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miércoles, 30 de septiembre de 2015

 O al menos sí lo hará en el mini-comic que viene de complemento para la apertura de la serie, según dijo DComics en el Diamond Retailer Summit de Baltimore. Por lo que en esta primera edición no tendremos ningún invitado especial que esté fuera del "equipo titular", sino más bien se va a hundir en las raíces del volumen original, ya que los trazos de Frank Miller estarán acompañados por las tintas de Klaus Janson, repitiéndose (aunque sin Lynn Varley, lastimosamente) el equipo de The Dark Knight Returns. Ya sabíamos que el mítico autor, pese a su estado físico, iba a encargarse de interiores, y parece que se trata del mini-cómic nomás, aunque apuesto que también ilustrará algo para el último numero y alguno del medio. Ya veremos.


Hablando del primer mini-cómic en sí, tendrá a The Atom como protagonista. Como muchos saben, no es la primera vez que Frank Miller aborda al pequeño super-héroe, ya lo hizo en The Dark Knight Strikes Again, protagonizando una de las escenas más destacadas de la novela gráfica. Así que, como mínimo, me genera mucho interés lo que el guionista tiene para contar sobre el personaje en un espacio más amplio. Además de que volverlo a ver junto a Janson promete mucho, más allá de que sin dudas les llegará a los nostálgicos.

En otras novedades, aunque ésta está íntimamente relacionada, se rumorea que Miller y John Romita Jr. (ambos encargados de crear otro gran cómic de la Casa de las Ideas, Daredevil: The Man Without Fear) se reunieron para planificar otro cómic que tiene lugar en Gotham City. El tebeo sería una nueva precuela de The Dark Knight Returns, lo que cancela la posibilidad de que se trate de un mini-comic de DK3 y abre las puertas a un potencial relato completamente independiente y nuevo. Sea como fuere, verdad o simple rumor, se espera que tengamos más información al respecto en la New York Comic-Con, pero sumando The Master Race, la continuación de All Star y ésto, ya sabemos bien que tendremos a Frank Miller deambulando por el Universo DC un tiempito largo. ¡JokerSaludos!

La semana pasada Dick regresó a Gotham y tuvo un emocionante encuentro con la Bati-Familia, ¿pero qué hay de su mejor amigo de mayas azules remera azul y jean? Definitivamente será interesante explorar la gran relación que Grayson siempre tuvo con Superman, en especial ahora que sus mundos han sido alterados radicalmente.





"Grayson Annual" #2 estará disponible desde hoy a USD 4.99.

Por lo general los Anuales no suelen tener mucha relevancia sobre la historia principal narrada por la "serie madre", pero en este caso todo parece indicar que James Tynion contribuirá con una pieza esencial dentro del rompecabezas de Scott Snyder, abordando tanto tramas de "Superheavy", "Eternal", "Endgame" e incluso "Arkham Manor". Además, ¡mirá si no vas a comprar este cómic con semejante tapa!





"Batman Annual" #4 estará disponible desde hoy a USD 4.99.

martes, 29 de septiembre de 2015


"Damned If You Do..."
Guión: Bruno Heller.
Dirección: Danny Cannon.

El pasado 21 de Septiembre, "Gotham" tuvo su regreso triunfal a las pantallas chicas de los hogares estadounidenses y, a pesar del moderado rating que cosechó la season premiere, aquí en El Blog de Batman ya les traemos la reseña y les contamos porqué creemos que vale la pena darle una nueva oportunidad a la serie. Más bizarra, más dinámica, más violenta, más gótica. Una nueva temporada comienza, y esta vez les toca a los villanos mover las piezas de este tablero blanco y negro que es la ciudad de Gotham. Esta reseña está casi libre de spoilers.

En el final de la temporada anterior Fish Mooney, Maroni y Carmine Falcone, los principales exponentes del crimen organizado en Gotham, terminan sucumbiendo ante la brutal guerra de bandas, proclamando así como gran ganador al Pingüino, cuya astucia le permitió seguir con vida hasta el final. Más tarde, los últimos minutos nos enseñaban como por fin Bruce descubría el gran secreto de su padre: un misterioso y oscuro sótano por el cual se accede desde la chimenea. Ahora, la serie retoma literalmente lo que dejó y vemos a Bruce, acompañado por Alfred, bajar las lúgubres escaleras que conducen al sótano, sólo para toparse con una puerta de acero sellada mediante cerradura electrónica. Después de mostrarnos la escena que prácticamente nos tenían debiendo de la temporada anterior, finalmente tiene lugar el típico salto temporal, y el mes se pasa volando en Gotham. Pero tranquilos, porque gracias a un estupendo montaje musical de pocos segundos (“Perfect Day”, Lou Reed) nos ponemos al tanto de todas las novedades, que no abundan por cierto, pero que sí colabora a que nos aclimatemos para lo que se viene. Es así como vemos a Jim y Lee conviviendo juntos, ella ayudándolo con la corbata de su uniforme de patrullaje y él mirando consternado el espejo; a Bullock atendiendo en un bar, al Pingüino encabezando una junta de mafiosos con Zsasz como su mano derecha, y a Barbara Kean siendo trasladada a su celda en el Asilo Arkham.

"Soy un policía, Lee. Soy un policía."
Desde el inicio del episodio quedan en claro dos cosas: la primera es que “Gotham” pretende redoblar la apuesta acerca del contenido bizarro de la misma, y la segunda es que se están esforzando por dinamizar los guiones para traernos una temporada con más contenido por episodio, más acción y, por regla general, más divertida. Si antes no quejábamos de que “Gotham” flotaba en el aire a la hora de definir su estilo o contenido, ahora finalmente podemos afirmar que la serie deja entrever un rumbo a seguir, en donde la excentricidad está presente más que nunca, dejando de lado aquello que define al género policial en los términos más estrictos. Por otro lado, se nos presenta una nueva mirada, una nueva forma de abordar la serie que es a través de los ojos de los antagonistas. Si a esta temporada la han catalogado como “la ascensión de los villanos” por algo es. A pesar de contar con el regreso de viejos conocidos como son Richard Sionis o Aaron Helzinger (que por cierto, cambiaron al actor original por uno un poco más intimidante), el foco de atención esta puesto sobre Barbara Kean y Jerome Valeska (futuro posible Joker), cuyo retorno encaja perfecto con la “nueva” tonalidad hilarante que promete seguir la serie. Juntos conforman la agrupación criminal denominada The Maniax.

En cuanto a Jim Gordon, el personaje no presenta grandes cambios en términos generales, aunque su entorno lo sigue coaccionando con la misma cuestión: ¿Por qué seguir siendo un policía en esta ciudad endemoniada? Thompkins, Bullock, incluso el Pingüino y Bruce, todos de alguna forma invitan a reflexionar a Jim sobre lo que implica ser un policía y sobre los caminos que hay que tomar para llegar a la justicia. Y es aquí cuando el personaje presenta un cambio, porque si hasta el momento Jim Gordon representaba el “ideal del accionar policial” de la manera más exagerada posible, ahora el ex-Detective accede a ensuciarse las manos con tal de cumplir un objetivo: traer un poco de orden a las oficinas del G.C.P.D. Jim ahora tiene un muerto en el placard, y eso es algo que sin dudas repercutirá en el futuro. Debido a estas circunstancias, el statu quo del oficial se percibe sumamente fluctuante a lo largo de todo el episodio, llegando incluso a pensar que tales cambios quizá ameritaba dos entregas. Como dije anteriormente, dinamismo.


