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jueves, 12 de febrero de 2015

Reseña: “Arkham Manor” #4

JACK SHAW

Título: Out in the Cold
Escritor: Gerry Duggan
Arte: Shawn Crystal
Color: Dave Mccaig

Cuando recibimos "Arkham Manor", una de las primeras cosas que aplaudimos fue la recuperación de la figura de Batman como detective, como investigador. La mente más sagaz del Universo DC, infiltrándose en el siniestro y célebre hospital para los criminales insanos, para descubrir las pistas que lo llevaran al asesino que había comenzado a hacer de las suyas entre los pacientes.
Durante tres números, acompañamos a Jack Shaw —el nuevo alter ego de Batman— reuniendo la evidencia en su entorno, completamente mimetizado con los demás pacientes.
Tuvimos acción, pero más tuvimos suspenso, horror… y la satisfacción de ver de nuevo al Mejor Detective del Mundo haciendo lo que mejor sabe hacer, aquello para lo que nació —no olvidemos nunca que "Detective Comics" fue su cuna—.
Por entero extraviado entre tanto súper poderes, gigantescas y galácticas catástrofes, crisis ad infinitum, la imagen germinal de Batman se nos fue diluyendo.
Si "Batman: Endgame" se ha transformado en una gran oportunidad de rescatar al humano falible bajo la capucha, al hombre que se mueve como un igual entre semidioses y que puede no tener un plan, "Arkham Manor" era una gran oportunidad de recordarnos que Batman es detective, que su poderío reside en su brillante mente analítica, no en sus músculos y artilugios.


Pero este número cuatro da un paso atrás y vuelve a colocar como eje de la historia, la violencia…
No es ésta una suerte de mojigatería comiquera: adoramos las historias de acción, las buenas peleas, los escenarios transmundiales. Disfrutamos cuando Batman le patea el trasero al enemigo del momento —aunque las más de las veces, les patee la quijada—, cuando vuela por las calles de Gotham en su Batmobile, cuando estrena algún tipo de armadura especial… En definitiva, cuando es un superhéroes de acuerdo a los cánones del género.
Sin embargo, también queremos un poco más de contención, un poco más de ingenio y observación.
En el plano de la ficción, Sherlock Holmes es el referente más importante de lo que un detective debe ser —no por nada, a Batman se le compara con el cocainómano investigador británico— y en sus historias quedamos atrapados por la brillante mente analítica del protagonista. ¿Cuántos golpes dio Holmes en su dilatada carrera literaria?
Una de las mejores novelas que Conan Doyle escribió sobre su creación es "El Sabueso de los Baskerville". Un relato que comienza violento, pero que decanta a historia de suspenso y giros inesperados que no se resuelven hasta su último capítulo. Una novela donde Holmes apenas sí aparece al comienzo y luego al final. ¿Estuvo ahí y no lo vimos antes? Nunca lo sabremos, pero eso es lo que hace grande a Sherlock Holmes.


En "Arkham Manor" teníamos a Jack Shaw y, a través de él, conteníamos a Batman y dejábamos que el investigador actuara.
En este número cuatro, los hechos se precipitan, como si la falta de Batman con capucha y capa fuera insostenible: Shaw hace alianza con Freeze para poder detener a Clownface y luego huye de Arkham para retornar, nuevamente vestido como el Caballero Oscuro.
La resolución, como se nos anuncia en las últimas páginas, va a ser un duelo a los puños con el asesino en las sombras.
Pero no todo está perdido en esta historia. La gráfica de Crystal sigue siendo impecable y una fuerza que potencia esta historia de dementes asesinándose entre sí. Su estilo “sucio” luce en "Arkham Manor" porque no sólo ilustra los acontecimientos, sino que le imprime un tono casi caótico y descuidado a las viñetas, como si la locura estuviese a punto de saltar sobre los lápices.


Cuando leemos Arkham Manor y luego miramos alrededor, nos sentimos como saliendo de un sitio muy oscuro y perturbador. Y ése es un mérito del dibujo, de la sombra y del color.
Quedan sólo dos números para conocer la respuesta que motiva toda historia de suspense: ¿Quién es el asesino?


Hemos disfrutado de una historia de Batman sin Batman. Ahora que todo se encauza hacia su fin, el Hombre Murciélago vuelve para poner todo en orden. Quizá esté bien, porque cuando comenzó su vida en "Detective Comics", lo hizo como detective, pero vestido ya de murciélago.

1 Batcomentario/s:

Yuang dijo...

Excelente reseña, ojala que al cierre amerite una gran final y no una ingrata sorpresa.