¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

miércoles, 31 de diciembre de 2014


Un año más se termina y henos aquí, nuevamente agradeciéndoles por habernos acompañado en estos últimos doce meses. No me voy a extender mucho porque no tiene sentido y tampoco soy muy adepto de este tipo de celebraciones, así que simplemente les diré que fue un gusto haber pasado este 2014 con ustedes y espero que sigan con nosotros durante el 2015. ¡Batisaludos y muchas felicidades!


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


Si me conocen un poco, de seguro sabían de antemano que concluiría esta sección hablando del Batman Todopoderoso de Grant Morrison. Salvo por situaciones puntuales, el Batman de los New 52 se ha vuelto mucho más humano, sensible y terrenal de lo que solía ser. Muy por el contrario, durante el run de Morrison, Batman fue prácticamente un Dios. No por nada el Batman del Escocés llegó a conocerse como Bat-God. Ya hablamos del Batman de Zur-En-Arr, del Batman Cavernícola, Cazador de Brujas, Pirata, Cowboy, Detective Privado y de Batman de "Incorporated", pero lo cierto es que el Batman de Morrison cuenta con muchas hazañas que lo consagraron como un ser Todopoderoso. Para empezar, derrotó a un temible grupo de alienígenas solo con un poco de combustible y unos cerillos, enfrentó a un asesino serial inmortal que había hecho un pacto con el mismísimo Diablo, enfrentó la indescriptible locura del Asilo Arkham, sobrevivió al ritual de Töghal y revivió luego de morir tres veces, una enfrentando a Sensei, otra enfrentando al Tercer Fantasma de Batman y otra a manos de la propia Liga de la Justicia, que tuvo que matarlo para liberarlo de la energía Omega que había acumulado durante sus viajes temporales. Y esa es otra gran hazaña, ¡Batman viajó por el tiempo! Desde el Paliolítico hasta el Fin del Espacio-Tiempo, nuestro héroe superó la Sanción Omega de Darkseid y volvió a su época solo para derrotar, junto a sus aliados, al Hyper-Adapter y salvar no solo el mundo sino el propio Universo. Por cierto, ¿se acuerdan que ocurrió con Darkseid en "Final Crisis"? Así es, Batman le disparó con un arma especial y lo hirió mortalmente. Batman derrotó a Darkseid, a la encarnación del mal en la Tierra. Pero eso no es todo. Durante su recorrido por los distintos períodos históricos de la humanidad, Bruce fue una figura fundamental para la consolidación de su propio linaje, ya que de alguna forma u otra siempre resguardó de los suyos e incluso fue la razón principal por la que las familias Wayne y Van Derm se unieron, cosa que paulatinamente iría formando una extensa y oscura mitología no solo en torno a sí mismo sino también en torno a sus antepasados, que provenían desde los albores del tiempo. Y no solo eso, Batman enfrentó a toneladas de villanos, como a Talía Al Ghul, a los Tres Fantasmas, al Joker, al Black Glove y al Club of Villains y aún así siempre salió victorioso. Logró escapar, estando encadenado y con un chaleco de fuerza, de un ataúd enterrado en lo profundo del Asilo Arkham y enfrentó mano a mano al Dr. Hurt, sobreviviendo a la explosión del helicóptero donde combatían. Pese a su ausencia, Batman logró unir más que nunca a la Bati-Familia, que había quedado destrozada luego de su "muerte". Y cuando volvió, Batman no se detuvo. Tras su regreso, Bruce fundó "Batman, Incorporated", una empresa multinacional compuesta por aliados de Gotham y de todo el mundo, con el objetivo de enfrentar a la amenaza de Leviathan, que no era otra que la propia hija de Ra's Al Ghul. Gracias al sacrificio de su ejército global Batmaníaco, nuestro héroe no solo salvó a su ciudad sino que nuevamente salvó al mundo entero, deteniendo a Heretic, el clon de Damian, y a Talía, que luego sería asesinada por Kathy Kane, la primer Batwoman.

Éste fue un Batman capaz de cualquier proeza imaginable. Fue el Batman que siempre pensaba el todo, el Batman omnipresente y omnipotente, el Batman místico que siempre estaba un paso adelante de sus adversarios incluso en las peores situaciones. Fue un Batman que supo desentrañar los enigmas más morbosos y espectaculares que jamás había enfrentado. Fue un Batman feroz, firme y decidido, un Batman que si aprendía de sus errores y se reinventaba constantemente para ser siempre su mejor versión. Fue un Batman que contó con un intelecto privilegiado y unas habilidades detectivescas nunca antes vistas, que inclusive llegó a construir una máquina del tiempo. Fue un Batman que contaba con todo tipo de gadgets y aparatos a su disposición, desde múltiples Bati-móviles y Bati-planos hasta varios Bati-trajes e incluso un ejército de Bat-Bots, cada uno con una finalidad específica y un Bati-cinturón específico, que contenía desde Bati-garras hasta Batarangs, explosivos, sogas e incluso penicilina. El Batman de Morrison fue humano pero a la vez polifacético, cosa que lo convertía en una persona no solo dispuesta sino también capaz de enfrentar restos que ningún mortal podría superar. El Batman de Morrison es, en el fondo, la encarnación de lo que todos nosotros queremos ser. Alguien que en el fondo no es más que un pequeño niño asustado y traumatizado, pero que siempre encuentra la fortaleza para sobreponerse a los peores horrores y emerge como triunfador no solo por él, sino también por los suyos, porque el Batman de Morrison no es un Batman solitario, para nada. El Batman de Morrison es un Batman familiero, un Batman que no aleja a sus aliados con secretos, pues sabe que no sería nada sin ellos. El Batman de Morrison es, en definitiva, un Batman eterno.

Si, quizás me haya ido un poco por las ramas y haya exagerado, ¿pero qué quieren que les diga? El Batman de Morrison fue el Batman que me cautivó como ningún otro, fue el Batman que terminó de consolidar mi amor infinito por el personaje, fue el Batman que me inspiró a querer ser más, como persona y como profesional. Fue, es y será, para mi, el Batman definitivo.

Como ocurrió con "75 años, 75 portadas de Batman", aquí también hubo muchas versiones que no llegamos a cubrir, así que en algún momento las recopilaré en un gran post para que no crean que hay favoritismo a pesar de que los hay. Espero de todo corazón que hayan disfrutado del trabajo sin precedentes que hicimos a lo largo de estas 75 ediciones y desde ya les agradezco por haberse sumado a nuestro humilde homenaje por el 75 aniversario del Encapotado.

