Reseña: “Detective Comics” #948 - “Batwoman Begins”, primera parte

Batwoman Inicia

Título: Batwoman Begins, part one.
Escritores: James Tynion IV y Marguerite Bennett.
Artista: Ben Oliver.
Rotulador: Marilyn Patrizio.
Portada: Ben Oliver.
Portada alternativa: Rafael Albuquerque.

Camino a lo que ya se ha definido como el inigualable e histórico #950 de “Detective Comics”, Tynion IV prosigue con lo que inició en el relanzamiento del título bajo la iniciativa Rebirth: devolver a la pelirroja Batwoman al sitial que perdió injustamente, merced a miopes decisiones editoriales durante los desastrosos años de The New 52 —parece que nunca nos cansaremos de quejarnos de ese período—.
Y ya vimos en el arco “Rise of the Batmen” cuáles son sus intenciones, redefiniendo la relación entre ella y su primo a través del quiebre total con su padre y mentor, el Coronel Kane. Hoy, a pasos de ganarse un muy merecido título propio, Batwoman mira de igual a igual a Batman, adquiriendo un status que ninguno de los compañeros del Murciélago puede jactarse de tener —ni siquiera Nightwing que, quiera o no, siempre termina volviendo a la Bati-Cueva—.


Y sabedor de la gran tarea y responsabilidad que requiere posicionar definitivamente a Batwoman como una de las aristas de lo que se ha dado en llamar la Bati-Trinidad, Tynion ha llamado a filas, cómo no, a una mujer para que juntos hagan este viaje consagratorio del alter ego de Kate Kane. Hablamos de Marguerite Bennett, la hermosísima rubia que, al igual que Tynion, salió de la escuela de Snyder y se desempeña actualmente como escritora regular de DC Bombshells. Un gran acierto para representar adecuadamente el espíritu de esta superheroína que alguna vez pretendió emular a su primo justiciero, pero que a poco andar se dio cuenta de que tenía que encontrar su propio camino.
Mucho de ello se ve reflejado en las primeras páginas de este “Detective Comics” #948, donde asistimos a los primeros tiempos en que la mujer de negro y rojo comenzaba a balancearse sobre los tejados de Gotham, guiada por la mano de su padre.
Un recuerdo necesario y que entronca con la línea de este número: mostrarnos lo que ha crecido Batwoman, pero principalmente cuánto le ha costado en términos emocionales al tener que romper con su padre y, más encima, encarcelarlo.


Sin embargo, los momentos de introspección en la ciudad no duran mucho y los acomodos emocionales de nuestros héroes deben ocurrir en medio de la acción de una urbe oscura que no da tregua y donde los problemas acaban sólo para volver bajo una nueva máscara.
Aquí vemos lo mismo. Ni bien Batwoman contempla a su padre, el deber la llama de vuelta al campo: ella y Batman son requeridos por Victoria October, la investigadora que A.R.G.U.S. ha puesto a cargo de retirar, catalogar y analizar los monstruos del primer crossover que disfrutamos hace unas semanas.
Se agradece que cumplan con lo prometido: los eventos no ocurrirán y se olvidarán como si nada hubiese acontecido. Tendrán repercusiones en las series por un buen tiempo.
Pero el trabajo no es tan sencillo, como les explica October a los dos Encapotados: el Monster Venom creado por Strange es tan potente que incluso las gaviotas, con apenas comer algunos restos de las criaturas, son alterados genéticamente convirtiéndolos en horribles monstruos. Monstruos, por lo demás, que dan la bienvenida a Batwoman y Batman nomás llegados a Monster Town, como han bautizado el sitio.
Sin embargo, como ya hemos aprendido tras décadas de leer cómics de Batman, los peores monstruos son los hombres mismos: la razón del llamado de la doctora se debe al robo de material genético por parte de un enigmático guerrero que ostenta en su pecho el ahora nefasto símbolo de The Colony.


El peligro que ello entraña alcanza cotas inimaginables. Un arma genética imperceptible que muchos anhelan y que, en manos de The Colony, sólo puede significar aún más peligro.
Identificado como Colony Prime, este ejército de un solo hombre vuelve a atacar, esta vez en la Belfry misma, con el objetivo de rescatar al Coronel Kane. La intervención de Batwoman y Batman resulta nula: Colony Prime —o Simon, como lo llama Kane— tiene más de una sorpresa bajo la manga.
¿Qué tan grande es esta nueva amenaza? ¿Y de qué modo afectará a Batwoman?
Estas son un par de las preguntas que este excelente “Detective Comics” #948 nos deja como enganche para la continuación de este “Batwoman Begins”.
Con un excelente y justo guión de Tynion y Bennett apoyado por un arte soberbio de la mano de Ben Oliver que, de seguro, les habrá recordado la irrupción de Vicente Segrelles en los cómics allá por el ’82, este es un número que confirma lo que venimos diciendo hace tiempo en nuestro Blog: “Rebirth” ha revitalizado los títulos relacionados con Batman de una manera única y emocionante. Un renacer que en especial a Batwoman le está haciendo un gran favor engrandeciendo a un personaje que, hasta hace poco, parecía relegado al segundón ocasional y que hoy nos excita y nos invita a seguirla.


Este es sólo el comienzo pero nosotros ya somos fieles devotos de la Dama MurciélagoPróxima entrega: Final de “Batwoman Begins”, luego “Batwoman: Rebirth”  #1 y, de ahí, “Batwoman” #1.

Esperamos estar ahí para reseñarles el acontecimiento.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Pues a mi todo esto de la batifamilia me aburre bastante. Como si no hubiese ya bastantes superheroes en el universo DC. Dadme a Batman en su Gotham natal y punto. Nightwing, Batwoman, Batgirl, Red Hood... relleno totalmente prescindible.