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sábado, 30 de mayo de 2015

I… GO

Título: The New Normal, part 2
Escritor: Marc Andreyko
Artista: Carlos D’Anda
Colores: Babe Eltaeb

Es increíble cómo las buenas historias se nos hacen cortas. Tras lo visto en el #1 de “Batman and the Outsiders” —y también en esta segunda entrega—, esta sentencia llega casi a doler:
Bajo la consigna de Convergence, hemos sido testigos entusiasmados de algo que echamos de menos muchas veces en los modernos cómics de superhéroes: diversión, colorido y personajes carismáticos y profundos.
“Batman and the Outsiders” no se distingue mucho de cualquier otro título que se ha publicado dentro de Convergence, a saber, un grupo de superhéroes encerrados en su ciudad bajo un misterioso domo cuyo propósito es revelado en la primera parte de la historia, lo que lleva a una segunda fase donde los héroes se enfrentan a los adalides de alguna otra ciudad —por lo general algún villano rescatado— hasta que vencen y salen a enfrentar a Telos, este gigantesco eclesiastés que ha puesto en marcha la ominosa convergencia.


Sí, visto bajo esa óptica, este cómic es uno más de este evento. Pero no es así del todo: al igual que algunos contados títulos presentados las pasadas semanas, este cómic es mucho más que la media. Casi desearíamos que obtuviera regularidad en el Nuevo Universo DC.
Sus autores no sólo consiguen poner al día a este grupo de marginados, sino que lo hacen con la gracia del respeto a lo hecho en décadas anteriores, sin perder la frescura de una época pasada en la que los superhéroes depresivos eran la excepción.
Esta es una historia donde sentimos el deseo de acompañar a nuestros protagonistas, Batman, Metamorpho, Geoforce, Katana, Black Lightning y Halo.
¿Qué importa si sus nombres suenen algo pintorescos hoy en día? ¿Qué importa si, por ejemplo, Geoforce tiene una GF en su pecho? ¿O que sus trajes sean un recorrido por el arcoiris?
Lo que importa aquí es la historia. Una muy buena historia que, aun dentro de las restricciones de Convergence, ha sabido moverse con soltura y atraparnos en el intertanto.


Como anunciaba el anterior número de “Batman and the Outsiders”, los convocados a enfrentar a nuestros héroes es una horda comandada por OMAC —pero no el refrito de Futures End, sino un OMAC cercano a sus orígenes, el atribulado Buddy Blank atrapado en el cuerpo de este ejército de un solo hombre comandado por el omnividente Brother Eye, creado en la primera mitad de los setenta por el gran  Jack Kirby recién emigrado de Marvel Comics—.
Tanto así, que en el número presente, se nos presenta a GodMother, sucesora de Brother Eye, conduciendo a un alienado OMAC contra la zarandeada Gotham. Lo que además nos recuerda que ya no hay nada nuevo en los cómics, sólo nuevas vueltas de tuerca a argumentos ya contados —sí, hablo de Futures End, pero también me refiero a grandes runs como el de Morrison con Batman, que supo reconvertir la mitología clásica del Encapotado y brindarnos una de las más brillantes etapas de Batman pre New 52—.


El desenlace, querámoslo o no, podemos anticiparlo: este grupo de superhéroes es un gran grupo de superhéroes. Sabemos que vencerán. Lo interesante está en la forma que Andreyko y D’Anda nos lo relatan: con la gracia de esos cómics de fines de los setenta y principios de los ochenta que tanto nos emocionaban de niños o adolescentes, pero sin olvidar la cuota de modernidad y severidad justa que los viejotes apreciamos mucho hoy en día y que, de seguro, aprecian los Batfans crecidos durante los noventa, cuando nuestros héroes se hicieron un poco menos juguetones y más ceñofruncidos.
Sin embargo, lo que principalmente atrae en esta historia es el cariño que ha recibido cada personaje: sabiendo que las páginas son pocas cuando eres parte de un evento mayor, aquí se logra en pocas viñetas construir caracteres reales, palpables —que son, en definitiva, los que gustamos de acompañar en su travesía—. Halo, Metamorpho, e incluso OMAC, se nos presentan como seres de carne y hueso… y alma. Son el tipo de héroes —y me atrevo a colocar a OMAC en esta categoría, porque así fue concebido y así, me arriesgo a apostar, es cómo nos lo presentan aquí—  que hacen lo que hacen por un deber superior o por una fuerza que los coacciona. Son los que renuncian a todo por el bien de la mayoría —aunque ese “bien” no lo entendamos del todo—.


En Convergence están en juego las ciudades y, con ellas, todo lo que simbolizan: la sociedad, la comunidad. La polis de los griegos, tan necesaria como sagrada.
Por eso mismo, sólo renunciando al ego propio en pos del bienestar de la polis se puede vencer.
Metamorpho, en ese sentido, es el epítome del héroe en esta convergencia. Y, opuesto a él, aunque con un mismo objetivo y propósito, OMAC. Por ello son tan brillantes como conmovedoras esas últimas viñetas en que Buddy Blank mira a Metamorpho, y éste a aquel. Ambos, reflejos de sí mismo. ¡El tipo de momentum que anhelamos en los cómics y que nos hacen sentir parte de algo especial!


Jack Kirby, de seguro, estaría orgulloso de este rescate que se hace del OMAC original.
Y nosotros, por cierto, estamos orgullosos de que se nos haya dado la oportunidad de volver a revisitar a los héroes de la vieja escuela, la de los grandes ideales y de los enormes sacrificios.

Rezaremos porque vuelvan a tener una segunda oportunidad en el Nuevo Universo DC.

viernes, 29 de mayo de 2015

CANTA, OH MUSA

Capítulo 1. The Gods Themselves.
Capítulo 2. What Fools these Mortals are
Escritor: Brian Buccellato
Lápices: Bruno Redondo
Tintas: Juan Albarran
Colores: Rex Lokus

Es curioso que dentro de todo el desaguisado que terminó siendo el proyecto The New 52 para un título tan emblemático como “Justice League”, hayan sido las realidades alternas —o Elseworlds, como solíamos llamarlas antes— las que se revelaran como más fidedignas al espíritu del equipo de superhéroes de los comics que tanto amamos.
Mientras Johns y Lee nos resultaban peor que una pastilla de Clonazepam, era en aquellos otros títulos dónde encontrábamos la chispa que encendía nuestra alma comiquera. Ocurrió con Earth 2, donde la formación del primer gran equipo de superhéroes nos emocionaba y entretenía a la vez —y que, lamentablemente, terminó contaminada por Futures End y el actual Convergence—. Aconteció con Justice League 3000, que nos hacía reír y maldecir a partes iguales —y cuya representación de un Superman excesivamente pagado de sí mismo ponía aún más en evidencia lo patético del Superman “oficial”—. Y, por supuesto, ocurrió con “Injustice”


