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sábado, 22 de septiembre de 2018

This is a mystery and I am a detective

Título: “Deface the Face”, parte 1: A Solitary Man
Escritor: James Robinson
Artista: Stephen Segovia
Colores: Ivan Plascencia
Rotulado: Rob Leigh
Portada: Segovia y Plascencia
Portada alterna: Mark Brooks

It's a mystery to me
The game commences
For the usual fee
Plus expenses”.
[Private investigations, Dire Straits]

Cuando preparamos nuestras reseñas solemos escoger algunas viñetas representativas tanto del guión como del arte que ayuden a visualizar nuestros comentarios sobre la entrega bajo análisis.
Sin embargo, cuando abrí este “Detective Comics” #988 me encontré con uno de esos peculiares y conspicuos cómics que aparecen de tanto, en que cada página, cada viñeta, es una genialidad de diseño y momentum. ¡Es prácticamente imposible decidir qué imagen usar y cuál desechar!

¡Hasta la portada alternativa de Brooks es extraordinaria!

Conversando con mi editor, coincidimos en que el arte no sólo era extraordinario, sino que rezumaba un estilo clásico y dinámico a la vez que lo singularizaba de todo lo que hemos visto antes en “Detective Comics” o en cualquier otro título que involucre al Murciélago en estos últimos tiempos. Casi pudiera creer uno que estábamos en los ochentas o los setentas deleitándonos con las clásicas aventuras de nuestro héroe; pero todo con una pátina de modernidad que lo coloca a la vanguardia del trabajo visual de los cómics actuales.
No hablamos de la calidad representativa del dibujante (Batman es un personaje que siempre ha acaparado a los mejores artistas del medio); sino al estilo en que cada viñeta es diseñada, recordando las poses y los ángulos que dibujantes memorables como Carmine Infantino o Neal Adams lograron en su época —en especial Adams, a quien le debemos haber salvado a Batman de la cancelación junto a Dennis O'Neill—.
No obstante, debemos aclarar desde ya que este “Detective Comics” no sólo es extraordinario por su arte…


Como ustedes, asiduos lectores de historietas, han de saber, un cómic no sólo es un medio gráfico sino también literario. Y el arte de combinar en sus partes justas las letras y los dibujos es tan difícil, que pocos son los títulos que logran el status de Noveno Arte.
Pero si, además, tomamos como referencia el cómic comercial cuyo principal objetivo son las ventas y la producción continua con que satisfacer la demanda, encontrar la amalgama perfecta entre escritor y artista, es una tarea casi mitológica.
Pero este número que analizamos, si lo logra… y con creces.
Porque intrínsecamente ligado a las bellas imágenes de Segovia, el guión de Robinson es un anhelado viaje a las raíces de Batman. Sí, ese Batman pre-Miller (en los ochenta) y pre-Image (en los noventa), cuando sus dotes de buen detective eran lo primordial.
Porque muchas veces olvidamos —y lo hace en primer lugar DC Comics— que el Encapotado, el Caballero Oscuro, el Murciélago tiene un título aún más antiguo: El Mejor Detective del Mundo.

Esta imagen se va directo a la portada de mi Facebook...

        No por nada el personaje nació entre las páginas de la revista Detective Comics” que, si han tenido la oportunidad de leer esos añosos cómics, se darán cuenta que está repleta de personajes al estilo de Speed Saunders, Cosmo, Gumshoe Gus, Slam Bradley o hasta el mismo Detective Marciano. Todos ellos, investigadores privados o detectives.
Y, como dice la cita de Wayne que da título a esta reseña, en este “Detective Comics” #988 hay un misterio y Batman es un detective.
Por ello la primera página nos lleva a la escena del crimen donde un tal Harold Frank ha sido asesinado por dos armas de fuego distintas. Y donde Gordon mismo cuestiona la presencia del Murciélago en un crimen, a simple vista, común y corriente.
La trama nos llevará más allá, descubriendo que ese Frank esconde más de lo que aparenta y que Firefly —presumiblemente Ted Carson—, acompañado de una Lady FireflyBridgit Pike, protegida del primero; y cuyo nombre es una cita directa a la Firefly que conocimos en la segunda temporada de Gotham—, busca borrar todas las huellas del occiso y sus actividades.


Relaciones que Batman aún no logra establecer del todo, pero que la viñeta final con agentes del culto de Kobra adelanta como una historia que no acaba sino por comenzar y que las investigaciones del Mejor Detective del Mundo develarán inexorablemente.
Ah, sin embargo, no todo acaba allí, en lo que leemos. Porque el cómic, junto con los hechos narrados, da cuenta de los procesos internos que Batman vive tras la ruptura con Catwoman —ya saben, el fiasco del “Batman” v3 #50—. Es ello la principal motivación de Wayne para interesarse en un caso “simple”: volver a lo básico. Volver al detective tras la huella, tras el misterio.
Si en el título “Batman” ya le hemos visto volver a vestir los calzoncillos por sobre las mallas, este cambio físico se traduce en un cambio mental en “Detective Comics”.


A punto de acercarse a los 80 años de existencia, es interesante darnos cuenta que DC Comics está insuflando nueva vida a sus personajes, devolviéndolos a lo que alguna vez los definió y los inmortalizó.
Nosotros, como parte del staff del Blog, pero como fans además, seguiremos atentos a lo que ocurre con nuestro querido Batman, aquel que todos queremos seguir distinguiendo como El Mejor Detective del Mundo.

1 Batcomentario/s:

Anónimo dijo...

Lo unico que puedo decir, pese a la historia (que es interesante hasta el momento) es que me encanta ver a batman en su traje tradicional pre new 52
se siente como si nada de los eventos de snyder hayan ocurrio, un batman protagonizando su propio comic con minimo acompañamiento y aparentemente repasando la galeria de villanos, me recuerda a la etapa de cierto autor que no recuerdo, que hizo algo similar tras una crisis infinita, durante la etapa de one year later. Lo que intento decir es que al menos para mi asi es como batman deberia de verse y tratarse al personaje.