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martes, 1 de julio de 2014

Reseña: "Red Hood and The Outlaws" #32

Se cierra un círculo cuya trayectoria nos llevó por lo más nefasto de la improvisación editorial de las cabecillas en la DC. Un recorrido por el que, tras cuestionamientos al trabajo del primer guionista a cargo de la entrega (Lobdell), situaron a un remplazante cuyo reciente historial prometía, pero no estuvo ni cerca de la altura. De hecho, sacó la serie horrorosamente de su caudal, llevándola a rincones que nada tenían que ver con las expectativas que los seguidores de RHATO teníamos. Y cuandoTynion fue removido (ya nadie aguantaba leer nada más de ese tipo), Will Pfeifer tomó el volante, entregándonos tres números sólidos cargados de acción espacial. ¿Y para qué tanta voltereta? Pues sí, para volver al inicio con Lobdell y pensar para nuestros adentros: "en realidad no era tan mal guionista". De todas formas, a modo de opinión creo que, junto con Pfeifer, Scott Lobdell es el único que logra captar el verdadero status quo de la serie... Esperemos que logre dar continuidad a su run y desarrollar un trabajo bien direccionado.

Respecto a este número, pues, al ojearlo tiene pinta de ser un nuevo puntapié inicial. Y así efectivamente es. Abrimos con Jason y Roy de encubiertos, infiltrándose en cierta organización terrorista cuyos propósitos, como se suelen expresar en la industria cultural, son ambiguos. Al emerger de sus disfraces, los amigos se enfrentan a esta organización y como dato curioso, podemos decir que Roy no ha tenido ningún reparo en disparar a muerte a los que conducían el vehículo. ¿Nos estaremos encontrando, al fin, con Outlaws de verdad?

Y de pronto, siendo alertados por un holograma racista, que los trata de "basura americana", los jóvenes héroes se percatan de que este embrollo en el que estaban involucrados no era más que una distracción de el verdadero ataque terrorista: una bomba nuclear sobre Washington. Bromeando sobre si realmente es algo malo que la bomba estalle en dicha ciudad, Jason logra avisar a Kori del peligro y la Princesa Tamariana simplemente patea lo que hubiese sido la perdición de la Casa Blanca y el anónimo presidente de los Estados Unidos en el Universo New-52.

Tras salvar a la Capital del Imperio estadounidense, los forajidos parecen dirijirse a un descanso inminente. Interesante la interacción Jason - Kori; la princesa Tamariana parece preocuparse por el estado de soledad del ex-Robin, y no encuentra mejor manera de solucionarlo que besándolo en frente de Roy, su novio. Esto no tiene una connotación sexual, si no que más bien es la expresión de los fuertes lazos que comparte esta trinidad; algo que podría ser un  punto de partida para interesantes sub-tramas, a nivel humano

De pronto, los amigos son interrumpidos por una explosión que los aturde, y a duras penas, Jason logra identificar una silueta relativamente conocida. Así es, porque la relación de los Outlaws con S.H.A.D.E no se limitó al robo de una nave espacial: los responsables de la invitación era la agencia secreta, con un extravagante método para invitar a los forajidos a tomar el té, encabezados por su jefe de seguridad: ni más ni menos que el Dr. Kirk Langstrom, A.K.A Manbat.

Y es que S.H.A.D.E requiere de Kori para resolver un extraño asunto: resulta que una nave de procedencia desconocida, casi arrolla a un transbordador de la NASA. Y esa nave mantenía un mensaje que difícilmente fue traducido por el Profesor Palmer y que rogaba a la Princesa Tamariana por ayuda, señalando que ella es la última esperanza. Entonces la alienigena se arma de valor y entra a la nave, emergiendo aterrada con un desgarrador grito. ¿Qué sucedió? En el próximo capitulo lo sabremos.

Bueno, vamos por parte. El primero que se debe llevar los dardos es Didio, quien no ha sabido darle cauce a esta serie. Es decir: ¿era realmente necesario darse toda esta tremenda voltereta, ocupar nuestro tiempo en un run de asco de Tynion, solo para volver al mismo guionista que fue originalmente cuestionado en un principio? Honestamente, me parece que es una pésima jugada comercial, ya que esa es la palabra que está incrustada en los cerebros de la DC.  Pésima porque esta serie no deja de parecer un constante experimento fallido, en que todos la manosean, pero nadie logra dar realmente en el clavo. ¿Podremos confiar en que Scott Lobdell se hará finalmente cargo de esta entrega a la posteridad? Francamente, lo prefiero. Al próximo cambio, todos dudaremos, seguramente, de seguir con la lectura.

De todas maneras el número estuvo interesante; acción y toques de humor en el contexto que mejor le sienta a "Red Hood and The Outlaws". Un número que abre una nueva trama que, esperemos, sea interesante y no añada demasiados ingredientes a la receta. La fórmula es simple, ya la hemos repetido hasta las arcadas: forajidos con ambigüedad moral + humor + conflicto social (real, no como estos terroristas acéfalos que vimos hoy)+ acción + espacio sideral = una entrega probablemente de excelencia.

Silva y Sandoval hicieron un trabajo aceptable en sus lápices, como en el diseño de los personajes. (Aunque ver a Kirk Langstrom vistiendo como superhéroe no deja de ser extraño; se suponía que su identidad civil era debilucha mientras su Man-Bat era lo contrario, una suerte de Jeckyl y Hyde, o al menos eso creía yo)
El entintado no está de más, colabora, pero: ¿es necesario un staff tan gigante para llevar un título así?

En resumen, una vez más hemos vuelto a empezar con esta serie. Mis plegarias son para que de una vez despeguemos y podamos contar historias más que interesantes con personajes que rebosan de potencial, mas no se aprovecha de la mejor manera. ¿Dudas? ¿Insultos? ¿Comentarios? Pues pueden opinar libremente sobre este nuevo inicio de una serie cuya linealidad se extraña de sobremanera.

4 Batcomentario/s:

kaelthas dijo...

me gusto el cap. sil volviera rocafort seria un gol de media cancha

Adán Velasco dijo...

Definitivamente fue sensacional tener a Lobdell de vuelta al titulo. La diversión, la buena caracterización y una historia solida sin mayores aspiraciones que ser divertida (aunque con atisbos de mayor profundidad aquí y allá) es lo que necesitaban los forajidos. Que hayamos tenido un gran arte es la cereza en el pastel (aún si Sandoval se ve inferior a Silva). Caramba DC ¿tan dificil era mantener a Lobdell aquí desde el principio?

Notable que Lobdell haga referencia al run de Tynion y de Pfeifer aunque necesita un mejor editor pues hay ciertos dialogos raros.

Me desconcerto bastante el beso entre Kory y Jason pero mientras no se haga constante estamos bien.

Un gran número con todo y sus detalles, definitivamente esperando con ansia el siguiente número.

kaelthas dijo...

lobdel tenia a superman y teen titans era claro que serie iba a dejar.

pero ahora esta libre y solo esta haciendo secret origens ademas de rhato.


pero la verdad es siemple lo unico que queria la gente era personajes bien caracterizados, con humor, accion.

DaniellDoppelganger dijo...

Creo que DC esta arrojando guionistas sobre esta serie para ver si alguno consigue hacer algo interesante con estos personajes. Es una lastima porque Red Hood es uno de mis favoritos, pero odio que se hayan cargado todo el canon de Lost Years y que realmente se esten empeñando ahora en convertirlos en una version DC de los guardianes de la galaxia. Red Hood funcionaria mejor de antiheroe en una ciudad y punto