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martes, 23 de octubre de 2018


Título: "Beasts of Burden" - Conclusion
Guión: Tom King
Dibujos: Tony S. Daniel & Mark Buckingham
Tintas: Daniel & Andrew Pepoy
Colores: Tomeu Morey
Arte De Tapa: Daniel & Morey

Recordando el final del número anterior, Batman se preparaba para ingresar en la casa de Vasily Knyazev para enfrentar a Anatoli.

A medida que se nos va desarrollando la pelea, al mismo tiempo se relata un viejo cuento folklórico ruso, donde un grupo de animales se dirige a la iglesia de San Petersburgo a rezar y de pronto caen a un pozo y se las tienen que arreglar para no morir de hambre.

Batman fue baleado por KGBeast desde el interior en el preludio del combate mano a mano. La pelea empieza en la cabaña y pronto se expande hacia el frío exterior.

La batalla se extiende (vaya a saber uno por cuanto tiempo) y se inclina a favor del gigante ruso; cuando 'La Bestia' se dispone a finiquitar el trabajo pero Bats utiliza su grappling hook dándole un certero golpe en la quijada que hace que su cuello se rompa.

Totalmente inmóvil el ruso trata de persuadir a Batman de que lo ayude y a cambio le dirá quien lo contrató para dispararle a Ric Dick Grayson. Bruce sin embargo lo manda a cagar (?), advirtiéndole que lo averiguará por sus medios e invitándolo a conseguir su propia ayuda.


LO QUE DEJÓ ESTE NUMERO

Cada arco no puede ni tiene porque ser de antología o generar grandes impactos, pero con todo lo que pasó en este aún así (y salvo que haya una revancha a futuro) parece que va a quedar como irrelevante.

Básicamente este arco debía lidiar con la carga emocional de Batman al tener que lidiar con lo que le pasó a Dick tras la (no) boda. No pasó nada de eso.

Y por supuesto lo otro era el mano a mano, la venganza/justicia... y tuvimos una pelea llena de globos de diálogos casi molestos con onomatopeyas de gruñidos, que no fue emocionante. Además de que Batman dejó a su suerte a Anatoli. Lo cual lo convierte en su potencial asesino (?), lo que hace que muchos ya digan que Batman lo quiso matar o qué. Pero en realidad, también le da una posibilidad de (de alguna forma) poder recuperarse o ser rescatado y seguir matando inocentes y/o ir a buscar su revancha con otro miembro de la familia o contra el mismo Detective.

Nuevamente Tom King vuelve a reutilizar algunos 'recursos' ya vistos en su run:

*Emparentar las infancias de Bruce y el villano de turno (ya lo hizo con Bane y hasta con Catwoman). La misma fábula les fue leída a Bruce y Anatoli por sus padres.

*Darnos a entender que un villano podría estar muerto o abandonado a su suerte, similar a lo que hizo con el Hombre Pálido en la previa de la (no) boda.

*Representar de alguna forma alguna historia conocida anterior. Aquí sucede lo mismo que en la legendaria “Ten Nights of The Beast”, donde Batman deja encerrado a KGBeast para que se las arregle para escapar de su muerte segura, desenlace que más adelante se rebooteó gracias a “Troika”. Por otra parte ya tuvimos ejemplos como Selina riendo con el Joker al estilo “The Killing Joke” en el arco “The Best Man” o el niño cuya historia es un (innecesario) calco de Tommy “Hush” Elliot.


La fabula fue escrita por Alexander Nikolaevich Afanasyev (1826-1871). "The Animals In The Pit" es de dominio público y su versión en inglés fue traducida por el experto en literatura rusa Leonard Arthur Magnus (1879-1924)... no obstante no queda claro a cuál es la idea del cuento en el medio de la historia. Animales amistosos que van a rezar, que al caer por un pozo deciden empezar a comer a otro para sobrevivir; ambos Batman y KGBeast atraídos por la misma historia de niños. No sé cual es la idea (salvo que sea una extraña pista sobre quien contrató a La Bestia... ¿quien sabe? algún mentor que hayan tenido en común y no lo sepan).

Debo decir que Batman diciendo que averiguará por su lado quien lo contrató, porque es "el Mejor Detective del Mundo" y que también quien sea será "quebrado", y que se joda La Bestia y se salve solo, me pareció muy badass (¿¿o será bat-ass??).

Mucho mejor Tony Daniel en el arte en este número, aunque fallaron las viñetas en darnos una pelea emocionante. El trabajo de Buckingham y Pepoy ilustrando el cuento es fantástico, con Morey esparciendo su mágica paleta en todas las ilustraciones.

Nos queda ver si esto pertenece al grand design de King y cobra algún tipo de importancia a futuro, ya que como arco en sí deja mucho que desear.

jueves, 11 de octubre de 2018


Título: ‘Beasts Of Burden’ – Part Two
Guión: Tom King
Dibujos: Tony S. Daniel
Tintas: Daniel & Danny Miki
Colores: Tomeu Morey
Letras: Clayton Cowles
Artes De Tapa: Daniel & Morey

Después de las consecuencias del número anterior, que finalizó con Dick con un disparo en al cabeza por parte de KGBeast, Batman irá tras los pasos de este. Primero va por el vendedor de armas que le facilitó el rifle con el que el ruso casi mata a Nightwing, y luego irá con Bronze Tiger. Luego de luchar ambos contra una interminable oleada de ninjas, Tiger le revela que quien es la única persona viva  que puede darle una mano. Y es una muy peligrosa.

La Bestia, ingresa por la fuerza en una vivienda, donde estaba su padre, a quien no veía hace mucho tiempo; justamente la existencia de este le es revelada a Batman por Kanto, el único y peligroso individuo que podía saber algo sobre Anatoli Knyazev; Mientras Kanto se preparaba para practicar en Batman una tortura medieval, le revela la información tras El Detective amenazarlo con darle su ubicación a Orion y Granny Goodness. Tras esto Bats se niega a la ayuda de Kanto para librarse de sus ataduras, no sin antes mandarlo a dormir de un cabezazo.