“Injustice: Gods Among Us”, ese titulito digital que aparecía semanalmente a la sombra de los tremendos nombres de DC Comics. Como un pequeño hombrecillo caminando entre dioses.
Un título que captó la atención por su frescura, por su entretención, por su capacidad de sorprendernos semana a semana.
Bajo la divisa de Tom Taylor en un comienzo y, hoy, de Buccellato“Injustice” nos trajo todo lo que echábamos de menos de un histórico como “Justice League. Apoyados por un ingente grupo de artistas visuales, las historias respiraban acción, emoción y diversión.
Teníamos una gran dosis semanal de superhéroes partiéndose la cara para delicia de todos nosotros.
Divididos en dos facciones, lideradas por Sups y Batsy respectivamente, las más grandes estrellas superesteroideceadas —lo que debe constituir la más grande aberración idiomática que he cometido— no sólo se daban de trompadas y patadas que era un gusto; también se mataban entre ellas. Eso era impagable.
Pero…


Pero todo tiene un precio. Incluso para el enajenado elenco de “Injustice”. Y este año —el cuarto— parece ser el año en que les van a pasar la cuenta:
Sus grandes hazañas y batallas. Sus mezquinas traiciones y festivas matanzas. Sus berrinches y socarronerías.
Todo su registro ha llegado muy alto. ¿Qué tan alto? Pues al Monte Olimpo. Allí, donde los verdaderos dioses habitan. Dioses que, lejos de la misericordia y el amor que acompañan a nuestro dios en curso, respiran pasión, venganza, traición, excesos… y muerte.


Sip, nuestros queridos dioses griegos de siempre. Los olímpicos. Los mismísimos dioses, como se titula el primer capítulo de este año. Aquellos que desde la altura escudriñan el devenir de los hombres, meneando la cabeza negativamente mientras piensan cuán tontos somos los hombres —¡y que es el título del segundo capítulo! Debo estar inspirado por las musas que ando tan ocurrente—.
Ya sabíamos por los adelantos a fines del Tercer Año de “Injustice”, que este año el equipo de los Olímpicos entraría a la cancha. Lo que aún hoy sólo sospechamos es de qué manera intervendrán.
No podemos imaginarlos como meros árbitros. Menos cuando algunas de las imágenes inaugurales del presente año nos presentan a Ares “preocupado” por los mortales esos —y siendo Ares el dios de la guerra. 1+1…—.


Sabemos que entrarán con todo —seguramente Lokus va a quedar corto de tinta roja para colorear las páginas—. Sabemos que no serán imparciales. Sabemos…
¿Cómo podemos asegurarlo?
Bueno, sabemos todo eso porque ya ocurrió en un “Injustice” anterior, ése que llaman La Ilíada. Aquel lejano enfrentamiento entre aqueos y troyanos, verdaderos semidioses caminando por la tierra y que se enfrentaron por diez años en torno a los muros de la ambicionada Ilión, apoyados de uno y otro lado por los belicosos y parciales dioses griegos —y no me refiero al bodrio fílmico de Troya” protagonizada por Pitt, una verdadera herejía a la mitología, sino al clásico, al libro, al poema épico por excelencia escrito por el aedo invidente Homero… ¿Qué? ¿Ya van corriendo a conseguirlo y leerlo? Más les vale, porque va a ser nuestro texto de apoyo mientras tengamos a las deidades dando vuelta por el antro este año—.
Cabe ahora aventurarse cuáles olímpicos intervendrán. Cómo se agruparan. Qué partido tomarán.
Aunque la representación gráfica de los altísimos que hace DC no sea muy de mi gusto —preferiría verlos en cueros, al estilo renacentista. En especial a Afrodita…—, el nivel que ha alcanzado en los tres años pasados este cómic permite sentirnos seguros de que no nos aburriremos.
Justo ahora, a pocas páginas de iniciado este nuevo ciclo, entrevemos alianzas corruptas,


Mezquindades oscuras, celos peligrosos: Batman busca pactos que aún no entendemos. Superman quiere alzarse sobre sus iguales, resquebrajando su círculo de confianza. Y el mundo entero toma aire antes de lanzarse en zambullida a “Injustice: Gods Among Us - Year Four”. Y nosotros, en El Blog de Batman, estamos listos para continuar siendo sus corresponsales de guerra reseñando y comentando todo lo que ocurra en el campo de batalla.


Derramemos el vino ante los altares en libación. Degollemos a los animales para quemar grasas que agraden a las divinidades.
“Injustice: Gods Among Us” ha vuelto a comenzar. Y ahora sí que verdaderas divinidades están entre nosotros.

Que los dioses nos acompañen… o, quizá, mejor que no…

Esta fue una semana agitada en el set de "Suicide Squad", más que nada por la presencia del Hombre Murciélago (o bueno, su doble) tratando de capturar ni más ni menos que al Príncipe Payaso del Crimen y a la adorable Harley Quinn en una arriesgada persecución sobre ruedas. Siendo el único medio hispanohablante dedicado exclusivamente al Bativerso y además siendo fanáticos desaforados de los spoilers, les traemos un resumen de todo lo ocurrido en este imperdible post para que arranquen bien el día. ¡Pasen y lean vean!

El Batmobile y el Jokermobile poniéndose en posición.



Los excelentes detalles del Jokermobile.




El doble de Ben Affleck preparándose para grabar.

¡Si, este Batman puede girar la cabeza!

Parece que añadirán la capa luego con CGI.



Tratando de atrapar a los chicos malos a como de lugar.





A continuación tenemos una serie de videos, captados por los fans presentes en las grabaciones, donde podemos apreciar un poco más en detalle la persecución a toda velocidad y luego el intento del Caballero Oscuro de detener a la pareja de arlequines criminales.






De yapa, un regalo para ellos y otro para ellas. ¡Que lo disfruten!

Rotten.

Dat ass!

Esperamos que les haya gustado este entrada. Y no lo olviden, para estar al tanto de todas las novedades sobre el DCU Cinematográfico no dejen de visitar El Blog de Batman. ¡Batisaludos para todos!

jueves, 28 de mayo de 2015

SÍ… PERO NO

Título: Home is the Sailor
Textos: Larry Hama
Lápices: Rick Leonardi
Tintas: Dan Green
Colores: Elmer Santos

Si exceptuamos la estupenda portada de Philip Tan y Santos, la verdad es que hay muy poco que decir de este número dos de “Batman: Shadow of the Bat”, que no hayamos dicho ya con ocasión del número uno de este mismo título.
Es que, aparte del gusto de ver a Azrael en acción de nuevo, todo lo demás nos resulta bastante penoso, aburrido y superfluo.
Este evento convergente ha resultado ser bastante fiel a lo que, en realidad, siempre prometió: ser un mero puente entre el prematuramente desgastado Universo New 52 y el próximo ¿cómo se llama? ¿Nuevo Universo DC?
No podemos negar que los números de “Convergence” mismo han resultado fáciles —y, ¿por qué negarlo?, enganchadores— de leer y que muchos de los títulos presentados como anexos al evento principal valen la pena en sí mismos —como “Batman and Robin” Batman and the Outsiders—, pero la gran mayoría ha sido sólo una excusa para retomar personajes que el reboot del 2011 no pudo incluir. Y “Shadow of the Bat” está en esa categoría.


