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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Reseña: “Batman: Europa” #1

CÖLLN Y BERLIN

Título: 1: Berlin
Historia: Matteo Casali y Brian Azzarello
Layouts: Giuseppe Camuncoli
Lápices y terminaciones: Jim Lee
Colores: Alex Sinclair
Portada alternativa: Lee Bermejo

Hace unos diez años —2004 para ser más precisos—, Jim Lee, de regreso tras un año viviendo en Italia, dio a conocer su deseo de llevar a cabo un proyecto sobre Batman que le permitiese trabajar con destacados artistas del fumetti —nombre dado a los comics en Italia por la asociación de los bocadillos de diálogo con pequeñas nubes de humo—.
Siendo Italia uno de los nombres claves en la evolución del cómic europeo de autor —y del de corte erótico-pornográfico en particular—, no era de extrañar que un artista como Lee se sintiera atraído y quisiera colaborar con algunos de los mejores escritores y dibujantes de fumetti.


Muchos años antes de la exportación de artistas ingleses a las filas del mainstream comercial estadounidense, Stan Lee ya había reconocido la inigualable calidad y la importancia del talento europeo. No dudó en ofrecerle a Jean Giraud —también conocido como Gir y Moebius—, dibujar una historia completa de Silver Surfer para La Casa de las Ideas. Cómic de una extraña belleza y profundidad que pocos títulos de superhéroes han alcanzado e igualado alguna vez.
Pero los deseos de un dibujante son como quijotes luchando contra los molinos de viento de la industria comercial, y las ganas de Lee tuvieron que aguantarse muchos años para ver la luz.
En el contexto de una Comic-Con, seis años más tarde, DC anunció con bombos y platillos la edición de “Batman: Europa”, el acariciado proyecto de Lee. Era el 2010 y todo quedó en comunicados de prensa y la exhibición de algunas magníficas ilustraciones realizadas por Gabriele Dell’Otto.
Dicho sea de paso, nuestro vigilante Blog de Batman ya se hacía eco de estas señales y rápidamente informaba sobre la evolución de la noticia.
Hasta que llegó este 2015 y, nuevamente en medio de una Comic-Con, DC anunció el lanzamiento definitivo de “Batman: Europa”. Contuvimos el aliento, esperando que no fuese una vez más un engañoso canto de sirena de la editorial.


Y el plazo señalado por ellos se cumplió... y esta vez si tuvimos “Batman: Europa”.
¿Valió la pena la espera? ¿Fueron nuestras expectativas satisfechas?
Creo que para todos los que hemos tenido ya la oportunidad de leer la primera parte de esta tétrada, la respuesta es absolutamente positiva. Es un regocijo leerla, no sólo a nivel de Batfans sino como amante del cómic en general.
El modo de presentar la historia, la fluidez de un guión ajustado a precisión, donde se palpa el modo italiano de abordar una trama, cuya visión se escapa de lo meramente comercial del guionista estadounidense promedio; todas esas aristas confluyen para predecir ahora, cuando aún nos quedan tres entregas pendientes, que nos encontramos ante un nuevo clásico dentro de la amplia y variopinta biblioteca de Batman.
La atención puesta en los diálogos, vitales para adentrarnos en la historia y comenzar la búsqueda de nuestro héroe, se nos hacen exactos: aquí no sobra ni falta una línea.
Debemos reconocer aquí también el gran oficio de Azzarello, escritor más que conocido por los seguidores de Batman y cuyo Joker es un imprescindible —"Joker" dibujado por Lee Bermejo, quien es el autor de la portada variante de este número #1—.
Sin embargo, lo que más llama la atención y coloca a “Batman: Europa” muy por sobre el promedio de lo que producen las editoriales comiqueras, es su arte —y nunca estuvo mejor aplicado el término—.
Basándose en los layouts del italiano Camuncoli, Jim Lee crea páginas con su lápiz que hablan de inmediato de una visión distinta sobre el cómo plantear la historia visualmente. La distribución de las viñetas, los momentos congelados e icónicos, son más cercanos al fumetti y al cómic europeo —queriendo decir en realidad, de autor— que a la secuencia por receta a la que nos tiene acostumbrados la historieta de superhéroes.


