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domingo, 17 de julio de 2016


Ya ha pasado un tiempo considerable desde el turbado y ambiguo estreno de Batman v Superman: Dawn of Justice, cuya recepción no puede ser calificada con otro adjetivo que no sea el de ambivalente, dado que no solamente casi nadie se ha puesto de acuerdo con su opinión para con dicho film, sino que esta tara atrajo montones de furiosas guerras internautas dentro y fuera del fandom, instigadas y acrecentadas por un constante castigo desmedido por parte de la crítica especializada que se encargó de destrozar la producción, llegando a afectar su recaudación y los planes que ya estaban establecidos para las próximas secuelas. Que si la contienda entre los gladiadores más grande de las historia es una obra maestra de arte y del género, que si es un fracaso, que si es incoherente, si es sobrecargada o genuinamente vacía, es sorprendente la cantidad de opiniones dispares que dispara la visualización de este film en cada individuo, pero muchos estaban de acuerdo con algo: en que la versión extendida emanaba algo de esperanza reconciliadora. Pasaron meses desde que pudimos ver la película, lo que en años de vida informática se traduce en décadas y el fuego se esfumó, aunque las cenizas siguen dislumbrándose.

Finalmente la salida del Ultimate Edition con sus 30 minutos adicionales llegó a ser de dominio público y otra vez los espectadores se demostraron efervescentes con sus expresiones, llegando a hacer hasta una cadena masiva pidiéndole disculpas a Zack Snyder por la campaña de desprestigio a la que contribuyeron tiempo antes. ¿Entonces es una victoria para quienes desde un principio se mostraban a favor? Miren, si algo hemos aprendido, o al menos deberíamos haberlo hecho, es que no siempre la creencia popular es necesariamente acertada. Entonces, ¿qué tanto mejoró en realidad Batman v Superman: Dawn of Justice con su Ultimate Edition? Repasemoslo, aunque he de advertirles que no me reservaré los spoilers... Aunque a esta altura si no la vieron no se por qué están leyendo esto, o siquiera cómo hacen para seguir viviendo tranquilamente por ahí como si nada.


Honestamente, no ando con intenciones de engañarlos a ustedes ni a mí mismo, este corte de director sigue manteniendo la dudosa de facultad de generar una distinta experiencia para cada distinto veedor, porque la mejoría dependerá de qué tanto te haya gustado o disgustado la versión original, y exactamente cuál fue el conflicto que tuviste con ella. Hay problemas de raíz que el entramado del argumento tiene que, por más bache que con pavimento nuevo extra se desee tapar, es imposible de refaccionar. Desde el vamos, siempre sostuve que el desacuerdo entre el Hombre Murciélago y el Último Hijo de Krypton ya estaba perfectamente establecido partiendo de sus opuestas ideologías y concepciones de "justicia", buena parte del desarrollo del film se encarga de dejar claras sus posiciones y remarcar por qué distan tanto entre sí, pero desgraciadamente tuvieron la imperiosa necesidad de meter un villano que los manipule para batallar, cuando no era para necesario, quitándole gran peso al asunto. No me mal interpreten, se que Lex Luthor es fundamental para el desenvolvimiento de todo el Universo Extendido, pero su plan es absoluto, no se trata simplemente de meterle más leña al fuego sino directamente meter otro fuego más.

Por otro lado, si bien hay nuevo metraje, el que ya habíamos visto antes no cambió en nada y, por ejemplo, la resolución de la batalla sigue siendo completamente inoportuna, hay escenas que permanecen carentes de sustancia, el vínculo entre Clark y Lois sigue siendo sos--- No, esperen. No lo hace. Y esto me lleva a cortar con la sección de cosas que el Ultimate Edition no hizo por la película y empezar a contarles lo que sí hizo, y les digo que es bastante.


Sigue siendo cierto que esta contienda entre encapotados podría haber tenido otro planteo que resulte mucho más óptimo pero, con esta edición, el que finalmente hicieron obtiene mucho más mérito y, sobre todas las cosas, sentido, acomodando mejor sus piezas y personajes que ahora se ven más cómodos dentro del mundo que habitan. Hay minutos adicionales que sirven para ligar escenas que parecían inconexas y que obligaban al espectador llenar espacios con su imaginación, cosa que hasta cierto punto puede ser aceptable pero en este caso aplicaba más como agujero argumental. Principalmente toman más fuerza las sub-tramas que hacen foco en Lex Luthor y Lois Lane -que transcurren en paralelo hasta que convergen-. En el caso del villano, ya no hay tanto accionar fuera de cámara, somos testigos de cómo mueve los hilos y queda mucho más expuesto hasta dónde llega su conocimiento, cómo lo sustrae y los métodos que utiliza. Suponíamos que sabía la identidad de ambos superhéroes pero ahora queda confirmado, así como que fue efectivamente él quien los reunió voluntariamente en el evento de la Biblioteca en Metropolis. Obviamente, también tiene lugar aquel pequeño acto que Warner filtró oficialmente por YouTube bajo el título de Communion, donde Luthor yace frente Steppenwolf y que se vincula cuando, instantes después, está entre rejas presagiándole al Cruzado de la Capa lo que veremos en la venidera Justice League.