Tanto Selina como Nigma poseen su pequeña participación en el episodio, aunque de los dos, Nigma es que el obtiene más cámara al protagonizar una escena en donde se evidencia su “trastorno de doble personalidad”. Aunque la escena en sí fue un poco penosa, y sin dudas había mejores y más originales maneras de introducir la psicosis de Edward que el típico “espejo hablador”. Por otro lado, Selina no hace otra cosa que permanecer al lado de Oswald en algunos momentos y no mucho más, apenas intercambia palabras con Gordon. Como adelanté en un principio, Victor Zsasz regresa igual de violento que siempre, esta vez haciendo de verdugo para su nuevo amo: el Pingüino, dotando al episodio de la dosis justa de violencia y sadismo. Por supuesto que no me he olvidado de los que prometen ser los antagonistas principales de la serie, y digo “prometen” porque es de esperarse algunas sorpresas a mitad de camino. Theo y Thabitha Galavan (interpretados por James Frain y Jessica Lucas respectivamente) son dos supuestos hermanos recién llegados a Gotham con intenciones no muy claras hasta el momento. Pero una cosa es segura: le harán la vida más difícil a Gordon y compañía, y no sólo desde las sombras.

Al pobre Bruce lo he dejado para el final. Con la ayuda de Alfred, que de todos modos se mostró reticente, Bruce consigue acceder al sótano secreto de su padre. Lo que encuentra allí se lo quiero dejar a ustedes, pero de todos modos no esperan ninguna gran sorpresa. Lo realmente importante de Bruce aquí pasa por su relación con Alfred y como éste parece saber cosas que el otro no. No hay que ser adivino para suponer que muy pronto la confianza de ambos será puesta a prueba. En los últimos segundos del episodio, la inspiradora tonada que caracteriza a la serie, ambienta las escenas finales de un Gordon preparándose para lo que realmente parece ser un nuevo día en el G.C.P.D., y un Bruce tratando de comprender el último legado de su padre. Una nueva temporada comenzó.


En conclusión, es un estupendo inicio. Ha marcado un ritmo que esperemos que la serie pueda cumplir a lo largo de la temporada, sí es así, habrá diversión asegurada. Jim renueva sus votos como policía, pero mancha su nombre y honor en el proceso. Bruce está cada vez más cerca de develar los secretos de su padre, aunque Alfred no parece estar muy convencido al respecto. Theo y Tabitha Galavan han llegado a Gotham y prometen grandes cambios, pero necesitaran toda la ayuda posible, provenga de donde provenga. Un capítulo sumamente dinámico donde aburrirse es difícil. Una vez que se acepta el lado bizarro de “Gotham” (que a estas alturas hasta la propia serie lo aceptó), el resto es solo disfrute. ¡Hasta la próxima reseña!

Nota: 7.5/10.


Ya a esta altura del partido The Dark Knight III: The Master Race es mucho más que una realidad y está a la vuelta de la esquina, pero todos han coincidido en el momento de su respectivo anuncio con una duda: ¿Cómo es posible que lancen una nueva secuela de la saga Dark Knight si dejaron inconclusa la precuela, All Star Batman and Robin, the Boy Wonder? Más si tenemos en cuenta que hace CINCO AÑOS se había dicho que su final ya había sido escrito... Bueno, DComics y sus editores han pensado en eso, y Jim Lee dejó en claro que la serie está lejos de quedar en el olvido.

Jim Lee ha dicho (de nuevo) que recae sobre sus hombros el hecho de que All Star Batman no haya podido continuar como debería, dado que justo le tocó involucrarse en este título cuando andaba cargadísimo de distintos proyectos con la marca, cosa que no es mentira. Prácticamente Jim Lee aflojó su agenda una vez que el reboot y sus The New 52 se asentaron adecuadamente, y ahora que su pendiente Batman: Europa está a punto de salir, considera que también es hora de pagar su otra deuda.

El otro autor, osease Frank Miller, parece que también está muy emocionado por volver a trabajar en los cómics, y DK3 no va a ser su último trabajo para DC. "Él tiene un gran climax para la historia, y una fantástica escena final que me la contaron y me pareció clásica", declaró el dibujante coreano. Así que ya saben, para el pésame de algunos y la felicidad de otros, hay "maldito Batman" para rato.

BONUS: Greg Capullo comenzó con su portada para "The Dark Knight III" #1



Así como lo leen arriba, Greg Capullo publicó en su Twitter que luego de terminar de ilustrar el #46 de la serie regular Batman comenzó con su colaboración con el tebeo más esperado y con más portadas del año. Por lo pronto, ya publicó un sketch, en que se ve su versión del Bruce avejentado que podemos ver en The Dark Knight Returns, ¿qué escena homenajeará?

lunes, 28 de septiembre de 2015


Corría Diciembre del 2014 cuando se anunciaba oficialmente que TNT iba a producir un serial de corte dramático sobre los Jóvenes Titanes, una noticia tan emocionante como inesperada. Según nos comentaba Geoff Johns por aquel entonces, este año comenzaría a filmarse el piloto, pero luego lo fueron pateando para más adelante y comenzaba a crecer la incertidumbre. Pese a que se rumoreaba la posibilidad de que la serie fuera renombrada como "Blackbirds", pasó más de medio año sin novedades, reforzando la idea de que finalmente no vería la luz del día. Por fortuna, TVLine pudo hablar con el presidente del reconocido canal de televisión norteamericano, quien confirmó que el tema seguía en pie más allá de los retrasos.

Con nuestras esperanzas renovadas, volvemos a la pregunta del millón: ¿Sobre qué tratará esta historia? Akiva Goldsman y Mark Haimes, los encargados del primer episodio, aseguran que tratarán de ser fieles a los New Teen Titans de Marv Wolfman y George Pérez, aunque su verdadero objetivo es encontrar un nuevo ángulo narrativo para no caer en los estándares monótonos y los errores de ciertas series de super héroes actuales *cof cof* "Arrow" *cof cof*

Al mismo tiempo, pusieron sobre la mesa dos tramas potenciales que podrían dar que hablar: Por un lado están considerando seriamente incluir el problema de Roy Harper con las drogas, mientras que además podríamos ser testigos de una suerte de conflicto o traición entre Batman y Dick Grayson, motivo que bien podría desembocar en la formación del equipo y su consolidación como justicieros.

Obviamente por ahora todo está en veremos, pero al menos de momento tenemos la certeza de que "Titans"/"Blackbirds" es un hecho. Si todo progresa como debe ser y el rodaje del piloto inicia entre los últimos meses de este año y comienzos del próximo, pronto podríamos tener información más concreta sobre los protagonistas.

sábado, 26 de septiembre de 2015


Luego del éxito del año pasado, DC decidió festejar nuevamente el Día de Batman, aunque esta vez en una fecha distinta. Hoy, Sábado 26 de Septiembre, festejamos el Batman Day 2015 y la editorial, como no podía ser de otra manera, lo conmemoró regalándole un especial a sus fans. La celebración anterior se vio encabezada por "Detective Comics" v1 #27 Special Edition (que, dicho sea de paso, fue la primera vez que acreditaron a Bill Finger como co-creador del Encapotado) y en esta ocasión nuestro obsequio fue "Batman Endgame Special Edition" #1. Como les habíamos comentado, este número cuenta con la reimpresión de "Batman" v2 #35, primera parte del ya mítico arco argumental "Endgame", cosa de la que no vamos a hablar puesto que nuestro colega Mena ya se encargó de analizar meticulosamente esta historia de principio a fin aquí. Con esto a un lado, pasemos a lo que en verdad importa: el adelanto de "Batman and Robin Eternal", la nueva serie semanal del Bativerso.

Hace un tiempo les adelantábamos que esta saga se desarrollaría en paralelo entre el pasado y el presente, así que abordaremos ambos segmentos por separado para no generar demasiada confusión y para simplificar mi trabajo. Sin más preámbulos, empecemos de una vez.

Cinco años atrás: 

Bruce regresa a la Batcave a duras penas. Se lo ve demacrado y sangrando, pero no le importa. Lo primero que hace al entrar a su guarida es sentarse frente a la Bati-Computadora y reproducir una grabación en la cual podemos oír a una misteriosa villana. La mujer, conocida únicamente como Mother, asegura saber uno de los secretos más oscuros de Batman vinculado más puntualmente con el pasado de Dick Grayson y su etapa como Robin. Junto a la grabación, podemos ver en pantalla un montón de carteles de niños perdidos, aunque Bruce no nos da tiempo a nada pues enseguida
transfiere todos los datos a una memoria USB y borra los archivos del sistema. Es ahí cuando un joven Grayson entra en escena para increpar a su mentor porque evidentemente sabe que le está ocultando algo, pero éste le asegura que no es nada y se retira.

El presente:

Vemos a Dick transitando un inhóspito paisaje en una motonieve hasta detenerse frente a un enorme castillo de hielo. Al mismo tiempo, Red Robin, BatGordon, Duke Thomas, Robin, Harper Row, Red Hood y Spoiler combaten hordas de niños violentos al rededor del mundo. Grayson les dice que traten de resistir, mientras se pregunta cómo pudo Bruce dejar que llegaran a esa situación.

Opinión:

Para ser un mero adelanto, la verdad que fue bastante interesante. Lo principal, claro, es este nuevo gran misterio alrededor de Dick Grayson. Según la mentada Mother, Bruce aparentemente moldeó el destino de Dick para llegar a convertirse en Robin, llevándonos a la teoría recurrente de algunos lectores bastante retorcidos que creen que Batman podría estar involucrado con la muerte de los Flying Grayson de forma directa. Obviamente esto queda descartado de raíz porque destruiría el mito de Robin por completo e iría en contra de todo lo que esta serie pretende hacer para conmemorar los 75 años del personaje, aunque al mismo tiempo no tengo muchas teorías para proponer. Lo único que se me ocurre es que esta historia podría estar vinculada en cierto modo con el final de "Long Shadows", un arco post-"Battle for the Cowl" de "Batman" escrito por Judd Winnick y publicado durante el 2009. Para hacerla corta, Two-Face descubría la ubicación de la Batcave y atacaba a BatGrayson, hecho que llevó a desmantelar la Cueva. En el proceso, Dick se topa con un USB que Bruce había ocultado bajo la vitrina que exhibía el traje de Jason Todd. ¿Qué tenía el USB? Archivos relacionados con John y Mary Grayson. Evidentemente Bruce estaba investigando su muerte o sabía algo que Dick no, pero este hilo jamás fue retomado ya que luego comenzó la nefasta etapa de Tony Daniel y, antes de que nos diéramos cuenta, el reboot nos pasó por encima como un tsunami. Es un tanto improbable que decidieran retomar un argumento que quedó en la nada hace casi seis años y que prácticamente nadie recuerda, aunque al mismo tiempo estaría bueno que lo hicieran para aclarar este misterio que por aquel entonces nos resultó tan impactante.

Más allá de eso, uno de los motivos por los que ansío leer "Batman and Robin Eternal" es porque explorará la juventud de Dick y su tiempo como Robin. La etapa de Kyle Higgins en "Nightwing" y "Batman and Robin Annual" #2 ahondaron relativamente en estos aspectos, pero lo cierto es que toda ese época sigue siendo todo un enigma ya que la desastrosa y densa cronología de los New 52 no dio pie a tal cosa. Esto, además, va de la mano con el hecho de que expandirán notablemente el trasfondo del personaje, algo que se agradece considerando su legado y el estatus de importancia que adquirió luego de descubrir su vínculo con la Corte de los Búhos.

Por otra parte, Mother también resulta un condimento bastante particular dentro de esta historia. Gracias a las solicit de los primeros números, sabemos que era (¿o continúa siendo?) líder de una red de tráfico infantil, un tópico bastante arriesgado para abordar en la industria mainstream y, por ende, sumamente llamativo. Ver a la Bati-Familia enfrentando a un montón de niños nos da la pauta de que esta villana podría tener la facilidad de controlarlos, lo cual me lleva a preguntarme si habrá alguna similitud con el ejército de niños asesinos comandados por Talia Al Ghul en "Batman, Incorporated". Narrativamente hablando, no sé qué tan correcto o efectivo sea utilizar chicos como carne de cañón, lo único que espero es que este elemento no quede en el olvido como ocurrió en la serie de Morrison.

Hablando de esto, sé que probablemente esté diciendo cualquiera, ¿pero alguno de los chicos perdidos no les recordaron a ciertos miembros de "We Are... Robin!"? Sería muy descabellado ver que Batman los tuviera fichados desde el comienzo, aunque por otro lado tendría sentido considerando que Alfred los eligió para convertirse en los nuevos protectores de Ciudad Gótica ante la ausencia de Bruce y de Damian. Es una teoría por demás de loca, lo sé, pero ya veremos.

Lo que no me gusta es que DC continúe demonizando a Batman. Si algo nos dejó en claro "Death of the Family" es que Batman debía dejar de ocultarle cosas a sus sidekicks, pauta que Peter Tomasi desarrolló en "Robin Rises". Sin embargo, entre el pasado oculto de Dick como potencial Talon y la falsa muerte de Dick, parece que Bruce no para de mentirle a la Bati-Familia. Claro que puede haber motivos más que válidos tras estas mentiras, más que nada en el último caso, pero eso no lo hace correcto ni ante la mirada de ellos ni mucho menos ante la nuestra. La etapa de Morrison, por más plot holes que haya tenido, nos demostró que Batman no sería nadie sin sus innumerables aliados pero parece que DC se empecina en pisotear este concepto. Lógicamente lo curioso es explorar esta compleja situación mientras Bruce se la pasa lo más campante con su amnesia en las páginas de "Superheavy", pero de todas formas me cuesta ver un punto de retorno después de ver lo que nos plantean.

Ojo, no quiero que me malinterpreten porque el planteo de Scott Snyder y James Tynion me pareció entretenido, pero hay fórmulas que a esta altura se tornan algo cansinas. Dejando las quejas a un costado, el arte también tuvo sus cosas buenas y malas. Lo bueno es el regreso de Tony Daniel, Sandu Florea y Tomeu Morey, que además participarán en el #1 y #6 si mal no recuerdo, porque son uno de mis equipos artísticos preferidos en toda la industria. Lo malo, a pesar de que Daniel mejoró notablemente como dibujante, es que los apuros lo llevaron a cometer un par de errores bastante torpes en cuanto a anatomía, pero por esta ocasión se lo dejaremos pasar.

En pocas palabras, fue un buen adelanto. Así como estábamos muy hypeados por "The Dark Knight III: The Master Race", ahora en El Blog de Batman también estamos hypeados por el comienzo de "Batman and Robin Eternal" y también por la futura "Robin War". El homenaje por los 75 años de Dick Grayson/Robin se viene con todo y no podríamos estar más contentos de formar parte de él.


El titular claramente lo dice todo, ¿eh? Sabemos que no es la idea más original del mundo, pero aún así nos pareció interesante revelar los "orígenes secretos" tras el fanatismo de algunos de nosotros por el Caballero Oscuro. Además es lo único que pudimos hacer a última hora. No obstante, estamos contemplando la posibilidad de hacer algún tipo de celebración para el Batman Day del 2016, aunque todavía falta bastante para eso y hay mucho por planear. Volviendo al presente, y sin más preámbulos, pasaremos a contarles nuestras experiencias con el Detective Encapotado y su maravilloso universo.

JokerAnónimo.


