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jueves, 3 de octubre de 2019


Bienvenidos a nuestra reseña CON SPOILERS de "Joker", la esperada película de Todd Phillips que viene pisando fuerte y dejando claro que no es la típica película de cómics a la que nos acostumbraron. Antes de proceder les comentamos que también hicimos una reseña SIN SPOILERS, la cual pueden leer acá si tienen ganas de saber si este polémico proyecto vale la pena. Dicho esto, a continuación vamos a en DETALLE sobre el film, así que si quieren evitar spoilearse les recomendamos dejar de leer AHORA.

Una vez más, SPOILERS a continuación.

En palabras de otro Payaso: Here... we... go!

"Joker" no es una película apta para personas impresionables y te lo demuestra a los cinco minutos. El film arranca ubicándonos en un determinado espacio-tiempo, puntualmente una New York Gotham del año 1981, gracias a unos geniales créditos estilo retro y una radio dando noticias locales. Al parecer un problema con la recolección de residuos ha causado que Ciudad Gótica este inundándose en basura e incluso algunas zonas menos afortunadas viven hacinadas, con un olor podrido que enferma a la gente. Es tal la situación que hay vecinos que aseguran que la basura esta creando super ratas gigantes, por ende la única opción seria engendrar super gatos para que las cacen. Todo eso mientras Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) se maquilla en su modesto espacio dentro de la agencia de colocación de payasos para la que trabaja.

Es un arranque simple pero efectivo que, sin complicar demasiado las cosas, ayuda al espectador a entrar de lleno en la situación social de una Gotham al borde del desastre y presagia de alguna manera el conflicto por venir no sólo en esta película sino además en una ciudad que inevitablemente será la causante de crear sus propios villanos y necesitara su propio tipo de héroe.

Una vez instalados, de inmediato somos testigos de cómo la semana de Fleck arranca de la peor manera cuando un grupo de adolescentes le roba el cartel publicitario con el cual trabaja promocionando un negocio. Desesperado, Arthur los persigue sólo para ser emboscado en un callejón —en una situación filmada muy al estilo de la muerte de los padres de Bruce Wayne, vale destacar— y, luego de romperle el cartel en la cara, los jóvenes siguen golpeándolo en el suelo hasta dejarlo apenas consciente. Saña y violencia gratuita contra un pobre inocente. O eso es lo que parece.

Sin perder tiempo, Arthur viaja en bus e intenta distraer a un niño molesto haciendo caras y gestos divertidos como vimos en el tráiler final. De alguna manera, Fleck parece disfrutar de la atención del pequeño, incluso pareciera que su tarea de payaso es lo único que lo mantiene "cuerdo", sin embargo la madre del niño, muy molesta, le pide que se detenga. Arthur estalla en un ataque de risa nerviosa e incontrolable ante la mirada de todo el bus, por lo que muestra una tarjeta médica en la que su condición es explicada con detalle. La escena no deja de ser incómoda y nos deja muy claro lo que nuestro protagonista padece en su día a día.


Pasamos de inmediato a su visita con una trabajadora social (Sharon Washington) donde empezamos a notar la malicia escondida dentro de Arthur y también se va profundizando en el tema de la dichosa grieta social que afecta a Gótica. La profesional realmente parece querer ayudar a Fleck, no obstante sus ojos no logran esconder el terror que siente.

Poco antes de llegar a su departamento, Arthur conoce a su vecina Sophie Durmond (Zazie Beetz) y su pequeña hija. En un precipitado intercambio, Sophie simula un tiro en la cabeza con sus dedos, lo que provoca una interesada reacción en Arthur.

La madre de Arthur, Penny Fleck (Frances Conroy), le ha pedido siempre que ponga una cara feliz, de hecho lo llama "Happy", pero no cree que pueda ser un buen comediante. Penny está obsesionada con recibir correspondencia de Thomas Wayne (Brett Cullen) y, ante las preguntas de su hijo, Penny se limita a decirle que trabajó para Wayne en su juventud y que él es un buen hombre, que siempre cuida de su gente. Arthur y Penny disfrutan de ver el programa de Murray Franklin (Robert De Niro). Mientras ven la TV tenemos lo que puede ser interpretado como la primera mentira de la mente del Joker o, más bien, el engaño del narrador: Vemos a Fleck como espectador en el programa, siendo aplaudido por sus aportes y llamado por Murray para bajar al escenario, donde el conductor le dice que es como el hijo que nunca tuvo. Nos damos cuenta de la necesidad patológica que Arthur tiene por ser aceptado y admirado.