Y no porque no tuviera lo necesario para ser un excelente cómic: La mera presencia de Jean Paul Valley —el añorado Azrael— era condimento suficiente para desarrollar una historia potente y dura, sobretodo bajo la premisa impuesta por Telos. Pero este Azrael revisitado nos deja insatisfechos.
Los mismos Wetworks —parte del elenco Wildstorm asimilado desvergonzadamente por DC— pudieron habernos brindado un cómic único, con escenas de alto impacto y decisiones al límite —recordemos que una de las gracias de Image Comics, casa original del team en cuestión, era que sus héroes hacían lo que se debía hacer. Incluso mancharse los guantes con hemoglobina del enemigo de turno—.
¿Qué pasó entonces? ¿Cómo acabamos con tanto número anodino? ¿Con tanto personaje resucitado y desperdiciado?
Podemos apuntar sin temor a estar tan errados, al hecho de que “Convergence siempre fue pensada como nexo y como un intento de probar qué personajes podían ayudar a la reconstrucción de la confianza perdida de los fans que nunca pudimos asimilar todo esto del proyecto New 52. Ya han aparecido cantos de sirena que anuncian que todos los personajes convocados a la convergencia, quedarán disponibles para los autores a futuro. De ser cierto, no podemos dejar de alegrarnos por ello. Sobre todo si eso significa que Azrael volverá a aparecer en una historia digna de la breve pero intensa carrera que tuvo desde el arco Knightfall, allá por los casi mitológicos años noventa, hasta su silenciosa desaparición pre-Flashpoint.


En ese sentido, tal vez valga la pena esta historia de “Shadow of the Bat” si nos deja a Azrael a la mano para aparecer posteriormente.
Y quizá ese termine siendo el único mérito de “Convergence: devolvernos a los olvidados por Didio y Lee. Aunque nos juguemos la continuidad —que nunca ha sido el fuerte de la industria de superhéroes de todas maneras— y los veamos sólo esporádicamente.


Algo bueno tiene que salir de todo esto. Algo que nos siga encantando. Que nos siga atrayendo semana a semana a las historias de Batman, de Azrael y de tantos otros personajes de DC Comics.
Aunque, claro, ellos saben que seguiremos ahí. Aunque las historias apesten.
Malditos Didio y Lee.

Bienvenido Azrael.

miércoles, 27 de mayo de 2015


TWO UNTOLD TALES

A Proper Mage
Escritor: Ray Fawkes
Artista: Xermanico
Colorista: Alejandro Sanchez

Fall of the Titans
Escritor: Brian Buccellato
Lápices: Sergio Davila
Tintas: Juan Albarran
Colores: Rex Lokus

Justo un poco antes de que apareciese el primer número del Cuarto Año de “Injustice: Gods Among Us”, DC nos ha ¿obsequiado? con este Anual que cierra un Tercer Año impecable en nuestro cómic digital favorito.
¿Recuerdan? Magia, Trigon, Mxyzptlk, Constantine, Superman en coma, Batman como secundario…
Un Tercer Año redondo que nos sirvió principalmente para dar un último saludo al John Constantine que tanto queremos, el clásico, el de Hellblazer. Que nos ayudó para olvidar al Constantine deslavado de los New 52 y, principalmente, para afrontar al Constantine teenager que se nos viene —sin olvidar, claro está, al de la serie cancelada/nocancelada/cancelada/nocancelada de TV—.
¿Era necesario este Anual, entonces?
¿Y un Anual con dos historias más encima?
Obviando la larga tradición de Anuales en la industria del cómic comercial… ¿Qué? ¿No sabían que esto es sólo comercio? Mmm, lo siento. La sección de cómic como Noveno Arte queda por allá, cerca del mercado franco-belga.
Como decíamos antes de la interrupción… Pasando por alto todo lo que pueda pasarse por alto, este Anual de “Injustice”, tras un vibrante Año Tres, suena a sacarle otra rebanada al pastel que tanto gustó. Pero este pedazo no tiene el sabor del original.


Son, como supracitamos, dos historias.
La primera, la de un mago apropiado, es una precuela al Tercer Año que no aporta —aunque tampoco quita— a la historia que leímos. Apenas sí alumbra un poco más sobre las motivaciones que guiaron a Constantine durante el tercer acto. O, más bien, las justifica, aunque no es que andemos por ahí cuestionándolo tampoco, que cuando los hijos están de por medio, se vale cargarse al Universo DC completo.
Quizá pueda explicarse como la respuesta a más de un fanático ultra que salió con lo de “y si se trata de magia por qué no está tal o tal personaje”. “Ah, se murió antes”, debe estar pensando ahora, tras este Anual.
La segunda historia, que suena a título de tercera parte de la fallida franquicia de Furia de Titanes —ya saben, Clash, Wrath y Fall—, hace honor a su nombre pues nos muestra que pasó con los mentados Titanes de DC. Con seguridad, de nuevo con la intención de responder al fanático de antes que se ha preguntado durante tres años “y por qué no aparecen Superboy y los demás Titanes…”


¡Aquí está la respuesta, querido amigo obsesionado!: Nada más al empezar la cruzada de Sups, éste los eliminó como todo buen dictador que se precie de tal; y para más inquina de las agrupaciones de derechos humanos —o superhumanos—, en calidad de detenidos desaparecidos exiliados en la Phantom Zone. Incluido Red Robin con el mejor traje que ha tenido nunca Red Robin —y que luce genial en la película Batman: Animal Instict—. Bueee… Si voy a reseñar, permítanme algún fetishe.
Aunque, en este caso en particular, quizá sí estemos ante un aporte y, más pronto que tarde, veamos aparecer en el Cuarto Año de Injustice a los Titans, lo que sería bastante ad hoc tratándose de dioses griegos metiendo su nariz en los asuntos injusticieros.


Raya para la suma: tenemos este Anual. Pero lo mismo da que no lo tuviéramos. Preferimos encandilarnos con lo que el Cuarto Año de “Injustice” nos traiga. El mago ya salió de escena —y con honores— y los titanes pueden seguir en el congelador. Ahora se nos vienen los dioses griegos y esos nunca se anduvieron con chicas en los dorados años del expansionismo griego. Tenemos divertimento sangriento para un buen rato.

El más reciente mega evento de DC llega a su conclusión pero trae consigo vientos de cambio en "Convergence" #8 y las entregas finales de las mini-series "Crime Syndicate" y "Detective Comics", cuyos adelantos podrán ver haciendo click en sus respectivas portadas.