Por un tema de tiempo, me temo que no podré hacer un texto muy extenso, pero en estas breves palabras espero ser conciso para expresar lo que Batman significa para mi. Y, sí que lo significa. Mi primer recuerdo del héroe oscuro y orejas puntiagudas se remontan a mis primeros años de vida, de seguro, con esas películas geniales de Tim Burton, que ya me daban la pauta que se trataba de un héroe distinto, y de entre los superhéroes era el humano, el que todos podíamos aspirar a ser. Todos, o la mayoría de nosotros al menos, en un sueño muy remoto existe el fin de salvar el mundo, ¿quién no sueña con construir nuestra utopía? Pero ninguno de nosotros puede ser Superman o Flash, pero de una manera inocente de razonar, cualquiera puede ser Batman. Por lo tanto, esa es la clave del éxito con que él predomina a otros personajes emblemáticos de la editorial: Es el que más se presta a la identificación. Es la pesadilla de los criminales a los que persigue, y el sueño de los lectores que lo idolatran. Mas mi acercamiento estable y definitivo al mundo del cómic fue cuando, de chico, escuché en el informativo la noticia más impactante de todas, y no fue Chernobyl o el 11S, ¡era la muerte de Batman! ¿Cómo podía ser posible? Claro, yo desentendido de la política cada vez más recurrente de la industra del Noveno Arte de matar y resucitar personajes como uno se cambia las medias, me parecía un acto solemne y arriesgado, algún hijo de puta osado se había cargado al héroe de mi infancia en un cómic llamado "Batman R.I.P.", y no lo podía pasar por alto.

Creo que mi inauguración en los tebeos no podía ser más grande, era la (supuesta) defunción del Caballero Nocturno, y a manos de uno de los mejores guionistas de la industria: Grant Morrison. El hecho de que me haya llevado una más que buena impresión, que de buenas a primeras me dejó bien en claro que los cómics no siempre tenían que seguir la estructura básica e infantil que la mayoría piensa, me aseguró la lectura de todo lo demás que el autor había hecho dentro de Gotham. Más temprano que tarde, y en retrolectura, me topé con Batman: Year One, que me acercaba a la mente de Bruce Wayne de manera excelsa y poética, que me terminó de atar al personaje para nunca más soltarme. Claro, no iba a pasar mucho tiempo para que conozca a Bane, a los distintos Robins, a Hush, y otros villanos no tan conocidos que eran tan geniales como los clásicos. En Batman no solo encontré piezas literarias que, según mi criterio, son obligatorios para cualquier literato que se precie de serlo, sino grandes exponentes de dibujos animados, o del mundo del cine, ya que Batman es uno de los mejores trabajos de directores de talla como Tim Burton o Christopher Nolan.

Hoy en día puedo decir que mi compromiso con el Cruzado de la Capa es tan grande que, como pueden ver en este Blog, me encargo del minuto a minuto de las novedades sobre él y de difundirlas a los fanáticos hispanohablantes, que en Internet no tienen el lugar que se merecen, por lo que con el staff tenemos el objetivo de ocuparlo. Puedo llegar a enojarme y volverle loco cuando se toman decisiones ridículas que atentan contra el personaje con alguna historia ridícula o inconsistencias editoriales que a veces lo hacen ilegible. Pero también me brinda grandes felicidades que compensan lo anterior, y es mi vía de escape a la realidad que a veces asfixia y abruma. El ejemplo más claro y reciente son esos ideas inolvidables de la edición de este año de la Comic-Con, con los distintos trailers de las próximas grandes películas del Universo DC, que me agarraron en unos días que no fueron benevolentes conmigo y fueron, finalmente, mi luz en la oscuridad. Quizá como lo es el Hombre Murciélago en la noche.
Gracias, Batman.

Marce Caldera.


Mi fascinación por Batman comenzó como la de muchos otros en los '90, gracias a los estragos dejados por la “Batmania” nacida alrededor de la película de Tim Burton sobre el personaje en 1989; específicamente la aparición de una serie en 1992 que no solo cambiaría el mundo de la animación y la mitología del personaje para siempre, sino también la vida de un pequeño niño.

“Batman: The Animated Series” es una introducción perfecta al héroe encapotado que lucha por un mundo en donde la tragedia que lo marcó no se repita. El delicado y preciso trabajo realizado por el equipo creativo alrededor de la mitología de Ciudad Gótica, capturó mi imaginación a como ninguna otra cosa en ningún otro medio lo hizo antes.

Ya una vez dentro, no había vuelta atrás, necesitaba más de este personaje ¡Y lo necesitaba ahora! Y la cultura pop estuvo más que dispuesta a otorgar, pues detrás de esta serie había películas, shows retro y, claro, historietas. Desde los ‘60 Batman se ha mantenido como una constante en la conciencia colectiva, era de esperarse que su concepto afectara más a unos que a otros.

Muchos hablan de como Batman es el héroe que puede existir en nuestro mundo, pues es solo un hombre normal con dinero. Cualquiera que ha levantado un cómic de Batman escrito por Morrison sabe que las reglas de su universo son tan exageradas y ficticias como las de Superman (después de todo, viven en el mismo universo). Lo genial de Batman no es lo cerca que puede estar de nuestra realidad, sino lo inspiracional de su concepto: el elevarse encima de la tragedia personal y utilizarla como combustible para alimentar su misión de transformarse en una persona mejor para forjar un mundo mejor.

A través de los años he aprendido que Batman es el gran sobreviviente: el niño que fue separado de su familia y salió a fundar una nueva con otros niños perdidos a los cuales les dio un objetivo: Crear un mundo donde no hubieran más familias separadas. Porque la primera verdad de Batman es que nunca estuvo solo. Nosotros sus ávidos admiradores, somos su familia y a través de sus historias, a través de su ejemplo, este nos da la misión de mejorarnos a nosotros y a nuestro entorno, siendo ahí donde se vuelve real.

Dr Nigromante.


En mi caso mi pasión por Batman nació porque… Realmente no tengo idea, era muy joven, posiblemente haya sido gracias a la película de Burton o a la serie animada de los '90 pero me atreveré a decir que fue gracias a mi padre. Él no era fan de los cómics ni nada por el estilo pero algo sabía, conocía personajes de DC como Green Lantern, Batman o Superman y, como buen niño preguntón que no sabe callarse y sigue jodiendo a sus padres con preguntas hasta que estos se vuelven locos y pierden el cabellos, le preguntaba cuáles eran los poderes de esos tipos y él me contaba: Superman era súper fuere y volaba, Literna Verde tenía un anillo y formaba cosas con la mente, Aquaman hablaba con los peces, Flash era rápido, Spiderman tenía poderes arácnidos (bueno, este no era de DC pero yo no lo sabía en ese entonces) pero cuando le pregunté sobre Batman me respondió que no tenía poderes, que era solo un tipo millonario con gadgets. Entonces, ¿cómo podía vencer a los malos sin tener poderes? Pregunté. Su respuesta fue lo que hizo que me viviera fan del personaje: era un tipo que siempre estaba un paso por delante de sus villanos, era muy inteligente y no se rendía pese a sus limitaciones, pese a que se tuviese que enfrentar contra locos y monstruos y fuese tan solo un humano trataba siempre de vencer, de luchar por el bien de los demás, para que nadie tuviera que sufrir lo que el de niño. Obviamente no lo dijo con esas palabras, pero ustedes entienden. Batman era un héroe con quien me podía identificar, pensé, era muy humano y a la vez lo que todos nosotros desearíamos ser, un ideal y un modelo a seguir (excepto por lo de vestirse de murciélago con la ropa interior por fuera claro está, eso es un mal ejemplo). Luego me volví súper fan de su serie animada y de la Liga de la Justicia, más tarde leí sus cómics y no entendía ni papa, hoy en día comprendo bastante bien su historia y la de otros héroes a través de los años. Batman fue quien me hizo entrar en este mundillo y sé que con muchos ha sido igual, que gracias a él hemos conocido algunos de nuestros cómics y personajes favoritos y posiblemente nos llevemos este fanatismo hasta la tumba. En fin, muchísimas gracias a Bill Finger y Bob Kane por crear a este personaje que nos despierta tanta pasión a muchos, ¡fans del cómic a lo largo del globo se los agradecen!

Mario Dennis.


En un principio, creí que podría responder a este interrogante en un santiamén, sin muchas vueltas que darle al asunto. Las palabras fluirían por mis dedos, y me remontaría a algún momento de mi niñez/adolescencia. Hablaría de la primera vez que leí un cómic del Hombre Murciélago, y citaría alguna referencia poco conocida para demostrar lo entendido que soy en el tema. Pero no…
  ¿De dónde surge mi fanatismo por Batman? La verdad es que no lo sé. Creo que “de todas partes y de ninguna” Es algo que siempre estuvo ahí, porque no es un fanatismo por un personaje sacado de contexto, solo, puesto en un microscopio y analizado minuciosamente. Es un fanatismo desmesurado por un IDEAL (y no hablo sencillamente del ideal de JUSTICIA). Hablo de algo que supera a Bruce Wayne, a Batman, a sus archienemigos y aliados, e incluso al Multiverso: “Batman es un SÚPER-HÉROE”; así separado. 
  SÚPER porque excede al humano normal y busca siempre la perfección física y espiritual, invitándonos a reflexionar sobre el sobreponernos a los problemas más difíciles. 
  Y HÉROE porque no queda simplemente en el acto de bondad “porque ese es su trabajo”, sino que ha logrado inspirar a personas en la vida real para dar su vida, o sencillamente unas horas al día en un hospital, en pos de cambiar al mundo y volverlo un lugar mejor para todos.
  Es muy sencillo ir a pelearle la batalla al universo entero cuando se puede tener acceso a un anillo de poder, o se es Superman; cando se tiene un simbionte del espacio pegado al cuerpo, o una armadura “godkiller” que te permite dar vueltas por el espacio, como si de una escapada a la plaza se tratase.
  Batman merece ser nombrado PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, porque eso es: HUMANO, pero humano de verdad. Nos da un cachetazo de realidad, página a página, con todo lo que podríamos ser, y hacer, si llevásemos nuestra condición de seres humanos al máximo. 
  Creo que, como a muchos, me atrapó la idea de lo real que sentí a Batman (Bruce Wayne) ahí sentado entre sombras, con un murciélago infernal atravesando su ventana; con una familia de jóvenes acróbatas a la que no había buscado, pero que llegó de “rompe y raja” a cambiarle todo; con un hijo adoptivo que siguió sus pasos y se fue, pero regresó siendo más que un hombre; con otro que lo quiso, murió por quererlo, y regreso con la furia de un dios; con una hija que se enfrentó a su mayor enemigo y volvió a andar (literalmente) gracias a la fuerza del Murciélago; y con un hijo de sangre, perdido en la furia de un abuelo con delirios napoleónicos, que llegará algún día a portar el manto del Caballero de La Noche
  A Batman se le ofreció el Poder Supremo en más de una oportunidad, y si bien en algunos mundos alternativos lo aceptó y pagó las consecuencias (recuerdo mis viejas reseñas de “DC Online Legends”…), nos enseña que el poder total corrompe totalmente, cosa que su amigo Don Superman parece no haber aprendido muy bien…
  Mi fanatismo por Batman nace del mundo que ha ayudado a crear fuera de las viñetas; de esa sensación de estar leyendo, día a día, una nueva versión de las famosas “Ilíada” y “Odisea” de la Historia Universal.  

Patricio Achille.


Probablemente sea el miembro del blog que menos tiempo lleva siendo fan del murciélago. Lo cierto es que para que esa chispa de pasión y fanatismo se convirtiera en lo que es hoy, hizo falta que intervenga otro de mis grandes pasatiempos: los videojuegos. Fue así como en el año 2009 jugué a “Batman: Arkham Asylum”, un título que no había despertado ninguna expectativa en mí, y que quizá sea una de las principales razones que generó este amor a primera vista. Ninguna expectativa, fantástica experiencia. No voy gastar palabras enumerando la gran cantidad de virtudes que tiene el juego, sólo basta con decir que simplemente te deja con ganas de más, sin importar qué, y cuando me decidí a buscar “más”… me introduje a un extenso y maravilloso mundo el cual, hoy en día, guarda un muy pequeño espacio para mí, aquí, en El Blog de Batman. Mis primeras lecturas las conformaron: “Batman: The Killing Joke”, “Batman: Year One”, “Batman: The Long Halloween”,  “Batman: A Death in the Family” y “Hush”.

Mis inicios en el Blog: había terminado el arco argumental de “La Noche de los Búhos”, mi primera (y más grata hasta el momento) experiencia en los New 52. Quedé tan impactado con la historia ideada por Scott Snyder, que sentí la inexorable necesidad de tener que compartir mi opinión. Abrí mi cuenta en “Taringa!” y escribí una brevísima reseña que todavía debe estar por ahí. Más tarde, “El Blog de Batman” comenzó a llamar a gente en Facebook para reseñar, le mandé a Lichu mi reseña de “Taringa!” y el respondió poniéndome a prueba con una reseña inicial para “Birds of Prey”. El resto es historia. El universo de Batman es gigante y cada día se agranda aún más, hasta llegar a tener su propio día. ¡Larga vida al murciélago!

Adriana Perea.


A principios de los años '90, cuando era una niña, reconocía a Batman por su logotipo, la Bati-señal, el traje negro con las orejas puntiagudas y la capa. En ese entonces, mis primeros contactos fueron a través de la película de Tim Burton cuando la televisión abierta en México la transmitía por el canal 5. Recuerdo a Michael Keaton, quien no me agradaba para nada en el papel porque era demasiado viejo, pelirrojo y con cabello ondulado, ¿qué clase de Batman era ese? ¿No se supone que debía ser alto, guapo, de cabello negro y fornido? En cambio, Michelle Pfeiffer me había impresionado: cayó por la ventana, sobrevivió, se le zafaron los tornillos y se diseñó su traje "acharolado" en el cual se veía sencillamente genial, ¿y qué me dicen de esa lamida sensual que le da a Batman en los labios? ¡Qué Gatúbela, por Dios! Pero quien me dejó marcada fue Danny Devito en su personaje de El Pingüino: en el momento que muere, un líquido negro salía por su boca; era tétrico, perturbador y asqueroso al mismo tiempo.

Luego, en la secundaria, allá entre 1997 y el 2000, ya tenía referencias solidas del Encapotado gracias a "Batman: La Serie Animada". La veía por el canal 5 alrededor de las 11 de la mañana, ya que yo asistía por la tarde a la escuela, y simplemente la amaba: su intro, los personajes, las voces, la obscuridad. La amaba mucho más que todas las películas de Batman juntas que se habían proyectado entonces. Ese era exactamente el Bruno Díaz y el Batman que quería ver, al cual le tengo cariño porque me recuerda mi adolescencia. En esos mismos años conocí la serie de "Batman del Futuro" ("Batman Beyond") así como "Las Nuevas Aventuras de Batman y Robin", que también disfrutaba mucho verlas por las mañanas.

En la universidad, entre el 2003 y el 2006, comencé a comprar algunos comics que encontraba en mercados callejeros: Batman: Hora Cero, Batman: Bajo la Capucha, Batman: Deathblow, Batman: El Último Arkham, La Espada de Azrael, Batman Blanco y Negro, Batman de Arkham, Batman: Los Mortales Días, Crisis Final Personajes de Batman, Crisis en las Tierras Infinitas por mencionar casi todos. Debo reconocer que en algunos casos solamente tengo tomos/partes cero o uno ya que fui inconsistente con mis colecciones. De igual forma, durante la universidad, transmitían "Liga de la Justicia Ilimitada" y así poco a poco me sumergía en el Universo DC. Al poco tiempo conocí a mi esposo, fanático de las series de la Liga de la Justicia y Batman (actual coleccionista de los sets de Lego Batman), y entonces declaré mi amor por el Hombre Murciélago. A veces creo que Batman y la Liga de la Justicia fueron la base de mi noviazgo y mi matrimonio.