Después de haber tenido una charla con su padre, decide ponerle fin a su vida. Momentos antes le confiesa que no lo mató porque lo amaba por ser un hombre fuerte (que golpeaba borracho a Anatoli y a su madre y hermanos), ya que Anatoli asesinó a toda su familia… su padre le había confesado que a pesar de que lo crió para ser fuerte, no lo hizo lo suficientemente bien, porque también lo amaba, y por ello no tuvo su hijo la suficiente fortaleza para vengarse de Batman por hacerle cortarse un brazo.

Anatoli siente la llegada de Batman, quien atravesó un tremendo camino nevado (¿tundra?) para encontrar la casa en cuestión, y está a unos pasos de ingresare en la misma.


LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO

Fue un número en el que pasó poco, en la antesala del enfrentamiento Batman vs KGBeast. Pero con algunas situaciones de relleno que le dieron color al issue.

Vemos a Batman en una cacería por KGBeast, desde el dueño de la armería que mencionamos antes al que saca por la ventana de su tienda y luego enlaza por el cuello. Luego con Bronze Tiger y los ninjas… Ben Turner al principio no quiere revelarle que Kanto puede serle de ayuda, ya que con lo que le viene pasando la (no) boda, y lo de Dick, quizás no está entero como para verse con un tipo como el Nuevo Dios asesino… también Ben le pide que lo ponga en el  testamento y le deje su mansión, como regalo por la información  :P.

En una de las hojas finales vemos varios cuadros (o rectángulos, o el nombre que les corresponda) de diálogo, que nos relatan distintas cosas que hizo o le dijeron a Batman mientras buscaba a Vasily Knyazev, el padre de Anatoli. Cosas como haber ofrecido dinero, haber amenazado gente, recibir advertencias de lo peligroso y casi inaccesible sitio al que debe dirigirse, etc. Todo esto mientras vemos a Batman acercarse a la cabaña de Vasily.

También tenemos el tema de Kanto. Para algunos hasta podría ser algún guiño al final de Mister Miracle, que escribe Tom King. Kanto tuvo una sola aparición y no parece muy importante para el libro en cuestión. Tal vez King solamente nos quiso recordar que dicho y exitoso comic es de su pluma solamente, y lo metió para rellenar; la tortura medieval con la sierra es una de las peores que se tenga registro, donde la víctima atada de pies y manos es cortada desde la entrepierna hasta la cabeza, o hasta el estómago y detenerse allí para que la agonía se prolongue.

Por otro lado tenemos a La Bestia y su padre. Muchísimos años sin verse, y Anatoli decide compartir una bebida con su padre, quien no ha tomado alcohol en 26 años.


Se nos cuenta de los abusos físicos sufridos por Anatoli y su familiar parte de Vasily, a quien llamaban ‘La Bestia’ cuando emborrachaba. Aun así Anatoli ama a su padre, por considerarlo un hombre duro, y difícil de complacer, ya que cuando su hijo le cuenta que su brazo por perdió por causa de Batman, su padre cree que a pesar de haberle disparado a su hijo (es decir Dick) y haber cobrado buen dinero por ello, no se compara con perder un brazo.

Anatoli finalmente asesina a su padre, ya que todas las personas que lo entrenaron o saben dónde encontrarlo, están muertas. Veremos si en el número final se revela quien fue el que pagó a KGBeast para matar a Dick. Hablando de esto, no parece saber que Dick aún vive (o si en realidad fue contratado para dispararle y no matarlo, sino dejarlo con vida en un estado terrible).

Lo que si da para debatir, es como King aborda un tema tan importante como lo que le pasó a Dick. A juzgar por lo que Alfred le dice a Batman al principio del número, y si bien sabemos que Dick sobrevivió (pero eso se muestra en el nada recomendable Nightwing #50, que claramente ocurre un tiempo después), pareciera que en el momento en cuestión, Richard pelea por su vida.

El número no muestra a Batman lidiando con lo que le pasó a Dick de forma directa. A algunos les pareció correcto esto, a otros no. Yo no estoy del todo convencido de que sea algo malo, ver a Batman yendo al grano con su cacería, pero le habría dado un poco más de sustancia al libro, ver a Bruce en traje o no, visitando a Dick antes de salir por KGBeast . Batman recientemente sufrió el golpe con su fallida boda, de repente tiene a su primer hijo del corazón en un estado crítico, está determinado y un poco extra violento (como sucede con el dealer de armas), pero le faltó un poco de ese condimento sentimental.

En pocas viñetas King hace un buen trabajo con Anatoli y su padre. Parece que su nombre en parte a sido un tributo a su padre, pero aún así decide ejecutarlo. Parece que el simbolismo radica en que KGBeast no será lo suficientemente fuerte hasta ahogar el último sentimiento de amor en sí mismo, para enfrentar a Batman. Y ese es el amor a su padre.

Tony Daniel creo que no estuvo tan bien como en el número anterior, más cuando evidentemente se entinta a si mismo, ya que las tintas de Danny Miki son inconfundibles. Dicho esto, se desaprovecha una escena como la de Batman y Bronze Tiger contra los ninjas.

viernes, 5 de octubre de 2018

¡BatFit! Nadie se imaginada hace un mes que veríamos a Ben en forma... En forma de Batman.

Es vox populi que Ben Affleck como Batman fue una de las mejores cosas que nos pasó a los fans y (sin ofender a Henry Cavill y, sobre todo, a Gal Gadot) lo mejor que le pasó al DCEU.

