Reseña: “Grayson” #20


Guión: Jackson Lanzing y Collin Kelly.
Arte: Roge Antonio.
Entintado: Roge Antonio.
Color: Jeromy Cox.
Portada: Mikel Janin.

Llegamos al último número de “Grayson”, esa serie que nació de la “muerte” de Dick en “Maldad Eterna”, donde aparte se le dijo al mundo que Richard Dick Grayson era el vigilante conocido como
Nightwing. Richard, a pedido de Batman, se hizo pasar por difunto y se infiltró como Agente de Spyral para poder controlar lo que esta sociedad sabía sobre los super héroes. Muchas cosas pasaron en estos veinte números. Dick enamorado de su compañera Helena Bertinelli. Ella quedando a cargo de la organización. Dobles y triples agentes, Checkmate, El Sindicato, BatFamily, Nazis, Leviathan, S.H.A.D.E. ¡¿Querías algo más?! ¡No se puede pedir más! Lo que inició como “¡la pu*a madre, se cag*ron en Dick!” terminó en un excelente título. Y, como si no fuera suficiente, volvió Nightwing. Sí, para “Rebirth” tenemos otra vez el spandex. Esta, en definitiva, va a ser una reseña rara porque desgraciadamente la serie ha llegado a su conclusión (ok, todavía falta un tercer Anual pero, a efectos prácticos, digamos que termina acá. Sí, debería terminar en “The New 52: Futures End”, mas eso fue otra patraña de DC Comics –aunque debemos reconocer que ese tie-in de Grayson sin lugar a dudas fue uno de los mejores–).

En el número anterior dejamos a Dick frente a Helena/Daedalus. Ahora lo encontramos en un laberinto mental. “El Espiral no tiene fin” (“the Spyral has no end, Dick Grayson, but you do”). El Dr. Netz le dice a Dick que va a borrar la existencia de Bertinelli de la faz y memoria de la Tierra para poder quedarse con ese cuerpo. Entonces Dick le canta el retruco, y el “quiero vale 4” también, y le dice que, en lugar de tomar el cuerpo de Helena, tome el suyo y lo borre a él. A él, que fue entrenado por Batman, a él que la Corte de los Buhos se pelean por su control (¿en qué carajo quedó eso? ¿Eh? ¿Para qué fue ese final de “Robin War”?). Para Dick, Otto no es más que “otro super villano”. Ni más, ni menos. Entonces propone que lo tome a él, que deje libre a Helena y borre la existencia del Agente 37 de la memoria del mundo si tiene huevos. Sin embargo, parece ser que ese fue el plan inicial de Netz, que sabía que Dick se iba a sacrificar por amor y así podría obtener sus nalgas de acero su sensual cuerpo.

Pasamos ahora a un plano metafísico, donde Grayson y Helena se reencuentran. Dick le dice que ahora ella es libre y que tiene que correr, que no se preocupe porque lleva toda su vida entrenando su cerebro para oponerse a cualquiera que quiera ponerlo en contra de sus amigos. No tiene un plan, simplemente va a pelar. Es ahí cuando Helena recuerda que Richard es un super héroe. Dick confiesa que él también lo había olvidado, hasta que la conoció a ella. Tras un último beso entre los protagonistas, Netz procede a controlar a Dick.
Otto Grayson tomo a Helena por el cuello y le dice que ahora que está en este hermoso cuerpo (posta, dice eso) puede decirle que la única mujer que Dick amó fue Barbara Gordon. Pelean y Otto le dice que ahora ella ya no existe más. “Activar SOMNUS. La telaraña de satélites de somnus empieza a trabajar, borrando los datos referentes a la existencia de Helena y de Dick. De ahora en más, nadie en el mundo podrá responder a la pregunta “¿Quién es Dick Grayson?”


Volvemos una vez más al plano metafísico. “Buena pregunta, Otto. El Doctor intenta contactar al satélite, pero Dick le deja saber que el satélite no llega a ese lugar. Están en su cerebro. ¿Querés saber quién es Dick Grayson? ¡Lo vas a averiguar! Allí nos presentan todas las facetas de nuestro suculento protagonista. Como Trapecista de los Grayson Voladores, como Robin, como Batman, como Búho, como Nightwing (en mi humilde opinión les faltó la versión Agente 37, el también es Dick Grayson). Netz se transforma -metafísicamente- en una araña y comienza un nuevo enfrentamiento, no sólo física, sino también dialéctica. Dick le hace saber que el riesgo es donde él vive, que el riesgo es lo que lo define, invitándolo a dar un último salto sin red, con una palabra clave de por medio: TSUCHIGOMO. Con ese particular término comienzan a separarse y Otto finalmente muere.

Una semana después, nos enteramos que Tiger es el nuevo Patron de Spyral (para darle un cierre, realmente no nos interesa). Dick se despierta en la Escuela para Agentes y se encuentra con Helena, que aún lo recuerda. “¿Cómo?” se pregunta Dick, dado que Somnus había borrado su existencia. Nadie debería recordar su rostro, su nombre. Entonces Bertinelli le dice que, para el mundo, Dick Grayson nunca existió. Que, para Spyral, los agentes terminan en el 36. Pero que, para ella, va a ser literalmente inolvidable. Helena programó una excepción para la Bati-Familia, para ella y para unos pocos más (¿los miembros de la Justice League tal vez?). “Por si algún día vuelves a probar de ser un héroe”, porque todo lo que hace, lo hace por ellos.


La ex-Matron cree que tal vez para Dick este fue “otro martes más”
aunque para ella fue muy fuerte. Que Otto, en su cabeza, le recordó lo que era: Una Bertinelli. Dick le dice que no se arrepienta de quién es. Ella le dice que no puede esperar a ver en qué se va a convertir la próxima vez que se vean. Entonces el Hijo Gris da sus líneas finales: “Yo tampoco. Hijo. Acróbata. Compañero. Sensación. Heredero. Protector. Espía. Salvador. Héroe. Grayson.” Acto seguido, abre su camisa al mejor estilo Superman para dejar ver debajo una remera con el logo de Nightwing y no cualquier logo, ¡el clásico logo azul! 

Gracias, gracias, gracias. Gracias Tim Seeley, Tom King, Jackson Lanzing, Collin Kelly, Mikel Janin, Stephen Mooney, Roge Antonio. Gracias por cag*rse en Didio y, no sólo devolvernos a Nightwing, sino también por darnos estos 20 meses de Dick Grayson. Dick también es Eterno, y sus aventuras continuarán en Nightwing: Rebirth #1.

Comentarios

Hotohori03 ha dicho que…
Dick mi personaje favorito luego de Bruce aunque estan peleados en mi ranking XD
Anónimo ha dicho que…
brutal final eso si que el anual spiral lleve antorchas trinches para linchar a john constantine
Anónimo ha dicho que…
Saben algo de Red Robin y Red Hood?