¡TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DEL BATIVERSO ESTÁ AQUÍ!

viernes, 31 de julio de 2015


 Aún cuando el hype generado por el lanzamiento del nuevo trailer de Batman v Superman: Dawn of Justice en la SDCC '15 hace eco entre la gente por las redes sociales, la nueva edición de la revista británica Empire Magazine lanzó una cargada nota hacerca del film en cuestión con fotos, declaraciones y detalles que harán el deleite de los fanáticos más acérrimos, los cuales (en los que me incluyo) cada vez están más desesperados por despedir este año. Así que a continuación procederemos a informarlos de todas las novedades, ustedes mientras tanto se ahorran los mangos que les saldría comprar la revi, ustedes nos leen y ganamos todos.

 El diseñador de producción, Patrick Tatopoulos, nos aclara que Bruce Wayne no vive en la icónica Mansión que todos conocemos, sino que reside en una casa aproximada a un lago bautizada como Glasshouse. El "hijo pródigo" de Gótica tiene unos 45 años ya y porta el manto de Batman hace dos décadas. En este tiempo, acota el director -Zack Snyder-, podrían haber habido Chicos Maravillas que los acompañen, pero la historia del Encapotado siempre fue trágica, ha perdido mucha gente y no necesariamente de causas naturales. Ésto sumado a algunos detalles que podemos extraer del trailer que al principio les comentaba, hace que la conocida historia del Robin muerto a manos del Joker sea cada vez más probable... Aunque queda por saber de cual se trata.


 Ben Affleck por su parte asegura que en un comienzo dudó bastante a la hora de aceptar el trabajo de encarnar al vigilante más oscuro de los cómics, ya que no sentía ni veía como podría encajar con el personaje, pero una vez que Zack le comentó en más profundidad cómo querían encararlo. El concepto muestra a un Batman más mayor, roto y fastidiado. Ya tiene muchos años activo por lo que es un hombre experimentado, y siempre supo como superar las adversidades que se le surgieron. Por eso, ya cansado y retirado, se ve obligado a volver a las andadas por la aparición de una nueva amenaza que sale de toda la filosofía que tenía hasta ahora como superhéroe, algo que no se parece a nada lo que le había enfrentado jamás: Superman. Porque el surgimiento del Hombre del Mañana, con un poder casi ilimitado, hace que todas sus hazañas, como evitar crímenes "comunes" y no de niveles intergalácticos, sean efímeras. Por lo tanto, encontraremos a un hombre que pese a que creía que se las sabía todas, está a punto de entrar en terreno desconocido,  que lo obligará a cruzar los límites que se había impuesto anteriormente.

 Ya vimos a Bataffleck en los trailers, como muestra de ésta definición del héroe, rompiéndole el cuello a un soldado de Superman, marcándole con quemaduras a los ladrones un símbolo de murciélago en la piel, amenazando a su contrincante con sangrar... Y ahora nos cuentan que en un momento de la película, ¡lo veremos atacando con una ametralladora! ¿Será letal?

 Otra muestra de lo áspero, sucio y duro de este Batman es su batmobile, una suerte de mezcla entre los de la vieja escuela (que eran más estilizados y elegantes) y el tanque de la saga de Nolan. Será una parte muy importante del armamento de El Caballero de la Noche. Tiene metralletas montadas en la parte delantera. También emula mucho del recordado batpod, contando con suspensión, ruedas enormes y destacables tubos de escape. Ya, de primera, veremos como el vehículo ha pasado por muchas batallas, ya que se encuentra todo rayado y dañado. Pero mítico coche no será el único bat-vehículo, en su arsenal también existe un Batwing (el mismo del trailer sobre el que se estuvo especulando si era o no), sobre el que no se ha comentado demasiado.


 Con respecto a su apariencia, que podemos seguir apreciando por las fotos que nos mostraron, está más que claro que se complementa apropiadamente con esta versión de Bruce Wayne. Esta mirada enfadada y brusca de él se termina por confirmar con su enorme musculatura, y su tosca anatomía. Mucho se ha hablado y discutido de su cuasi-carencia de cuello, muchos alegando que se trata de un gran erro, no obstante ésta, dicen, es totalmente premeditada. Con una constante pose agazapada, se logra que su figura sea menos humana y más cercana a alguna clase de bestia.

 Es normal que con tanta trayectoria en su haber, el Cruzado de la Capa ya haya cazado a muchos rufianes, y nos revelan que él fue el encargado de capturar a TODOS los que luego formarán parte del Suicide Squad en la película homónima que saldrá en Agosto de 2016. Así pues, ¿recuerdan la escena que pudimos entrever en el trailer de Suicide Squad en el que el Encapotado está posado arriba del Jokermobile? Efectivamente se trata de un flashback, el momento en que Harley fue apresada. Como bonus, el Joker, siendo que el de éste momento puntual sigue siendo el que interpretará Jared Leto, desmiente la teoría de que se trataba de Jason Todd.


