DCU Cine: 5 cosas que esperamos ver en “The Flash”


Enero se pasó volando y desde aquí nos preguntamos qué ha sido del Velocista Escarlata, que parece tener dificultades en su producción fílmica. Tras la desvinculación del director Rick Famuyiwa, quién argumentó diferencias creativas con los directivos de la Warner, el proyecto ahora no solamente se encuentra a la deriva por falta de un director, sino que además parece adolecer de un guion inestable y poco definido, por lo que el estudio ha solicitado una reescritura completa del mismo a cargo de Joby Harold. Guion que, recordamos, en un principio escribirían Phil Lord y Chris Miller, pero que también dejaron el proyecto para enfocarse en el aún no titulado spin-off de Han Solo, cinta por la que muestran más interés. Entonces el guion pasaría a manos de Grahame-Smith, quien también se desvincularía por diferencias creativas, hasta finalmente ser el mismo Famuyiwa quién reescribiría el guion a su gusto.

Ahora el libreto de “The Flash” se encuentra en un proceso de reescritura, como dijimos, y no somos los únicos en dudar de aquella prevista llegada a los cines fechada para Marzo del 2018, puesto que la película debía comenzar su rodaje en Enero de este año y, con Febrero aquí, el nuevo guion aún está en pañales. Así que tenemos un rodaje lleno de incertidumbres, ausencia de director y una historia concreta aún por definir. ¿Se necesita de algo más para catalogar a esto como un inicio completamente accidentado? Dicho todo esto, los fans e incluso el público en general siempre tienen sus expectativas puestas, y no van a bajar por más desastroso que luzca el panorama. Es por eso que le traemos una serie de ítemes, propuestas o deseos que, en nuestra opinión, colaboraría con el éxito de una película que no empezó con buen pie.

Un tono más optimista.


No, no estamos en contra del rumbo que el Universo Extendido de DC ha decidido emprender con sus películas, después de todo, para risas y colores ya está Marvel. Sin embargo, no hay que olvidar que estamos hablando de Flash, un superhéroe cuya versión actual nació en plena Edad de Plata de los cómics y que durante un largo período representó un auténtico faro de esperanza. Sí, incluso más que el propio Superman. Aún con el advenimientos de la Edad de Bronce y la Moderna, Flash mantuvo ese espíritu jovial y alegra que tanto lo caracteriza, aunque claro, a menudo también lo veíamos recaer y sumergirse en problemas que atañan a todos, sin excepción. Gran parte de sus desgracias están vinculadas a Reverse-Flash, de quién hablaremos más adelante, pero es precisamente en pos de una eficacia narrativa, que se necesita que Barry sea un tipo optimista y luminoso, no sólo para recobrar aquél antaño espíritu del héroe, sino para que cuando llegue su más grande enemigo tenga algo que destruir.

Una buena banda sonora.


Es increíble lo que la música puede hacer por una película y cómo ciertas melodías se quedan grabadas en nuestra cabeza, sin poder desligarlas del personaje para las cuales fueron creadas. El ejemplo más claro lo encontramos en el tema principal que acompañó al Superman de Christopher Reeve, compuesto por el inigualable John Williams. Y si queremos remontarnos a épocas más modernas, ahí está también el Batman de Christopher Nolan con música de Hans Zimmer y James Newton Howard. La banda sonora también define al héroe, es parte de él, y es una importante herramienta a tener en cuenta al momento de querer transmitir su esencia en pantalla. Los muchachos de CW sabían esto muy bien y, tras contratar al afamado Blake Neely para que le diera vida con su arte a la serie televisiva “Arrow”, lo volvieron a llamar para que haga lo mismo con “The Flash”, y el resultado es más digno. Neely supo otorgar a la banda sonora del héroe una energía radiante, esperanzadora y, a riesgo de sonar reiterativo, simplemente heroica. La música sabe del personaje de cual está hablando, sabe que debe acompañar grandes hazañas y que no puede quedarse atrás en cuanto al optimismo. Si una serie de TV pudo lograrlo, el universo cinematográfico no puede ser menos en este aspecto y tiene que dar con una melodía representativa para el Flash que nos merecemos.

Un gran villano o plantel de villanos.


En su momento se habló de The Rogues, un famoso grupo de villanos de Flash usualmente liderados por Captain Cold, como principales antagonistas de la película y es muy probable que eso no cambie por más reescritura a la que se someta el guion. Sin embargo, lo que sí está en duda es la aparición o no de su más grande enemigo: Reverse-Flash. La rivalidad que existe entre Eobard y Barry es probablemente la segunda más importante de todo el Universo DC, precedida solo por la de Batman y el Joker. Esto se debe en parte a la mitología tan rica que tiene el personaje, de la cual hablaremos más adelante, que hace que el nombre de “Reverse-Flash” no sólo no se vea simple, forzoso o poco inspirado, sino que inclusive te convence de que tiene perfecto sentido. Tiene que existir alguien como Eobard que le haga la vida imposible a Barry, porque forma parte de un balance muy fácil de aceptar y asimilar una vez que consigue profundizar en el personaje y en las fuerzas con las éste que interactúa.