Los títulos ya están disponibles tanto en formato digital como físico.

martes, 26 de mayo de 2015

Antes que nada, antes que todo, quiero pedirle una encarecida disculpa de parte del público por la tardanza desmesurada que tuvo esta reseña en salir. Apelo a su consideración y paciencia.

Ya todo el mundo sabe que Grant Morrison es un guionista de élite, es uno de los más reconocidos en la industria, en su bibliografía nos topamos con obras maestras del Noveno Arte que a esta altura cuentan con un gran prestigio, y además es un artista que genera mucha controversia... Su escritura es arriesgada, vanguardista, y además de frecuentar conceptos complejos y esotéricos, también juega mucho con los recursos narrativos de los que dispone, explotándolos al máximo y llevándolo a un nuevo nivel. The Multiversity tiene una premisa clara, hacer uso de la metaficción, relacionar todos los universos que yacen en la misma editorial DComics, hacer que todos compartan un mismo espacio, que co-existan, y ponerlos a todos en un gran problema. Hemos estado hablando sobre eso durante todas las anteriores reseñas, a esta altura ya quedó claro adónde apunta todo esto, pero en esta edición particular no solo los tebeos se relacionan entre sí, sino que él aquí presenta se va a relacionar íntimamente con nosotros. ¿Interesados? Deberían estarlo, ya desde la portada nos advierten que no debemos leer el cómic, y nosotros somos gente muy curiosa, pasemos a ver con qué nos encontramos en su interior...

No sigas leyendo. Spoilers a continuación.


Nos situamos en el mundo-33, también conocida como Tierra-Prima. Esta realidad es una representación ficticia de la "vida real", es decir, del espacio-tiempo en donde nosotros, los lectores, existimos en este Multiverso de DC formando parte de tal. Y, como bien conocemos el lugar en donde vivimos el día a día, aquí no existen superhéroes, seres mágicos, no tenemos a Batman, no tenemos a Superman, entonces ¿qué nos puede ofrecer este cómic de interesante para contarnos? Digo, para ver simplemente personas haciendo su vida podría sintonizar Gran Hermano, y Dios sabe que eso es caer muy bajo. Pero tranquilos, he aquí la solución: Estamos por crear a nuestro propio superhéroe ¿y en base a qué? ¿Cómo?¡Por supuesto, en base a un tebeo! Que es el mismo que estamos leyendo... Déjenme explicarles. Estamos ante una historieta "de avanzada", que luego de convencernos que estamos ante una experiencia muy real, nos hace testigos y clave en la creación de Ultra, nuestro protector por excelencia ¿y cómo? Es tan simple como prestarle la atención necesaria a las páginas y brindarle nuestro poder mental colectivo.

De buenas a primeras, la idea de Grant Morrison es por demás compleja, pero gracias a un eficiente narrador y a al muy logrado carisma de Ultra, la lectura a esta instancia se hace bastante fluída. De no ser así, el juego narrativo no funcionaría. Es muy arriesgado, pero el escocés ya ha jugado con estas cosas antes y aquí vuelca todo lo aprendido. Como el artista dedicado que es, maneja el ritmo de la revista a su antojo, y no permite que nada pierda sentido. Ya desde estas primeras páginas vemos con cuanto amor se ha hecho esta obra, aprovechando al máximo los recursos que solo este medio puede dar, haciendo algo que jamás podríamos ver adaptado a otra forma de expresión.

Hay detalles que son sencillamente hermosos, por citar algunos, cuando se hace el "repaso" por todas las edades de los superhéroes desde su creación, desde la Edad de Oro hasta la actual, ya que esta llena de credibilidad al cómic y de entrada nos hace parte, a nosotros mismos los lectores, del mundillo en el que nos vimos inmersos hasta ahora como simples testigos. También la observación de cambiar los globos de pensamiento por los cuadros narrativos en primera persona. Aunque, en mi opinión personal, el punto auge de la ruptura de la cuarta pared llega cuando nos percatamos de cómo nos conoce el pelado como lectores y nos hace notar cuando naturalizamos la voz de Ultra, asemejándola más a la nuestra, y por lo tanto cuando ya nos relacionamos más íntimamente con el personaje (ahí es cuando nuestra concentración llegó al punto en el que se necesitaba).


Luego nos transportan con Ultra a una destruida New York, y nos obligan a resolver con él el misterio de lo que allí está sucediendo, lo que les sigue una bizarra y ridícula escena con otro Ultraman, aliens, versiones deformes de iconos editoriales reconocidos y super caníbales. Y cuando pensamos que la línea que venía siguiendo todo se iba al garete, nos encontramos con que, pese a las advertencias que se nos hicieron durante el transcurso de todo el cómic, hemos caído en una trampa. La concentración de energía mental en Ultra no era más que una trampa de el Gentry, que se escondía bajo el disfraz de narrado pero resulta ser un huevo oscuro gigante, para obtenernos y poseernos. Gracias a contar con su fuente de energía, nuestro héroe se está desvaneciendo y nuestra Tierra está siendo poseída.

¡Pero, ey! No está todo perdido, Ultra hace uso de su poder característico, y vuelve en las páginas directamente al comienzo del cómic (incluyendo la portada) para acaparar la atención de los lectores y poder rejuvenecerse. Un nuevo giro argumental yace ante nosotros después, Ultra Comics es una trampa doble, esta novela gráfica se hizo para atrapar al Gentry y acabar con él, deteniendo su destrucción de universo, ¿cómo? Fácil, haciendo que los hechos sucedidos se vuelvan ridículos y atraigan a la crítica susceptible del Internet, que terminen destrozando el cómic y que este ser maligno muera con él. Desgraciadamente, ésto no es suficiente para acabar con el villano, que al parecer también se alimenta del tiempo perdido de las personas (en este caso, en el de leer esta entrega). Nos advierten por última vez que cerremos el cómic, y lo hacemos, porque ya sabemos que es demasiado tarde... El mal ganó, y nosotros ya estamos infectados.


Si hace unos párrafos hablábamos del repaso de la historia en la industria superheróica, ahora en este último tramo el desquiciado guionista también se hace un espacio para parodizar cosas sucedidas con creaciones previas suyas (más puntualmente, Final Crisis). Tengo que volver a remarcar el meticuloso manejo que tiene sobre el ritmo de su guión y la noción que tiene de tal, sabiendo cuando algo se está haciendo ridículo (y siendo esto completamente adrede), y de más o menos importancia. Profesionalismo en su máxima expresión.

No quiero dejar afuera a Mahnke, que ha hecho un trabajo colosal a la hora de ilustrar tamaño y complejo guión. Y no contento de llevar a cabo esa tarea ardua y complicada, se encarga de estilizar y hasta hacer más accesible el cómic, el dinamismo que le inyecta se nota y se agradece.

