¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

domingo, 22 de octubre de 2017


Título: “Dark Nights: Metal” – Part One
Guión: Scott Snyder
Dibujos: Greg Capullo
Tintas: Jonathan Glapion
Colores: FCO Plascencia
Letras: Steve Wands
Arte de Tapa: Capullo, Glapion & FCO

Al principio de los tiempos, la humanidad se constituía de tres tribus que contemplaron el nacimiento de una nueva y oscura agrupación cuyo surgimiento trajo consigo la edad del METAL.

Después de ese repaso por algo que nos enteremos en Dark Days 
nos vamos directo a la nueva arena que Mongul tiene para sus juegos de gladiadores, la Luna de Guerra. Allí nos topamos con La Liga de la Justicia bañada en sangre de monstruos que acaban de aniquilar. Cada miembro del equipo tiene una armadura con algún aditamento que reduce o neutraliza sus poderes (bueno, salvo por Batman, que parece tener una armadura común). Para entretener a su audiencia 
Mongul llama a Toyman, su esclavo residente, que preparó robots diseñados específicamente para cada miembro de La LigaFulcus Abominus llama Hiro a esta tanda de autómatas.

Cuando parece que se viene la noche (oscurita, oscurita), Batman cree que el nombre Fulcus Abominus es una pista que Hiro les dió y así descubre botones ocultos en cada máquina que al ser activados o destruidos absorben a cada miembro y, como si se tratara de Voltron o de los Power Rangers, cada robot conforma uno gigante al mando de los buenos. Hora de patearle la cola a Mongul.

Llegando a la Tierra, Superman le consulta a Bruce si algo de lo que estaba investigando (es decir, lo que vimos durante los Días Oscuros) tendrá que ver con el escape de Mongul. Resulta que el villano estaba cautivo de los Braalianos, raza humanoide conocida por manipular campos magnéticos, y todos creen que sólo algún problema sísmico pudo haber causado una distracción que le permita escapar a Mongul. Como dato a tener en cuenta vale mencionar que durante esa charla 
Superman recuerda el Diapasón Cósmico que se encuentra oculto en su Fortaleza.

Durante el vuelo, nuestro héroe se comunica con Alfred, quien tiene noticias y no precisamente de las buenas. Ni bien aterricen se van a llevar una gran sorpresa: una maldita montaña apareció en el medio de Gotham, como si le hiciera falta tal cosa a esa condenada ciudad. Dentro, La Liga encuentra un bunker con un androide (Red Tornado) y con un grupo de personas que parecen haber sido criogenizadas. En ese instante los Blackhawks se hacen presentes para advertir a la pandilla justiciera que se acaba de disparar el primer tiro de una invasión a nuestro universo.

Lady Blackhawk se presenta como Kendra Saunders, una aliada de Carter Hall, y les cuenta todo lo que ya sabíamos gracias a “The Forge” y “The Casting”, es decir, el intento de Carter por enfrentar la maldad que suponía el Nth Metal, misión para la cuál creó y se alió con distintos agrupaciones, héroes e investigadores.


Para este punto los personajes ya se habían mudado a otra locación, la propia isla de Carter, también conocida como Blackhawk Island. Allí Kendra sigue relatando lo que nos contaron los preludios: cómo el Nth conduce energía que parece provenir de una cosmología desconocida, compuesta de un elemento recientemente descubierto por los humanos que podría cambiar la percepción que tenemos con respecto a la naturaleza del mismísimo universo. El nuevo dato que aporta Saunders es el vínculo de una extraña bestia con todo esto: Barbatos, el Gran Dragón que entra a esta cosmología a través de un portal humano, alguien que es “tratado” con cinco metales divinos desconocidos por El Culto de Los Murciélagos. Y como si no fuese suficiente, la bestia se alimenta de las pesadillas del héroe elegido para ser su vector, que obviamente viene a ser Batman. Lady Blackhawk piensa terminar la misión de Hall (aunque no como éste lo hubiera querido) matándolo, impidiendo así que esta maldad ingrese a nuestro universo, pero Red Tornado se despierta y ataca a todos los presentes, encolerizado porque el sello se rompió pese a todos los esfuerzo realizados. Parece que esa dichosa maldad se nos viene encima nomás.

Bruce aprovecha el desmadre para escaparse, robando en el proceso el trozo de Nth que estaba en manos de Kendra, quien previamente reveló que queda muy poco Nth Metal en el universo, y huye a lomo de dinosaurio hasta un submarino que Alfred le tiene listo para rajar (!) Batman los bailó sabroso a los Blackhawks.

