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sábado, 30 de abril de 2016

Reseña: “Batman” #51

A SONG TO SAY GOODBYE

Título: Gotham is
Escritor: Scott Snyder
Lápices: Greg Capullo
Tintas: Danny Miki
Colores: FCO Plascencia
Portada alterna: John Romita Jr., Klaus Janson y Alex Sinclair.

“Before our innocence was lost,
You were always one of those…”

Hace ya cinco años que DC reinició, con bombos y platillos, el universo de sus superhéroes aglutinándolos bajo la denominación de The New 52.
Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre los aciertos —los menos— y los desaciertos —juzguen ustedes—, mas viene a cuento volver a mencionarlo porque aquel reboot significó el estreno dentro del oscuro mundo de Batman de la dupla conformada por Scott Snyder en los textos y Greg Capullo en los lápices.


También de ellos se ha mencionado demasiado respecto a si hicieron o no un buen trabajo. Como Blog siempre estuvimos atentos a las historias que el par nos brindaba y las alabamos, pero también hicimos notar aquellos puntos que nos parecieron muy débiles o que, derechamente, no nos gustaron.
Avanzando a pasos de extensos arcos, Snyder/Capullo nos enseñaron a conocer y apreciar a este nuevo Batman y a esta nueva Gotham. Introdujeron nuevos caracteres que ya forman parte indeleble de la mitología del Murciélago —baste mencionar a la infame Corte de los Búhos que cada vez parece ganar en presencia dentro de los cómics—. Nos llevaron al Año Cero, nos enfrentaron con la casi desintegración de la Bati-Familia, vimos a Batman mismo descender a la muerte y volver de ella renovado. Un verdadero viaje que incluyo a enemigos clásicos como The Joker —con una gran presencia en el run de estos autores—, con The Riddler, pero también a nuevos como la Corte y Mr. Bloom.


Asistimos al surgimiento de un nuevo adlátere llamado Duke Thomas, a los esfuerzos de una Harper Row dispuesta a hacerse un lugar por cuenta propia en Gotham, conocimos a Julia Pennyworth, hija de Alfred, e incluso fuimos testigos de la transformación de Gordon en un verdadero héroe lleno de esteroides prácticamente a la altura de Batman.
Fueron muchas cosas, muchos acontecimientos, muchas batallas, muchas emociones.
Hasta que llegamos a este número #51, el último del ciclo Snyder/Capullo. Recién acabado el arco “Superheavy” que restableció a Bruce Wayne como Batman, llega la hora de detenerse un momento antes de la despedida.
Reconociendo mi parcialidad hacia el trabajo del tándem, no puedo sino celebrar lo que fue su entero run y a este nuevo Batman que nos presentaron. Sin embargo, tratando de ser objetivo, es el momento de preguntarse si se cumplió un temor manifestado por nosotros en el Blog —y por mí, en particular—: que todo el arco “Superheavy no fuera más que una vuelta larga. Un circuito que nos traería de vuelta al inicio.


Aclaro, eso sí, que cuando hablo de este nuevo Batman, me refiero al personaje a lo largo de los cincuenta y un capítulos, el Batman de los Nuevos 52, por darle una denominación. No a este nuevo Batman post-“Superheavy, que pareciera a simple vista que permaneció prácticamente intacto en relación al que perdimos en Endgame. De hecho, elementos como la mano restaurada de Alfred, o un Gordon que vemos reducido de nuevo a un buen policía, nos hablan de un status quo inalterado, a pesar de lo que se nos hizo pensar. Habrá influido, con mucha probabilidad, la obligación de los autores de trabajar con los personajes sin alterar mucho su universo, de modo que la línea editorial pueda mantenerse. Y quizá, en este caso en especial, pesase el hecho de que ambos dejen el título que ya en el siguiente número, tomará un nuevo escritor y un nuevo dibujante, incluso antes del publicitado Rebirth.


