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sábado, 26 de diciembre de 2015

The Dark Knight III: The Master Race #1 fue una gran sorpresa para todos los lectores. Luego de poco más de una década en la que Frank Miller cumplió un papel de Moisés y surcó las aguas de la web en donde yacen los fanáticos, y cada obra suya comenzó a ameritar interminables y furiosos debates acerca de la naturaleza y calidad de la misma. Hasta que el número de lanzamiento de su nueva serie, que no era más que la tercera parte de The Dark Knight, salió a la venta y fue pacificadora... Tanto la crítica especializada como el público ovacionó por unanimidad el comic. El problema es que a los seguidores del autor les surgió una gran duda, las páginas de esa entrega denotaban que, aún sin ser para nada avant-garde, no hay ningún tapujo para seguir metiéndose en política y hacer uso desmedido de la violencia. Pero por otro lado, que la reconocida eminencia de los cómics colaborase con Brian Azzarello en el guión, y con Andy Kubert dibujando, hizo de esta una lectura mucho más desenfadada y descomprimida, accesible para lectores ocasionales, que aleja completamente a la saga de su esencia ofensiva e irreverente.

Tratándose del primer número, nada estaba dicho y es comprensible que la tarjeta de presentación quiera ser del agrado de todos (lo que de hecho causó que sea lo más vendido del mes). Pero entonces quedaba por saber cuál es el sentido por el que esta serie se va a encaminar, ¿será una nueva revolución o algo del montón? La respuesta ya desde esta segunda edición se empieza a dilucidar, los invito a descubrirla.

¡Spoilers a continuación!

Arrancamos exactamente en dónde el mes pasado terminamos, con Carrie Kelley siendo develada como Batman y arrestada por la comisionada Ellen Yindel. Una vez apresada dentro del GCPD, la voz en off de Yindel nos cuenta cómo la joven pelirroja ha guardado completo silencio durante los 27 días que estuvo ahí dentro, siendo interrogada sobre Bruce Wayne, a quien ella anunció muerto. Luego de que la situación se volviese casi enfermiza y estando a punto de ser trasladada al Blackgate, la joven que alguna vez fue Robin se dispone a hablar sobre lo ocurrido.

Esta es una excelente manera de comenzar con la historieta, y no sólo por la increíble fuerza opresiva y oscura con la que se envuelve la secuencia, sino que sigue remarcando lo que estilísticamente DK3 está buscando lograr. Pese a que tanto los diálogos como el acabado general guión están a cargo de Brian Azzarello, es notorio que éste está haciendo un minucioso pero exitoso laburo a la hora de hacer que este producto se sienta completamente del autor original, aunque esto tampoco sería posible si no estuviera el mismo Frank Miller sentando las bases principales de las escenas y supervisando el proceso de creación de ellas. Un claro ejemplo de lo que digo es que todas las escenas tengan como conductor principal el soliloquio del respectivo personaje que la protagoniza, siempre escritos a modo casi de poesía oscura haciendo especial énfasis en el juego de palabras y lo reflexivo de sus dichos.


Por supuesto que el guionista de Daredevil: Born Again es capaz de crear grandes cosas cuando trabaja solo (así como también es capaz de sacarnos canas verdes), pero que ahora esté colaborando con otro gran escritor es probable que sea causa de una disputa sobre qué tan psicópatas y demenciales quieren hacer a sus protagonistas. En el número anterior notábamos un tira y afloja sobre el tópico, pero hoy por hoy podemos notar como prevalecen los personajes duros habituales, de valores y objetivos inquebrantables, aunque Azzarello se admite el derecho se agregarle otras matices a la mezcla que le dan una definición más consistente pero flexible a la vez.

Ya habíamos dado un vistazo al excelente y esmerado trabajo que hizo Andy Kubert, tanto en la realización de los trazos como todo el proceso previo. El vasto estudio del reconocido ilustrador sobre el arte de Miller tiene como resultado una emulación perfecta suya, que sigue sorprendiendo y hasta va mejorando. Es increíble como logró transformar su estilo hasta el punto del casi no reconocerlo. Carencia de fondos, importancia de la fuerza de las imágenes más allá de su belleza (expresionismo), caricaturesco, y una narrativa sublime que es fundamental para sostener algunas escenas que solo se basan en los monólogos y la exposición de distintas imágenes.

