajo la capucha de Batman. ¿Fue bien desarrollado? Indiferencia. Pero me inclino a pensar que no. Tal vez en realidad no es la manera en que fue desarrollada la idea, sino más bien el tiempo que se le dedico a ella. Ocurrió todo muy rápido, muy sorpresivo, no dio la impresión de ser algo natural, sino más bien un recurso de marketing, que seamos honestos, eso fue. Ideas tan radicales como esas deben ser cocinadas a fuego lento, muy minuciosamente, para que llegado el momento, tenga sentido y no caiga en el ridículo. Aunque repito, al final no fue tan ridículo como prometía... pero si tuvo una gran carencia de sentido.


De resto, y términos generales, el cómic rozó la indiferencia absoluta. La verdad es que sentí que hubiera pasado poco y casi nada, salvando lo de Bane, por supuesto. Pero todo lo ocurrido en el número anterior y en este, pudo haber sido compactado perfectamente en un único número. Estamos a mitad del mini evento y lo único que tengo para decir es: mucho ruido y pocas nueces. Si Tomasi se guardó algo para el gran final creo que es momento de sacarlo a flote porque sino este barco se hunde, y Bane disfrazado de Batman no lo va a salvar. Pongamos las cosas en claro, fue divertido, fue divertido ver a Bane siendo Batman y rompiendo la ventana para darle duro a Croc. Pero ya está, ahora tienen que hacerse cargo de lo que hicieron y espero que al menos lo hagan con dignidad. No vaya a ser cosa que en el número que viene simplemente no se habla más del tema y listo, cual relación casual de sexo al día siguiente.

En cuanto al arte mi opinión no ha cambiado. Decir que sigo disconforme con el trato que está recibiendo Bane por parte del señor Eaton sería llover sobre mojado. Me gustó como dibujo a Croc y el resto es correcto. No es uno de sus mejores trabajos, no siento que se esté esforzando más de la media, simplemente esta cumpliendo con lo que debe hacer y hasta ahí. Es una lástima que hayan designado a Fabok sólo para el diseño de portadas, porque por lo que pude ver él sí sabe dibujar a Bane y es además un gran artista como pudimos apreciar en el Annual #1 de "Batman" y en "Detective Comics".

En conclusión este fue un cómic, desde muchos aspectos, innecesario. Como dije, lo ocurrido en el #2 y en el #3 pudo haber sido abarcado en un solo número tranquilamente. El evento comienza a dar señales de agotamiento porque simple y llanamente no ocurre nada prometedoramente interesante. Si, lo de Bane fue algo inesperado, pero como dije, no quedé conforme. Hay que ver cómo termina esa idea de todos modos. Todavía queda la otra mitad del evento, y espero que Tomasi se haya guardado lo mejor para el final.

2 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

http://cdn.bleedingcool.net/wp-content/uploads/2013/12/arkham1-600x369.png?f6a06b

Scabroso dijo...

Buenísima reseña. Tomasi derrapó.

Si Bane necesita disfrazarse de Batman para vencer a Croc... no es Bane. No critico el reinicio del personaje, pero ya lleva demasiadas apariciones y francamente este tipo jamás pudo haber quebrado al murciélago. ¿Dónde quedó el desprecio infantil y desbordado hacia Batman, su ciudad, sus aliados e incluso sus enemigos? Por el estratega y sus 3 olvidados secuaces, mejor ni pregunto.
Y un palo más: el Bat-Bane ya existía. Ésta es una constante negativa de los nuevos52. Se introducen elementos de la vieja continuidad (sobre todo lo hecho por Morrison, Waid, el propio Jhons) repitiendo y a veces calcando situaciones, pero mal y en 2 viñetas.
Sobre el Mad hatter se me ocurre que su función puede ser controlar (mentalmente) a los Talons. Preguntar cómo piensa controlarlos Bane es volver al principio.

Saludos.