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sábado, 20 de julio de 2019


Título: “The Scout” 
Guión: Dan Jurgens
Arte: Ronan Cliquet
Colores: Nick Filardi
Letras: Andworld Design

En más de una ocasión se dijo en distintos medios la animadversión que personajes como Grayson y Wally West le generan a uno, sino es que al "más importante" *guiño, guiño* de los editores de DC Comics.

El hecho de querer desaparecer al heredero del Manto desde "Infinite Crisis" y de borrar la línea temporal del otrora Kid Flash son sólo una pequeña muestra de lo que, año tras año, nos hemos acostumbrado quienes seguimos en este mundillo.

Vimos cómo desenmascararon a Grayson en uno de los infames arcos de New 52 y cómo la promesa de más "esperanza" con el retorno del Wally pelirrojo no fue otra cosa que sólo un atisbo de lo que pudo haber sido pero no fue, y no sabemos si lo será.

Ahora, con el incipiente crossover "Year of the Villain", sabemos que las cosas no serán fáciles para ningún héroe del DCU, incluso aquellos que niegan serlo pero que bien que mal ahí están cada que su propia naturaleza de salvadores los llama.


En este número...
El Ric "Cabbie" Grayson admite que el hecho de saber que una bala "borró" toda aquella crudeza de lo que fue su vida como Robin, como Nightwing, como Titan y como Batman es algo que de algún modo le brinda una ligereza mental.

Todo esto lo piensa mientras evita que un ladrón frustre el traslado de un riñón hacia el hospital que lo espera para una operación. Para acelerar el proceso, no sin antes darle su merecido al maleante, Ric le entrega el paquete médico a Hutch, quien lo trasladará al lugar donde más lo necesitan.

Luego de entregarlo, Hutch se reúne con el resto de los Nightwings, mismos que comienzan a sentirse un poco inquietos por lo bueno que es el Cabbie. Incluso comienzan a teorizar sobre su pasado y si se trata de un verdadero superhéroe, si entrenó con alguno o si se trata de un criminal que busca redención. Eso último incomoda a Sapienza (el Nightwing azul), quien defiende la legitimidad del taxista de medio tiempo.

Mientras todo esto sucede, Ric decide contarle todo lo que sabe a Bea, su infaltable interés amoroso de turno. Argumentando que por fin puede tener una vida "relativamente" normal, a sabiendas que su propia naturaleza le sigue llamando a salvar al prójimo.

Entre tanto, Talon (William Cobb), quien había estado siguiendo a todo este peculiar grupo de Blüdhaven, decide que es momento de revelarse ante Grayson, no sin antes tener un diálogo con la máquina del Apex Luthor, que este mes anduvo por todos los rincones del Universo DC haciéndole distintas ofertas a una enorme variedad de villanos para que se sumen a su causa, de ahí lo que se viene en El Año del Villano.


Lo que nos deja
Además de estrenar un traje por demás básico, Ric está empeñado a hacer de su vida un nuevo lienzo. El revelarse ante Bea le provoca una tranquilidad que pocas veces se pudo evidenciar en un super héroe, especialmente uno que fue entrenado por el mismo Caballero Nocturno.

En un par de cuadros, Jurgens nos plantea algo que CASI nos hace sentir empáticos con este Grayson: si sabes que tu vida se dividió en etapas marcadas por el amor e ilusión de una vida feliz y la tragedia de luchar en una guerra con interminables sacrificios, la elección es más que obvia.

Ahora, si sabes que cuentas con esas habilidades que te permitieron "sobrevivir" una y otra vez esa guerra al lado de Caballeros Oscuros, Hombres del Mañana, Princesas Mitológicas y alienígenas, y aún así puedes elegir no recordarla y mejor enfocarte a reconstruir esa etapa llena de amor e ilusión, ¿es tan malo?

Lo anterior no quita el hecho que renegar de la presencia de Bruce, Alfred, Barbara e incluso Damian (eso sí sería una buena historia: Damian buscando a Grayson para hacerlo entrar en razón o por lo menos que no se alejara de la Bati-Familia, aunque eso representara mostrar sentimientos... pero no...) lo haga ver como un ser soberbio, cuando toda la vida se la pasó siendo el mejor ejemplo de lo que un Batman podría ser.

La búsqueda de William Cobb por mantener vivo el linaje del Hijo Gris de Gotham y así, tal vez, llevar a La Corte de los Búhos (que seguramente debe de estar maltrecha después de las fechorías de El Batman Que Ríe) a una etapa mejor liderada por un heredero ideal es sin lugar a dudas lo mejor que le pasó a la serie desde que arrancó todo este temita de la amnesia y de hecho podría ser el revulsivo que necesita. Veremos lo que Luthor le ofrece...

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