Y ya para terminar esta historia, fue en el 2013 cuando en una solicitud para formar parte de El Blog de Batman, envié un artículo con la reseña de "Beware the Batman", una nueva serie animada transmitida en Estados Unidos. Me representó un reto pese a que mi inglés no es muy bueno; en cambio, me las arreglé para realizar mi artículo de prueba con mucho entusiasmo y profesionalismo. Fui la elegida. Desde entonces mi estadía en el Blog ha sido con las reseñas de "Beware the Batman" y algunas cuantas de "Batman: The Animated Series", es de lo mejor que me ha pasado: ganar una selección de personal y combinar mi pasión por escribir con mi superhéroe favorito.

¿Acaso hay algo mejor?

Mena.


Nací en las postrimerías de la década de Batman que todos queremos olvidar: los sesenta. Aquellos locos años dominados por el Comic Code y la serie televisiva camp del Encapotado de Gotham.
Pero no fue sino hasta mediados de los setenta que tuve mis primeros encuentros con Batman y compañía. Y fue un acercamiento a través de la aún incipiente televisión de nuestro continente: primero, algunas series de animación —entre las que se cuentan la ahora clásica Súper Amigos— y la película y posterior serie protagonizada por West y Ward —de la cual no se precisa entrar en más detalles—.
Sólo después vinieron los cómics —que llamábamos tiras cómicas y, luego, historietas—. Historias sueltas que uno lograba que le compraran o que amigos le prestaban a uno. Era Chile de la época oscura, cuando éramos literalmente, el último rincón del mundo y todo llegaba casi de segunda mano.
Sin embargo, Batman siempre fue un producto alegre, colorido y liviano. Un juego que con los amigos recreábamos en esas tardes inocentes de la infancia, donde el papel de Batman siempre me lo reservaba para mí. Papel que hacía imitando a Adam West… Como para sentir escalofríos al verlo en retrospectiva.
Pero llegaron los ochenta y se impuso la adolescencia. Y se impuso lo social y llegaron los cómics con contenido. Llegaron los autores europeos y, de pronto, Batman era sólo uno de esos pecados de infancia. Algo cursi y capitalista que aborrecer o, por lo menos, ignorar. Lo que se imponía era la protesta en la calle y el dibujo de uno —sí, desde muy temprano se me dio bien el dibujo— estaba al servicio de las peleas que dábamos contra las dictaduras latinoamericanas. Cualquier cosa que oliese a gringo era ipso facto desechada —superhéroes incluidos—.
Y vino el exilio. El paso a la mayoría de edad me pilló en Suecia, donde me atraparon los comix. Sí. Los cómics que terminaban en X. La adultez me alcanzó en uno de los países más liberales de fines de los ochenta.
Y, cosa extraña, volví a los cómics de superhéroes. Eran una gran forma de aprender el idioma sueco. Y la sincronicidad quiso que justo al unísono se publicaran en las estanterías suecas, The Dark KnightReturns y The Killing Joke. Reencontrarme con mi héroe de infancia revestido con un traje maduro consiguió atraparme.
De algún modo, Batman y yo nos estábamos haciendo adultos casi al mismo tiempo. Y, como un Batarang enviado desde los lejanos setenta, el personaje me golpeó en la nuca y volví a contagiarme de admiración y devoción por el Encapotado gothamita que tuve de niño.
Al volver a Chile y entrar a estudiar Literatura en la universidad, ya no me sentí incómodo por compartir mi mundo comiquero con el ambiente intelectualoide que se daba en las aulas. De algún modo, ambos convergían. Nombres señeros del noveno arte de esa época —como los mismos Moore y Miller— me demostraban que calidad y cantidad sí podían emparentarse.
Las cintas de Burton también mostraban que los superhéroes —y en especial Batman— podían ser un producto para tomarse en serio.
La Revolución Image hizo, además, que las historias típicas de peleas entre metahumanos alcanzaran altas cotas de violencia y oscuridad; ambiente más que propicio para que los noventa asentaran a nivel mundial la figura de Batman… y la grabaran a fuego en mi corazón.
Nunca he sido un gran coleccionador de cómics o figuras. Crecí en una época en que no teníamos el acceso del que se goza hoy. Y la vida misma se impone la mayoría de las veces y uno debe dar prioridad al día a día. Pero siempre he buscado las buenas historias en torno a Batman. He estado atento a su evolución y, ya de vuelta de muchas cosas, hoy sí me doy uno que otro gusto buscando aquello que más defina a nuestro gran héroe.
Hasta Internet misma ha cambiado mi concepto de Batiseguidor —o Batfans como decimos—, permitiéndome ahora que friso los cincuenta, por ejemplo, pertenecer a un Blog donde puedo aunar mi pasión por la lectura, la escritura y, principalmente, por Batman.
Y me siento orgulloso de que Batman y su mundo, de algún modo, siempre hayan estado rondando mi existencia. Hoy lo veo como un viejo amigo, al que creo conocer bastante bien. Pero también me encanta redescubrirlo en sus nuevas encarnaciones. Es como si uno nunca pidiera cansarse de él y siempre estuviese esperando más. Y, créanme, tras más de cuarenta años, aún sigo sorprendiéndome y regocijándome con las aventuras del Mejor Detective del Mundo, del Caballero Oscuro, de Bruno Díaz y Bruce Wayne, de Batman el hombre murciélago.

JhonJanor.


Recuerdo que vivía en un lejano pueblo de Cataluña llamado “Vilassar De Mar” (habitaban Catalanes, un lugar muy tranquilo y relajante, muy bueno…) Yo tendría alrededor de 4 o 5 años cuando una tarde, cerca de un videoclub, vi una tabla de plástico de esas para promocionar películas, solo que esta tenía a “Batman Forever” como protagonista. Había algo muy llamativo en esa imagen: La Bati-Señal. Me atraía mucho, me encantaba el diseño de esa cosa. Mi madre me alquiló la película unos días después y la reproducimos. Me recordó bastante a la serie de los ‘60 protagonizada por Adam West (era lo único que había visto de Batman hasta ese momento) y, claro, como que el tono de la película era bastante similar, se convirtió fácilmente en una de mis películas favoritas.

De a poco fui descubriendo algunos cómics, la Serie Animada, los juguetes y, como no, las dos cintas de Tim Burton. El Joker me enamoró y llamaba mi atención mucho más que Batman. Me encantaba la versión de Jack Nicholson. La música, Michael Keaton, el Batimóvil, la escena del bosque, la batalla final en el campanario… Quedé maravillado. Más tarde leí el cómic del filme y el final no era como en la película, así que me compré otros 5 ejemplares distintos porque pensé que eran un engaño. Bobadas de niño. Luego le tocó el turno a “Batman Returns”. No recuerdo mucho cual fue mi reacción inicial, creo que el Pingüino me dio mucho asco, pero aun así me gustó. Si son perceptivos, ya imaginarán que hice después de ver las películas.