¡Hasta siempre!


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.

Para esta penúltima entrega de esta sección decidimos hacer algo especial. En este caso no haremos ningún tipo de análisis sobre esta versión de Batman, sino que dejaremos que el colaborador Mena nos cuente sobre su primer acercamiento al Bativerso. Sin más preámbulos, a continuación podrán leer su testimonio.

Fue una tarde, por 1974. Llegado del colegio, me instalé a observar el gran prodigio de la ciencia que por fin había golpeado a mi puerta: ¡el televisor! Un gran televisor, cuadrado, con caja de madera y en fabuloso blanco y negro. Imágenes que los tubos catódicos contenidos en su interior nos brindaban todos los días, durante las escasas horas que los incipientes canales de televisión emitían su programación.
Ya me había acostumbrado a que, por esa hora, uno de los canales exhibiera películas. Y ésta comenzó:


Una imagen oscura dio paso a un movedizo círculo de luz que iluminaba un muro de ladrillos y, súbitamente, una palabra que me aturdió, que puso a latir mi corazón de niño a mil por hora.
La palabra era BATMAN.
Durante unas dos horas, mis ojos no podían dar crédito a lo que veían: Batman y Robin, a quienes yo conocía sólo de alguna historieta suelta y de una serie de dibujos animados de Hanna y Barbera, se enfrentaban a un cuarteto de terribles villanos, todos interpretados por actores de carne y hueso. Memoricé sus nombres: El Pingüino, el Guasón, el Acertijo y Gatúbela. Cuatro enemigos formidables y esquizofrénicos que atacaban a la ONU mediante un rayo que transformaba en polvo a las personas.
Si antes me habían fascinado alguno de esos personajes extraños, ahora me había enamorado por completo de ellos.
Quería saber todo de ellos, quería dibujarlos, jugar a que yo mismo era uno. Lo quería todo… Pero eran los setenta. Latinoamérica era una suerte de pueblo perdido bien al sur de Estados Unidos —en rigor, aún lo somos en muchos aspectos—. Todo llegaba con retraso, si es que llegaba. Los niños no teníamos casi derecho de opinión. Teníamos que conformarnos con la imaginación y con lo poco que sí conseguíamos.
Batman, entonces, creció en mi mente, como una fascinación. Algo misterioso del que nunca podría saber todo.
Desconocía yo, en ese momento, que pronto el mismo canal de televisión lanzaría la serie de la cual la película había salido. No sabía yo que, años más tarde, décadas después, yo podría considerarme un testigo privilegiado del estreno de la serie de televisión Batman en las pantallas de Latinoamérica. Serie que traspasaría el siglo que le vio nacer y se proyectaría al siglo XXI como un gran referente e ícono del mundo de Batman.
Semana tras semana siguiendo las aventuras de Batman y Robin, el Joven Maravilla, ocultos bajo las personalidades secretas del millonario Bruno Díaz y su protegido Ricardo Tapia (toda nuestra generación crecería conociéndolos sólo por esos nombres).


Si se tuviera que nombrar al principal factor de la gran popularidad de Batman por nuestros lares y de la gran legión de seguidores que tiene hasta nuestros días entre los mayores de cuarenta años, el nombre de la serie de televisión debería ser prácticamente el único: la mayor fuente de información y encantamiento con el personaje, durante los setenta, fue, sin duda, Batman” o Batman '66, como acostumbramos llamarlo hoy en día.
Pero no fue en el ’66 que se inició el recorrido televisivo de Batman. Fue en 1965, cuando un productor de televisión llamado William Dozier, leyó un ejemplar del Batman #171 durante un vuelo.
De inmediato vislumbró las posibilidades de transformar las historias del encapotado en una película.
La cadena ABC compró la idea muy rápido y en tiempo récord se escribió un primer piloto, pero no para una película, sino para un show de televisión, que estuvo a cargo de Lorenzo Semple Jr, un genio de la comedia. Aquel guión original marcaría el tono que distinguiría a la serie por siempre: el camp, nombre que define el tipo de comedia que lleva la realidad al extremo, el teatro del absurdo en su máxima potencia.
Además, recuperó a un personaje muerto en los cómics: Alfred, el mayordomo. Dozier lo quería en el show y lo logró y, de paso, consiguió que los cómics también lo trajeran de vuelta, para deleite de todos nosotros hoy en día y, quizá, la historia del primer resucitado de los cómics —curioso es que el argumento que se inventaron en los cómics pasaba por un personaje llamado The Outsider, una suerte de doble que había tomado la personalidad de Alfred. Algo muy cercano a lo que vimos hace poco en el inicio del arco Forever Evil—.
Quedaba la elección de los actores. De un comercial de Nestlé en que un actor llamado William West Anderson parodiaba a James Bond, consiguieron al protagonista, que sería conocido como Adam West para siempre. Y de un extenso casting de jóvenes, surge Berton Gervis, conocido como Burt Ward.
Establecido ya el Dúo Dinámico, fue la hora de escoger al elenco que los acompañaría: Como el primer capítulo tendría al Acertijo como villano invitado, el seleccionado resultó ser Frank Gorshin.
Luego se les unió Neil Hamilton como el Comisionado Gordon —de muy discreta participación—, Stafford Repp —el Sargento O’Hara, quizá un anodino antecesor de Harvey Bullock—, César Romero como el ahora importantísimo Guasón, Burgess Meredith como el Pingüino —sublime en su caracterización— y, por supuesto, Julie Newmar como Gatúbela —la Catwoman sesentera que prácticamente no ha podido ser reemplazada en su papel… y que lo certifique Sheldon Cooper de The Big Bang Theory—.