Ya en la Cueva, mientras analiza el trozo de Nth, Alfred le revela que una extraña manifestación se está dando en la Mansión. Bats se dirige hacia un Bati-Símbolo que está tallado en el suelo con una suerte de energía que, como la cruz que marca el mapa de un tesoro pirata, revela la ubicación del tan mencionado diario de Carter Hall. Sucede que Carter se lo dejó a Wayne para prepararlo en caso de que él no pudiera regresar del Multiverso Oscuro en su misión final.

Cuando Batman descubre la bitácora y comprueba que todo lo que investigó era cierto, el mismísimo Dream aparece frente a él (cosa que ya nos habían spoileado días antes de publicado este ejemplar), para afirmarle que esta pesadilla sólo estaba comenzando.



LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO
Está más que claro que los one-shots “Dark Days” fueron un recurso extremadamente valioso para el Grand Design de Scott Snyder ya que dejaron más espacio para la acción en esta esperada saga. Dicho esto, intentaremos ir por parte como lo hicimos con éxito en dichos preludios.


THE MONGUL GAMES
Lo sucedido en la Luna de Guerra de Mongul parece que no aporta nada sustancial para la historia salvo porque nos enteramos que los grandes sismos no sólo vienen ocurriendo en la Tierra sino que hasta los Braalianos los padecieron. Es decir, ¿sabremos como cayeron en el juego de Mongul? ¿O fue sólo una excusa para que Capullo diera rienda suelta a lo mucho que adora meter sus influencias del manga y anime?

Lo de Toyman y los League-Zords fue bizarro e innecesario aunque divertido. Lo mismo ocurre con el chiste de Flash que sólo parece haberle gustado a él, we’re fulc’d”, refiriéndose al dichoso Fulcum Abominus a.k.a. el gran easter egg de Hiro para Batman y los suyos.

Además tenemos un entretenido lío temporal cuando Flash recuerda que Aquaman perdió su mano y fue reemplazada por su arpón, entre otras tantas prótesis. Curiosamente Arthur volvió a deslumbrarnos hace poco con su look noventoso (cualquier parecido con Momoa es pura coincidencia (?), década que Eddie el acosador Berganza nos recomienda chequear en el cómic.


SI LA MONTAÑA NO VIENE A SNYDER GOTHAM…
La aparición de Challenger’s Mountain es el preludio también de lo que será el próximo proyecto de nuestro querido Scott: “The New Challengers”. Con Andy Kubert como artista, esta propuesta de la línea “Dark Matter”, ahora conocida como “The New Age of DC Heroes, nos mostrará al clásico grupo volviendo a la acción. Snyder dijo que es un proyecto que propuso ni bien llegó a DC, adelantando que la historia comenzaría con el regreso de La Montaña después de 20 años de su misteriosa desaparición, así que ahí está. ¿Acaso las nuevas aventuras de los Challengers estarán situadas en Gotham?


ENTRE AVES Y SITIOS QUE ESCAPAN A LA REALIDAD
Lady Blackhawk finalmente se nos revela como Kendra Saunders, reencarnación de Shiera a.k.a. Hawkwoman. En otra continuidad 
Kendra era la sobrina-nieta de Shiera, cuyo cuerpo sería ocupado por el alma de su abuela tras su suicidio. Ya saben, si algo es trillado en el Universo DC son las cuestiones de Hawkman y compañía…

Hawkman tiene su propia isla que, al igual que Nanda Parbat o la Dinosaur Island, existe en una “frecuencia fantasma” producida por el metal en el núcleo de la Tierra que ya sea por obra de la magia o de la Madre Naturaleza actúa como disruptor de la energía cósmica, haciendo que estos sitios no puedan ser accedidos por cualquiera.

Los Blackhawks aparecieron previamente como un equipo (anti-apocalipsis según lo define Batman) que trataba de detener las amenazas globales que se planteaban en “Ends of the Earth”, el segundo arco de “All-Star Batman”, otro título a cargo de Snyder. En resumidas cuentas, ellos investigaban a Batman y Batman a ellos. Resulta que ahora Kendra quiere hacer lo que Carter fue incapaz de hacer: acabar con el Nth Metal, para lo cual inclusive destruyó sus elementos de Hawkgirl aunque se guardó un trozo como material didáctico (?)


VIEJOS ¿NUEVOS? PERSONAJES
Sabemos que la misión de Carter lo llevó a desarrollar o buscar aliarse con individuos especiales. ¿La aparición y/o reconstrucción de algunos de estos serán solo ad hoc o los veremos aparecer durante 
“Rebirth o alguna otra propuesta como “Dark Matter”?

