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domingo, 25 de septiembre de 2016

We don’t do this to stay safe

Título: Night of the Monster Men, part 2.
Historia: Steve Orlando & Tim Seeley.
Guión: Steve Orlando.
Artista: Roge Antonio.
Colorista: Chris Sotomayor.
Portada: Yanick Paquette & Nathan Fairbairn.
Portada alternativa: Ivan Reis, Oclair Albert & Sula Moon.

La primera impresión que se tiene al leer "Batman" #7 y "Nightwing" #5 es que "Night of the Monster Men" es un subidón de adrenalina —ya saben, monstruos, gente corriendo, edificios destruidos, grandes acrobacias, etc.—, pero poco más…
Discutiendo con mi editor lo que esta primera entrega nos dejó, concordamos en que éste era un punto débil en el crossover: mucho ruido y pocas nueces. También concordamos en que el pisco chileno que nos tomamos esa velada era tan licoroso como un late harvest de 46°…
Y sí. "Night of the Monster Men" es, hasta lo visto, un cómic de acción bastante frenético y mínimamente reflexivo. Hasta lo visto, insisto. Aún nos quedan cuatro partes más.
Sin embargo, ¿es aquello malo?
Tras mi segunda lectura y un tiempo extra de decantación —por no hablar de la resaca post-pisco…—, bien podríamos decir que la característica expuesta es, a la vez, su flaqueza… y su fortaleza.
¿Cómo conciliamos ambos términos?
¿Debemos hacerlo?
Las preguntas nos hacen sentir como Grayson tratando de calzarse sus mallas ultra-ajustadas para jugar al saltimbanqui de la justicia.


"Nightwing" #5 —del título "Batman" ya habló mi colega de Blog, que es abstemio… creo— nos enfrenta con el peligro ya desatado sobre Gotham, lo que para cualquier lector asiduo del Encapotado viene siendo como el modus vivendi de la ciudad.
Uno de los Monster Men ha sido derrotado —una suerte de bebé ultra desarrollado sin partes pudendas a la vista… los gringos y sus traumas con el cuerpo desnudo—. Un segundo —pariente de la Hidra de Lerna— se dedica a pasear por el centro de la ciudad mientras la recién estrenada Bati-TrinidadBatsy, Bati-Safo y Naigüín—, intentan ponerle tropiezos en su camino… infructuosamente.
Al mismo tiempo, Clayface —multiplicado en decenas de policías—, junto a Spoiler y Orphan, guían a la aterrorizada población a unas cuevas ubicadas muy en lo alto, porque en Gotham unos cuantos monstruos con ambiciones de Kaijú no son suficientes: también se les viene la peor tormenta que se ha visto y su correspondiente inundación…
Alfred, off course my dear, no descansa tampoco y desde la Bat-Cave intenta desentrañar la esencia de esta amenaza. Duke, a su lado, intenta hacer su parte, mientras una atemorizada Gotham Girl se da una vuelta para recordarnos que entre ella y la nueva “adquisición” efébica de Batman pasa algo


Grayson, entre rescate y rescate, avanza hasta la morgue desde donde vinieron estas criaturas con la esperanza de dar con Hugo Strange —artífice de la debacle… ¿Qué? ¿No vieron la segunda temporada de "Gotham"?...—, pero se encuentra con la simpática sorpresa de que las cobayas no fueron dos como se pensaban, ¡sino cuatro! Y una de ellas va camino de una visita fuera de horario a la penitenciaría de Blackgate —tan cara a las aventuras de Naigüín—. Esta vez, un Spiderman muy diferente del que Steve Ditko imaginara alguna vez.
Todo mal, hasta que Gotham Girl decide entrar en acción…
Todo muy ágil. Contado en estupendas viñetas a cargo de Roge Antonio —recordado por estar a cargo de los lápices en algunos episodios de "Batman & Robin Eternal"—. Un cómic para el disfrute total. Sin mayores quebraderos de cabeza.
Lo que se agradece enormemente. Muchas veces uno desea sólo sentarse y leer la historia sin tener que intentar sacarle una segunda vuelta a la tuerca.
En ese sentido, "Nightwing" #5 —y "Batman" #7— son absolutamente lineales y sencillos.


