Reseña: “Batman '66 meets Wonder Woman '77” #1 - #2

Oh my gosh!!!

Título: Batman '66 meets Wonder Woman '77, capítulo 1 y 2.
Escritores: Marc Andreyko, Jeff Parker.
Lápices: David Hahn.
Entintador: Karl Kesel.
Colorista: Madpencil.
Rotulista: Wes Abbott.

Como todos ustedes bien deben recordar, en los setenta, nosotros corríamos del colegio a casa para sentarnos frente al televisor en blanco y negro: todas las tardes en la semana, los emocionantes capítulos de “Batman '66 llenaban nuestra imaginación. Y los fines de semana, los energéticos capítulos de “Wonder Woman '77 llenaban nuestra aún inexplorada libido.
¿A cuántos de ustedes se les ocurrió entonces que, casi cuarenta años después, veríamos a nuestros paladines de la pantalla chica juntos en un cómic de este tipo?
Buee… quizá alguno de ustedes. Yo no, por lo menos.
Adam West, Lynda Carter.


Ellos eran las estrellas. Aspirábamos a ser como ellos… Er… digo, como Adam West… Sí, sí…
Bien, DC Comics ha cumplido uno de nuestros anhelos. Aunque no podemos decir que sea una gran sorpresa: desde bastante tiempo atrás, los cómics digitales de Batman ’66 y Wonder Woman ’77 habían recibido visitas ilustres, incluidos los Agentes de C.I.P.O.L. y la Mujer Biónica.
¿Y qué tiene de relevante este nuevo crossover?
Que es un rescate del espíritu festivo de los superhéroes de aquel entonces. De la disposición noble de sus corazones. De lo inquebrantable de su moral. Pero, principalmente, porque de la mano de estas simples historias, volvemos a ser niños. ¿Verdad que se sienten así al leerlo, recordando nuestros tiempos de infancia en los setenta?
La historia, por supuesto, si bien tiene la estética pop de aquel tiempo, elabora una trama algo más complicada de lo que solían serlo. De partida nos encontramos con Gatúbela —¡qué gusto usar los nombres por los que los conocimos!—, por encargo de Talia al Ghul, se roba un misterioso libro llamado “Lost World of the Ancients.


Pero ¡santas apariciones oportunas! el Dúo Dinámico se presenta para detenerlas.
Talia huye en un vehículo donde le espera su papito.
Gatúbela, en la última versión del personaje a cargo de la morenaza Eartha Kiit, quien ocupara las orejitas de gato en la tercera y última temporada, es detenida.
Este dato, baladí a simple vista, es importante para situarnos históricamente en la aventura que nos están contando: Eartha apareció hacia el fin de la serie televisiva, a inicios de los setenta.
Ra’s al Ghul, por su parte, tuvo su estreno en junio de 1971 en el “Batman” v1 #232.
Así que la acción se ubica adecuadamente a inicios de los setenta. Un buen guiño para los Batfans más cabezoncitos.
Pero ¡MOMENTO! ¿Y la Mujer Maravilla? ¿Qué pitos toca en esta historia? —aparte del de Steve Trevor…—.


Estos dos capítulos que analizamos para ustedes por gentileza de El Blog de Batman, la casa de los Batfans más antiguos de habla hispana, son básicamente un racconto —o flashback, para los anglófilos, que rarezas hay por todos lados—.
Tras el encuentro inicial, nuestros héroes vuelven a la Baticueva donde Bruno Díaz, con la ayuda de Alfred, le cuenta a Ricardo Tapia el por qué de la importancia del mamotetro robado por los al Ghul.
Vemos entonces a Bruno como Brunito y a sus papás vivitos y coleando, y más encima como anfitriones de una subasta de un par de aquellos libros misteriosos.
Ahí tiene él su primer encuentro con el Cabeza de Demonio y su cría, una Talia pequeñita pero ya más peligrosa que mono con ametralladora.
Brunito, más mamón que su versión televisiva actual, se va a pasear por la mansión y justo antes que les dé por jugar a la mamá y al papá, irrumpen nazis, asesinos de la Liga esa y, por supuesto, ¡la Mujer Maravilla! La Marvila de nuestros años precoces.
Y nuevamente le aciertan los creadores de este cómic, porque Marvila, como serie televisiva, tuvo una primera temporada enfocada en la Segunda Guerra Mundial, donde conoció a Steve Trevor y demás. Sí, a la hija predilecta de la Isla Paraíso la conocimos primero dándole tumbos a los nazis, esa pobres criaturas que casi cumplen el sueño de una humanidad perfecta —un segundo para superar la emoción y pulir la esvástica en mi solapa—.


Sólo sería a contar de su segunda temporada que la encontramos en la época actual… Digo, actual de los setenta. Ya saben: pantalones campana, Bee Gees, Nixon, etc. Ah, y dictadores latinos… a poco ya se olvidaron de esos querubines…
Con un primer capítulo ágil, que toma dos cucharadas de sopa y se va directo a la papa, todos los protagonistas de este primer cruce quedan presentados, junto al conflicto que deberá resolverse.
Vemos un segundo capítulo donde Brunito y la joven Talia huyen con los libros —no me hagan contar cómo se hacen de ellos, ¡lean el maldito cómic!—, metiéndose en un laberinto de arbustos, seguidos por nazis, asesinos y ¡Marvila!
Con un cliffhanger terrorífico en que Ra's está a punto de metérsela a Brunito —la cimitarra, la cimitarra—; este es un claro ejemplo de cómo una buena historia no necesita meses para contarse, ni entrar en depresiones ni gastarse el frasco de tinta negra llenando todo de sombras.
Todo está en recordar que Batman, Marvila y toda la pandilla, son creaciones para el consumo masivo.
El formato de cómic digital sirve para explorar aquello y, en este caso en particular, sirve también para que ustedes y yo recordemos aquellos inocentes años de nuestra infancia frente a un televisor en blanco y negro viendo estas maravillosas series, mientras de la casa de al lado, los soldados sacaban en andas a una familia acusada falsamente de ser comunista.
¡Qué tiempos aquellos!


Hay que agradecer a Andreyko y Parker por el guión inteligente, que rinde tributo al camp y a la ligereza de las historietas de esa época, pero no olvida darle un matiz más profundo, acorde con estos tiempos y con el hecho de que tanto ustedes como yo ya frisamos la cincuentena.
Hahn junto a Kessel, en el apartado artístico, colocan un dibujo simple, al servicio de la historia que cuenta, que tampoco pretende tomarse a sí misma tan en serio. El color también aporta a contextualizar el cómic, asumiendo una gama casi cuatricrómica, a la usanza de aquellos años.

Nos vemos a la vuelta de dos capítulos más cuando Batman '66 se encuentre con Marvila '77, siempre por esta misma reseña, en este mismo Blog.

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