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jueves, 18 de junio de 2015

Reseña: "Detective Comics" #41


"Detective Comics" #41
Guion: Francis Manapul & Brian Buccellato.
Arte: Fernando Blanco.
Portada: Francis Manapul.

Luego de dos tie-ins y un sneak peek, por fin “Detective Comics” vuelve a su enumeración regular. Como ya pudimos apreciar en el adelanto, “Reunion” promete ser un arco de cuatro partes en el cual Bullock se ve implicado en un escabroso asunto que concierne al GCPD y en donde Yip, su compañera, parece jugar un papel clave. Por otro lado, veremos como el robusto detective se las apaña para trabajar codo a codo con la más moderna adquisición que tuvo alguna vez el cuerpo policial: Batman. Advertencia: hay spoilers.

El número comienza con Batman (Jim Gordon) persiguiendo a un ladrón de bancos, mientras reflexiona sobre los acontecimientos recientes y trata de persuadir a los lectores de que esto no es una completa locura, sino más bien un camino lógico a seguir tras la presunta muerte del Batman original. No son pensamientos muy profundos, ni harán que todo este asunto te cierre si te mantienes escéptico. Por el contrario, es lo mismo de siempre, tratan de que el personaje concilie su visión con la del lector para generar simpatía, pero rara vez termina siendo convincente. Además, todas estas reflexiones se me hacen innecesarias tras “Batman” #41, en donde abordan el tema a fondo y con mejores resultados. Mientras Batman intenta detener infructuosamente al tipo que no tiene una súper armadura con armamento militar, vemos que Bullock se encuentra intimado con Yip en su apartamento, escena que se nos presenta en paneles intercalados con los de Batman, y que por algún motivo pensaron que sería un buen paralelismo.

La “acción” entre los detectives es interrumpida por una explosión en las cercanías, y Bullock y Yip se visten para averiguar qué la provocó, aunque tienen en claro que el nuevo Batman está involucrado. Tras esto, nos remontamos tres semanas al pasado, en donde presenciamos una discusión entre Harvey y la nueva Comisionada del GCPD: Maggie Sawyer. Bullock le pide más tiempo a Maggie para buscar a Batman, al que cree con vida, sin embargo la Comisionada Sawyer se lo impide argumentando que nadie cree que Batman haya sobrevivido y le recuerda al detective que tiene dos posibilidades: o aceptar liderar la fuerza especial en la cual se encuentra el nuevo Batman o vuelve al típico turno policial. Bullock entiende que la búsqueda del Caballero Oscuro ya no es una opción y rezongando decide volver al turno policial. Más tarde, Maggie le hace saber a Gordon que Harvey no está nada contento con el nuevo “proyecto” y que pretende seguir buscando al verdadero Batman. Jim le promete que hablará con él y dicha charla puede verse en “Batman” #41.


Dos semanas después de la discusión con la Comisionada, Bullock y Yip se encuentran en un bar para ponerse al día el uno del otro. Nos enteramos que la ex-compañera de Harvey sigue suspendida por lo acontecido en “Detective Comics” #38 y a Bullock, por supuesto, no le hace ni una pizca de gracia la situación actual del GCPD. El detective nota a algunos motoristas haciendo ruido en un rincón y les recuerda que se encuentran en un bar de policías. Como no podía ser de otra manera, la discusión termina en una clásica pelea de machos (y Yip) a la cual más tarde se le suma Renee Montoya, llegando oportunamente para salvar a Harvey de un botellazo. Luego de la trifulca, Montoya, Bullock y Yip se detienen un momento para beber y comer tacos en un pequeño parque. Yip le pregunta a Montoya de dónde conoce a Harvey y ésta le contesta que hace algunos años él era su oficial de entrenamiento asignado; tras cinco años en servicio en Blüdheaven, Montoya decidió regresar a Gotham para aceptar el cargo de líder de la nueva fuerza especial del GCPD.

Luego de un rato, ya en plena noche, Yip pide un taxi para marcharse a su casa y Bullock se queda unos minutos a solas con Montoya, a pedido de ésta. Renee trata de persuadirlo sobre la idea de formar parte de este nuevo grupo, pero Bullock suelta los mismos argumentos de siempre sobre no querer trabajar con un vigilante ni mucho menos estar a su servicio. Montoya entonces cambia de táctica y dice estar dispuesta a revelarle quién será muy posiblemente el que porte la armadura y hasta está dispuesta a reincorporar a Yip a la fuerza. Harvey finalmente se muestra un poco más interesado y le pregunta si en verdad puede hacer eso.