Para suerte de Amy Adams, la periodista más famosa y entrañable de Metropolis ya no sólo aparenta ser clave en la trama sino que procedió a serlo legítimamente, al demostrar cómo llevó a cabo su investigación sobre la escena del desierto africano -mucho mejor explicada, vale aclarar- y consecuentemente dio con Lex Luthor, entrando impávidamente en medio de todo el embrollo y siendo un factor condicionante de varios giros argumentales que antes no estaban tan bien fundamentados. Eventualmente, al ver más sobre la mujer eterna de Superman, la empatía generada es mayor y la química que mantiene con su amado toma más fuerza para con el espectador, logrando una preocupación genuina cuando todo no va precisamente sobre rieles.


Después está el segundo tipo de metraje adicional, he visto por allí que algunos tuvieron el tupé de considerarlo relleno cuando -por el contrario- es de vital importancia para construir un film que como un todo sea balanceado. Son detalles, momentos que se dan la licencia de ir un poco más allá y profundizar en la personalidad de los distintos personajes, su situación y los cambios que experimenten durante la experiencia. Si en algo ha fallado Zack Snyder a lo largo de toda su filmografía es encontrar esos momentos de pausa, sorpresivamente en su creación más controversial logra hacerlo, y a la propuesta le viene bárbaro porque está tratando con dilemas existenciales muy profundos donde, por primera vez en el Séptimo Arte, los dos defensores de la justicia más afmados dejan de ser tan impecables/implacables y los vemos tocar fondo incluso hasta en los accionares más mundanos, cobrando así sentido la idea del director de que es una secuela espiritual de su Watchmen.

Desde el vamos, el Hombre de Acero ya era protagonista de la cinta, pero con este corte se siente mucho más lo significativo que naturalmente es. Se comprendía la raíz del esceptisismo de Bruce Wayne ante el alien invasor, pero nunca supimos bien de dónde germinó la maña que este último le tiene al primero, pero ahora él se mete en los barrios bajos de Gotham y siente el terror que el vigilante promueve, las familias que destruye y lo injusto que su totalitarismo es. Por otro lado, hay pequeños detalles que lo hacen todo, es muy fuerte para un conocedor de la causa verlo desertar en el medio del caos por encontrarse emocionalmente superado, como cuando el Capitolio explota y comienza a ayudar a las víctimas pero el número de bajas lo terminan excediendo. Simultáneamente, se hace más uso del típico recurso-Frank Miller de utilizar a los medios de comunicación para brindar un panorama general de la opinión, claramente banal e hipócrita, enfatizando en lo que un ser como Superman representa en el planeta Tierra y alimentándo aún más el paralelismo constante que se establece entre Dios y él.

Está de más decir que recortar la película fue un enorme error, no importa quien o quienes fueron los responsables, es indistinto. Mucho de +18 no hay más allá de alguna que otra toma con desnudos o cuerpos incinerados, por lo tanto he de suponer que se trató de acortar la duración para hacer más accesible la película, porque claramente no se comprendió la ambición que los realizadores tuvieron, hacer cine autor con magnas producciones superheroicas. Ahora todo esto pasará a ser anecdótico, pero al menos nos quedamos con esta joyita que podemos considerar uno de los mejores referentes del género en materia cinematográfica. Además, ya nos divertimos lo suficiente viendo cómo nuestros dioses contemporáneos se sumergen en la mugre y se ensucian las manos, es hora de que la noche acabe y dar lugar al día con su esperanzadora luz, aunque, esperemos, no nos encandile. No interesa, después de todo, ¿quién nos quitará lo bailado?

2 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

Dices que las críticas a la película fueron injustificadas pero no es cierto. Todas estaban justificadas. No les gustó a ciertos críticos y la mayoría lo argumentaron. Como argumentas tú que a ti te gustase. La película es pésima ahora y lo fue antes. Negarlo es situarse en el otro lado de la opinión pero no por ello tener razón. No ha habido complot contra este film. Simplemente no estaba al nivel de calidad que se merece una buena nota.

Anónimo dijo...

Hay cosas que obviamente se le puede criticar a la película. Pero tamb se pueden rescatar cosas buenas. Mucha gente puede q no haya entendido el famoso Martha ni el xq la rivalidad entre B y S. Pero eso se debe a que no están tan familiarizados con la historia de estos personajes, más allá de los caracteres básicos de conocimiento popular. La podemos tomar como una película de prueba, y rogar para que lo que estuvo bien continúe, y lo malo ya no se vuelva a repetir. A marvel le tomó más d una década d películas (de las cuales, buenas, las puedo contar con unos pocos dedos). Lo único que todo fan de DC pide, es que se siga con cierta coherencia este universo cinéfilo que está naciendo.