Después de ver como Batman fue destrozado por WB y Joss Whedon, los rumores empezaron a volar por todos lados. Y paulatinamente los demonios personales del actor y realizador volvieron a aparecer... Muchos medios aseguraron que Ben Affleck ya no es Batman o no lo será, y lo cierto es que no lo sabemos realmente pero lo que sí sabemos es que Ben tiene por contrato una película más como el Murciélago, lo que no asegura que lo veamos en la película que comandará Matt Reeves (ya que bien podría tener un rol menor en otra película, como fue el caso de "Suicide Squad", para darle un cierre a su paso por el DCEU) pero soñar no nos cuesta nada, y trascendidos como el que vamos a mencionar nos hacen mantener la ilusión.

El medio The Hollywood Life tiró munición gruesa (y esperemos que no sean salvas) mencionando que una fuente (y eso es lo que nos hace dudar, ya que no hay un nombre claro) les aseguró que Ben Affleck está de vuelta en forma porque tiene un renacido deseo de interpretar a Batman al menos una vez más.

Affleck entró el 22 de Agosto a su tercera vez en rehabilitación y físicamente estaba demacrado; se hablaba hace unas semanas que el actor tenía permiso para abandonar la clínica y poder entrenar en su gimnasio personal como parte de su proceso de rehabilitación. Pero esta fuente aseguró que Ben tiene deseos de volver a encarnar a Bats ya que siente que "puede perder algo" (imagino se refiere a que extrañaría el personaje y también lamentaría la oportunidad de despedirse de forma decorosa, como ya mencionó hace un tiempo).

La misma fuente sostiene que al parecer está muy entusiasmado con explorar de manera más seria el personaje y que hasta ve al Joker de Joaquín Phoenix como una suerte de inspiración. "Trabajar con alguien como Joaquín dispararía sus jugos creativos", dijo la mencionada fuente. Algunos tomaron esto como que quiere hacer algo con este Joker que, recordemos, existe por fuera del mentado DCEU pero nosotros les recomendaríamos que no se emocionen mucho con esa idea por las dudas.

De todos modos suena más creíble cuando esta persona refiere a que Ben quiere hablar con la gente de WB para encontrar la forma de hacer algo más con el personaje. Recordemos que Kevin Tsujihara y Toby Emmerich visitaron hace menos de un mes a Ben, que hace no mucho Matt Reeves entregó su primer borrador para "The Batman" (que habría sido muy bien recibido) y a los pocos días vimos a Ben en WB Estudios con lo que parecía ser un libreto en las manos. ¿Más? Antes de estos sucesos, el propio Reeves reveló mantener charlas con Ben Affleck en torno al film en cuestión.

Ahora bien, hace apenas unas horas se anunció que Mr. Alffleck dejó rehabilitación y publicó un emotivo mensaje en Instagram donde contó como su lucha es de por vida y la importancia de los afectos, colegas y hasta fans como parte de un todo que le ayuda a darse fuerza y a sentirse desde su lugar como figura pública a intentar dar un ejemplo, ejemplo de que buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino todo lo contrarío.

Pero (aunque sea un delirio de fanboy) no puedo dejar de pasar por alto este curioso simbolismo, una de las razones de Ben para ponerse en forma y recuperar su salud es volver (al parecer) a interpretar a Batman. Así que podemos decir que de alguna forma, Batman viene en ayuda de Ben Affleck, a inspirarlo a mejorar, por su bien y el de quienes lo quieren. En definitiva, Batman viene a salvar el día.

miércoles, 3 de octubre de 2018


Título: “Beasts Of Burden” – Part One
Guión: Tom King
Dibujos: Tony S. Daniel
Tintas: Daniel & Danny Miki
Colores: Tomeu Morey
Letras: Clayton Cowles
Arte De Tapa: Daniel & Morey

Anatoly Knyazev aterriza en Gotham mientras en plena ciudad Batman y Nightwing, reunidos cuan banda de rock de los '70/'80, hacen un revival del Dúo Dinámico original para detener en este caso a un grupo de momias (!).

Nightwing como de costumbre intentan ponerle onda a la batalla con sus chistes forzados, mientras Bats es el party pooper de siempre, negándose a prenderse en la joda del Joven Maravilla original; mientras, KGBeast adquirió un rifle y dejó una nota en una cafetería tras simplemente haber comido allí.

Batman después de mucha insistencia por parte de Dick, decide que le va a seguir la corriente en un concurso de ‘saltar al vacío y el que arroje la cuerda primero es una batigallina’. Dick se mofa de Batman por hacerlo antes que él, pero súbitamente descubre que la batsignal está en el cielo y su mentor hizo lo que hizo para acudir a la llamada.

La Bestia finge ingresa en un edificio (habiendo mentido que su madre vive en él, pero no le atiende el timbre ni llamadas), luego a una habitación donde tras liquidar al inquilino, establece su nido de francotirador.

Batman y Nightwing llegan con Gordon, que cree que la servilleta que mencionamos ya, tiene un mensaje que vale la pena investigar (el mismo dice “¿Quién le teme al Joker?”). Dick intenta hacer un chiste con un villano que acaba de inventar llamado ‘El Hombre Servilleta’ cuando de repente recibe un balazo en la cabeza.


LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO

Este número establece (otra vez) un cambio de rumbo para Dick Grayson. Claro que no murió sino que, como ya vimos en “Nightwing” #50, perdió la memoria y no está interesado en recuperar su pasado, actúa despreocupado, tiene un look Chris O'Donell y se niega a la ayuda de Barbara, aunque sí quiere que le ayuden a recordar (doble ‘?’). ¿Vieron? Como me demoré con esta review y antes de ponerme al día con la parte dos, les dí una review express de “Nightwing” #50. De nada *guiño*. Sí, no sabemos en qué estará pensando DC con este cambio aunque le tiraron el fardo a Benjamin Percy y no respondió (en ese número al menos) de la mejor manera, no obstante también cabe mencionar que Percy decidió dejar la serie regular de Richard tras supuestas “diferencias creativas” y será reemplazado (al menos temporalmente) por Scott Lobdell. So... Yeah.