Red Tornado parece ser parte de los Metal Men (personajes que fueron reintroducidos al DCU en dos tie-ins de “Forever Evil” dicho sea de paso) a la vez que es parte de los Challengers. Dos científicos posan junto a ellos en una foto y parecen ser TO Morrow a la izquierda, creador de RT, y Will Magnus a la derecha, creado de los MM.

Además podemos ver fotografías que muestran a quienes parecen ser los Blackhawks originales, que eran pilotos de elite de la Segunda Guerra Mundial, como así también al segundo Starman de la década de los ochenta, Will Payton. Curiosidad aparte: en los '50 (etapa pre-Crisis on Infinite Earths) Bruce Wayne asumió el manto de Starman tras ser hipnotizado para temer a los murciélagos. Para más info al respecto chequeen “Detective Comics” v1 #247 (Septiembre de 1957).


EL OTRO MULTIVERSO, LOS MALDITOS WAYNE Y BARBATOS
Se revela finalmente a nuestros héroes que se avecina una invasión desde un Multiverso hostil y añejo, aparición mediante del famoso mapa del Multiverso conocido por The Multiversity, la colosal y más reciente obra de Grant Morrison en DC. ¿Pero cómo es esto posible? Pues con el Bati-Vector que representa nuestro héroe.

Como se dijo antes, este mal se alimenta de las pesadillas de un héroe que sirve para hospedar al mal que representa Barbatos y de a poco vamos viendo (mediante los crossovers Gotham Resistance 
Bats out of Hell que pronto reseñaremos) como cada pesadilla, cada Caballero Oscuro que responde a Barbatos, es una versión retorcida de Batman que tomó el poder de alguno de sus aliados o enemigos de éstos y la terminó pudriendo toda (?) 

Resulta que el diario de Hawkman estuvo todo este tiempo en la Mansión Wayne porque la familia en la que siempre confió fueron los Wayne, quienes aparentemente desertaron de la tribu del Murciélago para sumarse a la tribu del Pájaro. ¡¿Puede ser por esto que Jarvis Pennyworth, padre de Alfred, le pide a su hijo mediante una carta que nunca lo reemplace porque la familia está maldita?! ¿Por la traición a los Murciélagos? (Esto remite al primer arco de Snyder en “Batman” v2, en un back-up de “La Corte de los Búhos”).

Carter no parece entender el rol de Batman en el entramado pero sabe que él sería su digno sucesor en caso de no regresar de su viaje al Multiverso Oscuro.

Sobre Carter debemos agregar que ahora se confirma que es el Hawkman de la continuidad de Rebirth, por lo que “Death Of Hawkman” no tiene nada que ver en todo esto.


EL INVITADO DE LUJO Y ¿UN EASTER EGG WATCHMENIANO?
Los sueños, o más bien las pesadillas, del Encapotado serán el arma principal que este ente relativamente desconocido por nosotros usará para invadirnos y, para confirmar que las pesadillas son reales, se hace presente nada más ni menos que Dream de “Sandman” (con la bendición de Neil Gaiman a Snyder, lo cual sorprendió a más de uno). 

Pero esto no termina acá ya que esa versión de Dream es Daniel Hall, el hijo del Dream original, Morpheus. Hijo de ni más ni menos que Hector Hall e Hyppolyta Trevor a.k.a. Fury: los respectivos hijos de Carter Hall y Wonder Woman de Tierra 2 (remontándonos hacia la Edad de Oro de los cómics, claro está). Esto quiere decir que dicha versión del Señor de los Sueños sería el nieto del mismo Carter. Para más inri, Daniel estaba destinado a ser el sucesor de Morpheus, por lo que fue separado de sus padres y, ante su muerte, lo sucedió.

Hector Hall fue el héroe conocido como The Sandman previo a tener la identidad de Silver Scarab. Mientras su conciencia habitaba en la Dimensión de los Sueños, como sucede en el ciclo entre medio de las reencarnaciones que viven sus padres, los sirvientes de Morpheus, Brut y Glob, lo eligieron como sustituto temporal de su amo, quien se encontraba prisionero, pero en realidad era todo una treta de estos seres usando a distintos individuos como sustitutos de Dream. Cuando Morpheus escapa y arregla los entuertos de Brut y Glob, regresa a Hector a la vida real y decide que su hijo será su reemplazo algún día. Más tarde Hector reencarnaría en la tercera versión de Doctor Fate (!). Ahora entendemos todo, ¿no? ¡¿No?!

