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miércoles, 10 de agosto de 2016

Reseña: “Nightwing” #1

Mamushka
I always swing back

Título: Better than Batman, part 1
Escritor: Tim Seeley
Artista: Javier Fernández
Colores: Chris Sotomayor
Portada: Javier Fernández & Chris Sotomayor
Portada variante: Ivan Reis, Joe Prado & Brad Walker

Tim Seeley es un experimentado escritor de Dick Grayson. Su run en el título homónimo así lo confirma.
Por lo tanto, cuando su nombre fue anunciado para el regreso de “Nightwing”, sonó más que lógico que así fuera.
Ya con el número “Rebirth” de “Nightwing”, pudimos apreciar cómo entiende el personaje y sabe darle y quitarle para seguir haciéndolo altamente atractivo para nosotros — si no, es cosa de compararlo con el Anual de cierre de “Grayson” que es mejor olvidar a esta altura…—.
Javier Fernández, por su parte, el joven artista ibérico, ya había probado su indiscutible talento con otro hijo putativo de Batman, Red Hood —en Red Hood & Arsenal” #8, bajo las letras de un tal Lobdell—, y esperábamos con ansias ver su versión de Nightwing —amén de diversos adelantos que nos habían abierto el apetito—.


Y este número inaugural nos deja más que satisfechos, contentos y ansiosos con estos dos creadores.
Sabemos que Nightwing está de vuelta en Gotham, pero la ciudad es sólo el eje en torno al cual el primer adlátere del Murciélago ejecutará sus acrobacias por el gran circo del mundo para derrotar, desde dentro, al flamante Parliament of Owls.
Y es importante que uno de los pilares fundamentales de esta nueva etapa sea la relación de igual a igual con su otrora mentor.
Sí, Dick “Nightwing” Grayson ha sido uno de los personajes que más crecimiento ha experimentado en el mundo de la celulosa superheroica. Era, por lo mismo, tiempo de que quedara establecido que él ya no tiene nada que aprender de Batman.
Por ello, el breve pero significativo encuentro entre ellos tiene más bien el sentido de elaborar juntos un campo de acción contra los Búhos.
Yo, le dice Batman, ya no tengo nada más que enseñarte.
Aunque seguirá siendo su apoyo.


Es notorio que en estas mismas páginas también se incluya a Damian porque el niño, desde su llegada, ha sido una suerte de espejo en el que Grayson se ha mirado y se ha reconocido. No por nada se ha transformado en una suerte de hermano mayor para el hijo de Wayne y quien, incluso más que su propio padre, ha estado más unido a él.
Sin embargo el número es todavía más. Animado por el espíritu Rebirth, es hora de retomar la relación Dick/Barbara, tan olvidada por la etapa The New 52. Y es bueno que ambos entrecrucen caminos de tanto en tanto. De hecho, en sus respectivos títulos, ambos han comenzado una larga travesía fuera de la ciudad de Gotham.


Y está el Parliament of Owls. Y quizá esta sea la parte más difícil y sensible del nuevo run de Nightwing: el evento “Robin War” nos resultó demasiado antojadizo y su final, atando a Grayson a su destino con los Búhos, dejó a más de algunos con muchas dudas en la cabeza.
Pero Seeley conoce a Grayson. Sabe qué necesita nuestro héroe para mantenerlo interesante y ha cogido ese terrible cliffhanger de las Guerras Robiníacas y lo ha transformado en la oportunidad para elevar de categoría a Nightwing.
Liberado de la carga que significaba ver amenazada la vida de Damian, Grayson puede embarcarse de lleno en esta cruzada, pretender, engañar e infiltrar la organización, para luego exterminarla desde dentro. Una cruzada en solitario, digna de un hombre como él.



Pero así como en “Grayson” existió un Tiger que acompañó a nuestro héroe en más de una aventura, aquí Seeley también incorpora a un elemento que acompañará a Nightwing. Se trata de Raptor que, bajo los auspicios de una deidad gitana, es enviado por el Parlamento para vigilar y enseñar a Nightwing cómo convertirse efectivamente en el Grey Son of Gotham, el ejecutor perfecto de la cofradía.
Con una verdadera paliza final a nuestro campeón, el número cierra con un magnífico cliffhanger que nos hace preguntarnos qué es lo que realmente viene para Nightwing a continuación… y si logrará su cometido.
Fernández, por su parte, nos aleja del estilo niño bonito de Janin en “Grayson”, y más que traernos a un Nightwing de culo perfecto, nos brinda a un héroe que se siente real en lo físico: un atleta imponente, ágil. Un diseño que se agradece y se disfruta página a página. Un estilo de dibujo donde, curiosamente, lo que más resalta no son sus ejemplares escenas de acción —provistas de movimiento y audaces en los encuadres—, sino sus momentos quedos, aquellos en que el superhéroe deja de posar como tal y adopta la postura de un hombre normal.

El lenguaje corporal que Fernández maneja para aquellos instantes es sencillamente exquisito y, en lo personal, llamó mi atención más que cualquier splash-page que el artista pudo brindarnos.
Para aquellos que nos formamos leyendo cómic europeo de los setenta y ochenta, tenemos un amor especial por la viñeta cotidiana, la del hombre común y corriente en una situación cualquiera. Sommer, Bourgeon, Ortiz o el soberbio Julliard —cuyo imperdible Le Cahier Bleu es un libro que todo amante sincero del cómic debe leer, aunque tras ello el cómic de superhéroe parezca banal y artificial—, son un ejemplo sobresaliente y que hace del dibujante de cómics, un verdadero artista. Y hace de la historieta, un arte. El Noveno Arte
Esperamos que Fernández nos siga regalando viñetas de ese tipo. De este número destaco dos: la de Nightwing y Batman conversando en la Batcave, y la de Nightwing apoyado contra un muro, contemplando la mamushka que compró para Batgirl.

Resumiendo, “Nightwing” #1 es un magnífico número. Bien escrito para que enganchemos y queramos seguir a Grayson en su nueva etapa, y dibujado con acierto, para deleitarnos en la acción y también en la calma.
Nightwing, como el obsequio que adquirió en Rusia, es una caja de sorpresa. Capa tras capa, es un personaje que evoluciona y sorprende cada vez.
Y estamos seguros de que en manos de Seeley y Fernández —con el gran trabajo de Sotomayor en los colores, con ese azul naigüinezco asomando en cada viñeta y dándole una continuidad cromática a la historia—, Nightwing seguirá renovándose y manteniéndonos atentos a su devenir.

2 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

Muy buena reseña!! Seeley ha iniciado un buen comienzo junto a Fernández. Las interacciones de Dick son muy buenas (una de las mejores caracteristicas del personaje) en especial la con Bruce. También ojala lleven a cabo una relación formal con Babs, osea es la pareja favorita del Batverso y en cuanto a Raptor..se ve muy rudo e interesante maestro para Dick. Un abrazo !!

Franteratus dijo...

Muy buena reseña, me encanta su sitio, es genial, una duda por cierto, habrá reseña del Rebirth de Red Hood?