Por fin se dio el anticipado regreso de La Bestia después de haber desatado el caos en el arco “My Own Worst Enemy” de “All-Star Batman”. Ahora vino por Dick aparentemente como represalia contra Batman, aunque creo que todos intuimos la mano de Bane detrás de esto...

Este issue se centra en el regreso de Dick como sidekick de Bats, que está actuando como soporte de Bruce tras la (no) boda como bien vimos en el número pasado.

Hay un guiño a “The War of Jokes and Riddles” ya que la nota es una pregunta (acertijo) y pregunta sobre el Joker, siendo además encontrada justo en el aniversario del calamitoso suceso.


Interesantes los easter eggs que Tom King puso con el tema de las momias. Por un lado está las referencias a la serie de Batman de 1966; el líder de las momias se llama Phantom Pharaoh, que seguramente es un homenaje a King Tut de la serie que protagonizó el inmortal Adam West. Como también lo de Dick recordándole a Batman como lo llamaba viejo amigo (“old chum”), clásico en la serie pero también durante la Golden Age y Silver Age en los cómics. Dick luego dice que no entiende si tal palabra, es decir “chum”, es buena o mala ya que también la misma se usa para denominar trocitos de carne y generalmente pescado que los pescadores usan como carnada. Batman contesta: “y bueno… nunca lavabas tu uniforme” [EPIC BAT-BURN!].

Otro chiste malo de Dick nos lleva a un gran easter egg. Mr. Grayson se pregunta si Phantom es porque es un tipo llamado a “Tom que es fan de las momias”. Y resulta que en 1962 salió un cómic de The Phantom (recordemos, héroe que influenció la creación de Batman) llamado “The Pharaoh Phantom” (número #32 de dicha serie). ¿Qué tiene que ver esto? Que el mismo fue dibujado por Jim Aparo (y escrito por Dick Wood ( ͡° ͜ʖ ͡°)), no solo un artista legendario de Batman sino también co-creador de KGBeast.

Ah, también, en "Detective Comics" v1 #320 (1963), Batman y Robin se cubrieron de vendajes como momias tras exponerse a un dispositivo en una nave alienígena que les tornó la piel color verde. Quedan avisados, por las dudas (?). 

El número me gustó. No sucedió demasiado, pero ya quedó en la historia como otro punto de inflexión para la siempre cambiante vida de Richard Grayson, además de ver el regreso de un fan favourite como KGBeast y un Tony Daniel en gran forma (notablemente fortificado por Danny Miki) en los dibujos, acompañado por el siempre magnífico Tomeu Morey, cuyos exquisitos colores nos hacen pensar que a Gotham no le vendrían mal más noches lluviosas y luces de neón. ¿Ustedes qué opinan?

viernes, 28 de septiembre de 2018


Título: “I'm Just Warming Up”
Guión: Tom King        
Dibujos y Tintas: Clay Mann
Colores: Tomeu Morey
Letras: Clayton Cowles
Arte De Tapa: Mann & Morey

El esperado evento que viene a cambiar todo (o no, después de lo veremos) comienza con un Booster Gold visiblemente vapuleado por tomarse un café en un típico bar/comedor norteamericano al costado de una ruta, puntualmente en Nebraska, ante la poca sorpresa de la camarera. Uno de los clientes avisa que “otro héroe” va a entrar: es Harley Quinntambién con signos de haber estado en combate. Cuando el cliente se da cuenta que no es una heroína sino una villana (o anti-heroína para los estándares de hoy, pero ustedes entienden), la camarera Shirley pregunta si habrá una pelea, a lo que Michael Carter responde que sí. Después de compartir el desayuno, merienda, brunch o lo que sea, Harley se arroja contra Booster armada con el cuchillo con el que acaba de comer.

Superman llega a una pequeña casa en el campo a toda velocidad; espera por las llegadas de Wonder Woman y Batman. El lugar en cuestión es El Santuario (o “Refugio”, o “Asilo”, no decidimos aún como le vamos a decir (?) y el panorama que encuentro El Hombre De Acero es por demás dantesco. Todos los que estaban en aquel lugar fueron asesinados.

Una vez reunida La Trinidad dentro de El Santuario (lo dejemos así nomás) no sólo encuentran a los androides/enfermeros que controlan el lugar destruidos sino también los cuerpos de Arsenal y The Flash (Wally West, el que acaba de volver hace dos años). Batman está seguro de que quien (o quienes) causó la carnicería fue alguien que estaba siendo tratado allí.

Por su parte la pelea entre Booster y Harley se prolonga hasta que Harley lo apuñala mientras éste la llevaba volando al Salón de la Justicia. Ambos caen a un lago y luego sucede algo muy extraño cuando hacen una tregua implícita: ambos acusan al otro de haber causado el pandemonium en El Santuario.


LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO

Un primer número con una dosis de intensidad justa y extrañamente de rápida lectura, cosa que resulta extraña en este tipo de eventos, más aún para el issues de presentación.

Claro que el punto principal es hablar de las muertes. Se supone que esta serie tendrá consecuencias devastadoras en el Universo DC o al menos debería, sino NO sería una “Crisis”, pero hay dos cosillas que nos hacen cuestionar hasta qué punto llegarán esas consecuencias. Una es que cuesta creer que personajes como Roy HarperWally West vayan a morir al menos hasta el próximo reboot, sobre todo en el caso de Wally, cuyo regreso es básicamente la piedra fundacional de la etapa Rebirth. El caso de Roy es distinto porque ya pasó por situaciones similares donde fue completamente destruido por varias decisiones editoriales por demás de cuestionables y porque además se podría decir que tuvo su merecida despedida semanas atrás en Red Hood and the Outlaws Annual v2 #2, aunque así y todo no dejaría de ser chocante su muerte. La otra, todo lo que se nos vendió sobre La Boda y que no fue, una desastrosa crónica que realmente no vale la pena volver a repasar.