La escena inicial, el interrogatorio, es la oportunidad indicada para hablar de su mérito por ser un claro homenaje a Sin City, puesto a que su composición se basa sencillamente en el juego imposible, pero muy vistoso, de sombras y claro-oscuros típicos del genero noir. Mas la imitación de Kubert se basa en la interpretación del trabajo artístico del imitado, y es probable que también traigan problemas ciertas malas interpretaciones, pero de eso hablaremos más adelante...


El flashback que muestra lo sucedido desde el clímax de Dark Knight Strikes Again hasta el último suspiro del Cruzado de la Capa original tiene un problema, y no es que tenga algo mal, por el contrario, ¡es excelente! La pena es que la ironía con la que Carrie culmina el relato, y la misma página final, dan a la cuenta de que no todo lo que se nos cuenta, y hasta tal vez nada, es cierto. Un verdadero desperdicio ya que es uno de los momentos más emotivos y dramáticos que he registrado en un cómic en muchos años (desde All Star Superman probablemente).

Sin lugar a dudas, obtener momentos así es uno de los beneficios de las nuevas matices que Azzarello se permitió implementar, que refrescan a la saga. Es honestamente arrollador ver al Bruce Wayne del DKverse, siempre implacable, en sus últimos instantes de vida desvariando, recordando los viejos buenos tiempos (que se refieren directamente a la Golden/Silver Age) y abriéndose sobre las marcas que le dejaron la pérdida de sus padres, mientras que por tres largos años Carrie -la hija que nunca tuvo y la heredera de su cruzada- es su sostén. La frecuencia cardíaca final es la frutilla del postre.


Continuamos con una escena de acción desenfrenada, que debería ser petulante pero desgraciadamente no llega a ser muy efectiva. Mientras una patrulla envía a Carrie a prisión, y todo un equipo detrás escoltándonos, esta llama al mastodónico Batmobile que viéramos en 1986 con The Dark Knight Returns, lo que no tiene mucho sentido ya que la Batcave había sido fundida y éste vehículo con ella... Pero no importa demasiado porque nos regala un poco de acción desenfrenada con el BatCarrie y sus artefactos haciendo su mejor "Fuck the police".

Es un poco difícil ver al gigante Batmobile que tanto amamos destruyendo coches de policía y que no logre emocionarnos como debería. Además de que esto da muestra de que DK3 no innova demasiado sino que hace un poco de fan service al repetir fórmulas y elementos de TDKR solo que llevadas a épocas actuales... El problema aquí es Andy Kubert. Es muy flojo su trabajo en estas pocas páginas en las que tenía todas las chances de lucirse y mostrar su talento. Yo estoy muy de acuerdo con el concepto de Miller que vale más el impacto que cause el dibujo y no su belleza, y Kubert está intentando nutrirse también de ese aspecto feísta... Pero no le salió bien, porque no solo es feo el dibujo, sino que gracias a lo acartonado de los vehículos (que ni Miller dibujaría así) y lo poco dinámico de los movimientos, hacen que no haya sustancia alguna y la acción no genere lo que tiene que generar: Adrenalina. Ni Klaus Janson, dios del entintado, ni Brad Anderson, cuyos colores son maravillosos, le logran salvar las papas.


Como se nos adelantaba en el mini-comic Dark Knight Universe Presents: The Atom #1, el doctor Ray Palmer es quien, por encargo de Lara, liberará a los habitantes de Kandor, la ciudad kryptoniana preservada y minimizada en una botella, para devolverlos a su tamaño natural. Luego de varios experimentos logra su cometido, pero se encuentra aterrorizado al verificar a quienes acaba de liberar: Kandor sufrió un genocidio por parte de un grupo de fanáticos religiosos extremistas que tomaron la ciudad asesinando a quien no se adhiriera a sus creencias. Comandados por su salvador, Quar, ahora planean hacer lo mismo con la Tierra, siendo su primera víctima el mismo The Atom que fue minimizado y pisado como hormiga.

En una entrevista que Newserama le realizó al equipo creativo, explicaron que en un momento reflexionaron si deberían bajar el tono a algunas metáforas luego del ataque de ISIS en París, por supuesto decidieron que no... Y creo que se referían a ésto. A quien hasta este punto haya dudado de la naturaleza de esta serie y la convicción que tiene la misma a la hora de asumir riesgos, con ésto ya está todo dicho. Se habla de las redes sociales y la violencia policial, tema menor... Pero Frank Miller hablando del terrorismo y el Medio Oriente no es para nada menor.


