¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

viernes, 2 de enero de 2015

SAY THE WORD AND WE WALK OUT OF HERE

Título: For the man who’s lost everything (part 2)
Guión: Tom Taylor
Lápices: Bruno Redondo
Terminaciones y tintas: Juan Albarran y Xermanico
Color: Rex Lokus

Injusticia…
Justicia…
Sí, es verdad…
Tras no sé cuántas reseñas —en realidad, sé cuántas exactamente, pero no me estropeen el ambiente, pragmáticos—, hoy me he quedado sin palabras.
¿Qué puedo decir de este capítulo #14 de ustedes saben qué comic digital? ¿Limitarme a enumerar los acontecimientos? ¿Tratar de hallarle un sentido?
Empecemos por los hechos: este número es la directa continuación del anterior —no, no me refiero a lo obvio del 14 tras el 13, sino a que es titulado como Para el hombre que lo perdió todo, parte 2.
Una sola historia contada en dos números seguidos. La historia del sueño de Superman comatoso. El Elseworld dentro de otro Elseworld. O, como acostumbran decir hoy en día en DC, un Elseworld dentro de los hechos de Tierra no sé qué número —¿alguien lo sabe?—. Es que con la paranoia de las continuidades, ahora hay que clasificar cada aventura de nuestros superhéroes dentro de uno de los 52 mundos alternos que existen.


Superman está soñando, lo que no debería ser tan significativo: yo anoche también soñé, ¿y ustedes? Lo gravoso del asunto es que este Superman es uno que se puso muy, pero que muy malo y Batman, que las oficia de anti stablishment acá, lo puso en estado de coma, y ahora se encuentra soñando lo que él realmente anhela —¿no han oído que los sueños son el reflejo de nuestro yo interno, ése que reprimimos para funcionar en sociedad?—.
Y lo que él realmente quiere es que Lois haya sobrevivido, que el niño en su vientre nazca y que el Joker… que el Joker vuelva a morir, pero a manos de Batman, para poder seguir con su idílica existencia familiar. Lo que, de partida, trastoca lo que nosotros entendíamos por el sentido de Justicia de Sups.
Parte de eso lo vimos en el episodio #13, que terminó con Batman entregándose a la justicia tras desnucar al Joker.


Ahora ha pasado el tiempo. El bebé nació. Se llama Lara. Es una niña. Y Bruce WayneBatman, para quién no se haya dado cuenta durante todos los años que lleva leyendo cómics— cumple condena.


Recibe visita de su súper amigo —se pasaría de desgraciado y malagradecido si no fuera a visitarlo— y constatamos algo: que el sentido de Justicia de Batman es más desarrollado que el de Sups. Batman es como Sócrates cuando lo condenan por seducir a los jovencitos de Atenas —¡no busquen paralelismos con la Robinfilia del Encapotado!… podría agravar su sentencia—. Y Superman, como Critón, ofreciéndole una salida fácil.
Por tanto, tampoco si se recibe injusticia se debe responder con la injusticia, como cree la mayo­ría, puesto que de ningún modo se debe cometer in­justicia” —responde Sócrates-Batman a Critón-Superman.
Si quieren conocer el resto de esa extraordinaria conversación sobre la Justicia y el Deber Cívico, léanse el Critón de Platón —vamos, es tan corto como un cómic—.


El sueño de Superman sigue y su hija crece en edad y fuerza. Bruce se empareja con Wonder Woman —es el sueño de Superman. Pregúntenle a él—. Sups y Lara enfrentan a la maldad en el mundo, pero la niña de papá pronto quiere dar un paso más. Casi seguir la senda de mano dura de papito.
Y entonces… entonces parece que es la hora de despertar.
Pero no lo sabremos hasta el siguiente número.


Una cosa está clara: la mente de Superman es algo torcida —ya sabía yo que no se podía confiar en este maldito alienígena—. Las cosas que sueña… lo que secretamente quiere… Deberíamos prestar más atención a las advertencias de Lex Luthor.

0 Batcomentario/s: