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jueves, 1 de junio de 2017

Reseña: "Wonder Woman" (sin spoilers)

Muchas cosas se pueden decir sobre la presente generación y, como consecuencia de su naturaleza ambivalente, todas las devoluciones acerca de ella serán muy disímiles, siempre dependerá de los intereses del pregonero. Pero entre tanto caos ecléctico hay un común denominador indiscutible: Una fuerte atracción por la ironía. Y no es errado comenzar este artículo centrándonos en aquel universo tan penitente como lo es la ironía dado que no hay  adjetivo más cercano que ese para calificar el hecho de que, quizás por subestimación pura, uno de los personajes más importantes y reconocidos del Universo DC -hasta el punto de ser elevado a la categoría de ícono en sí mismo- cargue sobre sus hombros y con su primera película individual, la vigencia y continuidad de su permanencia en la industria cinematográfica.

Resultará extraño pero ante el interrogante lógico de "¿en Batman v Superman: Dawn of Justice vos por quién tomaste partido?" fue muy común que la respuesta llevara como protagonista a Wonder Woman, ¿y cómo no iba a ser así? Dentro de esa enorme maraña que mezclaba descaradamente un espectáculo visual impecable y estilo desbordado con actuaciones insustanciales, pretensiones simbólicas sustentadas por un argumento pobre y un ritmo inestable, el personaje encarnado por la actriz israelí Gal Gadot iluminaba las salas y sus esporádicas pero memorables escenas no sólo demostraron por enésima vez que menos puede ser más sino también que había mucha tela para cortar sobre ella.

Hoy no es ningún misterio. Amén de las apreciaciones personales es innegable que ninguna de las dos propuestas cinematográficas de DC 
el año pasado no colaron en el público ni mucho menos en la crítica especializada y eso derivó en que su flamante Universo Extendido pendiera de un hilo. Por más irónico que resulte, quien está a cargo de reflotar todo es la superheroína por excelencia, que nunca tuvo la ponderación que le correspondía y sin embargo, una vez establecida en la gran pantalla, se ganó el aprecio de todo el público. Teniendo todas las de ganar y todas las de perder simultáneamente, ¿es el film Wonder Woman lo que tanto necesita el DCEU para reivindicarse? Descúbranlo a continuación y sin spoilers.


Lo voy a decir sin más preámbulos, la respuesta es un rotundo . La cinta es lo que DC necesitaba y lo que sus fans merecen. Pero no sólo me refiero a las propuestas de su editorial sino que, enmarcándola en su género, significa un punto inflexión más que interesante pues no pasará mucho tiempo del estreno para notar que está a otro nivel y probablemente amenace -una vez que sea de dominio público- con ser uno de los grandes referentes de su clase.

Si bien a priori parece sencillo dilucidar el por qué de su éxito, es una deducción algo engañosa pues probablemente nuestro pensamiento esté errado ante el descuido. Principiando a pensar e indagar en ello, el método instantáneo es compararlo con el batacazo más impactante y significativo, la contienda en celuloide entre el Caballero Oscuro y el Hombre de Acero. Teniendo esto en cuenta me dije que, como la base sobre la cual Wonder Woman construía sus diversos apartados era más ligera y sencilla, asumía una relevancia y una responsabilidad menor, por lo tanto era más difícil dar un paso en falso al momento de producirla. Asimismo luego recordé Suicide Squad, que también mantenía una ambición moderada, entonces no parecía ser un motivo razonable. Fue ahí cuando me di cuenta en lo inútil que era comparar y me focalicé exclusivamente en lo que me ofrecía esta experiencia.

En términos cronológicos-históricos el film que hoy nos reúne tiene como escenario los sucesos de la Primera Guerra Mundial, momento exacto en que la humanidad recibe a la Princesa Amazona (Gadot), quien abandona su lugar de origen, Themyscira, para adentrarse en el mundo de los hombres con el objetivo de ponerle un punto final a ese conflicto que, ella supone, está íntimamente relacionado con su propia mitología, la cual tiene marcados elementos de los relatos griegos. En su periplo estará acompañada por Steve Trevor (Chris Pine), un espía estadounidense que la recluta a su escuadrón de soldados disfuncionales y pintorescos para desbaratar las estrategias del ejército alemán, principalmente del General Ludendorff y de la Dra. Poison, encargada de diseñar las bombas químicas definitivas.


Más temprano que tarde la película sacará a relucir que la guerra no es algo simple ni unilateral, que no hay tal cosa como la eterna lucha del bien contra el mal como si se pueden encontrar en las hazañas de los héroes griegos, que sólo hay vencidos y malas intenciones. Y ahí es donde reside el verdadero mérito del optimismo de la película. Wonder Woman es en efecto muy lumínica, esperanzada, apuesta por el espíritu emprendedor del humano, sin embargo no llega a ser empalagosa ni diabética como otra narración de estas características porque pondera valores como estos en el contexto de un escenario bélico, el cual no está para nada dosificado. Jamás se pierde de vista la ambigüedad inherente a la propia existencia, la inmundicia, la falta de interés por las necesidades de los pueblos y los desahuciados que son dejados atrás, e igualmente hay lugar para el arquetípico camino del héroe, demostrando así que el Sol puede emerger también desde un abismo.

Gracias a ese sentido de lo ambivalente encontramos una percepción continua de que hay un escape sistemático a las convenciones. Como les dije, gracias al trasfondo de Diana Prince entran oficialmente al DCEU los dioses olímpicos griegos pero no reluce tanto su magia... Sin desentrañar mucho para no caer en el terreno de los spoilers, diré que Ares es de todo menos un villano genérico, de hecho está más cerca de figuras como Ozymandias (Watchmen) o Kira (Death Note) porque el guión jamás le quita razón a sus ideales. El logro es que en ningún momento roza lo pretencioso ya que no se hace hincapié en estas cosas puntualmente, son debates intrínsecos que la experiencia produce sin necesidad de exponerlas con diálogos. Tiene lenguaje cinematográfico y se detiene cuando es necesario para contemplar cada instante, ampliando así su registro emocional. Por eso lo percibí como un film más centrado en las sensaciones y en su ejecución no podría haber sido más correcta. Por ejemplo, Wonder Woman tiene la secuencia más bella del cine superheróico de la última década, la cual transcurre cuando su protagonista homónima sale por primera vez de la trinchera y se abalanza a la tierra de nadie, aguantando las cargas de los soldados alemanes, que son sorprendidos y arrasados por la mujer en cuestión. Maravilloso.
 

Es innegable que los tiempos contemporáneos son los propicios para llevar a cabo esta premisa. No dejo de pensar que si esta adaptación al Séptimo Arte se hubiese realizado en los años 90', Wonder Woman podría haber sido horriblemente sexualizada y cosificada. Mas aquí me enorgullece decir que, al menos hasta ahora, es la representación máxima del superhéroe como símbolo, inspirando con creces todo su esplendor y siendo lo que Superman en ninguna de sus versiones fílmicas logró ser. No podemos quitarle crédito por esa virtud a los dotes actorales de Gal Gadot, que es una excelente conductora a los distintos estadios por los que pasa el relato, tanto los momentos más felices, vigorizantes, como tristes son perfectamente sustanciales y creíbles desde su punto de vista. Si antes no quedaban dudas de que su casting era el correcto, ahora quedó monumentalmente asentado.

Estamos en 2017 y no podían quedarse atrás con los tan presentes debates sobre los esquemas sociales, lucha de géneros y las asperezas con muchas construcciones culturales teniendo ni más ni menos que a La Mujer Maravilla como protagonista. Me atrevería a decir que este es uno de los discursos feministas mainstream más acertados pues, a diferencia de otros mucho más descarados y poco discretos como el remake de Ghostbusters, no es necesario exacerbar la estupidez del género masculino, más bien plasma las actitudes misóginas distintivas de aquella época, muchas que podemos identificar sin inconveniente alguno en la actualidad. No obstante esta es la piedra angular sobre la cual se catapultan otras críticas sociales. Las mujeres tampoco quedan exentas del ojo clínico en Themyscira, dominio que reinan y donde se muestran también muy reacias desmedidamente a la imagen del hombre. Otros tópicos son abordados, como el abuso para con las minorías, el racismo, y otros virus maliciosos de nuestra sociedad que ya descubrirán ustedes mismos cuando vayan al cine.


Como ya estarán descifrando los lectores más sagaces, y los no tan sagaces también, el secreto de esta obra orquestada por la dirección de Patty Jekins y el guión colaborativo entre Zack Snyder y Geoff Johns no está en seguir las fórmulas preestablecidas del género sino en deshacerse de ellas (ya no hay vestigios ni de la varita Nolan ni de los productos procedimentales de Disney) y generar aquel balance con identidad propia. Y no sólo hablando del carácter de los textos y subtextos de la película, que pese a la simpleza del plot los hay, sino de su ritmo narrativo consistente, que resulta en un pastiche de sentimientos y emociones disimiles pero perfectamente fusionables. Es una película de origen aunque también se deja lugar a conocer un montón de personajes carismáticos con sus propios trasfondos que orquestan una historia muy redonda. Si bien me hubiese gustado ver más de Themiscyra, el paso rápido por allí es un sacrificio noble por generar un producto con varios puntos de interés. Hay un desahogo humorístico muy presente, siempre circunstancial -nunca limitado a menos chistes-, pero no le quita protagonismo al peso dramático de la trama, por eso es un viaje considerablemente redondo y completo. Risas, lágrimas y reflexión componen el combo que Wonder Woman nos ofrece con mucho corazón, honesta pasión por el cómic y un impulso significativo de esperanza.