Aunque cada escena se cocina a fuego lento, creando una atmósfera opresiva e incómoda —la labor de la compositora Hildur Guðnadóttir con la música es BRILLANTE—, la película no sufre en cuanto al ritmo ya que vamos avanzando sin pausa en cada una de las tramas, las cuales se sostienen en los tres pilares del personaje: Laboral, social y familiar.

Al día siguiente Randall (Glenn Fleshler), uno de los compañeros de Arthur, le ofrece un arma para poder defenderse. Fleck en principio no desea aceptarla pero Randall hace que se sienta querido, así que acepta el gesto. Más adelante, durante una presentación en el ala oncólogica infantil de un hospital, se le cae el arma por accidente, alarmando a los niños y a las enfermeras que hasta aquel momento disfrutaban el acto de Arthur. A causa de esto, su jefe lo despide y además le solicita devolver el cartel si no quiere que se lo descuente, mientras que Randall se lava las manos sobre el arma y culpa de todo a Arthur.


De regreso a su casa, en el metro, tres jóvenes hombres de negocios hostigan a una mujer. Arthur no puede contener su ataque de risa ante la situación y esto obviamente irrita a los tipos, que lo encaran y lo agreden. De pronto ¡BLAM!, un disparo atraviesa el rostro de uno de ellos. Luego más tiros acaban con el otro y el tercero logra llegar hasta las escaleras de la estación, donde Fleck lo remata con varios tiros. Cero remordimiento, cero culpa, la mirada de Arthur disfruta el momento.

Envalentonado por su accionar, Arthur encara a Sophie y la besa 
aunque más adelante descubrimos que en realidad luego de su primer encuentro todo la "relación" entre ellos estuvo siempre en la mente de Arthur, situación que descubrimos poco antes de que éste asuma por completo su identidad de Joker.

El crimen del metro se convierte en la comidilla de toda la ciudad, donde algunos incluso creen que el autor fue algún tipo de vigilante enmascarado —guiño, guiño— que defiende a las mujeres mientras que otros enarbolan la bandera de la justicia social y demás. Es acá donde entra en escena Thomas Wayne pues resulta que las víctimas del crimen trabajaban para él. Wayne asegura que odia todo este asunto de las máscaras y dice cualquiera capaz de hacer algo así es un payaso cobarde, al igual que todos aquellos que lo siguen. así que cree que lo mejor es postularse para alcalde en un intento por salvar la ciudad. A su vez, el movimiento "We Are All Clowns" empieza a crecer en la ciudad, acentuando aún más la grieta en social.

Tras haber podido presentar al fin su show en un club de comedia, Arthur es ridiculizado en el programa de Franklin y, como si eso no fuera poco, descubre una carta escrita por su madre para Thomas Wayne donde le dice que SU HIJO lo necesita. Arthur explota en cólera y decide ir a casa de los Wayne.

Afuera de la mansión, Arthur conoce al joven Bruce Wayne (Dante Pereira-Olson). En un guiño hermoso a la serie de los sesenta, Bruce baja desde la casa al jardín por un tubo para tener su encuentro con Fleck, que se acerca a las rejas con su dulce rutina de payaso. Antes de que algo macabro suceda, digo, más macabro que Fleck dibujando una sonrisa en el rostro de Bruce con sus dedos, Alfred Pennyworth (Douglas Hodge) llega a interrumpir el momento. Luego de un breve enfrentamiento, Alfred reconoce a Arthur como el hijo de Penny. Ansioso por saber la verdad, Arthur encara a Thomas Wayne en un evento. El millonario explica que él no tuvo nada con su madre, que Penny trabajaba para ellos pero que la tuvieron que despedir cuando empezó a complicarse su condición mental, tanto así que tuvo que ser internada en el Asilo Arkham, y tiempo después adoptó a Arthur.


Este Thomas Wayne es muy diferente a los otros vistos en live-action. Más determinado, violento de alguna manera, su figura es encarada de una manera tan interesante que hasta que Arthur no encuentra la documentación que prueba las palabras de Wayne —en una secuencia super perturbadora en Arkham, vale decir— no sabemos si confiar en lo que dice Thomas. Otra vez, ambigüedad y narradores poco fiables.