Está claro que los cómics no están hechos para hacernos sentir culpables de nada, pero está claro que en este somos los protagonistas y responsables de todo lo que pasa. Somos el invitado, luego el héroe, después el indiscutible villano y terminamos siendo unas tristes víctimas. Una montaña rusa de emociones en un viaje tan real como original, tan bien realizado como legítimamente aterrador. Es, sin lugar a dudas, de lo más fresco que podemos encontrar en los últimos años... Imperdible y sumamente recomendable, tanto a fanáticos de Morrison y de DC, como a lectores ocasionales que tienen ganas de leer algo distinto.

Puntaje: 10 de 10.

¡Y hasta acá llegamos! Espero que este post les haya servido algo así como una guía a este laberinto matemático. ¿A ustedes qué les pareció? Háganse escuchar en la caja de comentarios, y esténse atentos que prontito voy a estar reseñando The Multiversity #2, que cierra este enorme evento. ¡Jokersaludos!

lunes, 25 de mayo de 2015

 

 “Convergence” #3 - #5

Guion: Jeff King.
Arte: Stephen Segovia (#3, #4); Andy Kubert (#5).
Portadas: Peter Steigerwald (#3, #4); Andy Kubert (#5).
Editor: Marie Javins.

Los héroes de Earth-2, también conocidos como “Las Maravillas del Mundo”, se disponen a ser guiados por Deimos hasta algún punto por debajo de la superficie de Telos, el planeta sintiente, en donde tienen la esperanza de encontrar el talón de Aquiles de su despótico carcelero, y así poder volver juntos a sus hogares. Sin embargo, la desconfianza sobre este nuevo e inesperado aliado, que promete guiarlos hasta su salvación, crece con cada paso que dan y Las Maravillas saben que pronto tendrán que hacer frente a las consecuencias de tal imprudencia y descuido. Sean todos bienvenidos al Blog de Batman.

Tras haber rescatado a Deimos del ataque de un par de drones de Brainiac, éste les agradece profundamente a los héroes, pero varios drones más surgen de pronto por debajo de la superficie y Las Maravillas comienzan a hacer lo que mejor saben. Green Lantern es el más indefenso, sin poder aportar prácticamente nada a la batalla ya que su conexión con El Verde es nula. Yolanda, Flash y Superman son quienes mejor se las apañan aunque en un momento de distracción, un par de drones lanzan una red de alta tecnología y logran capturar al kryptoniano. Pero mientras los drones de Brainiac se disponían a regresar a la base con su preciada adquisición, Thomas Wayne y Dick Grayson llegan a su rescate conduciendo el flameante Batmobile volador de “Batman and Robin” pre-“Flashpoint”, cortesía del mismísimo Encapotado, por supuesto.

Mientras los héroes de Earth-2 terminan de destruir a los drones restantes, Telos se encuentra en Kandor, la principal ciudad del planeta Krypton que hace tiempo fue miniaturizada y embotellada por Brainiac, y ahora se niega a participar en los combates. Tanto Nightwing (nombre que inspiró a Dick Grayson) como Flamebird, dos héroes kryptonianos, se opusieron rotundamente a las amenazas del tirano que no tardó en perder la paciencia y Nightwing fue el primero en resultar herido. Tras este acto de violencia inaudito hacia uno de sus héroes, los habitantes de Kandor comienzan a dispararle a Telos con potentes armas de fuego, pero él resiste los disparos sin ningún problema. Asumiendo un estado de completa perplejidad debido a la posición tomada por esta gente, Telos no encuentra otra alternativa más que la de hacer desaparecer la ciudad y a todos sus habitantes. Mientras libera una explosiva onda de energía destructiva, afirma (y con mucha razón) que ellos pudieron haber salido victoriosos fácilmente debido a su enorme potencial y que su sacrificio es un desperdicio, pero servirá como aviso para todos aquellos que sigan su ejemplo.

De regreso con nuestros protagonistas, luego de la batalla con los drones, Deimos se encarga de recordarles a sus aliados que el tiempo apremia y les confirma que la clave para debilitar a Telos se encuentra en el centro del planeta. Yolanda le comenta a Flash que no le gusta el olor de Deimos, pero Superman despeja toda posible alternativa al develar que con cada segundo se vuelve más débil, debido a la necesidad de estar expuesto a una estrella amarilla. Sin demasiada convicción, Las Maravillas deciden confiar en la palabra de Deimos y así Superman, Green Lantern, Flash, Yolanda y Deimos emprenden un viaje hacia el centro del planeta, mientras que Batman decide quedarse, augurando tener otros asuntos de los que ocuparse, y Dick inmediatamente anuncia que lo acompañará en lo que sea que tenga que hacer.


Thomas le confiesa a Dick que se le acabo el Miraclo, una extraordinaria sustancia que lo dota de fuerza y resistencia sobrehumana, y que es la razón por la cual no creía conveniente seguir en el grupo, sin mencionar que alguien los viene siguiendo desde Gotham y piensa hacerles frente. Por otro lado, el grupo liderado por Deimos se acerca a su destino, mientras descienden por una exorbitante escalera subterránea en espiral. Deimos les informa que las reglas funcionan de manera diferente a donde están a punto de ir y que, por lo tanto, Telos tendrá problemas para emplear su omnisciencia con ellos. Luego de algunos minutos más de agobiante descenso, nuestros héroes finalmente llegan al centro del planeta y, al hacerlo, encuentran la antigua ciudad mística de Skartaris. Nuevamente, Deimos toma la palabra y comenta que tiempo atrás él fue desterrado de aquella ciudad a manos de un déspota que deseaba reclamar aquellas tierras, ya que contienen un gran poder.

En el interior del castillo de Skartaris, la guerrera conocida como Shakira es alertada de la presencia de intrusos y, previendo la aparición de Deimos, decide poner al resguardo a dos prisioneros bastantes peculiares: Monarch (pre-“Hora Cero”) y Degaton (pre-“Flashpoint”). Ambos parecen tener algo en común: el tiempo. Monarch es un experimentado viajero del tiempo, mientras que las habilidades de Degaton van más allá, permitiéndole vislumbrar el futuro cercano. Shakira encierra a ambos en lo que parece ser una especie de campo de contención, en el que también se encuentran otros individuos como Hourman, Black Beetle, y el mismísimo y enigmático Time Trapper, de quien se dice que es la encarnación viviente de la entropía. El conjunto de estos seres es denominado por la guerrera como los “Masters of Time” (Los Amos del Tiempo), y Deimos esta tras ellos y su poder.