El reloj de Batman nos muestra que faltan un par de minutos para las 10 de la noche. Si intercambiamos las manecillas nos indicaría que faltan unos minutos para la medianoche como en “Watchmen”, cuyo reloj empieza en el primer número faltando diez minutos para media noche, y acá son casi las 10. (⚆ _ ⚆)


El METAL ES ARTE, EL METAL ES TODO
Debo decir que amo este cómic aún más de lo que esperaba, razones en la previa me sobraban, pero superó el optimismo que ya tenía.

Una cosa de la que necesito hablar es sobre algunos comentarios que leí tanto en nuestro Facebook como en el Blog y webs foráneas sobre la, si se quiere, tónica que tiene este libro. Resulta que los haters de Scott Snyder (que, como si se tratara de Zack Snyder, parece que siempre tienen que criticarlo por algo) se agarraron del hecho de que la historia tiene ribetes cursis y absurdos para arremeter contra la inclusión de elementos como aliens, dinosaurios, magia, robots y demás en esta historia. Déjenme decirles que mi también me gusta más el Batman detective-ninja-científico-James Bond con aventuras terrenales que el Batman superhéroe estilo Edad de Plata-Edad de Bronce pero, en buenas manos, uno también puede disfrutar enormemente de aventuras alocadas como las de Grant Morrison o Peter Tomasi, sólo por nombrar algunos ejemplos recientes. Mucha gente ajena al Noveno Arte cree que el cómic es eso, historias locas y sobre todo infantiles, y veces esas cosas nos gustan (mucho o un poco, pero nos gustan) a los que sabemos que no es así.

Lo que Snyder viene a hacer con Metal es celebrar las historias que hicieron del medio un producto que puede ser tan mainstream como una película, por ejemplo. Además su publicación coincide con el año en que Jack Kirby, uno de los máximos responsables que esto sea así, cumpliría 100 años, por lo que DC no para de homenajearlo. No en vano a Kirby lo conocemos como El Rey.

¿Y por qué “Metal”? Porque toda sustancia presente en este cómic no sólo sirve para celebrar las épocas mencionadas sino también la influencia del Heavy Metal en Greg Capullo, cosa que ahora hace mella en Snyder, confeso fan de Elvis que finalmente se abrió un poco al parecer (je).

Y todo cuadra porque el Hard Rock dio paso al Heavy Rock y luego al Heavy Metal, y sus millones de derivados, que estuvo influenciado desde siempre por la literatura fantástica aunque el caldo de cultivo del Heavy Metal en Birmingham a finales de los '60 fue el panorama industrial grisáceo que contrastaba con el flower power profesado del otro lado del Atlántico, más puntualmente en San Francisco, en la década en cuestión. Es decir que, si bien el Heavy Metal básicamente nació como una forma de música dura y pesimista, de tener los pies en la tierra, las bandas que sentaron las bases del género estuvieron influenciados por Tolkien, William S. Burroughs, leyendas como las artúticas y hasta ocultistas como Aleister Crowley.

El termino Heavy Metal estaba asociado a la química y metalurgia hasta que en la literatura Burroughs lo asoció al uso de drogas duras en una de sus historias. Eventualmente el terminó llegó a la música para describir a los grupos que sonaban potentes y en algunos casos frenéticos como Electric FlagLed Zeppelin, sumado a la supuesta descripción de la música de Jimi Hendrix como “metal cayendo desde el cielo” según una leyenda. Eventualmente el término se hizo conocido en los '70 cuando el periodista Mike Saunders lo usó para destrozar un disco de la banda Humble Pie (aunque el disco debut de los británicos salió en 1969) y luego para hablar bien del disco debut de Sir Lord Baltimore. Pero, por estas mismas épocas, la literatura contraatacó.

La imagen del metalero es el cuero y las tachas (y el jean o mezclilla a.k.a. cultura denim and leather), algo que hacia fines de los setenta popularizó el gran vocalista Rob Halford, cuando sus compañeros de Judas Priest notaron que se veía muy bien el uso de camperas de cuero y aditamentos de metal

No obstante, las temáticas que nos competen fueron plasmadas en las páginas de la revista de cómics francesa Métal Hurlant, co-creada en 1974 por Jean Giraud, mejor conocido como Moebius. Por la revista pasearon talentos como Berni Wrightson, Milo Manara o el artista Alain Voss, que allí crearía a un personaje que conceptualmente representó toda la extravagancia del rockstar/punkstar que sufriría una explotación casi absurda entre los '70 y '80: Heilman.