Tras años bajo el lápiz de Morrison y Snyder, que contaban enrevesadas historias —uno con calva calidad, el otro con simpática exasperancia—, agradecemos la nueva etapa "Rebirth" en que se privilegia la aventura, el viaje hacia fuera por sobre el viaje interior, y los arcos de pocos números.
Se agradece, además, que sea un mismo equipo el que se haga cargo de "Night of the Monster Men", otorgándole una continuidad especial al primer crossover de esta era —aunque, en lo personal, eche de menos el arte de Fernández, dibujante habitual de Naigüín—.
Sin embargo…
Sin embargo, aunque uno lea "Night of the Monster Men" como una simple y extravagante historia de kaijús y mechas… Oh, no, esperen, ése es "Batman Unlimited" —no me digan que tampoco vieron la última película animada…—. Aunque sea una entretenida aventura de monstruos contra la Bati-Trinidad, bajo esta aparente superficialidad, yacen encubiertos tres torrentes que laten por entre las venas del Bativerso: la evolución de Batwoman, la relación Batsy/Naigüín y la desaparición de Red Robin.
Las tres expresadas en escuetas líneas de textos, pero en grandes actos —me supongo que ustedes se mantienen al día con las publicaciones. Si no, dense con todo gusto una vuelta por nuestro Blog para leer las reseñas anteriores de "Batman", "Nightwing" y "Detective Comics"; este último reseñado por un desequilibrado y longevo Bat-Fan—.


Está claro que, ante esta nueva amenaza, la primera reacción de Batman es proteger a sus, valga la redundancia, protegidos. Vemos, vez tras vez, que las decisiones del Murciélago apuntan a mantener a Naigüín y a la muchachada —saludo a los miembros del Blog— fuera del peligro directo. De algún modo, los títulos se hacen cargo de los acontecimientos que ocurren dentro del Bativerso. Lo que agradecemos los fans recalcitrantes que levantamos altares a la continuidad.
Pero también encontramos que esa cautela con sus “amiguitos”, Batman no la tiene con su prima pelirroja: como nos ha enseñado "Detective Comics", Batwoman ha alcanzado el status de par con Wayne y el Murciélago lo sabe por lo que, hombro a hombro, combate junto a ella a los monstruos.
Naigüín —fácil olvidarse que estamos reseñando ese título—, como vimos al final de "Better than Batman", también ha crecido, a pesar de que Batman aún no acepta ese hecho. Por ello lo vemos en distintos momentos desafiando a su ex preceptor.
Esos detalles, que como una leve pátina cubren las páginas, aportan cierto grado de profundidad inadvertida que aporta peso al crossover entero.
Puede sernos ligero, pero reconocemos que ciertos sentimientos irresolutos asoman tras la tinta, otorgándole un agradable peso que nos recuerda que "Night of the Monster Men" es importante de leer y tiene su justo lugar dentro de la iniciativa "Rebirth".
La tercera parte queda ahora en manos de "Detective Comics" #941.


Con dos sextas partes ya publicadas, creo que tenemos diversión asegurada mientras dura el crossover.
Queda por ver cuánto más se manifestara esta digresión entre Naigüín y Batman, mientras los críos de Strange hacen de las suyas en Gotham, ciudad sufrida como pocas —la minusvalía de las propiedades debe tener los precios de arriendo por debajo del nivel de la Bat-Cave—.

2 Batcomentario/s:

Dark_Shrike dijo...

A donde les mando un pisco peruano mis queridos amigos?
Manden direccion ... fuerte abrazo .
Gracias .... Totales

Anónimo dijo...

Simelo preguntan el ya lo es😊