Penny termina internada cuando un par de detectives del G.C.P.D. (Bill Camp y Shea Whigham) la interroga sobre Arthur y su posible participación en los asesinatos del metro. Habiendo recuperado la documentación en Arkham, un Arthur lleno de rabia asesina a su propia madre en la cama del hospital. Cada vez más cerca del punto de quiebre.

El video de Arthur humillado en su show de stand-up se ha vuelto tan exitoso que Murray Franklin decide invitarlo al programa. Mientras se prepara, lo visitan sus ex-compañeros de trabajo, el mencionado Randall y el enano Gary (Leigh Hill), preocupados por Arthur ya que perdió a su madre, aunque también aprovechan para advertirle que la policía los interrogó por el crimen del metro. Arthur empieza a reír y apuñala a Randall con unas tijeras para luego destrozarle la cabeza contra la pared ante la aterrorizada presencia de Gary. Pese a lo que imaginamos conforme se iba desarrollando esta escena, Arthur deja que Gary se vaya, diciéndole que fue el único que siempre fue bueno con él.

Es interesante como Arthur tiene dos risas en la película, la nerviosa que deriva de su condición clínica, fuerte, desesperada y que casi se vuelve un llanto que le seca la voz y lo ahoga. Y la otra, la que usa para reírse de los chistes de otros, principalmente en público, fina, juguetona. Ambas hielan la sangre.

Arthur está listo para presentarse en el show de Murray Franklin, ya adoptando la persona de Joker. Créditos para Franklin por el nombre ya que es él quien lo bautiza así al burlarse de su desastroso acto de stand-up. De camino al canal, los dos detectives se cruzan con Fleck y empiezan a perseguirlo hasta el metro. Dentro del metro, cientos de ciudadanos pintados, disfrazados y portando máscaras de payasos se dirigen al centro de Gotham para una manifestación contra los ricos y poderosos de la ciudad. Es allí cuando la turba ataca a los detectives, propinándoles un golpiza terrible.


Murray Franklin y su asistente Ted Marco (Marc Maron), quién no está muy convencido de presentar a Fleck al aire, reciben a Arthur en el vestidor para delimitar algunos de los parámetros del programa y Arthur pide que lo presenten como "Joker". Ya en el show, Arthur confiesa ser el autor del triple crimen del metro, dice que lo gracioso es que no siente pena ni nada por el estilo, que su vida es en realidad una comedia pese a que la consideraba una tragedia, y que la gente como Franklin es la culpable porque se aprovechan de los demás, por ende deben tener su merecido. En una secuencia que seguramente les resulte algo familiar a quienes leyeron "The Dark Knight Returns", o cuanto menos vieron sus adaptaciones animadas, el Joker le dispara a Murray en vivo y todo la gente del estudio escapa horrorizada.

En las calles de Gotham, el movimiento de los payasos está desatando el caos y la policía no da abasto para cubrir todos los conflictos. La patrulla que traslada al Joker es atacada y la multitud lo libera al tiempo que uno de sus seguidores se cruza con la familia Wayne a la salida de un cine. Thomas, Martha y su hijo buscan desesperados un refugio pero no lo encuentran y, repitiendo la frase que el Joker le dice a Murray antes de disparar, el payaso anónimo deja huérfano a Bruce.

Ante su público, en medio de las calles de la ciudad ardiendo, el Joker usa la sangre en su rostro para pintarse la sonrisa y acercarse aún más a su versión final. La película termina con Arthur asesinando a su terapeuta en Arkham y corriendo libre por los pasillos mientras escapa de los enfermeros.

"Joker" es definitivamente una de las películas del año, su manejo de los climas brutal, cuenta con una cruda y honesta dirección de parte de Phillips, la actuación de Phoenix es realmente tenebrosa, el OST 
hipnotiza, y definitivamente estamos ante una resignificación total de lo que puede hacerse inspirándose en universos super heróicos, por que esta claro que este Joker tiene más que ver con el mundo que habita Travis Bickle que con el mundo que generalmente habitaría El Caballero Oscuro.

Ni bien arranca la película sentimos instantáneamente que estamos en las turbias y depresivas calles de la tan icónica New York de fines de los setenta y principios de los ochenta que vimos en clásicos de Scorsese como "Mean Streets", "Taxi Driver", "Raging Bull" y "The King of Comedy" —claras inspiraciones para este proyecto— gracias a la dirección de arte, a la puesta en escena y a los vestuarios de Laura Ballinger, Kris Moran y Mark Bridges, aunque quizá el aspecto visual más destacable sea la fotografía de Lawrence Sher. Es más, no sería raro que termine nominado a los Oscar por semejante labor.


