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martes, 7 de febrero de 2017


Título: I Am Bane - Part One.
Guión: Tom King.
Dibujos & Tintas: David Finch.
Colores: Jordie Bellaire.
Letras: John Workman.
Arte De Tapa: Finch, Danny Miki & Bellaire.

Entramos de lleno al tercer arco de Tom King en “Batman”, con el que completa su primera trilogía. Sí, lo dijimos como 5461273 veces, pero ¿qué le hace una mancha más al tigre (de bronce)?

Nuestro cuentillo comienza en Arkham, con Bronze Tiger en carácter de perpetrador, yendo directo hacia la celda de Roger Hayden a.k.a. Psycho-Pirate, donde el Murciélago, Jeremiah Arkham y un guardia lo observan. Tiger ataca a Batman pero recibe un balazo del guardia, que también le dispara a Arkhamel señor, no el edificio—. Luego el sujeto armado recibe un chicharrón por parte de Batman, quien le borra —literalmente, porque vuelan dientes para todos lados— la sonrisa de un tremendo puñetazo.

¿Pero qué hacía el ex-miembro de la Liga de los Asesinos allí? Pues resulta que aquejado, como nos podíamos imaginar, por sus ganas de consumir Venom —chicos y chicas, ya hablamos de esto: manténganse alejados de las drogas, salvo que tengan que pelear en una prisión en el culo de Centroamérica—, Tiger buscaba llegar al Pirate ni más ni menos que para curarse de su adicción como lo hizo Bane durante 
“I Am Suicide”.

En lo que terminaría siendo la mejor parte del número, vemos la tan esperada reunión entre Bruce y los Robin vivos, y decimos "tan esperada" porque el equipo creativo venía adelantando el encuentro 
hace meses. Esto ocurre dentro de una bizarra hamburguesería estilo McDowell's McDonald's pero inspirada en el Bativerso. Duke Thomas intenta calmar a un iracundo Bruce, que a su vez busca hacer entrar en razón a un aletargado cajero vestido como un Batman —de bajo presupuesto— de que tomar el nombre del Joker para la joda es una barbaridad, y es que el sujeto le ofrecía “jokerizar” su combo. Si, una preciosa bizarreada. Entre tanto vemos a Damian y Jason, que comparten su almuerzo con Dick mientras intercambian chicaneos e insultos varios. Ya saben, lo típico en una familia numerosa.


Wayne, además de chillar porque la reunión no es en la Cueva, les comenta algo que los chicos ya saben: Bane está llegando a Gótica 
para comprar ropa por venganza y Bruce sostiene que necesita cinco días de sesión con el Pirata para curar a Gotham Girl —que, como recordarán, fue “infectada” en “I Am Gotham”— y luego destruir la Máscara de Medusa del villano. Durante este tiempo, Bane vendrá a buscar camorra y no quiere que los pajarillos estén cerca pues no piensa arriesgar a nadie tras la muerte de Tim Drake. Quizás tendría que haberse planteado esto antes de dejar al mandamás de Santa Prisca libre para que arremeta en el momento menos pensado en vez de apresarlo o contenerlo de alguna forma luego de derrotarlo, pero bue... Cuestión que los Robins no se hicieron ricos firmando cheques
no son reconocidos por hacerle mucho caso que digamos a su superior aunque Duke, que técnicamente no es un Petirrojo, piensa escuchar a su patrocinador.

De camino a encontrarse con el Comisionado Gordon para advertirle lo que está a punto de suceder, Batman se encuentra con Catwoman en el techo (¿dónde más sino?) del GCPD. Después de un poco de “no te quiero acá cuando empiece el lío, Cat y “oblígame, Bat, Selina se escapa justo cuando Jim y compañía llegan al lugar. “¡Maldición, Batman, pudiste ayudar!” exclama Jimbo“Es cierto, pude”, dice el Detective mientras deja la azotea.