Mientras tanto, en la superficie del planeta, Batman y Grayson ven llegar a varios ciudadanos indeseables de Gotham, entre ellos: Dr. Hurt, Professor Pyg, Riddler, Flamingo y Victor Zsasz. Rápidamente se le echan encima a Thomas, reconociendo que no es el Batman que creían, pero que lo matarán de todos modos. Dick es preso por las garras de Man-Bat y es llevado por los aires, mientras tanto, Batman resiste los ataques de Flamingo y contraataca con ferocidad, asestando un buen golpe al rosado y estrafalario asesino, y logrando que Pyg reciba lo suyo también. Sin embargo, Thomas no ve venir a Zsasz detrás de él, y es apuñalado por un costado. Ya sin muchas fuerzas, resiste otro ataque de Pyg, pero inmediatamente es sujetado desde atrás por Zsasz y Flamingo, quienes se encuentran a la espera de las órdenes del Dr. Hurt. El desquiciado doctor sentencia a muerte a Batman y a su compañero, pero antes de poder decir más, Thomas ya se encontraba con un interruptor en mano y al pulsar el botón todo voló por los aires.

Gracias a la altura que había alcanzado Dick con la ayuda de Man-Bat, no resultó fatalmente herido de la explosión, claro que no se puede decir lo mismo del resto incluyendo a Wayne padre. Y mientras Grayson se queda absorto pensando en el sacrificio que acaba de presenciar, recibe un disparo muy cerca de la cintura a manos del Joker, que todo indica que se encontraba escondido. Dick vocifera lleno de dolor y afirma no poder sentir sus piernas. Justo antes de que el payaso lo rematara con un tiro final, Telos hace su aparición por detrás y le rompe el cuello sin ningún miramiento. Grayson, más que resignado a darle la bienvenida a la muerte, le pide a Telos que acabe con él de una vez. No obstante, el grandulón no parece tener interés en acabar con la vida de Dick y, en cambio, le pregunta por el paradero de los demás héroes de Earth-2. Fin de "Convergence" #3.

Es el propio Telos quien, en esta ocasión, abre el telón para la cuarta entrega de "Convergence", narrando sus apreciaciones personales sobre Dick Grayson e informándole al lector, por primera vez de manera tan concisa, sobre la misión que le fue encomendada por Brainiac, su amo. La tarea de Telos consiste en bio-formar el planeta en el que se encuentran actualmente, donde tiene lugar la convergencia pero antes de hacerlo habitable (yo creí que ya lo era), es menester seleccionar sólo a los mejores individuos para que lo pueblen. Es así como Brainiac encontró cierta utilidad en aquellos universos y líneas temporales dejadas de lado, de forma que organizó una competición para que sólo los más aptos y dignos sobreviviesen y los que no, serían finalmente olvidados para la eternidad. Así es, la finalidad es crear un hermoso mundo Frankenstein multiversal, a partir de líneas temporales ya desechas. Más allá de este punto, se sigue ignorando la naturaleza de los motivos que impulsó el gran "proyecto". Bien podría ser filosófico, quizá científico, o tal vez simple y llanamente se trate de algo producto del aburrimiento. O también puede ser que se trate de algo que, al menos por el momento, se nos escape de toda comprensión. Sea como sea, el motivo sigue sin estar claro.

Telos le advierte a Dick que no está aquí para matarlos, ni a él ni a ninguno de su amigos, sino que muy por lo contrario, su objetivo es salvarlos, siempre y cuando sean meritorios. El ex-esbirro de Brainiac termina de sellar sus palabras envolviendo el cuerpo de Grayson en metal, y devolviéndole así su movilidad recientemente pérdida a manos del Joker. En palabras del propio Telos, aquél baño de metal también incrementa su fuerza y resistencia.

En el centro del planeta, en Skartaris, Deimos y Las Maravillas de Earth-2 se preparan para asediar al castillo en cuyo interior se encuentra la clave para detener a Telos, o al menos esa es la esperanza. El kryptoniano nota que Deimos se ha encargado de unos guardias, y al preguntar sobre el estado de los mismos, el hechicero responde que simplemente están bajo los efectos de un hechizo silenciador, y de manera despectiva sugiere matarlos y seguir la marcha. Superman no duda en reaccionar ante semejante sugerencia, y alega que nadie de ellos piensa matar a enemigos desarmados. Deimos esquiva el debate con un argucia e insiste en la importancia de tener que llegar a los calabozos, en donde el tirano Warlord tiene prisioneros a Los Amos del Tiempo, y ellos son la clave de todo. Green Lantern recupera las fuerzas al poder volver a contactarse con El Verde presente en Skartaris y, aunque diferente al Verde de la Tierra, es una fuente de poder excepcional, y ayuda a Deimos creando una bestial criatura para montar. Todos juntos atacan las puertas del castillo.


Mientras tanto, en la superficie, Telos junto a Dick Grayson observan a otra ciudad caer. Ambos se han vuelto espectadores de una serie encarnizadas peleas por la supervivencia. Al tiempo que observan todo el espectáculo, el maquiavélico anfitrión intenta hacerle entender al joven Richard la grandilocuencia de semejante experimento. Pero Dick también es capaz de jugar el mismo juego, y trata de que Telos comprenda la cruel naturaleza de todo esto, haciendo especial énfasis en el hecho de que el propio Telos se encuentra con vida, y que por lo tanto tiene que comprender el valor de la misma. No obstante, vivo o no, éste le responde que debe cumplir con su programación, aquella organizada por Brainiac. Además, agrega que acaba de descubrir el paradero de sus amigos y que hay algo más en el centro del planeta que lo inquieta.

Deimos logró tomar ventaja sobre los héroes de Earth-2 y, mientras ellos seguían peleando a las afueras del castillo, él ya se encaminaba hacia el calabozo. No obstante, no tardó en notar que se encontraba acompañado, e invitó a Yolanda a salir de las sombras. Deimos decide sincerarse con el avatar del Rojo, se presenta asimismo como un sumo sacerdote de magia oscura y le confiesa sus verdaderas intenciones, las cuales son, básicamente, adueñarse de Skartaris y del enorme poder que reside al fondo del calabozo. A pesar de la oferta de bandera blanca por parte de Deimos, Yolanda arremete para atacarlo, pero el hechicero la aparta de su camino con toda facilidad con un simple movimiento de muñeca.

Deimos finalmente consigue llegar a la cámara de prisioneros, aunque se encuentra con un considerable obstáculo: Shakira, la guerrera gato fiel a Warlord. Shakira logra conectar un feroz golpe hacia el vil hechicero, pero este la consigue dominar con su poderosa magia y la termina incapacitando mentalmente. Ahora, sin nadie que se interponga en su camino, Deimos absorbe los poderes de todos los Amos del Tiempo. Las Maravillas llegan demasiado tarde, y ahora el sacerdote está dotado de unas inconmensurables habilidades. Green Lantern alza su brazo y deja escapar un puro rayo de energía verde que le sirve de baliza a Warlord, y a su compañera Tara, que se encuentran galopando no muy lejos del castillo, donde saben que algo sucede. Telos y Dick surgen desde el techo para unirse a los demás héroes en la cámara de prisioneros. Deimos encuentra oportuno la presencia de Telos y usa sus nuevos poderes para realizar lo que él denomina como “el máximo intercambio”, e invoca la presencia de Brainiac, que rápidamente se hace presente, aunque aprisionado en una T-Sphere (recuerden Futures End). Ni lerdo ni perezoso, Brainiac le hace una oferta a Deimos: libérame y obtendrás lo que quieras. Fin de "Convergece" #4.