Mi opinión es que si Eobard llega a tener un papel en la película, lo mejor es que se trate de un pequeño cameo, puesto que el personaje no merece compartir pantalla con ningún otro villano más, él solo puede soportar el peso de un verdadero antagonista, siempre y cuando el guion sea bueno. Por otro lado, The Rogues parece una jugada segura pero efectiva para una primera película de Velocista. Todo depende de cómo decidan utilizarlos, creo que sería una buena oportunidad para enmarcar el trato del superhéroe para con sus enemigos y viceversa. Porque algo interesante de The Rogues es que, a diferencia de muchos otros villanos con otros héroes, ellos sienten un verdadero aprecio y respeto hacia Barry y lo que él hace. Son malvivientes que respetan a su contrincante. Se reúnen para formular un plan maestro con el cuál vencerlo, sabiendo que no será así, y que se volverán a reunir para formular el próximo. Es casi como si fuera un hobbie, y son conscientes de que sin Flash el mismo no existiría. Por supuesto que una relación así es difícil de llevar a la pantalla grande sin que luzca demasiada caricaturesca o infantil. Aún así, todo es posible. La CW consiguió plasmar una relación similar entre Flash y Captain Cold, que si bien no es el grupo entero, fue un gran paso hacia adelante y estuvo muy bien lograda. Si quieren que The Rogues aparezcan en el cine sin perder un ápice de carisma, tendrán que pensar en algo similar.

Una línea temporal coherente.


Hasta el momento he mencionado a la serie televisiva de CW en dos ocasiones, poniéndola de ejemplo en cuestiones que definitivamente supo manejar bien. No obstante, hay algo que todo espectador de la serie puede afirmar a rajatabla: la línea temporal es un completo desastre. Si hablamos de viajes en el tiempo hay varias cosas sobre las que meditar, pero vamos a concentrarnos en dos muy importantes. La primera es que seguramente nos permitirá ver situaciones por demás de increíbles, de las cosas más bellas y épicas que la ciencia ficción puede ofrecernos. La segunda es que muy probablemente comiencen a aparecer incoherencias argumentales, producto de estos juegos con la “no linealidad del tiempo”. Porque ciencia ficción no es lo mismo que fantasía, y aunque sigue una lógica interna no aplicable al mundo real, es de necios pensar que se puede hacer lo que quiera con ella sin ofender al público durante el proceso. En la serie “The Flash” jamás explicaron la razón de porque a veces un viaje en el tiempo da como resultado la existencia de dos Flash (el del presente y el viajero del tiempo) y, en cambio, otras veces la conciencia del viajero se ve absorbida por la del presente, resultando en un Flash, sin copias. Todo indicaría “conveniencia del guion”. Tampoco se explica cómo es posible que (spoiler a continuación) tras la muerte de Eobard al final de la primera temporada, la realidad en la que se desarrolla todo permanezca intacta, teniendo en cuenta que fue el mismo Eobard quien la creó y que ahora no debería siquiera llegará a nacer para conseguir que eso suceda, puesto que se trató de una muerte retroactiva, por así decirlo, ya que quién murió fue un antepasado suyo.

Este tipo de cosas aparentan ser detalles, minucias, pero no lo son, forman parte de los riesgos que se corren al momento de afrontar el desafío de hablar de viajes en el tiempo, y cuando se trata de Flash por supuesto que van a haber viajes temporales. De hecho, ya vimos a Barry hacer uso de dichas habilidades en “Dawn of Justice”, así que ni siquiera está en duda el hecho de si veremos o no viajes en el tiempo, o al menos es seguro que habrá cierta distorsión entre las líneas temporales. La cuestión es qué tan detallistas, cuidadosos y precisos serán al respecto. ¿A dónde irá a parar lo visto en “Batman v Superman”? ¿Tendrá sentido al final, o se quedará simplemente como la excusa de Bruce para formar la Justice League? Tienen que pensar el todo como un gran esquema sólido y lógico, sobre todo si está Flash en la ecuación, o el Universo DC terminará volviéndose una amalgama de incoherencias.

Un buen uso de su mitología.