Devuelta al presente, Montoya, Bullock, Yip y otros tres uniformados del GCPD, se dirigen en una camioneta hasta el lugar de la explosión. Una vez allí, encuentran varios coches destruidos y claras señales de que efectivamente se había producida una pequeña explosión, pero había rastro alguno de Batman o de alguien más. No obstante, Yip no tarda en señalar el cielo y segundos después Batman cae estampando al ladrón del Día de los Muertos contra el concreto (¡uh, eso tuvo que doler!). Unos pisos más arriba, desde el techo de un edificio, otros dos hombres disfrazados presenciaron como su compañero le daba la bienvenida a un nuevo estilo de vida: el vegetativo, y furiosos comenzaron a dispararle al Murciélago de Acero. Batman comenzó a escalar las paredes para poder llegar hacia sus atacantes, y Bullock se encontraba en la misma situación, pero subiendo las escaleras desde el interior del edificio. Harvey llega justo a tiempo para ver a Jim recibir un bazookazo directo y luego impactar en otro edificio.


Volvemos una semana atrás, a la conversación entre Harvey y Renee. Montoya afirma tener contactos poderosos que podrían reincorporar a Yip y luego le revela que Jim está considerando vestir el armatoste de metal. A unos metros de ellos, sentada en un taxi, Yip recibe una misteriosa llamada de alguien quien le pregunta si ya posee cierto diagrama de ubicaciones (estoy igual que ustedes) y ella contesta que aún no, pero que pronto; la voz del otro lado asiente y le ordena los mate a todos. Bullock acepta finalmente formar parte de aquél escuadrón especial pero, a cambio, le pide a Montoya que lo ayude en la búsqueda del verdadero Batman.

Y así se termina la primera de las cuatro partes del arco. Con la ausencia de Bruce, era obvio que “Detective Comics” estaba destinado a enfrentar un cambio narrativo y, claro, todo el protagonismo recayó en Bullock. Es sobre él donde gira toda la trama del número y es muy probable que así sea durante todo el arco, algo que puede llegar a aburrir y cansar algunos, ya que al menos por el momento Bullock sigue sin tener la suficiente riqueza como personaje como para soportar un rol estelar (la última vez que sentí un real interés por Bullock fue en “Detective Comics Annual" #2, lectura que recomiendo). Por otro lado, Renee Montoya regresa al rodeo y eso es algo que se agradece, si bien aún no ha aportado mucho a este nuevo universo, el anterior dejó en claro que es un personaje con mucho potencial.

La historia en sí, se aleja demasiado a lo que venían escribiendo Buccellato y Manapul. Esto se debe a que le dedicaron demasiadas páginas al asunto de Bullock y el nuevo enfoque por el que está pasando el GCPD, y el “caso” recién fue establecido en la página final teniendo a Yip como una de las principales fichas del tablero. Sin embargo, no hay mucho que reprochar allí, puesto que el Bativerso acaba de pasar por un cambio importante en el status quo y tocar ciertos temas resultan casi inevitables, de hecho, ignorarlos sería estúpido. Sin embargo, sigo pensando que le dieron muchas vueltas a este asunto, al menos esa es mi opinión. También es menester que resalte cierta incoherencia en la cronología si se compara lo leído aquí con lo visto en “Batman” #41. Al final queda en lo anecdótico, pero no deja de ser un descuido.


En cuanto al arte, a cargo de Fernando Blanco, debo decir que me gustó bastante. Tenía un poco de miedo porque el listón estaba demasiado alto con Manapul y Buccellato, pero los trazos de Blanco le hicieron justicia al nivel que venía teniendo la serie en su apartado visual. Los colores son más apagados, las líneas más gruesas, y (en mi opinión) los rostros han ganado más personalidad. Todo colabora a que la serie se sumerja en un estilo más oscuro y noir, dejando a un lado la luminosidad que venía teniendo, lástima que en ese sentido el guion no colabora, pero confío en que en las próximas entregas la historia cobre una atmósfera más detectivesca. Además, creo que es lo que el personaje de Bullock reclama a gritos.

En conclusión es un comienzo lento y puede resultar reiterativo para aquellos que vienen de “Batman” #41. Sin embargo, algo sí es cierto: a partir de ahora la historia no puede hacer otra cosa que mejorar. Debo admitir que ese llamado de Yip me inquietó de verdad y me hace querer seguir leyendo. ¡Así que ustedes también quédense con nosotros para ver cómo termina esto! Con la esperanza de que no termine en decepción. ¡Hasta la próxima reseña!

Lo mejor:
  • El arte de Fernando Blanco
  • Rene Montoya regresa al GCPD.
  • Buen cliffhanger.
Lo peor:
  • Comienzo lento, como nos tienen acostumbrados estos guionistas.
  • A Bullock le queda grande el rol protagonico.
  • Un tanto reiterativo si se complementa la lectura con "Batman" #41.
Nota: 6.0/10. (Algo recomendable.)

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