Puntaje: 9 de 10.

Por suerte para todos los aficionados de este personaje, la esperanza no sólo es intrínseca ya que Wonder Woman abre un panorama más que favorable para esta nueva etapa del DCEU, que parece ir viento en popa luego de los penosos pasos en falso que se habían cometido en las obras anteriores. Sólo queda esperar que el tiempo transcurra y dilucidar cómo se avecina la próxima gran promesa de DC y Warner: Justice League. De momento lo que sí podemos asegurar es que el más reciente estreno es, como bien se diría en Argentina, un golazo. ¡Jokersaludos!

6 Batcomentario/s:

JLO dijo...

Que buena noticia... Espero vivir todo lo que dice esta crítica, uno nunca sabe eso...

Pero seguro que la voy a disfrutar entonces por lo dicho acá... Saludos 🙋

Strange dijo...

Gracias loco! Como dijo JLO, espero que cuando vaya a ver la peli la próxima semana, pueda hacer un viaje así! Siempre un gusto leerte JokerAnonimo (2 publicaciones tuyas de hace varios años atrás, me llevaron a tener este blog siempre en favoritos) Falta una disculpa publica del racista de Mena que ya viene mostrando su tendencia discriminatoria bastante seguido, y cada vez menos sutil, y vuelve a ser mi pagina preferida del murciélago (sigue siendo la única en español que leo)

<+[-M-]+> dijo...

Has hecho una gran reseña de la pelicula
En lo personal creo q Superman II a su manera lograba plasmar la esencia del superheroe
Saludos

mena dijo...

Ignoto Strange.
Mena es un cincuentón, chileno para más remate, que piensa que está escribiendo para lectores sotisficados, duchos en la literatura formal y que acuden al cómic de superhéroes como una diversión baladí.
Por lo tanto, cree que todo el público de este querido Blog entiende nociones como el sarcasmo, la ironía, lo políticamente incorrecto y la virtud de reírse de sí mismo.
Por la exigua cantidad de quejas de su chiste sobre la nacionalidad de Gadot, se infiere que lleva gran parte de razón: el público entiende que estamos ante un acto literario de puro humor negro (al estilo de un Johnatan Swift, aunque sin alcanzar las cotas de excelencia del autor británico por supuesto).
¿Debería disculparse?
Se entiende tu preocupación por los lectores que no alcancen a comprender la naturaleza intelectual e intrínsicamente molesta de lo políticamente incorrecto; pero quizá esa actitud paternalista puede no ser el mejor camino: Gran parte de nuestros lectores son casi niños. Necesitan ser provocados por los textos que entregamos. No queremos un público dócil. Queremos sus comentarios, sus elogios... y su bronca.
No obstante, por aquellas mentes neófitas en la belleza de leer, Mena deberia comprometerse a escribir en un estilo higiénico, sanitizado, que no perturbe la paz de los milleniums (¿así les llaman?).
Aunque, conociendo al maldito, lo más seguro es reincida en algún post venidero; pero, señor Strange, ése es gran parte de su... er... encanto (si uno gusta de las cosas aviesas).
Sin embargo, como no hay goulash sin su toque de ázucar, Mena tiene una razón de ser.
Como escribió el inmortal poeta y cantautor canadiense de ascendencia judía Leonard Cohen: "there's a crack in everything, that's where the light come in".
Cita que le encanta a Mena porque, para sorpresa de aquellos que de modo tan liviano y prejuicioso lo han llamado racista y antisemita, Cohen es su máximo ídolo.
Yo, por lo menos, y parafraseando a Cohen también, "lo prefiero más oscuro".
Sinceramente
MENA

Anónimo dijo...

Aaa no Mena, me saliste con el judío cohen que falta en este blog ? El judío vob dylan? Déjeme de joder esta es una página del moossad... Je, chiste sólo para entendidos, el q no entendió a Mena... T bueh, no sólo de leeer batman viven los hombres

Pascual Medina dijo...

Pongo wonder woman en el buscador y me sale al final una critica especializada... Que me hace acordar a otros sitios. En fin... Esta buena tu critica... Emh... Realmente la directora y los colaboradores merecen un premio. Logro salvar el universo expandido DC.. Aunque después viene la liga de la justicia... Y.. ¿Realmente tengo que poner mi confianza en snyder?