Reseña: "Batgirl" #35


“Batgirl” #35 es el overhaulin que esta serie desesperadamente necesitaba ¡No! Es lo que esta serie debió haber sido desde su primer número.

A partir de la arrolladora reacción positiva que tuvo el Internet ante el diseño y el concepto que el nuevo equipo creativo conformado por Brenden Fletcher, Cameron Stewart y Babs Tarr traían para Batgirl (fanarts everywhere!), las expectativas por este número han crecido astronómicamente. Y es de esperarse que, cuando se está demasiado entusiasmado por un proyecto venidero, la desilusión sea bastante probable ¡Pero diablos, lo consiguieron! “Batgirl” #35 es el cómic  que todo el mundo esperanzadamente esperaba que fuera… Y aún más.

La historia comienza con Barbara mudándose a un nuevo apartamento en Burnside, la parte hipster de Gotham, mientras se despide de Alysia, su “vieja” compañera de cuarto e introduce a Frankie su “nueva” compañera de cuarto, quien procede a lanzar una fiesta para Babs que no solo deja a nuestra heroína con resaca y una breve sesión de besos con chico guapo, sino también con varios objetos misteriosamente desaparecidos que hacen a su Bati-alter-ego saltar a la acción.

Con una vuelta de 180º, Barbara Gordon ingresa a un nuevo mundo donde su evolución como personaje puede continuar sin tener que volver a ver hacia esa etapa oscura de tres años en la que su caracterización se estancó. Esta es la Babs de “Batman: TAS” y “Batgirl: Year One progresando y ajustándose.

Este es un cómic que vive en el ahora, preocupado por las cosas relevantes en el zeitgeist actual. Simbólicamente Barbara se está mudando a esta década y lidiando con todo lo bueno y lo malo de la misma. Batgirl ahora existe en un mundo dominado por la tecnología y las redes sociales, donde todos tienen celulares y cuentas en las páginas de moda.

Incidentalmente, su estabilidad económica se fue a declive en cuanto reapareció su inmenso intelecto ¡Oh sí! ¡Barbara vuelve a ser un genio! Y no cualquier genio, nuestra chica ahora tiene la memoria de una computadora, capaz de almacenar y recordar cualquier cosa. Y con esa gran y brillante cabezota (además de la ayuda del Internet) es que logra derrotar el villano de turno.

¿Y quién es el villano de Turno? Riot Black, la representación del hombre machista moderno envuelto en tatuajes, dreadlocks y piercings. Básicamente el personaje de James Franco en Spring Breakers pero aún más desagradable. Esta escoria de la Tierra que se divierte enviando fotos de su pene a tanto a amigos como enemigos, tiene una ardid malévolo muy tópico: robar información personal de las personas en línea y exponerla en su propia red social maligna.

Algo que Brenden Fletcher y Cameron Stewart manejan con astucia en “Batgirl” #35 es hacer sentir orgánica la transición de la etapa anterior a esta “nueva era.” No tiran la continuidad a anterior la basura, sino que Black Canary hace acto de presencia para declarar que se quemó. Bueno, lo que se quemó fue el viejo traje de Babs, su van con los accesorios y la base de operaciones de las Birds of Prey.

Pero Cameron Stewart no solo contribuye en la parte escrita, sino que como dibujante consagrado también presta una mano en el apartado visual. Stewart se encarga del diseño de los paneles,  utilizando hasta 10 en una página.

Dichos paneles le sirven de marco a los lápices de Babs Tarr, una artista conocida por sus ilustraciones punk-rock de personajes de mangas e historietas, que nunca había echo interiores para un cómic. Tarr la saca del parque con su trabajo en este número, su arte es una briza de aire fresco en relación a lo que se puede encontrar en los otros libros de DC del momento. Su estilo es un avatar de los elementos que definen a la audiencia que esta historieta desea atraer: Vivaz, energético, excéntrico, alterno y arriesgado.

"Batgirl" #35 tiene más en común con una historieta de Image que con una historieta de DC y, por ende, representa lo positivo que puede ser la ambición de la editorial cuando está bien enfocada. La idea de hacer esta historia de Batgirl tan del momento puede ser contraproducente cuando el atractivo de la cultura que expone haya expirado, pero confío que el equipo de Fletcher, Stewart y Tarr podrá superar ese problema continuando con la simple solución que encontraron en este número: Hacer un buen cómic.

Y el próximo mes: ¡Katanas y motocicletas!

Comentarios

m3na ha dicho que…
No tenía muchas ganas de este cambio tan radical, pero así como lo pintas, le voy a echar más de una mirada.
The Gardner ha dicho que…
Batgirl #35, el cómic que todos los críticos adoraron pero que muchos fans casi les da un infarto al leerlos.

Es simplemente excelente, el argumento bastante sencillo pero muy bien estructurado con muy buenos elementos y una Bárbara con personalidad que simplemente la amas (sencilla, genio, "nerd", pero también una chica que se puede y sabe divertirse y a su vez responsable). El arte es simplemente soberbio.

Da gusto leer cosas así y gastar tu dinero en un producto de esta calidad.


Saludos blog de Batman