 ¿Por qué no hacer una película íntegramente del pilar principal de Gotham? En palabras textuales de Zack Snyder: "Si fuera una película sobre Batman sería mucho más difícil debido a que las de Christopher Nolan son asombrosas, estamos en deuda con esas películas. Chris estableció un tono para el universo cinematográfico separándonos de Marvel, somos el legado de sus películas". Por lo tanto, continuó explicando Snyder, Batman es, en buena parte, el villano del largometraje... Aunque se abrirá un debate en el cual el espectador decidirá quien de los dos (Bats o Supes) tiene la idea correcta sobre lo que la justicia significa. De ahí deviene el subtitulo Dawn of Justice.

 Para insistir con este juego de contrastes, nos definen Metropolis como Toronto, mientras que Gotham es más similar a Detroit. 


  Declaran que Clark Kent y Lois Lane son cónyuges en un departamento de Metropolis. Ésto nos indica que entre Man of Steel y esta nueva entrega ya ha pasado un tiempo bastante considerable, por lo que no se trata de una secuela directa, y que la relación entre los dos personajes ya ha progresado bastante. Esta confianza, y probable entendimiento, que se ha forjado, de seguro será un elemento clave.

 Y sobre el eterno enemigo del Hombre del Mañana, Lex Luthor, se dice que su casa se ha rodado en un museo situado en Detroit. Sin embargo, jamás veremos su habitación. Ésto es una muestra de que, del genio más peligroso del mundo solo veremos su fachada, por lo menos en esta ocasión, no vamos a saber que es lo que habita en su interior.


 Hablando del cameo que hará Aquaman, se define como vago, está solamente para que quede bien clarito que existe un héroe proveniente de Atlantis. Pero no hay que preocuparse, ya sabremos más tanto de él como Wonder Woman y varios personajes restantes, ya que todos contarán con sus películas individuales. Batman v Superman se trata solo del comienzo. "Las otras películas, de cualquier forma, apoyan nuestra idea acerca de la Justice League: Esta es nuestra Wonder Woman, este es nuestro Aquaman. Cada uno tendrá un concepto muy propio, pero al mismo tiempo eso ayuda a construir el camino hacia el encuentro de estos héroes".

 Todos los creadores están coordinados y son conscientes de lo que simultáneamente se está ideando en los demás proyectos referentes a este universo emergente, pero Snyder (que es una clase de director creativo y general) se ha encargado que todos los directores tengan una total libertad artística. Un claro ejemplo de ésto es Suicide Squad, sobre la cual David Ayer tiene completo control. La realidad es que mientras se respete lo pautado, que se basa meramente en cuestiones conceptuales, no habrá ningún problema. Y de esta forma, se irá preparando terreno para la colosal película Justice League que, dicho sea de paso, se comenzará a filmar en la primavera norteamericana del próximo año.


 ¡Y esto ha sido todo por hoy! Por suerte, quiero decir, con tanta información ya me estaba desorientando bastante. Pero acá lo tienen, armadito y servido en bandeja. ¿Qué opinan sobre la información dada? ¿Ya sienten que el hype les tapa la arterias? Déjenlo todo en la caja de comentarios. ¡Jokersaludos!

miércoles, 29 de julio de 2015


Director: Sam Liu.
Productores: Sam Register y Bruce Timm.
Escritores: Alan Burnett y Bruce Timm.
Guionista: Alan Burnett.

Gracias a los cómics digitales publicados recientemente pudimos conocer el origen tanto individual como grupal de esta particular versión de la Trinidad, así que antes de empezar con esta reseña propiamente dicha indagaremos en el origen de este proyecto en sí, en el cómo y el por qué de "Justice League: Gods and Monsters".

Al igual que otras tantas grandes ideas, ésta surgió a partir de una necesidad. Sam Register, presidente de Warner Bros. Animation y Warner Digital Series, quería realizar una nueva serie centrada en la Liga de la Justicia, mientras que Timm buscaba volver al terreno de las películas domésticas luego de algunas apuestas fallidas. Al mismo tiempo, DC Comics estaba en pleno lanzamiento de los New 52, con sus franquicias recién rebooteadas, y esto inspiró a Timm. Tras una reunión con Register"Gods and Monsters" era una realidad.

