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domingo, 26 de febrero de 2017

CLAMP

Título:  “Blüdhaven”, epílogo: Even in a dream
Escritor: Tim Seeley
Artista: Minkyu Jung
Colorista: Chris Sotomayor
Rotulado: Carlos M. Mangual
Portada: Marcus To y Chris Sotomayor
Portada variante: Ivan Reis, Oclair Albert y Sula Moon

“Blüdhaven”, digámoslo como corresponde, fue basura. Sólo a ratos consiguió breves destellos de la iluminación a los que Seeley nos tenía acostumbrados con Grayson y los títulos que le han acompañado. Pero esos casi lenes titileos no fueron suficientes para salvar una historia que se hundió a sí misma en el miasma de lo aburrido y el lugar común.
Y he aquí que aún llega un episodio más, como si no hubiese sido suficiente con golpearnos hasta hacernos caer, sino que ahora nos rematan a patadas en el suelo mismo.
Even in a dream es algo raro que, en verdad, ni siquiera dan ganas de reseñar —ahora es cuando el editor me mira desde su escritorio frente a mí y me hace un gesto con la mano. Ya saben, él monitorea constantemente nuestros computadores por si estamos ocupando tiempo de oficina en féisbuk u otra red social… Claro, mientras él pasea a gusto por sitios para mayores de 18 años—.

Con la calidad de un doujinshi hentai, Jung no convence.

Apenas hube leído este “Naigüín” #15, una sensación de rechazo e intolerancia se apodero de mí, despertando al Nazi que todos llevamos dentro: ¿Qué tenía en la cabeza Seeley al escribir un shojo manga que, más que editado por DC, parecía el último lanzamiento de las niñas locas de CLAMP?
Quizá por ello se consiguió un dibujante como Jung.
Even in a dream es una historia empalagosa que transcurre a dos bandas: Grayson citándose con toda la Bati-Familia para contar de su nuevo amor. Y su nuevo amor, Defacer, contándole a su propio grupo de cercanos del idilio con el mocetón de culo turgente.
Los vemos enamorarse, pelearse, tener sexo —bueno, los mojigatos de DC nunca van a mostrar a sus personajes en pleno acto al mejor estilo Manara, pero ya me entienden—, y todas esas cosas bobas que los adolescentes creen que significa amar a alguien.
Algo así como Crepúsculo” aterrizando en Blüdhaven.

Red Hood no es precisamente lo que se llama un consejero amoroso, pero es lo que hay...

Lo único interesante, apenas la última viñeta, es que vemos a este enigmático doppelganger  de Nightwing acercarse por la espalda a Defacer y…
Lo demás está por verse en el nuevo arco Nightwing Must Die” que, si no levanta vuelo, terminará convirtiéndose en Seeley Must Die.
Las apuestas sobre este nuevo enemigo —insisto, lo único interesante de una revista que sólo sirve para envolver los huevos— están hechas y creo que, siguiendo el camino que ha tomado Rebirth, debería tratarse de Deathwing, una versión oscura y venida del futuro de Grayson, que vio la luz allá por los tiempos de Team Titans” y los New Teen Titans, en plena explosión Image, cuando Liebfeld era el estándar del buen dibujo —¡algo peor que este #15!—.

Lección Nº 1: Nunca preguntarle a las ex.

Tratemos de dejar atrás este vergonzoso capítulo de las nuevas andanzas de Naigüín y concentrémonos en lo que viene: que a todos se les da la oportunidad de caer y Seeley no es la excepción. Su trabajo anterior, tanto en el “Nightwing” de los New 52, como en “Grayson” y en los anteriores arcos de esta segunda venida de Ala Nocturna, nos dan cierta confianza en que, quizá, ni él mismo se sintió muy cómodo regresando al personaje a Blüdhaven en medio de otros tantos héroes y pseudo-héroes siendo rescatados del olvido editorial.
Se viene Nightwing Must Die y queremos esperarlo con ansia.
Seeley, no nos decepciones.

Lección Nª 2: ¡Hacerle caso a la Lección Nº 1, Bobowing!

Algo bueno es que en el próximo número regresa Fernández a los lápices tras la tortura de ver el trabajo de To y la ignominia de ver a Jung dibujando a Grayson como personaje yaoi.

Olvidémonos de “Nightwing” #15 y miremos a la semana que viene, cuando una nueva aventura llevará a Naigüín a enfrentarse con su peor enemigo hasta ahora… o, por lo menos, eso es lo prometido y lo que creemos… Es que, en el fondo, somos una Sailor Scouts con ojos grandes y brillantes esperando ser deslumbradas por Tuxedo Grayson Mask… Oh, ¿pensé eso en voz alta? Es culpa del editor que no deja de sobre exigirme y espiar mis actividades en el computador…