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domingo, 28 de diciembre de 2014

Reseña: “Arkham Manor” #3

DANGEROUS MASQUERADE

Título: Cold Comfort
Autor: Gerry Duggan
Arte: Shawn Crystal
Color: Dave Maccaig

“La Mansión hace el papel de Asilo, mientras yo pretendo ser un paciente”
(Batman)

Volvemos una vez más al sitio más nefasto y nefando de Gotham City, para encontrar que ahí donde la oscuridad reside, existen rincones aún más oscuros. Como muy bien lo atestigua Jack Shaw, alter ego de Batman, ingresado al recinto para investigar la serie de muertes que han ocurrido, nada más empezado el episodio.
Como en toda buena historia de detectives —y esta es, hasta el momento, una excelente historia del llamado Mejor Detective del Mundo—, el final del capítulo #2 nos ha dejado con más dudas que respuestas:
Deambula por ahí un solícito Eric Border —quien aún, al momento de los acontecimientos de “Arkham Manor”, no se revela a sí mismo como el Joker—.
En silla de ruedas, languidece un decrépito anciano —de quien, páginas adelante, sabremos su verdadera identidad—.
También tenemos a Seth Wickham, un desafortunado muchacho, la última víctima —al parecer— del asesino.


Y, por supuesto, tenemos a Victor Zsasz, principal inculpado… hasta ahora.
Un buffette bien servido de personajes que no son lo que creemos —o lo que los autores nos hacen creer—. Todos fingiendo ser alguien más. Incluido Batman, quien ha hecho del pretender su estilo de vida… o su modo de darle batalla.
Con los ingredientes ya presentados, este número #3 se mueve con agilidad y escarba ya hacia la verdad… o su apariencia de verdad.
Somos testigos de cómo Shaw, tras recuperarse del golpe al final del episodio anterior, vuelve al trabajo que lo trajo a Arkham Manor, volviendo a recurrir al disfraz. Ahora es Batman pretendiendo ser Jack Shaw pretendiendo ser un médico.
Como todo buen detective, vuelve al sitio del crimen, a la habitación donde Zsasz atacó a Whickham —que, a estas alturas, ha sobrevivido y será transportado a un hospital—. Mientras profundiza en las pistas, más certeza tiene que Zsasz no es el asesino que busca. Alguien más quiere que creamos eso.
Tras un oscuro viaje por las entrañas de la mansión devenida en asilo, da con la verdad… o una parte de la verdad: se enfrenta al asesino —¿lo es realmente?— y, tras ser vencido, encuentra a Victor Zsasz, torturado casi hasta la muerte, otra víctima más. Un engaño menos.


En las antiguas culturas —en especial la hebrea—, las entrañas se consideraban como el lugar donde estaban las verdaderas emociones y motivaciones de las personas. Batman/Shaw se mete ahí para encontrar verdaderas respuestas; aunque estas dejen aún más preguntas abiertas.
Pero no sólo ahí caen las máscaras: cuando la ambulancia con el maltrecho Seth Wickham choca contra la entrada del hospital, encontramos a los paramédicos degollados y, a la vuelta de una oscura esquina, a Wickham deslizándose furtivo. Pero, ¿es él o alguien más pretendiendo ser él?


El capítulo no cierra hasta que otra verdadera identidad nos es entregada: Eric BorderJoker jugando a ser doctor, como nos ha revelado el arco “Endgame— se presenta como el payaso del crimen al anciano en silla de ruedas y, acto seguido, nos revela a nosotros quién es en realidad el viejo hombre, Clayface, un viejo enemigo de Batman que antes fue Basil Karlo… un actor. Vetusta arcilla que en manos del Joker, se ve transformada para interpretar un papel más, Clownface.


Cierra el número #3 dejándonos en la exquisita incertidumbre de los buenos relatos policiales. Nos ha entregado información. Nos hemos asombrado. Pero la duda ha quedado ahí, imperturbable. Una verdad esquiva tras el fangoso discurrir de la mentira. Los actores están en escena, pero sus máscaras ocultan otras máscaras. Como para recordar la palabra griega para actor: hypókrites.

Anexo: Clownface.
Sabiendo de tanta referencia a mundos y crisis pasadas, valía la pena preguntarse quién podía ser este Clownface invocado por el Joker. La única respuesta fue el show de televisión de Batman de los sesenta… pero visto a través de los ojos de Los Simpsons:


Viendo un episodio de la serie, Bart y Millhouse se dan cuenta de que el actor invitado para interpretar al malvado Clownface no es otro sino Krusty. El villano de la semana ha encadenado a Batman y Robin a un carrusel que cada vez gira más de prisa, amenazando con matarlos.
Pero Batman se libera usando su spray “Carrusel en reversa”.
La aparición de Krusty como Clownface termina con un comentario sarcástico a Batman: “¿Qué es lo que no tienes en ese cinturón tuyo?

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