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martes, 4 de octubre de 2016

Is anyone left out there?!

Título: Night of the Monster Men, part 3.
Historia: Steve Orlando & James Tynion IV.
Guión: Steve Orlando.
Artista: Andy Macdonald.
Colores: John Rauch.
Portada: Yanick Paquette & Nathan Fairbairn.
Portada alternativa: Rafael Albuquerque.

They’re lining up the prisoners
The guards are taking aim
I struggled with some demons
They were middle-class and tame
Didn’t know I had permission
To murder and to maim
You want it darker”
(You want it darker, Leonard Cohen)

Es regla básica que toda historia bien contada —o que pretenda serlo— tenga un principio, un final… y un desarrollo. Y es esperable que dentro del desarrollo, el conflicto —entendiendo por conflicto lo que sea que se esté contando, independiente de su carácter— tenga dos puntos álgidos: cuando todo está más embrollado que nunca y cuando la conjunción de elementos conducen a un clímax tras el cual sobreviene el final.
"La Noche de los Hombres Monstruos" pareciese alcanzar su primer punto álgido en esta nueva entrega. Tras leerlo, nos quedamos con la certeza de que todo se fue al carajo y no se puede estar peor. Es en este capítulo del evento cuando se pierde control y nadie pareciese ser capaz de liderar el triunfo.


En un crossover breve e intenso como está resultando este, era de esperarse que pronto dominase la más absoluta debacle entre nuestros variopinto héroes y, como es norma en el Bativerso, en la entera ciudad de Gotham.
Aunque, como se comentaba en una reseña anterior de este crossover, nos lleve a preguntarnos si no es demasiado apuro.
Decimos apuro porque "Detective Comics" #941 es recién la tercera parte de seis que conforman el título. Lo que quiere decir que aún debe venir lo peor.
No es que nos quejemos de tan ahítos que estamos, pero, en especial este número, nos encontramos con lo que parece un atropellado intento por más y más aventura sin parar, aún a riesgo de la trama misma.
Se disfruta, no podemos negarlo; sin embargo, cruzamos los dedos para que esta vertiginosidad no tire fuera de la pista a "Night of the Monster Men".
¿Qué encontramos en estas veinte y algo páginas del #941? Ya lo dijimos: acción y más acción, mientras todo se viene abajo sin que vislumbre alguna luz en esta oscuridad que, por miria-décima vez, azota la ciudad.


Batwoman y Batman ven como sus intentos por contener al segundo monstruo son completamente infructuosos, a la vez que más y más cabezas surgen de la criatura.
En las cuevas-refugio, un musgo u hongo se apodera de la muchedumbre, violentándola más y más, poniendo a prueba al dúo conformado por Spoiler y Orphan —que, a propósito, figuran en los créditos de la revista como Spoiler & Orphan, distinguiéndolas como una entidad aparte de Batwoman y Clayface en el equipo que conforman—.
La excesiva energía que usa Clayface para multiplicarse comienza a menguar su capacidad de hacerlo y, por ende, de ayudar en la evacuación.

Y dentro de los muros de Blackgate, un tercer monstruo —al más puro estilo de una Alien reina— envía a sus engendros a destrozar a la comunidad carcelaria sin distinguir entre reclusos y guardias, mientras Nightwing y Gotham Girl los combaten derrochando gore en cada viñeta. Hasta que a Claire se le ocurre destrozar con sus propias manos al monstruo arácnido —devoto gráficamente de vídeo juegos como "Bio Hazard", más conocido como "Resident Evil", o "Parasite Eve"—, lo que, obviamente, conduce a una situación peor: ambos superhéroes contaminados por sangre y entrañas se transforman en sendos monstruos dejándonos un cliffhanger al viejo estilo de la Hammer.
El escenario perfecto como para ser cantado por Cohen mientras el mundo se acaba.
Todo esto, a ritmo trepidante, rellenando huecos con un guión que a ratos parece sólo eso, relleno. Junto a un dibujo, esta vez y a diferencia de las dos partes anteriores, a cargo de Andy Macdonald que oscila entre la alta calidad de algunas secuencias y la poca prolijidad de otras —quizá, fruto de esta ansiedad de DC por terminar todo rápido y pasar a lo siguiente y que ya ha perjudicado tanto gráfica como literariamente a más de un número post-"Rebirth" del universo de Batman—.


No obstante
No obstante, "Night of the Monster Men" tiene una cualidad adictiva que echábamos de menos y que tiene que ver justamente con la liviandad de sus historias. Calorías más colesterol y abundante sodio para nuestras papilas. Pueden hacernos daño. Como la comida chatarra, pero que no dejamos de consumirla.
No obstante
No obstante, "La Noche de los Hombres Monstruos" tiene cierto matiz de profundidad que lo aporta el hecho de respetar lo que viene sucediendo en el Bativerso estos últimos meses.
Ha ocurrido con la desaparición de Tim Drake, con el cisma entre Batman y Nightwing y ocurre aquí con el potente status que Batwoman se ha ganado en el que podemos asegurar es su título por derecho propio, "Detective Comics".
"Detective Comics" #941"Night of the Monster Men" parte tres son el lugar en que la vocación de líder y la experiencia bélica de Batwoman hacen eclosión y nos regalan valiosos momentos en que ella, en desmedro de Batman, es la que lleva las riendas de la situación, no sólo pidiendo reportes continuos a todos los involucrados, sino, y principalmente, dando las órdenes a todos ellos.
Algo que Cohen también cantaría con gusto, como lo hizo con la fellatista Janis Joplin en "Chelsea Hotel" o con la martirizada Joan de Arc en el título homónimo o con la tristemente desgraciada y aún anónima Nancy de "Seems so long ago Nancy".


Porque todos amamos a las mujeres fuertes y en especial amamos a Kate Kane que ha tomado por asalto el Bativerso, volviendo la experiencia del Hiketeia de Batman con Wonder Woman un verdadero paseo por el parque.
Sí, estamos en la noche de los hombres monstruos, pero también en la noche de la mujer mesías.
Nos quedan aún tres capítulos más de este acelerado crossover. Una experiencia de dulce y agraz, pero que nos deja un agradable sabor de boca final.

Y con ganas de leer su continuación…

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