¿Y qué puedo decir que no vayan a decir los chicos ya? De no ser por Batman, Gotham City, El Joker, Catwoman y todos los elementos de su meta-verso, seguramente parte de mi vida no tendría sentido. Habría crecido con una visión de las cosas y una mentalidad diferente. Puede sonar absurdo, pero sus historias y personajes me han enseñado muchas cosas. Algo así como lo que pasó con “Dragon Ball Z” y sus fanáticos. No puedo describirlo con palabras, es indescriptible. Me enorgullece mucho haberme criado con él. El haber visto las películas y series de niño… Que mi primera película pirata fuera “Batman Begins”… Ver “The Dark Knight” y “The Dark Knight Rises” el primer día de estreno… El haber comprado la edición coleccionista de “Batman: Arkham City” tras reunir el dinero en mi cumpleaños… El haber comprado todo el segundo volumen de Planeta DeAgostini del Murciélago, ese de los 70 números (aunque por desgracias de la vida tuve que venderlos contra mi voluntad, y sigo arrepintiéndome de ello). Que mis primeros bocetos como escritor y guionista sean historias del Cruzado de la Capa… Muchas cosas. 

Si tuviera que relatar todo lo que siento, seguramente tendría que escribir 7 libros y hacer 8 películas para relatarlo correctamente (además que todavía no he llegado al nivel de otros redactores del Blog para poder expresarme maravillosamente, pero algún día lo haré, Because I’m Batman).

Lichu.


Probablemente se estén preguntando por qué reservé mi anécdota para el final siendo el mandamás de este sitio y lo cierto no sé bien qué escribir pues estoy atravesando por un mar de emociones. Como se habrán dado cuenta luego de leerme durante más de seis años, Batman representa una figura sumamente importante en mi vida, una figura que, no me avergüenza decir, es responsable de que yo siga vivo hasta el día de hoy. No quiero ponerme demasiado dramático, aunque pasaré a desarrollar más puntualmente mis vivencias para que puedan (o al menos intenten) entender mejor lo que quiero decir.

Habiendo nacido en 1993, mi primer acercamiento al mundo del Encapotado fue alrededor de los cuatro o cinco años. ¿Y qué me introdujo a este mundo? "Batman & Robin". Si, la nefasta cinta dirigida por el aún más nefasto Joel Schumacher. Pero claro, a esa corta edad me era difícil distinguir entre el bien y el mal, de modo tal que quedé obnubilado con la película. Tiempo después, durante un ocioso Sábado por la tarde, enganché en uno de los canales locales la película de Batman '66 protagonizada, entre otros, por actores de renombre como Adam West, Burt Ward, César Romero y Julie Newmar. Por increíble que parezca, esa versión del Encapotado me pareció (y me sigue pareciendo) aún más extraordinaria que la versión de Schumacher. Ese Batman bizarro, psicodélico y desopilante había captado mi atención y el paso siguiente fue, lógicamente, comenzar a dibujarlo en toda hoja de papel que encontrara y jugar a ser Batman hasta el hartazgo, sin mencionar la interminable cantidad de muñecos que mi familia me terminó comprando ante mis caprichos. Pequeño y, por ese entonces, sin acceso a Internet, creía que Batman era eso, un sujeto de atuendos extravagantes, enemigos totalmente desquiciados y aventuras por demás de hilarantes pero todo cambió en una de mis recurrentes visitas al videoclub del barrio. Ubicado a la vuelta de mi casa, solía frecuentar este lugar en compañía de mi padre, mas nunca me había percatado que tenían la colección completa de "Batman: The Animated Series" en VHS. Si, todavía era la época del VHS. A partir de allí, como tarde o temprano nos ocurrió prácticamente a todos, mi visión sobre el Bativerso cambió por completo y me di cuenta que nuestro héroe era capaz de transmitir una profundidad y una oscuridad fascinante. Es así que las visitas al videoclub se hicieron cada vez más recurrentes, no solo para alquilar una y otra vez los casetes de la serie animada, sino para consumir todo el Batman que pudiera, y eventualmente llegué al maravilloso mundo de Burton.

Sin embargo todavía no descubría las historietas, más allá de haber leído algún que otro "Patoruzito" o "Condorito" que andaba dando vueltas por mi casa. Ya a mediados de la primaria me había picado el bichito de la lectura, particularmente disfrutaba mucho de las viejas ediciones de "Elige tu propia aventura" ("herencia" de cuando mi padre y mi tía eran chicos), y mi fanatismo fue tal que me había empecinado en completar la colección original. Esto me llevó a hurgar en los recovecos más recónditos de las librerías de mi barrio hasta que, en una ocasión, encontré algo más que libros. Había encontrado el que sería mi primer cómic y es, claro, el que ven aquí arriba. Publicado por la vieja editorial Perfil, este ejemplar usado y precario de "Batman" v1 #418 (1988) me voló la cabeza. La acción constante, el misterio, la violencia desmedida y en especial los trazos de Jim Aparo me marcaron de tal forma que no sabía qué hacer con mi emoción infantil. Obviamente traté de buscar más cómics, pero para ese entonces realmente había muy pocas publicaciones, así que se me hacía difícil la búsqueda. Los años pasaron y leí historias como "Hora Cero" o "The Killing Joke" gracias a compañeros del colegio que me prestaban sus revistas, y demás está decir que me encantaron. Pero la cuestión seguía siendo la misma: no podía conseguir más cómic. Ahí es cuando la ahora extinta editorial Sticker Design comenzó a publicar "Batman: Hush" y esa saga marcó el punto de una montaña rusa de emociones hasta que nos dejaron de garpe alrededor del 2008 si no me falla la memoria. Para ese entonces no solo conocía mucho más sobre Batman sino sobre el Universo DC en general, pero la falta de cómics nuevamente me tiró abajo e hizo que me alejara durante varios años de ese mundillo.

Ya con Internet en casa comencé a retornar lentamente al Bativerso, nomás para toparme con "Batman: Heart of Hush" y "Batman R.I.P.". Estas dos historias no solo marcaron mi retorno definitivo a los cómics, sino también el inicio de un camino que eventualmente culminaría con la fundación de este Blog. La obra de Paul Dini y Dustin Nguyen terminó por reafirmar mi amor absoluto por Tommy "Hush" Elliot, mientras que el arco argumental del excelso Grant Morrison no hizo más que marearme... Pero en el buen sentido. La incertidumbre me hizo indagar hasta llegar a "Batman and Son" y de ahí en más el resto es historia. Morrison pasó a convertirse en mi ídolo absoluto y en una inspiración sin precedentes, hecho que entre 2009 y 2010 me llevó al campo de batalla en las famosas cruzadas entre los pro-Morrison y los anti-Morrison (?) Una época movidita y controvertida por donde se la mire, pero también la época de oro del Blog. Al tiempo, el diario Clarín editaría la colección "Batman: La Historia y la Leyenda", permitiéndome acercar a algunos de los clásicos fundamentales que todo fan del Hombre Murciélago debería leer. Y luego, por supuesto, llegó la mítica trilogía de Nolan. ¿Pero qué pasó? Llegó la adolescencia, etapa difícil, etapa de cambios, problemas y pérdidas de todo tipo y color que me sumieron en una profunda y asquerosa depresión. Y si, como se imaginarán tuve pensamientos de los que no estoy nada orgulloso pero por fortuna, junto a algún que otro ser querido, lo tenía a Batman haciéndome el aguante, ofreciéndome puertas de escape a lugares impensados, ofreciéndome la chance de acompañarlo en algunas de las aventuras más épicas que jamás le tocó vivir en todos sus años de historia. 

El tiempo pasó, la vida pasó, y finalmente pude superar esta etapa tan horrible. Había vuelto a ser feliz, estaba progresando, estaba estudiando algo que me gustaba, lleno de sueños y proyectos, en compañía de una persona que adoraba profundamente, hasta que todo volvió a derrumbarse. Hoy, con mis 22 años, me encuentro atravesando nuevamente una etapa bastante jodida en cuanto a lo personal y emocional, pero Batman continúa acompañándome más fiel que nunca para demostrarme que no hay que rendirse ante ninguna adversidad, para demostrarme que siempre habrá aunque sea un mínimo de luz al final del oscuro túnel que nos toca transitar en la vida. Más allá de su versatilidad narrativa, Batman, como ya varios de los chicos mencionaron, es un ejemplo a seguir, un ejemplo de auto-superación y un ejemplo de que todo en la vida se puede lograr si uno pone lo que hay que poner. Por eso, pase lo que pase, Batman fue, es y será una de las figuras de mayor influencia en mi vida.