En la Mansión Wayne, ya de noche, Bruce se prepara para llevar a Claire a su primera sesión con Hayden y, después de un chiste de Alfred sobre su amo “pidiendo ayuda”, bajan a la Batcave sólo para encontrarse con un horrendo panorama: (supuestamente) Nightwing, Red Hood y Robin están ahorcados, colgando del techo de la Cueva, y cada cuerpo tiene una palabra pintada, formando la frase "YO-SOY-BANE".
   

LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO.

Me encantó la entrega, aunque debo decir que las primeras páginas fueron muy raras. Un poco extraño la actitud de Bronze Tiger de “Me tengo que curar. Perdón por pegarte Batman pero ya pasó, aunque no descarto hacerlo de nuevo porque tengo una drogodependencia que calmar y/o satisfacer. Yo soy la víctima acá”. De todos modos sirve para demostrarnos que Bane ya tiene gente operando en varios rincones Gótica así que, mal que mal, la escena cumple su propósito.

Todo lo que sucedió en BatBurger es oro puro, señoras y señores. El humor cínico de King strikes again! Dick siempre tan relajado, Jason diciendo que no debería disfrutar de sus papas jokerizadas por obvias razones, Damian en ascuas porque le tocó un muñeco de Red Hood en su cajita de Bat-Mite, Bruce comiendo una hamburguesa con cuchillo y tenedor, los chistes constantes entre los Bat-Boys sobre la muerte de Robin, Duke que esta vez se caga encima traga su orgullo y decide hacerle caso a Batman, y a todo eso súmenle lo que ya comentamos sobre esta reunión. Divino.

Eso si, cabe destacar que la escena de BatDonald's fue un homenaje de Tom King a la legendaria “Kingdome Come” de Mark Waid y el magnífico Alex Ross. Si no leyeron este bestial cómic —que sirvió de inspiración para el videojuego “Injustice: Gods Among Us” y en parte para “Batman v Superman: Dawn of Justice”—, no voy a spoilearles demasiado pero si voy a comentarles que existe un lugar parecido en ese universo, aunque se basa en la Liga de la Justicia y no en Batsy.


La aparición de Catwoman es innecesaria, pero al final nos terminó gustando. Contrariando a Batman en cada cosa que le dice, le deja en claro que estará a su lado cuando venga la tormenta —espero que nadie censura esa mención al Nolanverso (?)—. Catwoman se ve muy sensual en los dibujos de Finch pero esas orejas caídas son un “NO” rotundo. David, cambie eso, por favor.

El final del número difícilmente sea lo que parece. Quiero decir, es imposible que los Robin estén muertos pero el cliffhanger de todas formas es genial. King dijo que veríamos la batalla más grande que Ciudad Gótica haya vivido antes de empezar su run, por lo que todo apunta a que la llegada del terrible Bane no va a ser sencillamente un enfrentamiento o una misión más.

Me parece que esta es mi entrega favorita hasta la fecha en cuanto al arte se refiere. Finch se entintó a sí mismo, no hubo un ejército de entintadores presente como ocurrió en la mayoría de los números que dibujó, y no se pisó con los colores de Jordie Bellaire, otro problema que también se dio en varias ocasiones durante el primer arco —entre ellos dos digo, porque también pasó en “I Am Suicide”—.

Hasta acá llegamos, amigas y amigos. Como siempre, los invitamos a dejar sus opiniones en la caja de comentarios. Nos interesa saber que les pareció este número (a menos qué...).      

2 Batcomentario/s:

Octavio GomezV dijo...

La reunión familiar fue una maravilla

Mariano Romero dijo...

Me gustó mucho el número. Fue hilarante por momentos. Ahora, ¿soy yo o esto tiene cierto aroma a Death of the Family?. Digo, porque hay un villano pesado que quiere joder a Batman, atacando a sus allegados/asociados. Claro que quizás esto solo sea la primera parte de un plan mayor, pero me da esa sensación de parecido con la historia de Snyder. Ojalá la historia no vaya por el mismo camino.