Aunque ellos son los personajes más recordados, también hubo otros villanos como el Rey Tut Victor Buono—, el Rey RelojWalter Slezak, delincuente que ha tenido su aparición en la nueva serie televisiva The Flash—, El ArqueroArt Cartney—, el Sombrerero LocoDavid Wayne—, Mr. Frío —interpretado por tres actores distintos, George Sanders, Otto Preminger y Eli Wallach—, y Falsa Faz —interpretado por Malachi Throne, actor que nunca apareció en los créditos para mantener en secreto la verdadera cara del villano—.
Dejamos para el último a Vincent Price, el gran Vincent Price que hacía mearse en los pantalones de emoción a Tim Burton, interpretando a Cabeza de Huevo. Y si aquello suena a rareza, la verdad es que el programa completo estaba lleno de detalles que hoy llamamos freak.
Los episodios siempre tenían dos partes, acabando el primero con un continuará inolvidable que dejaba pendientes, preguntas como ¿podrá Batman liberarse…? ¿Será este el final para el Dúo Dinámico…? Con el clásico remate citándonos para la siguiente semana “a la misma Bati-hora, por el mismo Bati-canal —voz que en el original en inglés hacía el mismo Dozier—.


Las escaladas de muro también se transformaron en un clásico y, durante el período de mayor éxito, muchos personajes famosos rogaron por una aparición en la escena, asomándose por una ventana. En la lista podemos incluir a Frank Sinatra, Bobby Kennedy, Jerry Lewis, Sammy Davis Junior, etc.
Los onomatopeyas también se convirtieron en un inseparable del show de televisión y hasta el día de hoy son citados y parodiados —otro ejemplo de lo arraigada que quedó la serie en nuestra cultura—.
El teléfono rojo es otro clásico, con comunicación directa entre la oficina del Comisionado y la Mansión Wayne.
César Romero, el Guasón, nunca quiso afeitarse su bigote para el papel así que tenían que aplicarle doble capa de maquillaje blanco, pero nunca lograron hacerlo pasar desapercibido. Aunque nosotros, televidentes infantiles cuando el full hd era una palabra de ciencia ficción, nunca nos dimos cuenta.
En pleno éxito tras treinta y cuatro episodios, Fox —que terminó emitiéndola— decide hacer la película que fue mi iniciación a la batimanía —qué regalo usar las expresiones en español—. Julie Neymar, por razones laborales, es reemplazada por Lee Meriwether en el rol de Gatúbela.
Se estrenó el 3 de agosto de 1966 con gran taquilla y se vendió al extranjero y resultó el enganche preciso para promocionar la serie a nivel mundial —incluida nuestra Latinoamérica—.
Aunque cuenta con alguno de los textos más absurdos de la franquicia, logra conquistar el corazón de enormes audiencias —uno de los enigmas del Acertijo reza así “¿Qué pesa 200 gramos, se posa sobre un árbol y es peligroso?”. Respuesta, un gorrión con metralleta. Otro. “¿Qué es amarillo y escribe?”. ¡Un plátano-lápiz—. Aparecen por primera vez el Baticóptero, la Batimoto y la Batilancha; sin desmerecer el increíble submarino del Pingüino que si apareciera dando vueltas por Batman: Eternal hoy en día, no desentonaría para nada.
La película, además, nos regaló la asombrosa escena del tiburón asesino colgado de la pierna de Batman, quien usa su Bati-spray repelente para escualos —¡ningún superhéroe debería salir a la calle sin uno de ellos!—.
Sin embargo, el inmenso éxito de la serie acabaría influyendo en el tono de los cómics, que ganaron en ventas, batiendo records para su época, pero que, al decaer el show televisivo, arrastraría a las publicaciones a un hoyo del cual costaría volver a emerger.
Esto ocurre al inicio de la tercera temporada. La serie ya no atrae tanto. Newmar y Gorshin dejan el show y son reemplazados por Eartha Kitt como Gatúbela y John Astin como El Acertijo. Los dos capítulos semanales se reducen a uno por lo que desaparece el clásico continuará.
En un intento por reflotarla, se crea un nuevo personaje: Batichica, personaje tomado de la recién estrenada Batgirl en el Detective Comics #359 de enero de 1967 —bajo el título de The million dollar debut of Batgirl, primera aparición de Barbara Gordon en el Bativerso. La anterior Batgirl había visto la luz en los cincuenta, como sobrina de Batwoman—.
La actriz seleccionada es Yvonne Craig. Pero ni aún así pudo ser rescatado el show televisivo y el 14 de marzo de 1968 se estrena el último capítulo.
Tres temporadas, ciento veinte capítulos en total, una película y una Batimanía que —como ocurriera con otra serie contemporánea, Star Trek— creció con los años manteniéndola vigente incluso hasta nuestros días.
Y transformándonos a nosotros, los que éramos niños en los setenta, en privilegiados testigos del inicio de la carrera ascendente de Batman por todo el mundo hasta llevarlo a ser el número uno dentro de DC Comics. Lugar que nunca hubiera ocupado si Batman '66 no hubiese existido.
Aún me recuerdo en aquella tarde de 1974. La película recién había terminado y yo ya corría a sacar una hoja de cuaderno y hacerme una máscara de Batman, colgarme una toalla de los hombros, y comenzar a saltar de sillón en sillón peleando contra malvados villanos en medio de fuertes Piff, Kaboom, Squash


Ni idea, entonces, que cuarenta años después, aún seguiría vibrando y emocionándome con las aventuras de Batman y toda la innumerable colección de personajes que le acompañan.

Creo que iré a buscar una toalla. Nunca es tarde para ser niño.


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


En la continuidad de los New 52, Earth 2 tuvo dos Batman. El primero de ellos fue Bruce Wayne, quien presenció la muerte de sus padres a manos de Joe Chill en 1979 y en 1994 descubriría que su padre, el Dr. Thomas Wayne, no solo seguía vivo sino que había matado a Chill y a varios secuaces de la familia Falcone utilizando una droga que le otorgaba fuerza sobre humana. A partir de allí, Bruce se negó a tener cualquier topo de contacto con su padre. Bruce eventualmente conocería a Selina Kyle/Catwoman, con quien se casarían y tendrían una hija, Helena Wayne, que más adelante se convertiría en Robin y luego en Huntress. Durante la invasión de Apokolips, Batman, Superman y Wonder Woman se sacrificarían para detener a las fuerzas de Darkseid, marcando la muerte de Bruce y el viaje de Helena junto a Power Girl hacia Earth Prime.

Si bien este Bruce Wayne tenía una personalidad bastante similar a la de su versión de Tierra Prima, era un tanto más violento y avasallante. Se también de la versión oficial por haber formado una familia con Selina y haber tenido una hija, por el contrario de "nuestro" Bruce que jamás formalizó su relación con la mentada villana y en cambio tuvo a Damian con Talia Al Ghul. Por otra parte, el Bruce de Tierra 2 contaba con las mismas habilidades detectivescas y conocimientos de combate, aunque al ser un tanto más mayor tenía más experiencia en el rubro super heróico

Su traje también era distinto y hasta me atrevo a decir que mejor respecto al Batman de los New 52. Puesto que su capucha no era nada del otro mundo, lo más destacable de su atuendo era su capa, la cual tenía unas pequeñas solapas a la altura del cuello pero extendía desde su pecho, en el cual se podía apreciar un enorme símbolo de murciélago. El resto del traje consistía en una malla gris con una franja negra que iba desde el pecho hasta las rodillas. Entre sus accesorios se destacan los guantes, que parecían ser piezas únicas conformadas por varios brazaletes intercalados, unas botas y unas rodilleras con motivo de murciélago. Su Bati-cinturón tenía una hebilla ovalada con un símbolo de murciélago y varias cartucheras pequeñas de color amarillo. Otro detalle interesante es que este Batman tenía en sus piernas dos fornituras donde llevaba unas varas de esgrima que utilizaba para combatir y defenderse al mejor estilo Dick Grayson. Un gran Batman que afortunadamente tuvo la chance de protagonizar épicas aventuras.


El segundo Batman, como se podrán imaginar, no es otro que el Dr. Thomas Wayne, aunque esta versión tiene una historia mucho más turbia respecto a la que todos conocemos. Cuando aún se encontraba estudiando medicina, Thomas le salvó la vida a Frankie Falcone y a partir de allí se hicieron grandes amigos. Luego de un años de drogas y descontrol, Thomas terminó su carrera y conoció, a través de Frankie, a Martha Kane, con quien se casaría y tendría a Bruce. Esto significaba que era hora de sentar cabeza y romper sus lazos con el bajo mundo, cosa que a Frankie no le gustó para nada y por ello contrató a Joe Chill para que matara a los Wayne. Martha efectivamente murió, sin embargo Thomas falsificó su muerte con la ayuda de la Dra. Leslie Thompkins y mantuvo bajo perfil, con la esperanza de que Frankie se calmara y no atentara contra Bruce que, ahora huérfano, había quedado bajo el cuidado de Alfred. Luego de la revelación que comentábamos más arriba, Thomas se enteraría de la muerte del sacrificio de su hijo y decidiría comenzar a portar el manto del Murciélago para honrar su memoria y tratar de enmendar sus errores con la ayuda del Miraclo, una droga que le concedía fuerza extraordinaria, cosa que era necesaria teniendo en cuenta su avanzada edad.

Su accionar es bastante similar al del Batman de "Flashpoint", ya que estamos ante un sujeto bastante inestable y sumamente violento que incluso es capaz de matar si lo considera necesario. De hecho hasta su traje era parecido al de "Flashpoint" ya que en él predominan el rojo y el negro. Dicho atuendo consta de una malla gris que en la parte superior tiene un triángulo invertido color negro con ribetes rojos, el cual a su vez contiene un símbolo de murciélago de color rojo. De este triángulo se desprende una enorme capa negra por fuera y roja por dentro. Su Bati-cinturón, también de color rojo, no tiene hebilla sino que tiene una serie de compartimentos/cartucheras rectangulares una al lado de la otra. Sus botas y guantes son bastante similares a las del Batman del Nuevo Milenio, aunque una de sus principales características es el brillo rojo que emana de sus ojos, algo bastante útil a la hora de intimidar a sus enemigos. Entre su arsenal nos encontramos con varios tipos de armas tanto letales como no letales, además de un pequeño fragmento de Kryptonita y varios gadgets típicos, como ser sogas, Batarangs, explosivos, bombas de humo y demás.

Ya sea con Bruce o Thomas bajo el manto del Murciélago, este es indudablemente un Batman muy interesante que, si le dieran la oportunidad de brillar incluso más, estoy seguro que podría llegar a ser igual de popular o más que el Batman de Tierra Prima.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


"KnighsEnd", el tercer acto de la popular KnightSaga, nos mostró a Bruce Wayne ya recuperado de su parálisis e intentando ponerse en forma nuevamente para enfrentar al demencial Jean-Paul Valley a.k.a. AzBat. Es por ello que nuestro héroe recurrió ni más ni menos que a Lady Shiva para enternarlo, quien lo embarca en un reto sin precedentes. Resulta que Shiva había asesinado a un sensei utilizando la Máscara de Tengu, un demonio del folclore japonés, y luego le entregó la máscara a Bruce, asegurándose que los discípulos del difundo arista marcial fueran tras él. La idea de este reto era que Batman rompiera su voto de no matar y acabara con todos sus atacantes, demostrando así que ya estaba listo para volver a la acción y para enfrentarse a Shiva. Bruce eventualmente derrotaría a sus enemigos e incluso simularía matar a uno de ellos, obteniendo así la aprobación de Shiva y demostrando que estaba en condiciones para enfrentar a su alocado reemplazante, por lo cual volvería a Gotham City para terminar con ese asunto de una vez por todas.

Teniendo en cuenta que la personalidad y los valores de Bruce se mantuvieron casi intactos durante este período, lo más llamativo fue su traje, que en verdad no era más que un atuendo básico utilizado para las artes marciales y el combate mano a mano. Consistía de una suerte de camisa, un chaleco, un cinturón, pantalones y botas, todo de tela y con matices negros o azules. Completando su traje, se encontraba la particular Máscara de Tengu, que en este caso era una suerte de totem que evocaba la apariencia de un murciélago, dándole un tomo más místico a su apariencia. No estoy seguro por qué, pero en lo personal esta es una de mis versiones alternativas preferidas del Encapotado. Supongo que quizás tiene que ver con su resurgir y su auto superación a lo largo de esta travesía a pesar de todas las adversidades.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


Nuestro héroe actuó como detective privado bajo su identidad civil varias veces a lo largo de la Silver Age pero nada de eso se compara a su aventura en "The Return of Bruce Wayne" #5 (2010), número en el que Batman sería fundamental para seguir moldeando y a la vez desentrañando la mitología que Grant Morrison creó en torno a su linaje. Cuestión que ahí el Batman Detective Privado investigaría el asesinato de su madre por orden de su abuela materna que, obviamente sin conocerlo, lo contrataría para averiguar lo que en verdad ocurrió aquella noche en el Crime Alley. ¿Por qué investigar la muerte de su madre y no de su padre? Porque la señora sospechaba que el Dr. Thomas Wayne la mandó a matar y falsificó su muerte, argumento expuesto durante "Batman, R.I.P." por el Dr. Simon Hurt, quien a su vez sostenía ser el padre de Bruce. Sin entrar mucho en detalle, porque para eso reseñé todo el run de Morrison, Bruce se enfrentaría al Black Glove de aquella época y esto prácticamente le costaría la vida. De hecho, si no fuera porque se apropió de la máquina del tiempo creada por el Professor Carter Nichols y viajó hasta el Vanishing Point, nuestro héroe habría muerto incinerado en medio de un ritual satánico.

Como ocurría con cada nueva entrega de esta saga, llegó un punto en que Bruce ya estaba casi 100% seguro de lo que le estaba ocurriendo principalmente gracias al diario personal que empezó a escribir en la época colonial y que terminó llegando a sus manos nuevamente. Vale destacar también que en este número nuestro héroe volvió a desplegar sus agudas habilidades detectivescas, pero éstas eventualmente se enceguecieron gracias a la presencia de una femme falalte, como no podía ser de otra manera. De este modo, el accionar del Encapotado se nubló y terminó cayendo en una trampa del Dr. Hurt, que pretendía sacrificarlo para poder invocar al (supuesto) demonio Barbatos y así conseguir la clave de la vida eterna ya que, como sabemos, Hurt había descubierto un morboso ritual satánico para extender su vida pero para su desgracia seguía sin descubrir el secreto de la inmortalidad.

Lo curioso de este Batman Detective Privado es que utilizó dos atuendos o, más bien, dos variantes de un mismo atuendo. Por un lado, utilizó un lujoso traje de vestir a rayas, color gris oscuro y un fedora. Con el correr de las páginas, caería en sus manos el atuendo del Primer Batman, que utilizaría a la hora de efectuar el mentado ritual en el cementerio de la Mansión Wayne. Sin dudas un detalle remarcable, que le agrega profundidad e impacto a la trama ya que este traje, utilizado después por el Dr. Hurt, sería de gran importancia para la saga de Morrison. Afortunadamente no se dejaron llevar por el diseño de portada de Andy Kubert porque hasta a mi me parece exagerado, aunque reconozco que en una figura de acción hubiese quedado bastante bien. Lástima que nunca la hicieron.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


"Justice", una saga de doce números de Alex Ross y Jim Krueger publicada desde 2005 hasta 2007, pasó sin pena ni gloria pero dejó grandes diseños atrás, los cuales eventualmente serían transformados en una pintoresca línea de figuras de acción por DC Direct. Y si, no vamos a negarlo, el principal motivo de que tantos personajes del DCU tengan tantas versiones distintas es obviamente para sacar muñecos a diestra y siniestra. No podemos culparlos, después de todo esto es un negocio. Sin irnos por las ramas, lo cierto es que la trama de "Justice" estuvo inspirada en la vieja serie animada "Challange of the Super Friends", puesto que enfrentaba a la Justice League of America contra el equipo de villanos conocido como Legion of Doom. El climax de la historia llegó cuando los malhechores desataron una plaga de gusanos mecánicos para atacar a nuestros héroes, que se vieron obligados a protegerse de esta imparable amenaza con unas imponentes armaduras y, como no podía ser de otra forma, la de nuestro querido Caballero Oscuro fue una de las más llamativas.

Consistía esencialmente de una armadura negra de pies a cabeza, con ribetes rojos que se extendían desde las orejas hasta la rodilla, pasando también por el cuello, hombros y los brazos, mientras que el símbolo de murciélago en su pecho era rojo con ribetes blancos. Sus ojos eran casi rectangulares y emitían un gran brillo blanquecino, complementando su casco/capucha con una especie de respirador en la parte inferior de su rosto. Contaba además con una serie de compartimientos dispuesto al rededor de su cintura a modo de Bati-cinturón, siendo que el compartimiento del medio estaba decorado con un pequeño símbolo de murciélago. Finalmente, el traje se completaba con unas inmensas alas que Batman controlaba por medio de dos manijas rojas, utilizándolas así para volar, para protegerse y también como un arma más. Un diseño aparatoso y quizás un tanto innecesario, pero que visualmente llama la atención del lector al instante y, después de todo, eso es lo que importa.

¡Hasta la próxima!

Para cuando ustedes estén leyendo esto, yo ya estaré de vacaciones hace varios días y esto implica que el post fue hecho a los apurones. Es por eso que esta vez decidí darle otro enfoque, pero siempre haciéndonos eco de lo más destacado del Bativerso en el 2014.

Mejor serie regular: "Batman and Robin".


Mejor serie limitada: "Batman: Eternal".


Mejor nueva serie: "Grayson".


Mejor guionista: Peter J. Tomasi.


Guionista revelación: Tom King.


Mejor dibujante: Greg Capullo.


Como dije, fue un post hecho a los apurones, más que nada para cumplir. Aún así, espero que lo hayan disfrutado. ¡Batisaludos!

Ediciones de años anteriores: 2009 - 2010 - 2011 - 2012 - 2013


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Como no podía ser de otra manera, culminamos esta sección con una de mis favoritas absolutas. En este caso la tapa no solo presenta un cómic de Grant Morrison ¡sino que está hecha por él mismo! Así es, tratándose del final de "Batman, Incorporated" y además de su run Batmaníaco, el propio literato escocés decidió realizar una portada alusiva, presentando el enfrentamiento entre el Caballero Oscuro y Talia Al Ghul a.k.a. Leviathan en primer plano y los rostros de los múltiples miembros de Batman, Inc. en el fondo, entre quienes se destacan El Gaucho, Wingman, Batwing y Nightrunner. La tapa no solo hace referencia a la despedida de Morrison luego de siete impresionantes años en el Bativerso, sino que en cierta forma también cierra el círculo iniciado allá por 2006, con Talía dando inicio a un plan maestro para destruir a nuestro héroe utilizando a su propio hijo que, sin saberlo, se convertiría en una de las figuras más prominentes en la historia de la franquicia. Pensar en Morrison es pensar en Damian, es pensar en el Batman Todopoderoso, es pensar en historias increíblemente alocadas pero que a fin de cuentas siempre tenían sentido, es pensar en toda la mitología que construyó y aportó al trasfondo del Encapotado, es pensar en uno de los run más épicos en los 75 años de Batman y yo, como fanático acérrimo del pelado loco, no puedo hacer más que estar inmensamente agradecido por las horas de emoción, reflexión y entretenimiento que nos brindó a través de su Batman. Gracias Grant, gracias por todo.

Es cierto que quedaron muchas portadas afuera, reconozco que muchas veces me dejé llevar más por mis gustos que por otra cosa, como en este caso, y es por eso que en algún momento del futuro cercano prometo que haré una recopilación general de todas las tapas que no fueron incluídas a lo largo de estas 75 entregas.

Sin más que agregar, me despido agradeciéndoles infinitamente por habernos acompañado a lo largo de este arduo pero satisfactorio recorrido que fue "75 años, 75 portadas de Batman". Esperamos, amigas y amigos, que lo hayan disfrutado tanto como nosotros. 

¡Batisaludos!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


En esta penúltima entrega abordaremos la portada de Frank Miller para "Batman: The Dark Knight Returns" #3 (1986). Quizás la menos recordada de esta mítica saga, esta tapa resume de forma metafórica no solo parte de la trama del número sino que también resume en cierto modo la naturaleza de la relación entre El Murciélago y el Joven Maravilla. Puede que Batman sea un símbolo que trasciende nombres y épocas, puede que Batman sea sinónimo de justicia y terror en las calles de Gotham, pero no sería nada sin Robin, sin esa presencia, sin esa pequeña luz que aplaca la incansable batalla de nuestro héroe. Por eso que Batman siempre tendrá un Robin a su lado, por eso que Batman y Robin jamás morirán.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Previamente hablamos de "Batman" v1 #575 (2000) y decíamos que, pese a que su portada no lo reflejaba del todo, era un número verdaderamente importante para el Bativerso ya que marcaba el comienzo de una nueva etapa. Pues bien, lo mismo se da con la portada de "Batman" v1 #366 (1983) hecha por Walt Simonson, un cómic del cual probablemente nunca hayan oído hablar pero que indudablemente fue de gran relevancia para la franquicia. ¿Por qué? Simple, por ser la primera vez que veríamos a Jason Todd calzándose el manto de Robin para viajar a Guatemala y ayudar a Batman que, en medio de una guerra civil local, iba tras la pista del demencial Payaso Príncipe del Crimen. Como dijimos, más allá de mostrar al Encapotado y al Joker combatiendo sobre una pirámide maya, la tapa no nos muestra a Jason, pero lo cierto es que lo veríamos cobrando gran protagonismo de aquí en adelante. Como detalle curioso, vale la pena recordar que en esta etapa Jason era rubio y se teñía el cabello para lucir como Dick, pero esto cambió con el reboot de "Crisis on Infinite Earths" en 1985 y a partir de allí Jason comenzaría a tener el cabello negro permanentemente.

Que el Joker matería a Jason Todd no es ningún secreto, como tampoco lo es el hecho de que ya cubrimos las portadas de "A Death on the Family" (TPB) y "Batman" v1 #428, cómics que hicieron hincapié en este hecho. Si quieren leer sobre nuestro análisis de dichas portadas, pueden hacerlo en sus respectivos enlaces.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Nuevamente abordamos una recomendación del lector Draconian Times. Esta vez se trata de la portada de "Batman" v1 #575 (2000), dibujada por Scott McDaniel. Luego de que "Cataclysm" y "No Man's Land" pusieran el mundo del Encapotado patas para arriba, la franquicia estaba iniciando una nueva etapa, un nuevo milenio y éste número fue el puntapié inicial para ello, de ahí que decidimos destacar esta portada. En este caso veríamos al Encapotado uniendo fuerzas con el FBI para tratar de detener a un terrorista llamado The Banner y, pese a que no queda del todo reflejado, la tapa de McDaniel y Karl Story nos deja ver que estábamos no solo ante un oscuro e imponente, sino también ante un equipo artístico que se las traía. Una historia sencilla y terrenal pero muy recomendable, que no presenta situaciones disparatadas como los cómics de Morrison ni tampoco situaciones sumamente inquietantes como los cómics de Snyder, sino que simplemente nos ofrece una aventura político-policial donde se plantean varios temas interesantes en torno a la seguridad social y al papel de las fuerzas armadas.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Pese a que la portada de Neal Adams para "Batman" v1 #217 (1969) parece encarnar toda la ridiculez de la Silver Age, lo cierto es que representó un gran cambio para el Bativerso. La cuestión es que Dick Grayson había comenzado la universidad y eso significó un punto de quiebre no solo en su relación con Batman, sino en la forma que éste operaba. A partir de allí, Bruce decidió mudarse con Alfred a un penthouse en plena Gotham para poner en marcha una iniciativa llamada "Victims, Inc.", cuyo objetivo era ayudar a los damnificados por los criminales de la ciudad. Si le cambiamos algunas palabras a esta descripción, un par de nombres y actualizamos algunos trajes, ésta bien podría ser la trama de "Batman and Robin" mezclada con la de "Batman, Inc.", ¿no les parece? Divagues aparte, lo interesante de esta tapa es sin duda alguna el innecesario pero aún así correcto dramatismo con el que se aborda la situación, pues a fin de cuenta fue la primera vez que el status quo establecido de la franquicia pegó un volantazo. Gran recuerdo de una época ya distante.

¡Hasta la próxima!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


La portada variante de Tony Daniel para "Batman" v1 #681 (2008), último capítulo de "Batman, R.I.P.", me agrada particularmente por el hecho de que deja en evidencia la verdadera naturaleza del Batman de Morrison. Es un simple humano traumatizado, no es más que carne y hueso, un ser finito pero aún así es capaz de superar los obstáculos más adversos y a los peores enemigos, es capaz de estar preparado ante cualquier eventualidad. Es un simple mortal que a la vez se refleja como una figura omnipotente y omnipresente y eso, para mi, queda demostrado en esta portada. Y ya que estamos, pese a las múltiples críticas que ha recibido Daniel a lo largo de los años, debo decir que personalmente lo considero uno de los mejores artistas que ha tenido Morrison, especialmente para esta historia. Su estilo definitivamente le vino al pelo.

¡Hasta la próxima!

martes, 30 de diciembre de 2014


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


Ya hablamos del Batman Cowboy del Elseworld "The Blue, The Grey and The Bat" y ahora es el turno del Batman Cowboy de Grant Morrison. Tras su debut y despedida en "The Return of Bruce Wayne" #4 (2010), esta versión se convirtió en una de las más importantes de la saga pues su aventura en la Gotham de la segunda mitad del 1800 fue crucial para la creación de su linaje. En pocas palabras, Bruce rescató a Catherine Van Derm de las garras del Dr. Thomas Wayne (un antepasado del Siglo XVII que luego se convertiría en el Dr. Simon Hurt) e hizo que se la joven conociera con Alan Wayne, el tatara tatarabuelo de nuestro héroe. A partir de allí, el árbol genealógico de los Wayne no solo crecería hasta llegar a Thomas Wayne, el padre de Bruce, sino que también se iría pasando de generación en generación la tarea de proteger la misteriosa caja de madera marcada con el símbolo del murciélago que contenía objetos claves para ayudar al Encapotado a través de su travesía por la historia. Este número también fue esencial para la trama ya que el Murciélago logró abrir la mentada caja y extraer su viejo diario personal, el cual le sería vital durante su próxima aventura como Detective Privado.

Uno de los principales atributos de este Batman es que no dijo ni una sola palabra a lo largo de este cómics, cosa que lo hacía ver aún más amenazante e imponente a la hora de enfrentarlo, pues en verdad parecía un ser omnipotente. Lo interesante también fue que, como venía ocurriendo en capítulos previos, Bruce iba recuperando paulatinamente su memoria y asociando sus distintas aventuras a través del espacio-tiempo, lo cual le permitía tener una ligera idea de lo que estaba le estaba ocurriendo y así tratar de encontrar una solución para ello.

Esta vez no vimos de donde sacó su uniforme, aunque básicamente se trataba de un uniforme típico de cualquier vaquero. Una camisa y un pantalón grises con guantes y botas de cuero y un sombrero con sus solapas ligeramente inclinadas hacia arriba. Lo único que en verdad lo distinguía era su capa negra, el Bati-cinturón que tenía atravesado en su pecho y los Batarang que tenía dispuestos en su cinturón ya que, recordemos, se trataba del Batman tradicional y éste no usaba armas. El exagerado diseño de portada fue obra de Andy Kubert y Georges Jeanty es encargó de ilustrar este número, aunque personalmente me quedo con la versión de Yanick Paquette vista en la última página de "The Return of Burce Wayne" #3. Ese si es un diseño verdaderamente impresionante.

¡Hasta la próxima!

A ver, ¿se acuerdan la reseña de hace prácticamente nada de tiempo atrás? La que era perfectamente predecible, bueno, otra vez lo mismo pero en una versión un poco más… No, nada, igual.


Título: "Robin Rises: Alpha" #1
Guionista: Peter Tomasi 
Artista: Andy Kubert

Bueno, hay una recapitulación de las últimas 5 páginas de "Batman and Robin" #37, donde Bruce se desmaya y se des-desmaya, y así empezamos con el nuevo “contenido” en la historia.

Cyborg no puede cerrar el Boom Tube, podríamos decir que es debido a un mal funcionamiento de sus partes mecánicas. Dicho esto, me parece necesario jugar a un: ¿quién estará por entrar en escena...? Y aquí las opciones: Kalibak.

Entonces Kalibak comienza su pequeña vendetta porque lo dejaron mal parado frente a su padre. Golpes van, rayos láser no tan mortíferos vienen y, dado que Damian ahora posee – aunque ya sé que saben pongan cara de sorprendidos – SUPERPODERES, puede comenzar una batalla “uno vs. uno” contra el hijo de Darkseid. Al menos lo suficiente como para que Batman pueda golpearlo con su jet, devolviéndolo a Apokolips, al mismo tiempo que Cyborg se recupera y puede cerrar el Boom Tube.

Me tenté mucho en escribir una reseña que fuera algo como: Damian tienen poderes y volvió a la vida y somos todos felices… ¡Ah! Por cierto Talia, vive, está desnuda y violenta, sin memorias de quién es o fue. Pero por lo visto eso quedará pendiente hasta nuevo aviso.

END.

Sinceramente, pero muy honestamente no sé por qué punto empezar a criticar. La falta de contenido de este número podría ser un gran punto inicial. Tomasi nos ha dado a través del tiempo números que no tienen mucha historia pero al menos entretienen, esta vez ni eso. Todo muy lindo con que Damian volviera (ya tuve críticas por no emocionarme con el reencuentro y mi emoción va a seguir siendo nula por cierto), pero el único momento poco predecible podría ser en el que nos hablan del paradero de Talia, lo cual me hace preguntarme si tal vez Ra's murió… Veremos, porque lo demás fue sólo una recapitulación.

Prosigamos, el arte… Eso no es arte, es horrible. A lo que voy es, si sos Andy Kubert por favor dibuja como Andy Kubert, aunque agradezco firmemente que el señor haya decidido quedarse como dibujante y dejar de lado su carrera de guionista, podría haberlo hecho mil veces mejor. El dibujo decae con el correr de las páginas y además es necesario agregar la inconsistencia en la paleta del colorista. Aclaro que soy una persona que sabe muy poco de colores o dibujos, pero esto cualquiera podría verlo.

Para finalizar esta crítica, quiero recordar un comentario que me hicieron en la primer reseña que escribí para el Blog: ¿vale la pena comprar este número? La respuesta es muy diferente en este caso a la que escribí en ese momento. Para resumir, NO COMPREN ESTE NÚMERO.

Nos vemos el año que viene con más reseñas, feliz año nuevo a todos nuestro lectores.


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Más allá de lucir bien o de tener relación directa con la historia que resguarda, el objetivo principal de una portada es capturar la atención del lector al instante, resaltar entre los demás cómics e invitarlo a que se haga del producto, y la tapa de "Batman" v1 #300 (1978) definitivamente cumple con ese cometido. Luego de presentarse ante nosotros con la leyenda "Last Batman Story!", esta portada de Dick Giordano nos sumerge en una historia que ocurre en un no muy lejano futuro alterno y gira en torno al dilema de Bruce Wayne: seguir siendo Batman o formar una familia y tratar de combatir el crimen en Gotham como Gobernador. El relato termina teniendo un final abierto, claro, pero abre una posibilidad que nunca antes se había puesto sobre la mesa y que aún hoy en día continúa siendo explorada. ¿Ustedes qué opinan? ¿Dejará Bruce alguna vez el manto del Murciélago para tener una vida normal o morirá trágicamente enfrentando a alguno de todos sus enemigos?

¡Hasta la próxima!

lunes, 29 de diciembre de 2014


"75 años, 75 versiones de Batman" es básicamente lo que su nombre indica: un breve pero variado repaso no cronológico por algunas de las versiones más destacadas del Caballero Oscuro, ya sea en cómics, video juegos, series de televisión o películas.


El Batman de "Zero Year" (2013 - 2014) es indudablemente una parte fundamental para el Batman de los New 52 ya que nos presentó su nuevo origen. Escrita por Scott Snyder e ilustrada por Greg Capullo, esta historia abarcó doce capítulos y un gran puñado de tie-ins cuyo objetivo era narrar el origen contemporáneo del Caballero Oscuro de acuerdo a los estándares del Nuevo Universo DC. Lo cierto es que, pese a que estábamos ante un Bruce Wayne más joven, era básicamente lo mismo que es hoy: una persona emocional, cabeza dura, arrogante y torpe, ya que era y sigue siendo bastante propenso a cometer errores de amateur como confiarse demasiado de su suerte o subestimar a sus enemigos.

Es por eso que la diferencia entre el Batman de "Zero Year" y el Batman New 52 radica principalmente en su aspecto, tanto debajo de la capucha como por fuera. Por un lado, este joven Bruce Wayne tenía el cabello bien corto en la parte superior de la cabeza, mientras que el resto estaba prácticamente rapado. Un corte bastante particular pero que evidentemente está de moda en los países anglosajones, ya que el Joker ligó uno muy parecido. Es eso o Snyder y Capullo son fanáticos de los Wachiturros... En cuanto a su personalidad, Wayne hacía la gran "Year One", tratando de simular una vida que no vivía, pero a la vez siendo proactivo respecto al lugar que su familia ocupaba en la ciudad, tratando de hacer todo lo posible para contribuir no solo como Batman.

Por el lado del Bat-suit, se trataba de una mezcla entre el traje de 1939 y uno moderno. Su capucha estaba medianamente reforzada y tenía orejas largas que se extendías ligeramente hacia los costados. La capa era larga pero no demasiado y terminaba en puntas triangulares, dándole un aspecto algo distintivo. Su traje era básicamente una malla color gris, con un gran símbolo de murciélago en su pecho y un entramado de tela mullido al costado de su tórax y sus brazos, así como también desde las rodillas hacia abajo. Tenía además unas botas de tipo militar y unos guantes de tela púrpura, que son un guiño directo hacia el diseño original del personaje. En lo que a gadgets se refiere, contaba con un Bati-cinturón de cartucheras largas, algunas amarillas y otras grises, así como una fornitura en su pierna derecha, donde llevaba una grapple gun, pistola ancla o Bati-garra. Finalmente, en cuanto a vehículos, tenía un Bati-dirigible gigantesco y un Batmobile basado en un Plymouth Prowler '99, además de una moto todoterreno que utilizó durante el último acto de esta saga.

Entre sus más grandes hazañas se encuentra haber derrotado a la Pandilla Red Hood y a su lider, Red Hood One, que sería el presunto Joker. Luego de esto enfrentó a Dr. Death y derrotó, junto con Gordon y Lucius Fox, al Riddler, restaurando el orden en la ciudad luego de que este villano la inundara y la aislara del resto del país al mejor estilo "The Dark Knight Rises". De esta forma, el Caballero Oscuro se convirtió en aliado de Gordon y se consolidó como protector de Gotham City y el resto es historia.

¡Hasta la próxima!

Reseña: "Gotham By Midnight" #2

¡Amigos/as lectores/as! ¡Aquí una nueva reseña! Hoy: "Gotham By Midnight" #2.


   Sin pretender desmerecer el trabajo del equipo creativo a cargo de la serie (porque el arte es sumamente interesante y el guión está apenas en ciernes, creando el ambiente para un futuro), ¡nunca me había aburrido tanto leyendo un cómic! Quizá sea por el intenso y sofocante calor o el hecho de estar sumido en otras preocupaciones, pero la verdad es que dejé esto en el fondo de mi lista de intereses.
La historia nos presenta la directa continuación de los hechos presentados en el capítulo anterior, con todo el equipo resuelve misterios enfrentándose a un pseudo demonio secuestra niños. Allí el protagonista de la serie (haciendo las veces de un Constantine "clase B") da muestra de su poder, mientras el oficial "yo no creo en estas cosas espirituales", ahora creyente y muerto de miedo, se encarga de rescatar a los jóvenes encarcelados.


   La trama da un giro al pasado, contándonos un poco más sobre los personajes principales y cómo es que terminaron todos juntos como la pandilla nocturna de Gotham City.
Quizá en un tiempo más, "la monja" se torne en uno de los personajes más amados de la serie, una especie de "Carol" ("The Walking Dead") que comience por ser frágil y poco a poco se nos devele como alguien bastante badass (como es costumbre, las referencias a que la ciudad es un nido pútrido de perdición, nunca faltan)


   Y realmente luego no pasa mucho más, más allá de algunas referencias a la aparición de un personaje central en la "mística" del universo DC Comics, ese de manto y capucha verde, que es muy, muy poderoso... ¡sí, ese mismo! y un poco de misterio en torno a algunas palabras en "idiomas antiguos" que nos cuentan más sobre cómo trabaja el equipo y quién se encarga de qué cosa...

La serie pinta prometedora, esperemos que sorprenda con algunas buenas vueltas de tuerca. Sin nada más que aportar, me despido... ¡Batisaludos!


"75 años, 75 portadas de Batman", al igual que "75 años, 75 versiones de Batman" (si, ya lo sé, soy extremadamente original con los nombres de las secciones) plantea un repaso no cronológico por las portadas más emblemáticas en la historia del personaje.


Si bien no ocurre muy seguido, una de las cosas que más me gustan de las portadas es cuando los personajes intereactúan con el título del cómic. Un ejemplo de ello, de hecho uno de los primeros si no me equivoco, es la tapa de "Batman" v1 #194 (1967), donde Carmine Infantino no solo nos adelanta la confrontación que veríamos en estas páginas sino que representa, de forma un tanto metafórica si se quiere, la aversión de Blockbuster hacia nuestro héroe. Una composición bien lograda, anatómicamente correcta y con una buena representación de sus protagonistas. Más no se puede pedir.

¡Hasta la próxima!