En fin, la dejamos acá porque no quiero que los ánimos terminen por el suelo. Hoy, por el contrario, es un día para celebrar a full. Es el Día de Batman y nuestro héroe merece que lo honremos. Es por eso que, así como nosotros compartimos estas anécdotas, nos encantaría que nos cuenten por medio de los comentarios cómo fue su llegada a Ciudad Gótica y qué significó esa peculiar experiencia para ustedes.

Aprovecho el momento, ya que estamos, para agradecerles por habernos acompañado durante todos estos años. Aunque no lo crean, ustedes también me ayudaron a superar momentos difíciles gracias a su apoyo incondicional, cosa que significa muchísimo para mi.

Recuerden además que hoy, Sábado 26 de Septiembre, están todos invitados a participar del hashtag #‎EBDBatmanDay en Facebook, Twitter e Instagram. El objetivo es conectar a la mayor cantidad de fans hispanohablantes posibles para hacer de ésta una experiencia única, así que no escatimen a la hora de festejar.

¡Feliz Día de Batman!

El staff de El Blog de Batman.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Reseña: "Black Canary" #4


A como sugiere la portada, “Black Canary #4 es en realidad “La historia secreta de Bo Maeve” #1, pues la cantante (ahora secuestradora) le relata su pasado a una sorpresivamente tranquila Ditto, mientras la conduce a un encuentro con el suyo.

Brenden Fletcher nos pinta un cuadro compasivo de Maeve a través de los retazos retrospectivos que muestra. Una mujer empecinada con ser la mejor, enamorada de la música desde pequeña y dispuesta a dar sangre, sudor y lágrimas por triunfar en el medio. La pregunta es, ¿qué tan distorsionada esta esa versión del ayer que nos muestra Fletcher por el punto de vista de la chica?

Pero en el presente, Bo Maeve tampoco parece ser una mala persona. Apartando el hecho de que secuestro a Ditto (un gran hecho), se lleva muy bien con la niña, jugando y bailando con ella en lo que es básicamente un viaje de conexión por la carretera.


Maeve es un personaje trágico, su desesperación por alcanzar el éxito con el que tanto ha soñado la ha llevado a contemplar extremos de los que no podrá volver. Maeve hizo un trato con el Diablo: la vida de Ditto a cambio del tipo de talento con el que le robaron a su vieja banda. El talento de los poderes de Dinah otorgado por la diablesa Amanda Waller.

Ditto es devuelta a las manos que la usaron para crear monstruos como ofrenda por Maeve para que se le permita volverse uno. Al final de este número la ex–vocalista de  “Alas Insane” (ahora Black Canary) se cruza al lado de los meta humanos.

Dinah se mantiene siempre un paso atrás de Bo y Maeve, con el rol de nuestra heroína reducido a una persecución futil en la que no llega a ser mucho. Ni siquiera tiene el honor de rescatar a Ditto de las garras de Waller, ese trabajo es relegado a una misteriosa ninja rubia que viste toda de blanco. Bueno, al menos Frankie, la BFF hacker de Barbara Gordon, tuvo un cameo este mes.

Annie Wu toma una pausa de sus deberes como dibujante y le entrega las llaves del reino a Pia Guerra, cuyos lápices bajo los colores de Lee Loughridge no difieren mucho del estilo de Wu. Sus trazos son un poco más detallados, con sus personajes viéndose un poco curvos y tridimensionales. Donde Guerra se supera a sí misma es en el uso de sombreado para resaltar una figura, lo cual podemos ver en la genial motocicleta que adorna el primer splash-page del número y cuando Ditto esta una vez más frente a Waller y su gente, con el velo de la noche cubriendo sus fechorias y los faroles de los autos a sus espaldas resaltando sus sombrías figuras.


El tema que corre a lo largo de “Black Canary” #4 es el mérito del trabajo duro y la dedicación en un arte en contra del talento natural (o más bien, el talento dado por experimentos genéticos). Al final Fletcher no parece estar de acuerdo con que una unión de ambas cosas no es la combinación correcta, pues la escena que insinúa la transformación de Maeve en alguien con talento, tiene claramente el tono del nacimiento de una abominación. Tal vez lo que Fletcher nos quiere dar a entender es que algunos dones no son para todos.

Como ya es costumbre, terminamos la semana con una nueva tanda de portadas para "The Dark Knight III: The Master Race" #1. En esta ocasión, CBR develó los trabajos de Tim Sale, Ivan Reis, Kenneth Roccafort, Michael Allred y Stanley Lau. Véanlas a continuación:







Como si no fuera suficiente, en estos días DC publicó la tapa de Dave Gibbons, mientras que Kelley Jones compartió la suya en Facebook.



De esta forma ya son 16 las cubiertas reveladas, quedando 26 por ver, y el hype por este proyecto definitivamente no podría ser mayor.

"The Dark Knight III: The Master Race", escrita por Frank Miller y Brian Azzarello e ilustrada por Andy Kubert y Klaus Janson, marca el final de la épica iniciada por "The Dark Knight Returns" en 1986. La primera de sus ocho entregas llegará el 25 de Noviembre de este año, ofreciéndonos 48 páginas de contenido a un precio de USD 5.99. Para más información al respecto, visiten este enlace.

miércoles, 23 de septiembre de 2015


Hace un tiempo les contábamos cómo se festejará este año el Día de Batman en Norteamérica y a partir de allí surgió la duda de si se haría algo en países hispanohablantes. Hasta el momento no estoy al tanto de ninguna actividad en México o Argentina (acá con suerte "celebramos" el Día de la Historieta...), pero me alegra informarle a nuestros lectores españoles que tendrán una agenda cargada gracias al esfuerzo de ECC Ediciones y varias librerías especializadas.

El próximo Sábado 26 de Septiembre más de 100 tiendas a lo largo del territorio español llevarán adelante un imperdible sorteo, mientras que 73 de ellas estarán ofreciendo además obsequios conmemorativos con la compra de cómics de ECC. Como si no fuera suficiente, la propia editorial estará realizado sorteos en sus redes sociales, así que todos tendrán una chance de ganar. Más info aquí.

Una de las satisfacciones más grandes para todo comiquero es que sus autores favoritos firmen sus revistas, experiencia que podrán disfrutar ampliamente en esta ocasión. Con una previa en Jerez de la mano del excelso Mikel Janín ("Grayson") el 25, las sesiones de firmas se extenderán a varias ciudades durante el Sábado con invitados como Julian López, Jesús Saiz, ACO, Guillem March, Rubén Pellejero, R. M. Guéra, Francis Portela, Daniel Sampere, Ramón Bachs, Pere Pérez, Cafu, Bruno Redondo y Carlos Pacheco. Más info aquí.

No se dan una idea de cómo envidio semejante despliegue, aunque espero de todo corazón que lo aprovechen ustedes que tienen suerte.

Ante cualquier consulta visiten la página de ECC Cómics.

El panorama pinta cada vez peor para nuestros jóvenes héroes, ya que ahora la opinión pública y las autoridades buscan detenerlos a toda costa. ¿Podrán continuar luego de la reciente tragedia? ¿Y qué papel jugará Batgirl en todo esto? ¡Solo hay una forma de averiguarlo!




"We Are... Robin!" #4 ya está disponible a USD 2.99.