Ante la incrédula y atónita mirada de todos los presentes, Brainiac, el coleccionista de mundos, el artífice de todo esto, se encontraba presente pero encerrado en una T-Sphere y exigía a Deimos, el hechicero que lo había convocado, que lo liberara. Telos apoya la petición de su amo y señor, y amenaza a Deimos con que lo libere, sin embargo, el astuto sacerdote cambia el curso de la conversación y le informa a Telos que se encuentra en el bando equivocado y que él puede decirle realmente quien es, ya que Brainiac le ha estado ocultando la verdad todo este tiempo. Telos hace oídos sordos, asegurando que él es un planeta al cual Brainiac dio vida y conciencia. El hechicero no se desanima ante el rotundo estado de negación de Telos y con un rápido movimiento de brazo, le devuelve los recuerdos al antaño ayudante de Brainiac.

La verdad sobre Telos es finalmente develada. Uno a uno, los recuerdos de su vida pasada se amontonan en su mente, abrumándolo por unos instantes. Él era un habitante de un antiguo pueblo establecido en este planeta, con esposa e hijos. Hasta que Brainiac arribó y arrasó con casi todo. El coleccionista de mundos le hizo una propuesta a este hombre, dejaría ir a su esposa e hijos, pero a cambio, le debería eterna servidumbre, él acepto. Más tarde, su mundo fue transformado y preparado para la convergencia, entonces Telos nació.

A las afueras del castillo, Warlord y Tara galopan a toda velocidad para llegar lo antes posible al ahora castillo envuelto en llamas. Pero en el camino, los hombres lagartos aparecen desde los arbustos y uno de ellos logra atravesar a Tara con una de sus espadas. Mientras tanto, en la sala de prisioneros, Brainiac ordena a Deimos que vuelva a dejar los recuerdos de Telos tal y como estaban, pero por supuesto, Deimos no hace caso y se prepara para golpear a Telos, pero Machiste (aliado de Warlord) detiene el golpe e intenta contraatacar al hechicero, que aparentemente había bajado la guardia. Deimos le hace saber que se equivoca y como castigo por su impertinencia, le arranca el corazón del pecho. Mientras deja caer el corazón de Machiste al suelo, el vil hechicero augura un futuro funesto para el resto de los héroes, casi como si se tratara de una promesa.


Sin nada que perder, Flash y Superman se lanzan al ataque. El kryptoniano consigue choque de manos directo contra Deimos, quien se jacta de tener una clara ventaja al poseer habilidades mágicas, no obstante, El Hombre de Acero no se amedrenta y consigue equiparar las cosas. Mientras Green Lantern se preocupa por Telos, Flash intenta alcanzar una velocidad semejante que le permita aprisionar a Deimos en la Speed Force. Ni Superman ni Flash logran concretar sus ataques, y ambos caen ante el enorme poder Deimos. Al contemplar la situación, Green Lantern llega a la conclusión que quizá lo mejor sea liberar a Brainiac pero Deimos se adelanta y destruye la T-Sphere antes de siquiera darles alguna oportunidad de liberarlo. Sin nadie más que se interponga en su camino, el hechicero por fin se da por victorioso, pero entonces Warlord entra en escena atravesando el muro de la cámara y montado a un gigantesco dinosaurio.

Feroz y bravo como el guerrero que es, Warlord se abalanza sobre su mortal y jurado enemigo solo para, más temprano que tarde, darse cuenta que no tiene absolutamente nada que hacer. Deimos utiliza sus poderes del control del tiempo para marchitar el cuerpo de Warlord que, poco a poco, va ganando años hasta que literalmente no termina siendo otra cosa que polvo en el aire. Se empiezan a oír temblores en la cámara y se hace obvio que pronto todo se desmoronara. Jay y Alan buscan y llaman a Yolanda sin éxito, todos los héroes logran salir ilesos del derrumbe, pero el avatar del Rojo parece no haberlo logrado. No obstante, ella en realidad fue salvada por el propio Deimos, quien comenta que sus amigos la han abandonado. Más tarde, Superman realiza un sondeo aéreo, pero no encuentra rastros ni de Yolanda ni de Telos. Flash, preocupado, sale a toda velocidad a buscarla, mientras que ordena al resto del grupo que vayan a visitar las diferentes ciudades para poder unirlas y trabajar en conjunto.

Entre las ruinas del castillo, Dick encuentra inexplicablemente un Batarang y, ya sea por considerarlo una señal o por querer honrar la memoria de Thomas, toma un poco de hollín con la yema de los dedos y se dibuja el símbolo de Batman en el pecho, asumiendo su nueva identidad y continuando el legado del Encapotado. Mientras tanto, en una antigua recámara que funcionaba como estación de trabajo para Brainiac, Deimos deja entrever que su decisión de salvar a Yolanda no fue azarosa, sino que la considera útil para los eventos que acontecerán muy pronto. Finalmente, Deimos utiliza sus poderes para comunicarse con las distintas ciudades partícipes de la competencia. El mensaje es claro: la lucha terminó. Todos tendrán lugar en su mundo, el requisito ya no es ser dignos, sino ser obedientes. Fin de “Convergence” #5.

¡Bueno! Por fin, después de ese gran chorizo resumen puedo dar mi opinión, comenzando por el tercer número. No me gustó, así de tajante soy. La historia principal avanza muy lentamente debido al hecho de que se le dedican varias páginas a la trama de Thomas y Dick Grayson; y esto, por sí solo, no sería un punto fuerte en donde criticar, si no fuera porque dicha trama no me hizo feliz en lo más mínimo. El manejo que se le dio a estos icónicos villanos de Batman (varios de ellos provenientes de la calva cabeza del señor Morrison) fue de lo más mediocre. Frases tan planas, trilladas y carentes de sustancia como “No eres nuestro Batman, pero te mataremos igualmente” o “Yo digo que matemos a este Batman, luego matamos al otro, y luego a su muchacho”; embarran la prestigiosa galería de enemigos ideada por el escocés que, en teoría, son de los villanos más profundos que tiene Batman. Las frases que yo acabo de citar, en definitiva, no tienen nada de malo, pero no están a la altura de los personajes que las pronuncian. Y al fin y al cabo, no da la sensación ni de estar frente del Professor Pyg, ni mucho menos del Dr. Hurt. Por favor, no usen personajes trascendentales para inflar un guion más bien vulgar; que villanos trillados, dispuestos a decir frases trilladas, Batman tiene a montones. Acuérdense de ellos también.

