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martes, 17 de febrero de 2015

Reseña: "Gotham" 1x15 - "The Scarecrow"


Dirección: Nick Copus
Guión: Ken Woodruff

 ¡Atención lectores! Se ha estado avistando indicios por las zonas norteamericanas de un nuevo virus que induce a las mentes creativas, de productos (o proyectos) relacionados con el mundo del cómic, a destruir uno de los elementos más importantes en algunos de sus más carismáticos personajes: El misterio, haciéndoles creer que es una necesidad obligatoria mostrar el origen de sus villanos más valorados, cuando, en realidad, nadie lo había pedido, y no contentos con eso, no es que estos nos dejen muy satisfechos que digamos. Tristemente, este mismo virus, después de acaparar varios cómics como los de Scott Snyder a arribado a las aguas de la televisión, más puntualmente en Gotham, por lo que pedimos suma discreción a la hora de ver el capítulo número 15 de dicha serie. Estaremos al tanto de todas novedades, y mientras tanto le seguimos rogando a Barbatos que ésta peste quede erradicada antes que nos quieran mostrar al Joker en su infancia... Oh, wait. Mejor, abandonemos toda esperanza.

Spoilers a continuación.

 Como les insinúa muy-poco-sutilmente el párrafo anterior, en este nuevo capítulo seguiremos viendo en acción al Dr. Crane (padre) y, como es un axioma, a su vez se nos mostrará el origen de Jonathan Crane (el hijo) a.k.a. Scarecrow. Pero, por suerte para nosotros, el honorifico público, esta no es la única trama que se desarrollará a lo largo de este semanario (ya que no resulta, así como ya podríamos ir previendo desde el anterior episodio, del todo acertada), sino que también tendremos para nuestro deleite más desventuras de Fish Mooney y el ya conocido argumento mafioso que cada vez va tomando más fuerza y levantando más interés entre todos nosotros.

 Y antes de seguir, también quiero decir que hay cosas servidas para nuestro completo aborrecimiento, entre ellas ¡Adivinen! Edward Nygma. Ya sin necesidad de mencionar ni un ínfimo detalle de lo que hace, creo que puedo decir abiertamente: ¿Quién contrató a ese tipo? ¿De qué clase de suburbio lo sacaron? La única explicación factible que le encuentro al hecho de que alguien encarnando al mítico Riddler de esa manera, salga al aire en el canal de la Warner Brothers, es que el día del casting en el que él se presentó era un Lunes a la mañana y todo el jurado, productores y directiva en general habían visto alguna película argentina, entonces decidieron juntarse el Domingo, comieron asado, bebieron hasta no más poder y fueron a sus puestos de trabajo totalmente desvelados. Sí, eso debe ser.

 Algo que tampoco me termina de cerrar aún, mas veo bastante potencial en este aspecto, es la relación entre Jim Gordon y Leslie Thompinks. De más está decir que su química, a comparación de lo que era con Bárbara, está en un nivel celestial, pero la posición de nuestro protagonista de mantener distancia en el ámbito laboral por "profesionalismo" (ya que la infernal morocha entró en el departamento como médica forense) la hemos visto tantas veces hasta el hartazgo, que ya no es creíble. Y si hacemos le sumamos con anterioridad ya se habían besado en ese mismo lugar en frente de todos, hace que todo sea confuso, contradictorio e infundamentado. En otras palabras, ya lo he dicho, me gustan mucho los dos personajes, tanto juntos como separados, pero sería mejor si su relación va para otro rumbo paso a paso.

 Aunque un poco excéntrico y más esporádico de lo que a uno le gustaría, el dúo Alfred Pennyworth/Bruce Wayne nos sigue brindando de las escenas mejorcitas que podemos visualizar en Gotham. Además de la carga emocional que ya de por sí tiene todo, uno como televidente sabiendo perfectamente lo que a ellos dos les depara el futuro, el niño y el mayordomo nos cautivan porque están totalmente en su mundo pero aún así no desentonan del entorno que los rodea. Desde el entrenamiento al que Brucie se somete, hasta una cálida escena de ellos disfrutando de un amanecer en un ambiente hasta hostil, es sencillamente hermoso.


 Con Fish Mooney fuera de juego, Penguin se hace cargo de su club para seguir manteniendo los ingresos activos para la familia Falcone, mientras que éste le brinda estabilidad en cuanto a su punzante relación con Maroni (quien, recordemos, se enteró que era una clase de doble agente trabajando para la familia enemiga). ¿Saben? Durante este capítulo no sucede mucho por este terreno, pero si hay algo que cada vez me gusta más de este serial es el hecho de que busca reivindicar a la existencia de la mafia gothamita que en todos los otros medios se vio opacada con la llegada de villanos psicóticos y "gores".Y, por supuesto, cada escena del Penguin es algo de lo que simplemente no hay que perderse, está muy alejada de cualquier otra cosa que hayamos visto jamás acerca de este villano pero el guión, la actuación y la dirección se alinean perfectamente en presencia de él, lo que lo convierte al antagonista por excelencia.

 Hablando de Fish, como cliffhanger del episodio anterior habíamos visto que el barco, cuyo transporte la estaba enviando lejos de la ciudad, había sido atacado por un grupo desconocido de personas. Y esas "personas" siguen siendo desconocidas, así como también el lugar de donde está, solo sabemos que es una prisión de mala muerte (¿Santa Prisca?) en dónde todos los apresados luchan por su supervivencia dentro de un cuarto no muy vasto (si tenemos el cuenta el número de personas que lo habitan), y que eventualmente el personal armado aparece para llevarse a uno y devolverlo luego de haber sido torturado, por y para fines igual de desconocidos. Sin saber mucho de lo que acá joraca se está armando, la sensación de asfixia está bien realizada, por lo que nos mantendremos alertas con ésto de las próximas semanas.

 Y metiéndonos en el eje principal, y no tan principal (no porque no le den la importancia adecuada, sino porque todo estaba lo suficientemente ya cargado que no daba el espacio para todo), estamos con el Dr. Crane. No me mal interpreten, cuando digo que la manera de desenvolverlo no es del todo adecuada, en realidad no me refiero a él. Déjenme explicar. Crane padre como villano me parece excelente, el matiz que le dan a sus escenas es el indicado y hasta pueden resultar lo suficientemente morbosas como para que choquen con el espectador (y teniendo en cuenta que se trata de algo "terrorífico", la incomodidad es algo que juega a favor), inclusive, sus motivos, su forma de entender el miedo y la explicación científica de la toxina del miedo, es excelente, y es una lástima que con su muerte no lo volvamos a ver. El problema yace en que alguien que sería una de las mejores versiones de Scarecrow resulte ser el padre, y la explicación del por qué Jonathan es como es, y pensando en un futuro, que el maestro del terror haya nacido a base de un trauma familiar (por más de que haya sido expuesto a una sustancia que claramente no lo está guiando a ser un supervillano) no termina de cuadrar.

 En síntesis, Gotham definitivamente está encontrando su lugar, pero cuesta cada vez que quieren introducir algún elemento nuevo y es notable. El espectáculo de hoy fue sencillamente el resultado de un proceso lento que se viene construyendo hace un año ya y, a pesar de que aún hay camino por recorrer, puedo decir que por fin le están dando en el blanco... Pese a ello, y no obstante, Dios sabe que no pongo las manos en el fuego por lo que se viene la semana entrante, su servidor espera tener que arrepentirse de su escepticismo, aunque lo duda mucho.

Puntaje: 8 de 10.

Comentario adicional y nada-trascendental: Selina Kyle cae peor cada vez más.

1 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

AGUANTE NYGMA LOCO