La saga Dark Knight se destacó siempre por tratar los miedos sociales de la época en la que se lanzaron, y sin dudas el Islam y el terrorismo es algo que en estos últimos meses estuvo muy latente, ¿pero es demasiado lejos usar a los kryptonianos invasores de alegoría? Miller ya tiene todo un prontuario sobre el tema en cuestión, con el que siempre consiguió levantar polvo, el primero de ellos fue la mini-serie 300, la lucha de los Espartanos democráticos y libres contra los Persas invasores y esclavistas. De hecho, fue de esa aclamada obra en más que el autor comenzó a afilar sus dientes en estos temas políticos, si bien siempre se mostró de derecha antes solía ser por lo menos más ambiguo... Pero en este título el neoyorkino, aún estigmatizado por el 9/11 y potenciado por los últimos sucesos, vuelve a mostrar su costado más reaccionario y conservador.

Es increíble pensar en cómo por sorpresa se dio este giro, pero ahora comprendemos que la tercera parte de esta famosa saga no es más que otra propaganda metafórica anti-islamita. No es que la metáfora sea muy sutil tampoco, solo basta con escuchar sus ideologías ultra-religiosas y observar sus vestimentas, esos sombreros, las túnicas, las VARIAS esposas de Quar que, con sus largos velos, parecen salidas de un harén. 

Recordemos que no es la primera vez que Miller busca enfrentar al Encapotado contra los terroristas devenidos de aquellas tierras, porque si de este autor y su relación con el Medio Oriente hablamos, sin lugar a dudas tenemos que mencionar su Holy Terror. Fue una novela pensada originalmente para que sea protagonizada por el vigilante más famoso de DComics, en la que él le daba rienda suelta a su guerra cargándose a Al Qaeda entero. Se dice que ya habían 100 páginas hechas hasta que la editorial le dio vistazo y casi les agarra un paro cardíaco (de los que tiene Bruce) a los editores cuando vieron a su personaje más famoso en plan de Rambo asesinando a diestra y siniestra personas de otra etnia.

Viñeta de Holy Terror.
El autor continuó creando la novela gráfica para otra editorial y con distintos protagonistas: The Fixer y Cat Burglar, inconfundibles equivalentes de su Maldito Batman y Catwoman que, un poco cambiados, siguen siendo los protagonistas de la obra. Este cómic es considerado su trabajo más racista, agresivo y ofensivo de toda su trayectoria, y eso -se imaginarán- ya es mucho decir.

¿Pues entonces The Dark Knight III: The Master Race es algo así como un Holy Terror Strikes Again? Parece que sí, Miller no quiso perder oportunidad de enfrentar a su héroe más querido contra terroristas devotos del Corán, representados como Kryptonianos decididos a matar a los infieles... Siendo una alegoría y no un enfrentamiento, ahora DC parece haber decidido concedérselo, pero no creo que se les haya pasado por arriba. Refiriéndonos simplemente a las páginas en las que vemos a los villanos de turno, vemos que fueron los encargados de llevar a la ruina a la sociedad y a sus propios, sin tener respeto ni sentimiento alguno por sus semejantes (cosa que también se dejaba entrever en Holy Terror), y remontándonos al título de la misma serie, La Raza Superior, podríamos decir que el mensaje es simple: Esta civilización es tan peligrosa para la humanidad como lo fueron los mismos Nazis.

Esto es provocativo y hasta ofensivo, sin ninguna duda, pero la reacción dependerá de la ideología y la perspectiva de quien lo lea. Yo por mi parte sostengo que esta es una confirmación de que DK3 es completamente una historia del viejo Frank, cuya mente está impuesta en el producto. Por otro lado, más allá de la posición política que tenga, Dark Knight demuestra que sigue siendo una serie que afronta riesgos, no es simplemente una aventura de superhéroes... Habla de miedos actuales y de una potencial guerra. No hay zona de confort en eso. Hay que ver cómo se desarrolla este concepto en los próximos números, pero desde ya DK3, poniendo el dedo en varias yagas, promete convertirse en un reflejo del mundo de hoy, producto de nuestra época, tal como Watchmen y DK1 lo fueron en su momento. Y esa no podría ser mejor señal...