Flash es un superhéroe capaz de abarcar grandes distancias en un corto período, es decir, es un tipo rápido. Realmente, realmente rápido. Sin embargo, su premisa como personaje no va más allá de ese concepto, o al menos así era hasta comienzos de los ‘90 cuando Mark Waid introdujo el concepto que lo cambiaría todo: la Speed Force. ¿Qué es la Speed Force? Es algo complicado de explicar, pero es precisamente eso lo que la vuelve tan fascinante, el que sea un misterio, algo de lo que todavía se puede aprender. En ese sentido, no se aleja demasiado del concepto de “la Fuerza” de Star Wars. Así como la Fuerza le otorga extraordinarias habilidades e instintos a los Jedis, la Speed Force le otorga la velocidad a los velocistas. En otras palabras, se trata nada más y nada menos que de la fuente de energía de la cual se vale Flash para ser tan rápido. Cuando Barry esquiva fácilmente una bala, usa la Speed Force, cuando su ropa no se quema a causa de la fricción al correr, es debido a la Speed Force que recubre su cuerpo, incluso cuando Barry viaja en el tiempo lo hace a través de un conducto etéreo azul, que no es otra cosa que la mentada Speed Force. La Speed Force define a Flash, mientras que las habilidades del propio Flash definen a la Speed Force, porque como dije en un principio, la naturaleza de esta energía no es del todo clara.

Esta energía ha sido tratada de formas diferentes. En la serie de televisión, por ejemplo, la Speed Force es algo que ha estado desde los inicios del tiempo, es un ser sintiente capaz de comunicarse, cumple un propósito en el cosmos que resulta incomprensible para los humanos, y ha elegido a Barry Allen como su campeón, su máximo representante en la Tierra. En los cómics, en cambio, la Speed Force no es tanto un ser sintiente como un lugar extradimensional, una batería de energía ubicada en algún punto entre dimensiones. Pero lo más interesante es que se especula que fue el propio Barry quién la creó involuntariamente al momento en que le impactó el rayo. Y por cada paso que da, la Speed Force crece y crece, esa es la razón por la cual se vuelve más rápido con el paso del tiempo, ya que él mismo incrementa y potencia su propio caudal de energía. Lo anterior dicho va en contra de todo lo que la termodinámica tenga que decir al respecto pero, ¿qué importa? ¡Ciencia ficción! Lo importante es que raíz de esta energía nace su opuesto, porque toda energía convive con su reacción inversa, eso es lo que representa Reverse-Flash y por eso es tan importante tratar la mitología, porque de éste modo el villano cobra mucho más sentido.

Reverse-Flash no solo es un antagonista, es la respuesta natural a la existencia de Flash, con un toque de ciencia ficción de por medio. Cuando en el presente Barry Allen era golpeado por un rayo y, en consecuencia, nacía Flash, en el futuro el profesor Eobard Thawne realizaba sus propias investigaciones sobre la Speed Force, hasta que por fortuna dio con el traje antiguo de Barry, y consiguió recolectar una gran cantidad de información gracias a la energía remanente que almacenaba. Desentrañó los secretos de la Speed Force, trató de ser como el Velocista y, al no conseguirlo, decidió culparlo de todas sus desgracias y juró ponerle fin a su vida. Lamentablemente, pronto descubriría que ahora su propia existencia estaría ligada para siempre con la de Flash. Sin Flash no hay Reverse-Flash. Tras asumir la inevitable verdad de que no le es posible matar al hombre que tanto odia, Eobard dedica su existencia a hacer desgraciada la vida de Barry.

Plantear una mitología sólida
, no sólo volverá más interesante al personaje a las vista de todos aquellos que creían que solo era “un tipo rápido”, sino que además sentará las bases para lo que podría ser un gran villano. Pero eso no es todo porque, junto con todo lo mencionado, establecer una buena mitología también permitiría uno de los cierres más fascinantes del mundo de los cómics de super héroes, uno en el que exprese que al final Barry es el propio creador de sus propios poderes, siendo así un circulo sin fin. Dicho final fue escrito para un especial y nunca fue puesto en práctica de forma canónica, pero la idea es que en un determinado punto en el futuro, Barry tenga que correr tan rápido que, en el proceso, terminaría convirtiéndose en energía pura, Speed Force pura, entonces viajaría a través del tiempo hasta convertirse en un rayo que impactaría con un joven Barry Allen en un laboratorio forense, dando así inicio a sus aventuras como Flash. Creo que es un final sumamente metafísico, épico, completamente digno de un personaje como Flash, y si tienen pensado llevarlo a la gran pantalla, primero tienen que dar una buena impresión de la Speed Force en esta superproducción.

Y eso es todo gente. Como verán no quise hablar de cosas obvias como “buen guion” o “un buen director” para enfocar es cuestiones más concretas para el personaje y su particular mundillo. Ahora les toca a ustedes, ¿qué expectativas tienen sobre la película? ¿Qué esperan ver al momento en el que se sienten sobre las butacas? No olviden dejar sus comentarios, leemos con sumo interés todas sus opiniones. ¡Nos vemos en el cine!

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