No obstante, se nos hace imposible negar que se ha introducido una modificación notable que tiene que ver con la percepción que Gotham tiene de su héroe epónimo: tal y como sí había prometido Snyder en más de una entrevista, ahora Batman, aunque sea nuestro viejo conocido de siempre, es distinto al nivel de evocación. Ahora es una inspiración. No le mueve la venganza, sino la esperanza de salvar a su ciudad. Es lo que proyecta lo que ha cambiado.
Como Blog, y yo mismo, sentimos que sí se cumplió lo anunciado.
Y este número #51 lo representa muy bien. Retomando las líneas con que Snyder/Capullo iniciaran su run en el 2011, volvemos a lo central, a la ciudad. A Gotham. Volvemos para averiguar si ya sabemos qué es realmente Gotham.
Mientras seguimos a Batman por una queda ronda nocturna por su ciudad, leemos el texto del Gotham’s Gazzette, que enmarca cada hermosa escena de altos contrastes sombra y luz —un trabajo en el que Capullo pareciese decirnos adiós a lo grande—.
Gotham aún respira ahí. Los elementos permanecen inamovibles. Alfred sirviendo a Wayne. Gordon en la azotea junto a la Bati-Señal. Arkham sacudiéndose como siempre. Aviesos enemigos en un escondrijo planeando su futuro movimiento. Payasos locos que aún disfrutan de la noche. Y la gente. Sí. En primer lugar, los gothamitas. El corazón de la ciudad.


Batman ha entendido que la lucha contra el crimen no puede ser vencida sólo por la fuerza ejercida contra los delincuentes: gran parte del trabajo es a nivel de la gente común y corriente. Lograr que se sientan seguros saliendo de noche, vale más que quebrar un par de huesos.
Se respira un aire de optimismo en Gotham en esta última noche de Snyder y Capullo. Hasta Batman parece sonreír.
Durante cinco años, nuestro héroe favorito ha corrido sin parar, en prosecución de sus fines. Es hora de descansar. “Batman” #51 es, en el fondo, la primera noche libre —como me apuntara un compañero de Blog mientras discutíamos los alcances del número— de un hombre que no descansa.
Es el epílogo al run más exitoso de The New 52. Es la conversación con una buena cerveza en la mano al final del día. Y Snyder y Capullo se la merecen más que ninguno.
Nosotros, por nuestra parte, nos sentimos orgullosos de haber sido testigos de estos cincuenta y un números, y de haber podido reseñarles a ustedes todos los pormenores de las historias contadas, siendo minuciosos a veces, exagerados otras, imparciales de repente, verdaderos fanboys las más. Es que aquí, en El Blog de Batman, estamos porque amamos al personaje y su universo. Porque nos encantan las buenas historias. Nos deleita el buen arte. Y nos gusta compartir nuestras ideas con gente como nosotros, como ustedes.


Mañana comienza un nuevo día para Batman, esta vez de la mano de otros autores. Nosotros seguiremos ahí, al pie del cañón, trayéndoles las últimas novedades.
Y, por supuesto, no le quitaremos la vista a Snyder, que continúa en el Bati-Universo, pero a cargo de otro título, y a Capullo, que nos deja, pero que ya ha prometido volver muy pronto en un nuevo proyecto que, esperamos, lo una a Snyder.
Queda sólo decir:
Gracias, Snyder. Gracias, Capullo.

“…Blessed with lucky sevens,
And the voice that made me cry”.

(A song to say goodbye, Placebo)

2 Batcomentario/s:

Isaias Pozzaglio dijo...

¿Donde leen los comics?

Mariano Romero dijo...

Esta etapa ha tenido algunas cosas que no me han convencido, desde un punto de vista subjetivo más que nada, pero la verdad es que voy a extrañar el trabajo de este equipo. Han hecho una serie valiente, jugándosela varias veces con historias y conceptos, que en principio son bastante polémicos. Si han acertado o no, depende del punto de vista de cada lector, pero es innegable que dejaron una etapa que ha hecho historia.
Me ha gustado mucho el número, y la magnífica reseña que has hecho. Felicitaciones. Y a este "dúo dinámico" de Snyder y Capullo, le digo: ¡muchas gracias y hasta luego!.