Reseña: "Detective Comics" #35


"Detective Comics" #35
Guion: Benjamin Percy.
Dibujo: John Paul Leon.
Color: Dave Stewart.
Portada: John Paul Lon.


Nos tomamos un descanso del maravilloso y colorido arte de Manapul y Buccellato, para sumergirnos en una historia en donde la tensión y el misterio están a la orden del día tanto en el arte como en el guion. Benjamin Percy & John Paul Leon están decididos a arruinarles las vacaciones a nuestro caballero oscuro y, de paso, retomar aquél ambiente siniestro que tantas veces ha enaltecido la figura de nuestro héroe en varias historias. Como siempre advierto, hay spoilers.

El cómic goza de una temática y guion simple en realidad, el cual pasaré a resumir a continuación. Bruce, por consejo de Alfred aparentemente, decide viajar con fines turísticos y apartarse un poco de su insalubre vida nocturna. No obstante, camino al aeropuerto Bruce no puede dejar de pensar en Gotham, en la incansable lluvia que la ha estado azotando las últimas semanas, y en la enorme cantidad de crímenes cometidos. El avión privado de Bruce no despega, y él comienza a impacientarse. Por palabras de su fiel mayordomo, confirma sus oscuras sospechas y decide salir a investigar, puesto que un avión se ha desviado de su ruta aérea predeterminada y se dirige rápidamente al aeropuerto de Gotham.

El avión termina por estrellarse en el edificio principal del aeropuerto dejando un gran número de víctimas fatales. Una vez detenido por completo, Batman quita el seguro de la puerta y entra al avión solo para encontrarse con los cadáveres de toda una tripulación en un avanzado estado de descomposición. La autoridad principal del aeropuerto llega a la escena y bajo las órdenes de Batman arma un perímetro restrictivo abarcando todo el complejo, y la zona entera es declarada en estricta cuarentena ocasionando la cancelación repentina de decenas de vuelos.


En ese momento, gracias a los televisores aún intactos del aeropuerto, Batman consigue enterarse de que un individuo se ha adjudicado el ahora llamado acto terrorista, y que aquello fue sólo el principio, puesto que ahora todo el complejo ha sido infectado con un virus que será letal en las próximas horas. La única solución, amenaza el eco-terrorista Magnus Magnuson, es que Estados Unidos retire sus tropas del Medio Oriente de inmediato.

Como verán, no les mentí cuando dije que tenía una trama simple, aunque eso no sea algo necesariamente negativo, tampoco es la mejor opción a la que aferrarse a la hora de defender las virtudes de un cómic. Realmente no hay mucho que decir del guion hasta ahora, ya que ha sido un número bastante liviano en ese sentido. No es descabellado, tiene un desarrollo estable, y ninguna línea está fuera de lugar. ¿Eso quiere decir que es perfecto? Definitivamente no. Sólo quiere decir que fue bien ejecutado, pero bajo mi punto de vista, la historia no despierta gran interés hasta el momento.

Creo que gran parte de eso se debe a que el villano en realidad no ha despertado mi interés. De acuerdo, apareció en la última página con líneas bastantes correctas (aunque básicas), pero a priori puedo decir que luce bastante aburrido y estandarizado. Sé que con tantos villanos engrosando la lista de enemigos del Caballero Oscuro es bastante difícil sacarse de la manga algo fresco e innovador, pero bueno, al menos hay que intentarlo. Si no le dan algún que otro matiz, además de presentarlo como un tipo que se la tiene jurada a los Estados Unidos (y ni hablar del horrible nombre u apodo que tiene), la verdad es que al villano no lo compro. Un poco más de complejidad, eso es lo que pido, nada más. Aun así le sigo dando una oportunidad y veremos que nos muestran al respecto en el siguiente número.


Ahora toca de hablar un punto muy importante para el disfrute de este cómic: el arte. No dejará contento a todos, pero sí a aquellos que saben apreciar los esfuerzos por generar un ambiente propicio para la historia. Es decir, el arte presenta un estilo siniestro que se asemeja a una estética noir moderna, con sombras pesadas, páginas cargadas de negro y contornos gruesos.

Aun así, los colores claros también están presentas lo que facilita el buen contraste que tanto se busca en está temática. Como dije, no contentará a todos, pero tiene un estilo bien definido y ejecutado que acompaña perfectamente a la trama, y le otorga un ambiente propio de las historias más oscuras del encapotado. 

En conclusión es un número interesante, su propuesta inicial no resulta llamativa del todo pero da indicios de que las cosas se pueden llegar a poner mucho más interesantes en la próxima entrega. El arte es fantástico, e impregna a la historia con un aura de misterio quizá demasiado grande para lo que es el guion en sí. Le otorgo el puntaje que le doy a esos cómics que, si bien no me impactaron a la primera, creo que tienen un potencial latente para ponerme mucho mejor.


Lo mejor:
  • El arte y el ámbiente que genera.
  • Un guion sólido técnicamente.
Lo peor:
  • El villano. No genera interés.
  • Si bien el guion no presenta fisuras, entretiene lo justo.
Nota: 6.5/10 (Algo recomendable +)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
La verdad es que le daria un 8 de 10, me parecio un comic bastate completo pese a las deficiencias que señalas, mas que profundizar en la psique del villano, pone a batman en una situación con un limite de tiempo antes de que todo este perdido, las explicaciones en ese punto salen sobrando y solo se limitan a un atentado de un hombre desquisiado. El arte es maravilloso y no lo digo por que sea bueno, sino la atmosfera que genera ese dibujo con aspecto tan enegrecido, sucio; da la impresión de que batman es mas vulnerable de lo que pensamos, algo que no se nota mucho cuando comparte aventuras con la liga de la justicia, pero que a nivel de calle puede llegar a morir relativamente facil. Me gustan en particular este tipo de historias, no muy extensas y con un buen toque de misterio.
m3na ha dicho que…
Definitivamente, el arte es lo mejor de este número. Todos concordamos en que un buen dibujo de cómic no es necesariamente el más bonito (hay increíbles ilustradores que no funcionan en una historieta). El arte de un cómic está siempre al servicio de la historia. Y este número está dibujado a la perfección. Su estilo, como bien dices, Patricio, se ajusta a la historia. Recrea el clima.