En cuanto a los otros caídos, estamos hablando de personajes nada populares y totalmente “sacrificiales”. Primero tenemos a Hot Spot, un miembro de Teen Titans en los '90. A su lado yace Commander Steel, personaje creado en los '70 y ligado a la Justice Society of America cuyos descendientes han tomado su manto, siendo la versión más reciente creada por Geoff Johns en la década pasada. Otro de los finados fue Lagoon Boy, que surgió en los cómics de Aquaman y llegó a ser parte de Young Justice y los Teen Titans.

En una de las mejores páginas del issue y de las más impactantes, vemos cuervos comiéndose los restos de (un miniaturizado) Blue Jay, quien recientemente desfiló por las páginas de “Justice League of America” de Steve Orlando. Debutó en los '70 en el mismo título y aquí le dieron el honor de tener la mejor muerte, lejos.

Blue Jay, Hot Spot, Arsenal, Booster y Harley aparecen a lo largo del número en flashbacks de lo que parece ser sus entrevistas con los miembros del Santuario, o en todo caso en plena sesión. Ahí explican sus traumas o las razones para buscar tratamiento.

Hot Spot menciona el miedo que tiene a veces en el campo de batalla, a la vez que cuenta su frase caracaterística, “estoy apenas calentando” (haciendo referencia a sus poderes calóricos). Dicha frase es recordada por Superman y de hecho es la que da nombre al número en cuestión.

Roy Harper cuenta cómo las heridas en combate lo llevaron a la adicción a los medicamentos y posteriormente a drogas ilegales, un estigma con el que este personaje viene cargando hace años. Blue Jay revela que pierde el control de sus poderes de cambiar de tamaño sobre todo cuando duerme (que lo hacen despertar perdido entre sus sabanas).

Harley habla sobre lo que le generaba oír los problemas de todos sus pacientes cuando era psiquiatra y las ganas que tenía de destrozarlos con un martillo neumático. Booster Gold parece revelarnos que todo lo que vio en sus viajes por el tiempo lo están trastornando (ya vimos esto en “The Gift”, que sirve de alguna forma de preludio para esto, como así también “Everyone Loves Ivy”).


El Santuario aparentemente no es sólo el lugar sino que así le llaman a los androides terapeutas, que fueron construidos con tecnología 100% kryptoniana y poseen la voluntad de Batman, la compasión de Wonder Woman y el honor de Superman. Remiten a Jonathan y Martha Kent, y hay un tercero que se parece a Shondra Kinsolving, aquella doctora telépata (devenida en interés romántico del Hombre Murciélago) que ayudó a recuperarse a nuestro héroe tras la pelea con Bane.

Aún nos resta saber quiénes o qué son estos seres enmascarados que están en las instalaciones y vimos tan presentes en la portada (vemos a uno de estos muerto junto a Hot Spot, Lagoon Boy y Commander Steel).

Harley y Booster están seguros que el otro fue el asesino. Harley en su chifladura parece querer ser la heroína asesinando a Michael (y resulta raro ver como un cuchillo simple atraviesa el traje futurista de Carter pero bué), mientras este planea llevarla ante la Liga.

Está claro que difícilmente las cosas sean lo que parecen... aunque a la vez podrían serlo. Digo, puede que los héroes efectivamente estén muertos y vayan a regresar más adelante aunque no con la siguiente Crisis/Reboot/Relanzamiento sino recordando que Booster es un viajero de tiempo y podría volver al pasado para enmendar las cosas (hechas o no por él).

Un gran número con Tom King haciendo lo que mejor hace, escribir cosas trastornadas que seguro de alguna forma vivió en sus épocas en la CIA (?) y usando no demasiadas letras. Lo que hizo a este issue muy dinámico y de rápida lectura como ya dije.

Aún así cabe destacar el hecho de que esta Crisis no tenga como puntapié un lío cósmico/temporal o una invasión interdimensional o alienígena sino una tragedia en esta suerte de clínica para el estrés post-traumático de los héroes, lo cual le da un gusto totalmente distinto y excitante a la propuesta. 

Clay Mann y Tomeu Morey hicieron un trabajo excelente como era de esperarse. Ya que estamos hablando del arte debemos recordarles que esta semana no sólo se confirmó que la serie tendrá dos númers más, pasando de los siete originalmente anunciados a un total de nueve, sino que también habrá dos artistas más: Lee Weeks y Mitch Gerads. Si Mann seguirá con las seis entregas que le correspondían en un principio, imaginamos a las otras como flashbacks o algo así ya que los estilos de los tres artistas son MUY diferentes.

En fin, gran comienzo, no dijo mucho y tampoco tuvo un cliffhanger propiamente dicho, sin embargo la expectativa queda muy alta. Ahora los invitamos a ustedes a opinar en los comentarios.   

lunes, 24 de septiembre de 2018

Llámenme Ismael

Título: “Batman: Damned”, libro 1
Escritor: Brian Azzarello
Arte y portada: Lee Bermejo
Portada variante: Jim Lee y Alex Sinclair
Rotulado: Jared K. Fletcher

Lamentablemente opacado por la artificiosa, innecesaria y pueril —extremadamente puerilpolémica en torno al desnudo frontal de Bruce Wayne, la semana pasada fue el estreno de la nueva línea de cómics de DC titulada Black Label con la que nuestra editorial favorita promete entregarnos mundos alternos —sí, Black Label es algo así como la reinvención del sello Elseworlds— con un público objetivo marcadamente adulto.
Línea que, como era de esperar, tuvo como punta de lanza a Batman y al tan esperado DAMNED”, de manos de los talentosos Brian Azzarello y Lee Bermejo.
Un cómic oscuro y viscoso que asusta, intriga y crea adicción a partes iguales.