Los famosos Elseworlds le permitieron a muchos creadores jugar a gusto y piacere con distintas realidades paralelas a lo largo de los últimos 25 años, tendencia que volvió a ponerse de moda tras "The Multiversity" y "Convergence", pero siempre hubo una regla básica que todos debían respetar a rajatabla: no meterse con Superman, Batman y Wonder Woman. Sin embargo, Timm rompió con los estándares establecidos y dio un paso más allá, brindándonos una de las versiones alternativas más interesante de la Liga en muchos años. Los más grandes héroes del Universo DC no solo habían cambiado en aspecto y personalidad, sino también de identidad. El mundo gris que Timm creó junto a su colega Alan Burnett no era un lugar apto para Clark Kent, Bruce Wayne y Diana Prince, era necesario un grupo de almas torturadas que estuviera a la altura de este desafío, personas sensatas sin miedo a ensuciarse las manos. Allí es donde entran Hernán Guerra, Kirk Langstrom y Bekka, allí es donde nos metemos de lleno en esta gran historia. ¡Sígannos!


Como no podía ser de otra manera, todo comienza con la destrucción de Krypton. Pese a las advertencias de Jor-El, el General Zod había perforado el núcleo del planeta en busca de energía para alimentar su maquinaria bélica y esto eventualmente los condujo al juicio final. La enemistad entre el científico y el militar los llevó a una pelea a muerte donde este último confirmó sus sospechas: La Casa de El había construido una nave que, a partir de dos muestras de ADN, gestaría al Último Hijo de Krypton durante su travesía estelar. Es así que Zod mezcla su material genético con el de Lara, dando vida al futuro Hombre de Acero. El cohete entonces emprende viaje, mientras que de fondo contemplamos la trágica destrucción de la que alguna vez fue una de las civilizaciones más avanzadas del universo.

Finalmente la nave llegaría a la Tierra, aunque en este caso el infante no sería adoptado por una típica familia norteamericana sino por los Guerra, una humilde familia de campesinos mexicanos. Por obvias cuestiones de tiempo, la película no logra profundizar en el pasado de este Superman, aunque ustedes pueden descubrirlo en nuestra análisis del cómic precuela "Fallen". Naturalmente, su llegada a nuestro mundo atrajo la atención de las autoridades de los Estados Unidos, que se apropiaron del vehículo para analizarlo bajo las ordenes del Doctor Lex Luthor, un brillante científico dispuesto a hacer lo que sea para proteger a la humanidad.

De allí pasamos al presente, donde la ya consolidada Justice League ataca sin piedad a un grupo terrorista buscado intensamente por la ley, desobedeciendo las órdenes del Coronel Steve Trevor y, por consiguiente, de la Presidenta Amanda Waller. Por si no había quedado claro tras la primer temporada de "Justice League: Gods and Monsters Chronicles", esta Trinidad castiga con mano dura a quienes se lo merecen, aunque en cierto punto su accionar se ve limitado por el apoyo que le brinda el gobierno frente a la opinión pública. Es por medio de este hecho que se nos presenta el verdadero conflicto de esta historia: determinar el verdadero papel de la Liga, de los llamados superhéroes, en la sociedad. Pese a que hay una fuerte tendencia opositora, el saber que muchos ciudadanos simpatizan con sus métodos hace que Hernán fantasee con la idea de gobernar el planeta bajo sus ideales algún día, sacando a relucir este oscuro costado fascista que Superman muchas veces reprime a la fuerza para mantener viva la figura del clásico patriota defensor de pobres y desvalidos. De este modo, Timm comienza a explorar lentamente los rincones más profundos de su moral, dejando sobre la mesa un gran dilema a desarrollar: ¿Podrán sus genes sobreponerse a los valores que su familia le inculcó?

Dejando de lado el narcisismo de Superman, lo cierto es que a lo largo del primer acto encontramos varias figuras que tratan de sacar provecho del miedo de la sociedad, ya sea con fines personales o altruistas. Una de ellas es Lois Lane, rostro mediático por excelencia, que plasma a esta Liga como un simple grupo terrorista, sacando a relucir la constante ambivalencia que reina en su profesión entre la realidad y los rumores, entre la información certera y el amarillismo. Al mismo tiempo lo tenemos a Luthor, que ve a Hernan y compañía como una amenaza potencial para nuestra civilización y critica la suerte de tratado entre ellos y el gobierno nacional, alegando que su superioridad solo podría causarnos dolores de cabeza. En tercer lugar nos toca hablar del misterioso villano de la historia, que urdió un plan casi infalible para acabar definitivamente con la Trinidad. Su idea era sencilla: utilizar un trío de androides implacables para asesinar a algunos de los miembros más notables de la comunidad científica imitando el modus operandi de nuestros protagonistas y así generar una controversia de proporciones insospechadas.