Y si el lenguaje de la línea no fuera suficiente, la paleta de colores, aplicada en un estilo acuareloso, dota a la imagen de una textura prácticamente orgánica, completamente ad hoc para la historia que se nos cuenta. La historia de un Batman aquejado de improviso por algún letal virus que le matará en menos de una semana.
Pareciera que cada viñeta está ebria de colores ocres y mortecinos. A veces translúcidos y evocadores. Otras, chocantes y febriles. Como si se nos quisiera compenetrar con el avance del virus por el cuerpo del héroe encapotado.
La historia misma está planteada a modo de extenso racconto: en las primeras páginas contemplamos a Batman y el Joker, moribundos, destruidos en apariencia por este misterioso virus. Luego viajamos al inicio del periplo que habrá de llevarlos a esa agónica situación.
Batman mismo es el narrador. Lo que significa que “vemos” lo que ocurre través de sus propios ojos. Y su visión es bastante pesimista. La visión de un héroe que lleva años enfrentándose al amparo de la noche con sus innumerables enemigos.


El Batman que encontramos aquí no tiene nada que ver con el que conocimos tras el reboot de The New 52. Éste es el Batman clásico. Curtido en mil batallas. Desilusionado. Amargo, si se prefiere. Un Batman que muchos de los seguidores más antiguos siempre anhelamos ver en acción.
La inclusión del Joker se agradece también. Es ese Joker de los ochenta y los noventa. Aquel que alguna vez dejó inválida a Barbara Gordon. Aquel desquiciado de risa fácil y tenebroso sentido del humor.
Y si bien Gotham nos da la bienvenida, en “Batman: Europa” es un mero trampolín para lanzarnos a la búsqueda del causante de la infección y, ergo, de la posible cura. En este número la ciudad protagonista es Berlín. Aquella ciudad, como Batman nos señala, forjada en la interjección de dos ciudades muy disímiles. Una suerte de alegoría urbana de la relación Batman/Joker tantas veces abordada —y, a veces, hostigosa—, pero que aquí adquiere un nuevo valor al saber que lo que liga al héroe y el villano es la misma condena de muerte. Empatados de algún modo, se verán forzados a seguir en busca de las respuestas.


El ritmo es perfecto. Acelerado cuando se debe —grandes viñetas de acción que seguramente adornaran el fondo de más de un smartphone—, pero contenido y reflexivo cuando la historia lo demanda.
“Batman: Europa” es, básicamente, una obra perfecta. Estamos recién ante la primera parte, mas nos ha sorprendido de tal manera, que ya estamos rendidos ante sus encantos.
Guión preciso, contado con recursos literarios. Arte sublime, que enfatiza el plot.
Si “Batman: Europa” tardó diez años en ver la luz, bien valió la pena la espera. Ahora, con seguridad, se nos hará eterno el lanzamiento del número #2, cuyo título Praga ya nos anticipa dónde seguirá desarrollándose este tour europeo de esta pareja que, a días de su muerte, ya no nos parece tan disímil.
Batman seguirá contándonos la historia y nosotros estaremos ahí para escucharle cómo pelea su gran batalla contra el peor de todos los enemigos: la muerte.

1 Batcomentario/s:

trejos-comics dijo...

Saludos! - Pues esta semana es mi semana... solo falta que me gane la loteria! y que me llame Monica Belluci! para salir :D - Con el Lanzamiento de Dk3 master Race del Legendario Frank Miller! llega este regalo inesperado... pero con uno de los dibujantes que mas me ha influido: El Maetro de maestros Jim Lee. Europa se ve hermosa!!!! que ilustraciones mas fantasticas! - a Jim no lo dejaron ilustrar Dk3 pero se ha sacado la espina con esta joya. - que gran trabajo visual. - :D - Up! The Gunssss!!!!!!