La segunda entrega entonces llega a su clímax con otro cliffhanger, aunque ya habíamos obtenido uno bastante efectivo. Carrie vuelve a una presunta nueva Batcave y allí está esperándola nada más y ni nada menos que nuestro querido y añorado.... ¡MALDITO BRUCE WAYNE!

Era obvio y de esperarse pero no tienen idea de lo emocionante que es ver a ese viejo cínico y gruñón de nuevo por lo menos en una página. Al parecer está en bastón y recuperándose, por lo que no creo que vuelva tan rápido y a las andadas pero ya con saber que lo volveremos a oír en el próximo número lo vuelve una cita obligatoria. Mientras tanto algunas dudas nos asaltan, ¿por qué Bruce hizo que Carrie portara el manto? ¿Cuál fue la razón de su nuevo regreso? ¿Dónde está su ejército de superhéroes y Batboys? ¿Dónde se sitúa esa nueva Batcave? ¿Cómo el Maldito Batman nos defenderá de los aliens invasores? Ansío conocer las respuestas.

I'm the goddamn Batman!

En síntesis, este número dos ya nos define un poco mejor lo que es DK3... Algo un poco más pochoclero que sus antecesores, pero eso no lo inhibe de ser una lectura con grandes dosis de violencia, poesía opresiva y política. Esperemos que no baje la intensidad ni la calidad de la historia, ya que hoy por hoy es de lo más recomendable que se puede encontrar en la industria del Noveno Arte. 

Puntaje: 8,5 de 10.

Amigos y amigas, los dejo por hoy. Espero que les haya gustado la reseña, ya saben que me encanta leer sus comentarios y opiniones, así que no dejen de expresarlas aquí mismo. Y también, recuerden estar al tanto del Blog y la fanpage de Facebook, ya que le estamos celebrando los 75 años de Robin por ambos medios, así que tenemos preparadas varias sorpresas. Yo soy JokerAnónimo, espero que hayan pasado una excelente Navidad y que tengan un próspero año nuevo. Aquí me despido, ¡Jokersaludos!

6 Batcomentario/s:

maximiliano figueroa dijo...

Una pregunta ¿Quien es Jane Doe?

JokerAnonimo dijo...

En los Estados Unidos, comúnmente se emplea el nombre John Doe en las acciones legales o discusiones legales, en el caso de los hombres, para reemplazar un nombre (para mantener el real anónimo) o porque se desconoce también el nombre real. En el caso de las mujeres se utiliza el nombre de Jane Doe.

¡Jokersaludos!

maximiliano figueroa dijo...

gracias. Sabes cuando va a salir en castellano (papel) el comic? Saludos

trejos-comics dijo...

Saludos!!!!!!!! wowwff!!! - que esta reseña me ha dejado con una sensación de querer mas... hombre esta excelente la reseña... ya me imagino como esta el comic!!!! - y bueno es lago muy poderoso que Frank siga siendo el mismo y no se arrodille ante las criticas por ser radical... y aunque el mismo Alan Moore hable mal de el por su pensamiento Frank sigue adelante con su obra y se pone mas templado _ Lo que habla muy bien de este Hombre leyenda: Siempre es Él mismo _ Una lección para los cobardes actuales. :)

Up The Steels!!!!!!!!!!!!!

AVILEZ dijo...

Comparto gran parte de lo que decís. Pero comparto sobre todo tu entusiasmo: hoy por hoy los críticos de comics y de cine parecen odiar los comics y el cine, y uno termina leyendo reseñas llenas de esa soberbia y ese veneno hater que tan poco aporta.
Felicitaciones por tu laburo.

jhonthedrummer dijo...

saludos estuvo buenisimo este post y el cómic q también lo leí, inspira mucho ver estas críticas porque yal menos yo, aprendo bastante sobre muchas cosas del cómic q no se pero q me llama mucho la atención, tengo unos 5meses leyendo cosas de batman y red hood ,hasta q me dijeron q tenía q conocer las obras de frank miller, leí y vi el cómic animado de year one, de TDKR y ahora estoy al día, y con muchas ganas de seguir profundizando y hasta de con ganas de sacar algunos dibujos, gracias en parte vosotros saludos desde venezuela