La muerte de Thomas Wayne, francamente, ni me viene ni me va. Todo depende de cómo lo haga su reemplazo (que ya sabemos que será Dick). Aunque (lo que estoy a punto de decir es algo muy subjetivo y personal), a mí no me entusiasma mucho la idea de que se produzcan cambios del status quo tan importantes en medio de un evento de tamaña magnitud. Simplemente no lo encuentro práctico. Por ejemplo, cuando queramos recordar como Dick asumió el manto de Batman en Earth-2, nos vamos a tener que remontar a toda esta enrevesada historia de "Convergence" para hallar una explicación. No lo sé, lo encuentro incómodo, me hubiera gusta que tal cambio ocurriera directamente en las páginas de Earth-2, pero como dije, es sólo una opinión. Está claro que este tipo de eventos están destinados a dejar alguna huella de una forma u otra y lo acepto, sólo que esta huella específicamente que dejará “Convergence” me trae algunas dudas

Pasamos ahora al cuarto número, mi favorito de los tres (que tampoco es decir mucho). Se indaga un poco más en la forma de pensar de Telos y sus motivaciones, y toda profundidad que se le quiera brindar a un villano siempre es bien recibida, por lo menos de mi parte. Al diálogo entre Dick y Telos, desde mi punto de vista, se le podría haber saca mucho más jugo y haberlo hecho más interesante. “No puedes hacer esto. Lo que haces está mal. Esto es cruel.” Fueron argumentos realmente flojos por parte de Grayson, que lo único que aparentaba ser era una madre regañando y explicando a su hijo el rebelde que eso no se hace. Creo que hubiera sido el momento perfecto para darle un clímax más filosófico a la cuestión, pero se ve que no quisieron cavar tan hondo, y se quedaron en la superficie, al igual que sus diálogos.

Además de la profundidad “extra” que se le otorga a Telos, es mi número preferido por sus increíbles doble páginas llenas de acción panorámica, y además aligera y dinamiza la lectura, algo que le hizo falta al numero anterior. Por otro lado, su sorpresivo final, con el regreso de Brainiac, me dejó bastante enganchado y no queda otra que clasificarlo como un “cliffhanger efectivo”. Es una lástima que tiraran todo ese asunto a la basura en el próximo número

Y finalmente, el quinto y último número de esta reseña. Como ya dije antes, me pareció un descaro argumental que el número anterior haya terminado con la repentina aparición de Brainiac, sólo para que aquí su protagonismo sea ínfimo y su salida sea por la puerta de atrás. De resto, sobre el origen de Telos, no me pareció nada del otro mundo e incluso lo noté bastante ordinario. La pelea de Las Maravillas contra Deimos fue un tanto entretenida, pero no mucho más que eso, se sintió como relleno, si tengo que decir la verdad, porque al final no hubo ni vencedores ni vencidos, sólo un conveniente derrumbe.

No obstante, el arte de Andy Kubert fue bastante bueno, y es una lástima que no hayan abusado de las doble páginas (como si hicieron en números anteriores) para ver al flameante señor Kubert en acción. Pero eso sí, la única doble página que hubo, la que ilustra el pasado de Telos, fue una genialidad. Como dije antes, me hubiera gustado ver otras dobles páginas dedicadas a la acción. Una lástima.

Y por el momento no mucho más señores. Como se darán cuenta, yo no soy Christian Sepúlveda, pero debido a un inconveniente personal por el que está pasando, él no pudo estar aquí reseñando “Convergence” para ustedes, y es probable que tampoco este para el resto de la serie. Así que se tendrán que conformar conmigo. Quiero dedicar esta reseña, justamente, a nuestro colega del Blog Christian: hermano, apresúrate en volver, que yo hago todo lo posible para suplirte, pero vamos, no te llego ni a los talones. En cuanto a ustedes, los invito a dejar un comentario aquí, más abajo, y que me cuenten que opinan del evento hasta el momento, que muy pronto llegará a su conclusión. ¡Eso es todo! ¡Hasta la próxima!

sábado, 23 de mayo de 2015


Me gustaría hacer esta reseña en verso pero, como Maps menciona, las rimas son muy difíciles. Aparte no es como que me paguen por escribir aunque deberían y los poemas son aburridos de todos modos. Excepto los de Khalil Al Gibran y este elaborado por nuestra nippona - americana favorita. Esta chica es el personaje favorito de todos, ¿no? Porque en serio, si Maps no es tu personaje favorito del cómic entonces no tienes alma, me das vergüenza y deberías de cometer zeppuku inmediatamente. Oh, mencioné que me hubiese gustado elaborar este comentario en verso pero no el porqué, mis disculpas. Pues resulta que la preview entera está narrada en verso por Maps, quien de una manera bastante divertida de leer y que realmente parece escrita por una niña, nos da un vistazo a lo que está por suceder en el título. Y vaya que la cosa promete. Habrán vampiros, momias y misterios del antiguo Egipto, fantasmas, Pomeline hechicera, hombres lobo, unicornios... ¿De verdad va a suceder todo esto o son solamente los pensamientos de una chica de instituto? Espero que sea un verdadero vistazo al futuro y no cancelen la serie antes de que podamos ver todo esto, que promete y más con Damian metido en alguno de esos asuntos.


Cloonan y Fletcher son un dúo muy bueno, alabado sea Snyder por introducir a la chica a DC Comics. Como ya mencioné atrás escriben esta previa de una manera muy divertida que si me creo haya sido escrita por una niña de la edad de Maps, detalles como un verso que no sabe como rimar y finalice con un "NIGHT VISION" son muy buenos. Ya lo había comentado antes pero estos tipos son excelentes dialoguistas y el diálogo es parte esencial de un cómic. Bien la historia podría apestar o ser incongruente que unos buenos diálogos siempre salvan la cosa. Y afortunadamente con ellos, sus historias han sido tan buenas como sus diálogos, ya si de verdad se atreven a meter tantas cosas como se prevé aquí, este titulo pasará de ser bueno a que sea merecedor de cadena perpetua para quien aún no lo lea.


Ahora hablemos del arte de Mingjue Helen Chen, quien tomará el manto de Karl Kerschl por los siguientes dos números y al parecer será un gran remplazo. La chica tiene un estilo muy de libro infantil que le va muy bien a los personajes, es muy amigable y bonito. En esta previa narra la historia justamente como si fuese una novela ilustrada más que un cómic, excepto en la ultima página donde termina el poema de Maps y se ve a ella y Olive conversando de nuevo ya con viñetas y una narrativa mas cercana a lo que veremos en los números que dibuje. La chica es un gran talento y espero la mantengan para otra serie o consiga trabajo en otro cómic, que seguiré de cerca su trabajo.

Para finalizar tan solo he de decir que este cómic aún tiene sorpresas que entregarnos y esta segunda etapa del mismo tiene una pinta estupenda, esperemos y todo esté realmente a la altura. Si aún no le han dado la oportunidad a este titulo solo debo decirles que por favor lo hagan, les hará pasar un buen rato, se los aseguro.