Aunque si hablamos de ambientación no podemos dejar de mencionar —si, otra vez— la sublime banda sonora de la islandesa Guðnadóttir. Si vieron películas como "Sicario", "The Revenant" y "Arrival" o la maravillosa serie "Chernobyl", sabrán lo que es capaz de provocarl el trabajo de esta brillante mujer. Y si bien en este caso trató de sacar a relucir el lado más humano y suave de Arthur, como bien menciona en una entrevista, fue imperativo explorar su oscura y dañada psique. Curiosamente Hildur empezó a trabajar en la banda sonora incluso antes de que comenzara el rodarse la película, algo poco común en la industria, asimismo eso resultó crucial para grabar una de las escenas más conmovedoras y a la vez perturbadoras de la cinta. Si, me refiero a la escena de Arthur bailando en el baño. Sucede que originalmente esa escena iba a tener un approach mucho más tradicional desde lo narrativo hasta que Todd Phillips decidió reproducir el tema durante el rodaje, logrando como nunca antes que Phoenix se meta no sólo en situación sino en la piel de un hombre a punto de caer en el más profundo de los abismos. Por último, recalcar que la banda sonora completa ya está disponible en YouTube por cortesía de WaterTower Music. Créannos cuando les decimos que vale la pena escucharla.

En cuanto al guión de Phillips y Scott Silver, uno de sus aciertos es jugar con la ambigüedad y el famoso concepto del "narrador poco confiable" que se fue asociando cada vez más con el Hombre Que Ríe tras publicarse la icónica novela gráfica "The Killing Joke", otra de las inspiraciones para la cinta. Un aspecto que también fue muy bien aprovechado por el Joker de Heath Ledger en "The Dark Knight", acá hay hechos y momentos puntuales que, con sutileza, instalan ciertas dudas en el espectador en torno al origen de este Príncipe Payaso del Crimen, ya sea producto de su mente fracturada o del comportamiento de quienes lo rodean.

No obstante lo que más debemos destacar del libreto, y esto es algo que ya mencionamos en nuestra reseña sin spoilers, es que la película en ningún momento nos muestra a Arthur Fleck como un héroe. Lógicamente Phillips intenta hacernos sentir mal por él, intenta que haya un mínimo de empatía con el protagonista para comprometernos y acompañarlo en su descenso a la locura, pero justamente cuando el Joker emerge es cuando queda MUY en claro que estamos ante un monstruo cuyas acciones no tienen justificación posible. Teniendo en cuenta toda la polémica y el miedo que ha generado últimamente el largometraje, esto debería llevarle un poco de tranquilidad a las personas y especialmente a muchos medios norteamericanos que se la pasaron diciendo que esta historia era un himno hacia los depravados hombres blancos y que el personaje Joaquin Phoenix se convertiría en el ícono de los incels y los terroristas domésticos. De esto podemos sacar en limpio dos cuestiones muy importantes: 1) Hay que dejar de robar con el amarillismo por dos años y 2) Nunca pero nunca, jamás de los jamases, pese a cualquier impresión o sentimiento encontrado que podamos tener de antemano, hay que sacar conclusiones antes de ver una película, aunque esto realmente aplica a cualquier aspecto de las artes y el entretenimiento en general.

El origen de este Joker podría funcionar como origen para cualquier Bativerso, hasta el de Nolan si se edita dentro de "Batman Begins"
aunque cronológicamente sería complicado, por ejemplo, juntar al Payaso de Phoenix con el Batman de Robert Pattison, salvo quizás que la supuesta trilogía de Reeves este ambientada a mediados de los noventa como se rumorea. Claro que se podría aprovechar la idea del culto que se genera en torno a la figura del Joker —algo que ya vimos previamente en otros medios— para presentar a otro flamante Joker que le haga la vida imposible a Battinson, aunque personalmente espero que no sea el caso pues creo que esta historia merece quedar como un one-shot. Pero bueno, money talks.

Ahora que la cinta ya está en todos los cines de Argentina esperamos que la disfruten tanto como nosotros y, desde ya, a que compartan sus impresiones al respecto en la sección de comentarios.

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