Por ello, como dijimos en el párrafo inicial, nos lamentamos por el infantilismo de la mayoría de los fans que, pareciera, nunca hubiesen visto un pene en la página de un cómic y que revela, peor aún, que hay una ingente cantidad de público que nunca se ha dado la molestia de mirar por arriba de las historietas de superhéroes al gran mundo de la historieta en serio, la que llamamos con orgullo Noveno Arte, donde una escena de desnudo ni siquiera es advertida por quién la lee. Espero que la mayoría de ustedes no haya caído en la estupidez que desbordó las redes sociales y lean un cómic como lo que es: una expresión literaria y plástica a la vez que necesita verse bajo esos parámetros —sobre todo si es creada para un público maduro—, y no con los parámetros de un adolescente lleno de granos que se masturba viendo excitado los senos de las mujeres nativas en algún documental antropológico de Discovery.


Hecha esta molesta —y creo que inútil— salvedad es hora de viajar a esta nueva versión de Gotham que Azzarello y Bermejo nos han preparado, al parecer, con tanto cuidado y amor.
Es un mundo alterno, eso se da por descontado, y por ello mismo todo está permitido en esta ficción.
Una ficción en donde Batman no es tan invulnerable como solemos verlo y, producto de un enfrentamiento brutal, despierta dentro de una ambulancia con aparente riesgo vital.
Pero aquí y allá, como solemos decir, Batman es Batman, y rápidamente escapa de la ambulancia para vagar por las nunca antes oscuras y barrocas calles de Gotham. Quizá por el mismo Crime Alley.
Es ahí cuando comienza esta odisea del Caballero Oscuro, justo cuando el más impensado de los salvadores hace presencia: John Constantine. El mismo que será quién nos cuente esta historia ¡y he ahí la primera trampa de este texto!


La historia que leemos, o vemos, es siempre la versión del que la cuenta. Nunca podemos saber si es la verdadera.
Un ejemplo clásico de esto es el primer párrafo de la mega-novela Moby Dick” de Herman Melville. Como todos ustedes deben recordar, comienza con el famosísimo “Llámenme Ismael” que lleva a cualquier incauto a creer que ése es el nombre del narrador. ¡Nones! Cualquier profesor de literatura medio les golpearía con la regla en la hueca testa para advertirles que así es como el narrador se hace llamar, pero que no tenemos certeza absoluta de que ese sea su nombre real.
Pasa lo mismo en el perfecto texto de Azzarello: al ser Constantine —llamado por más de una razón, un bastardo— quien narra, sólo podemos asumir que esta es su versión de lo que ocurre con Batman, cuando no su propia intervención en la psiquis del Encapotado.
No lo sabremos, con seguridad, sino hasta el final del tercer libro de esta exquisita pieza de cómic.
¿Qué vemos, entonces?
En primer lugar, la muerte del Joker.
Esto lanza la gran pregunta que guiará al Detective: ¿quién lo asesinó? ¿Fue él mismo acaso?
Las imágenes de un aparente presente se mezclan con las de un ambiguo pasado. Un pasado que nos muestra a un muy distinto Thomas Wayne del que hemos conocido en versiones anteriores.
Este es un hombre libidinoso que antepone la seguridad de su hijo a la falda de la primera mujer seductora que se le cruce.


El pequeño Bruce Wayne, por lo tanto, vive atrapado en un mundo de falsedad, donde la clásica imagen de los padres y el hijo es sólo una mascarada que disfraza a un hogar roto por las infidelidades y el engaño.
Siendo este el ambiente que le rodea en los tortuosos rincones de la mansión, no es raro que esa oscuridad engendre una figura casi satánica, una suerte de súcubo que está ahí para tentar al niño y para enseñarle el camino que lo llevará a transformarse en Batman.
Lo que plantea una pregunta basal en “DAMNED”: ¿por qué Batman es Batman en esta historia?
Damned se traduce como dañado.
Y el Batman de este cómic sí que está dañado, pero no son sus cicatrices corporales las importantes sino las psíquicas.
Nos preguntamos, entonces, si este Gotham que vemos no es quizá la mente corroída de Bruce Wayne.


La aparición constante de Deadman —increíblemente retratado por Bermejo— añade otra pátina de duda y vacilación al deambular de Batman por la ciudad.
Una chica que bien puede ser la Zatanna de este mundo es ya un claro indicio de que la magia juega o jugará un papel muy importante en el desarrollo de la historia. Pero no esa magia ligada a lo oculto, sino más bien esa magia ligada al truco, a las apariencias.
Si la familia feliz de Wayne niño es una fachada, ¿cuántas máscaras más nos presenta esta historia?


El guión está urdido de tal manera que nunca estamos seguros de lo que vemos. Mucho menos Batman, cuyo periplo lo lleva a una catedral para encontrarse con la imagen de un Cristo que en vez de un INRI” luce un extenso Hahaha”, signo inequívoco del supuestamente asesinado Joker.
¿Es Constatine el ángel que ha descendido sobre Gotham para redimir a Batman? ¿O es el 'avad·dóhn que trae destrucción a una ciudad corrupta cuyo más grande héroe es sólo una expresión más de esa podredumbre del dédalo de calles que alimenta los sueños turbios de los habitantes de la infame ciudad?



