¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

lunes, 20 de enero de 2014

Reseña: "Batgirl" #27 - "Gothtopia"


Gotham atraviesa un “viaje de acido” que ha forzado a su población a imaginar una ciudad utópica donde el crimen ha sido exterminado casi por completo. En esta realidad fantástica que ha usurpado el lugar de los sombríos Nuevos 52 la Bat-familia viste de blanco y salta sobre los techos con una sonrisa en el rostro; los enemigos son ahora aliados y las rencillas cosas del pasado. Es demasiado perfecto para ser verdad, por lo que según las leyes de los comics obviamente no lo es. Así que mientras Batman desenvuelve la red de mentiras detrás de esta patraña masiva matamos el tiempo echando una mirada a que es de la vida de sus compañeros en este mundo alterno.

No se engañen, “Batgirl” #27 no aporta nada importante a la trama de "Gothopia", es solo otra expansión de un crossover apretujada entre los arcos de la serie regular. A Gail Simone no le gustase quedarse fuera de la fiesta, aunque signifique comprometer el paso de la historia que a duras penas puede contar.

Aparte de los tres o cuatro cambios estéticos y metafísicos obligatorios para poder ser parte del evento de turno, “Batgirl” #27 no es un muy distinto a lo que generalmente nos tiene acostumbrado Simone. Una persona normal se vuelve loca, comienza o planea una racha de homicidios y es detenida a último minuto por nuestra heroína ¿Qué hay de diferente? El nuevo traje de Barbara (el cual debo decir es muy agradable a los ojos), su seudónimo (No más Batgirl, ahora es Bluebelle) y su nueva compañera contra el crimen Daybreak, otrora conocida como Knightfall. Juntar a los enemigos a muerte no es terreno nuevo y utilizar la cara de un payaso para advertir del peligro tampoco.

Aparentemente el Joker o una entidad que lo representa ha puesto una compañía de helados, pero la aparición del príncipe payaso del crimen -aunque sea en espíritu- significa problemas, cuando helado envenado es repartido a los ciudadanos de Gotham como parte del plan maestro de una ejecutiva que ha recordado su verdadera vida.

Barbara también termina recordando su verdadero pasado al final del número, pero que hará al respecto es responsabilidad del equipo creativo de "Detective Comics".

Me siento triste por Robert Gil, el tipo es un buen artista a pesar de que a veces exagera con las proporciones de sus personajes, el dibujante dio lo mejor de sí (en especial con la manera audaz en que utilizo los paneles finales para efectos de shock y sorpresa) en un número intrascendental que no aporta ni a la serie regular, ni al evento al que pertenece. Suena como la mayoría de tie-ins en estos días.

0 Batcomentario/s: