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miércoles, 14 de enero de 2015

Reseña: "Detective Comics" #38


"Detective Comics" #38
Guion y arte: Francis Manapul & Brian Buccellato.
Portada: Francis Manapul.

Manapul & Buccellato continúan en su empeño de introducir a Anarky al universo batmaníaco, narrándonos su primera gran confrontación. Pero eso no es todo, porque a su vez, Batman se encuentra investigando un caso de asesinato a varios niños, y tiene como principal sospechoso al Mad Hatter (Jervis Tetch) que se encuentra detenido en los calabozos del GCPD tras su captura en el número anterior. ¿Cómo terminará todo? Puede que sólo Batman y el propio Anarky tengan la respuesta. Advertencia: hay spoilers.

Tras el explosivo final de la anterior entrega, Bruce se las arregla para sofocar las llamas de la Torre Wayne rápidamente y así evitar que el edificio colapse, de hecho, la Torre Wayne termina tan sólo con daños superficiales, permaneciendo prácticamente intacta. Además de que la solución que puso en marcha Bruce para evitar el derrumbe fue bastante tirado de los pelos, la situación en sí no resulta muy alentadoramente creíble, y desprestigia el guion. En mi humilde opinión, si me das un final explosivo en un número, por favor, no aparentas que sólo fueron pequeñas llamas al principio del otro, porque si no el barato recurso argumentativo utilizado queda muy expuesto, muy obvio, y la trama sufre.

Por otro lado, este es ya el segundo número del arco y, a pesar de su indudable protagonismo, la presencia de Anarky sigue siendo muy limitada. Aquí simplemente es dueño de un monologo televisivo, en donde al parecer pone en funcionamiento el primer engranaje de su gran maquinaria: propagar un sentido de revolución en el pueblo. Para ello, se tomó las molestias de borrar del cyber-espacio toda deuda, registros de pagos, antecedentes policiales, etc; de manera de poder darle una segunda oportunidad a cada ciudadano de Gotham. Además, repatió máscaras iguales a la suya por toda la ciudad, incluyendo a un joven apellidado Lonnie (posiblemente hermano de Anarky), que más tarde Bruce (personificando a Marches Malone) irá a interrogar. En pocas palabras, Anarky busca reclutar un ejército.


Todo lo que acabo de contar es lo más importante del cómic y posiblemente lo que más repercusión tendrá en las próximas entregas, aunque claro, también habría que sumarle la última página de la cual hablaré más tarde; pero lo que conté ocurre en las primeras páginas (salvo la conversación de Matches con Lonnie) y es lo importante, ¿qué es el resto, entonces? Se estarán preguntando. Muy simple: páginas de más o que carecen de interés, es decir, relleno. Seguro, no descarto que en algunas de ellas se encuentre algún hecho o detalle que termine siendo imprescindible para el argumento, aquí nada es completamente negro o completamente blanco, pero cuando de contenido se trata, estas páginas carecen de sustancia. Veremos un aburrido debate político sobre el asunto de Anarky perezosamente guionado y sin el mayor atisbo de profundidad; además de un encontronazo de Bruce con Jervis Tetch (Mad Hatter), para ver si se le suelta la lengua con respecto al caso de los niños desaparecidos. Obviamente no.

Hasta que finalmente volvemos a algo significativamente más importante: una toma de rehenes, al parecer incentivada por el discurso de Anarky. No hay mucho que decir a nivel argumental, los diálogos son muy prosaicos. Aunque aprovecho para señalar una increíble doble página de Batman entrando en el edificio, atravesando una ventana con el Batimóvil. Como de costumbre, el arte sigue siendo el mayor aliciente para la lectura del cómic. Se llevaba a cabo una pequeña percusión con los delincuentes, en la cual tanto Batman como el GCPD, liderado por Harvey y su compañera Yip, participan. En un determinado momento uno de los delincuentes armados se escabullé un oscuro callejón que da salida a la calle, y Batman se ve obligado a abandonar el Batimóvil. No obstante, Harvey y Yip ya se encuentran en la escena también, y Yip decide responder a los disparos de metralleta del ladrón ejecutando lo que al final parece ser un tiro certero, pero no para el delincuente, sino para un joven que caminada en la calle justo al lado del callejón. El resultado final termina siendo una página final en donde Batman llega para reconocer al pobre Lonnie tirado en el suelo y sangrando, y para ser objeto de varias acusaciones por parte del curioso gentío que se formó.


Si bien el verdadero impacto del final reside en darse cuenta que el joven que se está desangrando en el suelo, es el mismo con el que Bruce había hablado con anterioridad, los guionistas no se conformaron sólo con ello y decidieron que los testigos allí presentes dudaran de la inocencia de Batman, acusándolo de haberle disparado al chico. ¡Aun observando que Bruce ni siquiera tiene un arma en la mano! Espero que esto no llegue muy lejos en el próximo número porque entonces sí que sería el colmo de los colmos. ¿Recuerdan lo que dije de hacer de una gran explosión unas simples llamas? Bueno, creo que de hacer una simple chispa un gran incendio es mucho peor. Así que francamente espero que no se arme gran drama sobre la culpabilidad de Batman

En conclusión es un cómic mediocre. Francamente ya me estoy cansando de los guiones de Manapul & Buccellato que se quedan a medio camino. A simple vista pueden ser entretenidos, dinámicos y con mucha acción, después de todo el arte ayuda mucho en ese sentido. Pero si uno se propone hondar en ellos, encontrará que no hay nada de profundidad. Son simples, planos, poco imaginativos, y por lo tanto, aburridos. No diálogos memorables, villanos memorables o peleas memorables, todo lo memorable pasa por el apartado visual, pero si no hay un buen guion que lo acompañe entonces se queda en eso… un buen libro de arte, pero no en un buen cómic. Es mi opinión, por lo menos. Yo ya perdí la fe en estos dos guionistas, pero supongo que antes de precipitarme debería hacer lo correcto y esperar al igual que ustedes el próximo número. ¡Adiós!


Lo mejor:
  • El arte.
  • Bruce volviendo interpretar a Malone.
Lo peor:
  • El desenlace del final del número anterior.
  • La línea argumental del Mad Hatter sigue estorbando sin dar aportes significativos a la trama.
  • Anarky sigue a las sombras, el personaje aún no se ha aprovechado como debería.
  • Un final con tintes exageradamente melodramáticos.
Nota: 5.0/10. (Regular)

1 Batcomentario/s:

Mariano Romero dijo...

Desde que empezaron los "New 52", lo único que me ha gustado en Detective Comics fueron los back-up de la etapa de Layman. Es una verdadera lástima que hoy en día la serie solo destaque por su arte (espectacular, eso sí). El número en sí me pareció un cliché casi constante. Manapul & Bucellatto tienen muy pocos recursos como guionistas, y eso que estuvieron dos años escribiendo The Flash, una etapa que recién tuvo una mejoría en el último arco. Espero que no ocurra lo mismo en Detective Comics.
Como siempre, muy buena reseña. Saludos!.