“DAMNED” ha comenzado. Tenemos en nuestras manos una obra perfecta, ambigua, elusiva y fascinante.
Detenerse en niñerías como lo que muestra o no cierta imagen, es un despropósito que cualquier verdadero amante de Batman y de los grandes cómics en general debe execrar, para concentrarse en lo importante: el filoso texto de Azzarello unido al soberbio arte de Bermejo.
Black Label ha estrenado a lo grande, poniendo la vara muy alta para los próximos proyectos que sean presentados aquí.
“DAMNED” puede transformarse rápidamente en la mejor historia del año de nuestro Murciélago.
Nosotros en el Blog, orgullosos de ser testigos del nacimiento de tal obra del Noveno Arte, estaremos atentos a los siguientes dos libros de la historia para compartir con ustedes nuestras impresiones y nuestras sensaciones.
Y, ante tal belleza de cómic, esperamos que ustedes también nos compartan qué les ha parecido y qué otros detalles les han llamado la atención.

sábado, 22 de septiembre de 2018

This is a mystery and I am a detective

Título: “Deface the Face”, parte 1: A Solitary Man
Escritor: James Robinson
Artista: Stephen Segovia
Colores: Ivan Plascencia
Rotulado: Rob Leigh
Portada: Segovia y Plascencia
Portada alterna: Mark Brooks

It's a mystery to me
The game commences
For the usual fee
Plus expenses”.
[Private investigations, Dire Straits]

Cuando preparamos nuestras reseñas solemos escoger algunas viñetas representativas tanto del guión como del arte que ayuden a visualizar nuestros comentarios sobre la entrega bajo análisis.
Sin embargo, cuando abrí este “Detective Comics” #988 me encontré con uno de esos peculiares y conspicuos cómics que aparecen de tanto, en que cada página, cada viñeta, es una genialidad de diseño y momentum. ¡Es prácticamente imposible decidir qué imagen usar y cuál desechar!

¡Hasta la portada alternativa de Brooks es extraordinaria!

Conversando con mi editor, coincidimos en que el arte no sólo era extraordinario, sino que rezumaba un estilo clásico y dinámico a la vez que lo singularizaba de todo lo que hemos visto antes en “Detective Comics” o en cualquier otro título que involucre al Murciélago en estos últimos tiempos. Casi pudiera creer uno que estábamos en los ochentas o los setentas deleitándonos con las clásicas aventuras de nuestro héroe; pero todo con una pátina de modernidad que lo coloca a la vanguardia del trabajo visual de los cómics actuales.
No hablamos de la calidad representativa del dibujante (Batman es un personaje que siempre ha acaparado a los mejores artistas del medio); sino al estilo en que cada viñeta es diseñada, recordando las poses y los ángulos que dibujantes memorables como Carmine Infantino o Neal Adams lograron en su época —en especial Adams, a quien le debemos haber salvado a Batman de la cancelación junto a Dennis O'Neill—.
No obstante, debemos aclarar desde ya que este “Detective Comics” no sólo es extraordinario por su arte…


Como ustedes, asiduos lectores de historietas, han de saber, un cómic no sólo es un medio gráfico sino también literario. Y el arte de combinar en sus partes justas las letras y los dibujos es tan difícil, que pocos son los títulos que logran el status de Noveno Arte.
Pero si, además, tomamos como referencia el cómic comercial cuyo principal objetivo son las ventas y la producción continua con que satisfacer la demanda, encontrar la amalgama perfecta entre escritor y artista, es una tarea casi mitológica.
Pero este número que analizamos, si lo logra… y con creces.
Porque intrínsecamente ligado a las bellas imágenes de Segovia, el guión de Robinson es un anhelado viaje a las raíces de Batman. Sí, ese Batman pre-Miller (en los ochenta) y pre-Image (en los noventa), cuando sus dotes de buen detective eran lo primordial.
Porque muchas veces olvidamos —y lo hace en primer lugar DC Comics— que el Encapotado, el Caballero Oscuro, el Murciélago tiene un título aún más antiguo: El Mejor Detective del Mundo.

Esta imagen se va directo a la portada de mi Facebook...

        No por nada el personaje nació entre las páginas de la revista Detective Comics” que, si han tenido la oportunidad de leer esos añosos cómics, se darán cuenta que está repleta de personajes al estilo de Speed Saunders, Cosmo, Gumshoe Gus, Slam Bradley o hasta el mismo Detective Marciano. Todos ellos, investigadores privados o detectives.
Y, como dice la cita de Wayne que da título a esta reseña, en este “Detective Comics” #988 hay un misterio y Batman es un detective.
Por ello la primera página nos lleva a la escena del crimen donde un tal Harold Frank ha sido asesinado por dos armas de fuego distintas. Y donde Gordon mismo cuestiona la presencia del Murciélago en un crimen, a simple vista, común y corriente.
La trama nos llevará más allá, descubriendo que ese Frank esconde más de lo que aparenta y que Firefly —presumiblemente Ted Carson—, acompañado de una Lady FireflyBridgit Pike, protegida del primero; y cuyo nombre es una cita directa a la Firefly que conocimos en la segunda temporada de Gotham—, busca borrar todas las huellas del occiso y sus actividades.


Relaciones que Batman aún no logra establecer del todo, pero que la viñeta final con agentes del culto de Kobra adelanta como una historia que no acaba sino por comenzar y que las investigaciones del Mejor Detective del Mundo develarán inexorablemente.
Ah, sin embargo, no todo acaba allí, en lo que leemos. Porque el cómic, junto con los hechos narrados, da cuenta de los procesos internos que Batman vive tras la ruptura con Catwoman —ya saben, el fiasco del “Batman” v3 #50—. Es ello la principal motivación de Wayne para interesarse en un caso “simple”: volver a lo básico. Volver al detective tras la huella, tras el misterio.
Si en el título “Batman” ya le hemos visto volver a vestir los calzoncillos por sobre las mallas, este cambio físico se traduce en un cambio mental en “Detective Comics”.