Métal Hurlant (“metal aullante” en francés) llegaría a los Estados Unidos bajo el título “Heavy Metal”. Todos sabemos de su existencia aunque vale la pena remarcar que hoy en día Grant Morrison es su editor en jefe y Kevin Eastman (co-creador de Las Tortugas Ninja) se encarga de su publicación.

Bueno, después de tanta palabrería (y potenciales regaños de nuestro editor) a esto quiero llegar, a como todo lo que dije parece converger aquí. Batman lleva la guitarra líder en un cómic que parece celebrar al metal en todos sus estratos, y la metáfora de ese todo para el Universo DC es el Nth Metal. Como si se tratara del género musical que representa la luz y la oscuridad, algo que Carter Hall entendió con consecuencias trágicas y que Batman simboliza como ninguno al utilizar la oscuridad como un faro de esperanza.

“Dark Nights: Metal” es ahora una especie de secuela (en algunos casos espiritual) de grandes sagas que sacudieron el Universo DC en el pasado.

Snyder da otro salto de fe y nos trae una historia plagada de acción, donde la misma prima sobre las explicaciones, algo que comúnmente es a la inversa en los relatos del Scott. Seamos honestos, ya estamos un poco cansados de las editoriales de cómics haciendo guerras entre los buenos y teniendo que meter cada historia que producen en un contexto socio-cultural y político de los tiempos que vivimos, de cómo se fuerza la correctitud política y los cambios de status. Necesitamos un poco más de acción y menos abuso de justificación, menos héroes haciendo introspección para poder entender cuál es su lugar y su misión. No digo que lo anterior esté mal, digo que necesitamos un poco más de “BOOM!”.

Snyder y Capullo lo entendieron, son una dupla que ya está entre las más históricas de Batman y pensaron que su regreso a este mundillo debería ser bombástico. Capullo es de los pocos que puede plasmar una idea tan infantil como la del Justice Megazord o las armaduras de Batman con tanta maestría que duele. Algunos rostros entintados por Jonathan Glapion no se ven tan geniales como lo harían en las tintas de Danny Miki, que se convirtió en colaborador regular de la dupla tras la controvertida “Death of the Family”, pero tampoco me quejo. Entre tanto la paleta de FCO parece, como siempre, haber sido creada por los Dioses.

Prometieron una ópera, un engendro que saldría de la unión entre Kirby y Frank Frazetta al son de un estridente solo de guitarra. El primer acto fue magnífico y aún quedan cinco por delante. Además DC tiene varios invitados a la mesa en forma de one-shots, tie-ins, crossovers y guiños de lo que se viene para la editorial, cuestiones que iremos cubriendo a su debido ritmo. Parafraseando a la deliciosa película “This Is Spinal Tap”: pongan "los amplificadores en 11" y agárrense, que aún no vimos nada.         

7 Batcomentario/s:

Edwin Rueda dijo...

Los estaba estrañando bastante, Que buena reseña y pues me da mucha alegría que hayan vuelto.

Yuang Li Chacon Ayllone dijo...

Gracias a Dios volvieron, disculpa por la presion en el Facebook =( espero con ansias las demas reseñas!!!

Yuang Li Chacon Ayllone dijo...

Gracias a Dios volvieron, disculpa por la presion en el Facebook =( espero con ansias las demas reseñas!!!

Mariano Romero dijo...

Que bien que hayan vuelto. Se sentía muy raro entrar al blog y no ver nuevos posts.
En cuanto a Metal, pues ha arrancado muy bien, y estoy intrigadísimo con esta versión de Barbatos. El único problema es que no me va la onda Heavy Metal, yo soy más del Chamamé (?).
En fin, gracias por la reseña, y ojalá puedan volver al ritmo de publicación de antes. Saludos.

Anónimo dijo...

Vamos a tratar de regularizarnos como se pueda. Gracias Edwin por tomarte el tiempo. Saludos.

EZEQUIEL

Silver Draper dijo...

hola
Estaba preocupado por la falta de articulos me alegro de.su vuelta. No puedo decir lo mismo de Snyder y su indefendible Batman. Una montaña en medio de Gotham?Pero.este hombre no sabe contar una historia decente?Sabe que Batman no tiene superpoderes?Porque no lo parece...Espero otras muchas hisgorias con mas ganas.

Tate Salas dijo...

Los batmen is back... Bienvenidos muchachos, los echamos de menos