A punto de acercarse a los 80 años de existencia, es interesante darnos cuenta que DC Comics está insuflando nueva vida a sus personajes, devolviéndolos a lo que alguna vez los definió y los inmortalizó.
Nosotros, como parte del staff del Blog, pero como fans además, seguiremos atentos a lo que ocurre con nuestro querido Batman, aquel que todos queremos seguir distinguiendo como El Mejor Detective del Mundo.

jueves, 20 de septiembre de 2018


Título: “The Better Man”
Guión: Tom King
Dibujos y Tintas: Matt Wagner
Colores: Tomeu Morey
Letras: John Constanza
Arte De Tapa: Matt & Brennan Wagner

Este issue, como ya hemos visto en más de una ocasión en el run de Tom King, bucea entre el presente y el pasado mediante flashbacks. Todo esto para mostrarnos la transformación de Dick Grayson, de un joven atormentado por la pérdida de sus padres al faro de optimismo que lo hace uno de los personajes más queribles del Universo DC.

Así que vemos a un pequeño Richard totalmente reacio a aceptar la hospitalidad de Bruce y Alfred en su nueva casa y de a poco entrando en confianza. Al mismo tiempo, es Batman en el presente quien está reacio a aceptar el humor de Nightwing en medio de los casos que enfrentan. Se miden con Crazy Quilt, o vemos a Bruce tratando de focalizarse en investigar el caso de Mr. Freeze.

Así como vemos a Grayson de a poco aceptar su nueva vida, vemos a Bruce bajando la guardia paulatinamente frente a la buena onda de Richard. El momento de más intensidad en la historia es Batman riéndose de un chiste de Nightwing para súbitamente quebrar en (lo que parece) un brevísimo llanto. Un pequeño momento de debilidad donde Bats confiesa lo duro que le ha sido llevar las cosas tras la no-boda.


LO QUE DEJÓ ESTE NÚMERO

Siendo que estos hechos suceden tras los eventos de “Cold Days”, Nightwing se queda con Batman para ser su apoyo. Así como tomó el manto mientras Bruce era jurado en el arco mencionado, ahora toma la decisión de velar por la cordura de su mentor, siendo nuevamente su compañero de andanzas.

Tenemos la aparición de otro villano clase B-C, como es Crazy Quilt. El personaje creado por Jack Kirby en “Boy Commandos” v1 #15
(1946). Un pintor y ladrón que, traicionado por uno de sus hombres y cegado por un balazo, se ofrece para un experimento que podría devolverle la vista estando en prisión, aunque este resulta en que solo puede ver colores brillantes y esto lo vuelve loco. Luego utilizará un casco que le permite emitir luces de colores, que usa para ver mejor e hipnotizar a sus enemigos. Recordando que este personaje existía en Tierra 2, luego hubo otro oriundo de Tierra 1 (Paul Dekker) que nació en "Blackhawks" v1 #180 , seguido por una versión femenina que apareció brevemente.

Por otra parte es interesante que Dekker hiciera acto de presencia aquí teniendo en cuenta que se lo creía muerto tras ser usado por Scott Snyder en “Endgame” como uno de los tres científicos que trabajaron para replicar/crear el Dionesium. Fíjense hasta donde llegan las maquinaciones de Manhattan (?)

El chiste con CQ es la burla de Nightwing, y su supuesta confusión con la técnica de costura llamada “crazy quilting”, donde se crean cubrecamas con diseños extraños a través de la unión de varios parches coloridos (siguiendo, o no, un patrón). “Quilt” sería también algo así como “enriedo” y ahí es donde Dick lo usa como burla con enhebro (que sería su otra definición).


También aparece Condiment King, y lo extraño acá es que parece que Dick no está muy ofuscado por el hecho de que CK ha matado en distintos robos a tres personas recientemente. Todo sea por hacer chistes para animar a Bruce, ¿no? ... ¿No?

En fin… el número tiene la dosis justa emocional, con los flashbacks y el cambio de roles. Un Bruce que intenta levantar la moral de su nuevo pupilo y luego este tratando de hacer lo propio años después con su mentor. Ah, y los sándwiches de pepino de Alfred vienen siendo mencionados muchos en los últimos años y acá nos sirven para ilustrarnos cómo puede cambiar una persona si se lo dispone y se da (o le dan) la oportunidad: Dick los odiaba de chico y con el tiempo se volvió fanático.

Obviamente el atractivo principal de este libro fue el regreso de Matt Wagner a las calles de Gotham, pues cabe recordar que este artista ha participado en celebradas historias como “Faces” (“Legends Of The Dark Knight” v1 #28-#30), “Batman and The Monster Men” (2006), “Batman and The Mad Monk” (2006-07) y las dos partes del crossover con su creación, Grendel (la parte 1 en 1993, la parte 2 en 1996).

En ese sentido debemos decir que el trabajo de Matt fue muy bueno y estuvo muy bien complementado por Tomeu Morey, sin embargo hubo polémica con los colores ya que se suponía que Brennan, el hijo de Matt, iba a ser el colorista pero al parecer su estilo no convenció a los editores de DC y lo bajaron del proyecto de un plumazo. Al final se habló, Brennan solamente trabajó sobre las portadas (tanto la original de su padre como la variante de Tim Sale) y fue reemplazado en los interiores por Morey. El problema es que los Wagner quedaron muy desilusionados con la forma en que la editorial manejó la situación y eso probablemente implique que no vuelvan a trabajar en el DCU al menos por un tiempo. Lástima.

Narrativamente hablando ésta aventura era necesaria no sólo por los aportes que hizo a la mitología del Bativerso sino también para retomar el vínculo del Dúo Dinámico original ya que en este último año, año y medio las interacciones entre Bruce y Dick (por no decir las interacciones de Bruce con casi cualquier otro miembro de la Bati-Familia) quedaron en segundo plano para desarrollar su romance con Catwoman y su amistad con Superman y Wonder Woman de cara a “Heroes in Crisis”. En ese sentido se agradece lo que King hizo en estas páginas pero por otro lado, sabiendo lo que se viene (que de hecho ya vino, pasa que nosotros estamos más atrasados que la mierda), no estamos seguros de cómo sentirnos respecto a lo que DC tiene preparado para Wayne y Grayson.