Victor Fries, Ray Palmer y Silas Stone, junto a su pequeño hijo Victor, habían muerto bajo circunstancias sospechosas de la noche a la mañana y la Justice League sabía que algo andaba mal, de modo que deciden poner manos a la obra antes de que las cosas continúen empeorando. Por su parte, Langstrom regresa a Ciudad Gótica para recabar algo de información entre los archivos personales de Stone y allí descubre la existencia del Proyecto Fair Play, una iniciativa gubernamental secreta que no solo involucraba a los difuntos sino también a William Magnus, su mejor amigo. Resulta que en sus años universitarios Kirk, Will y su novia Tina eran inseparables, aunque por ese entonces Kirk ya estaba obsesionado con encontrar una cura definitiva para su linfoma, hecho que preocupaba a sus amigos pero especialmente a Tina. Claramente algo había entre ellos, pero ninguno de los dos podía permitir que sus sentimientos salieran a la luz. Luego de un episodio bastante dramático, Kirk y William comienzan a trabajar en una potencial cura mezclando nanobots con Bat-Venom pero las cosas salen mal y el convaleciente joven desarrolla rápidamente una incontrolable sed de sangre humana. Desconcertado, Kirk huye sin rumbo alguno y se mantiene un tiempo en las sombras, dando paso a los sucesos de "Hunger", donde lo vimos intentando rehacer su vida a duras penas con su nueva condición a cuesta y luchando contra sus demonios internos. Gracias a esta secuencia no solo conocemos el particular origen de este Batman, sino que además nos damos cuenta que no tiene nada que envidiarle al Encapotado que todos conocemos. El Conde Batman, a pesar de ser un vampiro, es uno de los héroes más humanos de este universo y esa es su mayor virtud pero a la vez su mayor defecto.

Por su parte, Hernán opta por invitar a Lois Lane a la Torre de la Justicia para tratar de ablandarla un poco. El kryptoniano explica que Silas Stone estaba tratando de recobrar los archivos de su nave, ya que el gobierno solo pudo extraer grabaciones dañadas. Superman cree que su padre fue un hombre de bien para su mundo y por ello intenta seguir su ejemplo en la Tierra, pero Lois pone sus motivaciones en tela de juicio, demostrándole que inevitablemente habrá consecuencias por sus supuestos crímenes. Para empeorar las cosas, la Presidenta Waller les pone un ultimatum: debían hacerse cargo de los asesinatos o enfrentar a las autoridades. Entre tanto, Langstrom visita a Magnus para averiguar más sobre el Proyecto Fair Play, pero se vuelve con las manos vacías y una caricia de Tina.

La Liga de la Justicia necesitaba acceso a los exámenes forenses de cada incidente, por lo que Bekka visita a Scott Trevor esperando que sus encantos puedan facilitarle algo de información. Su juego de manos termina mal casi al instante, llevándonos a conocer su vida antes de llegar a nuestro planeta, pero sobre todo a entender un poco mejor el por qué de su carácter reacio y liberal. Al igual que en la continuidad tradicional, Apokolips y New Genesis mantenían una fuerte enemistad en esta realidad pero estaban dispuestos a dejar sus problemas atrás por medio del matrimonio arreglado entre Bekka, nieta de Highfatler, y Orion, hijo de Darkseid. Bekka tenía sus dudas mas Orion logró demostrarle que, a diferencia de su pueblo, era alguien sensible y amoroso. El día del casamiento había llegado y todo era perfecto, aunque las cosas dan un horrible giro inesperado cuando los Nuevos Dioses muestran su verdadero rostro y acaban con la estirpe de Darkseid de la forma más sanguinaria posible. Bekka le hace frente a Highfather para tratar de salvar a Orion pero ya era demasiado tarde, la brutalidad había triunfado nuevamente en otro rincón del universo. Asqueada por lo que su gente había hecho, Bekka utiliza la Mother Box de la espada que su esposo le había obsequiado y se teletransporta. Esto nos lleva a las páginas de "The Dream", historia en la que Bekka descubre que los humanos somos capaces de lograr hazañas tan grotescas como la supuesta raza superior de la que ella proviene. Es así que una joven ilusa e inexperta se convirtió en una mujer fuerte, segura, independiente y sexualmente libre, representando como pocas versiones los ideales en los que William Moulton Marston se basó para crear a Wonder Woman en los '40.


Con las bases de la película sentadas, es momento de agitar las cosas. La investigación de Kirk lo conduce a una mansión en las afueras de Gotham donde William y Tina están reunidos con los miembros sobrevivientes del Proyecto Fair Play. Los investigadores temen por sus vidas y saben que no pueden confiar ni en el gobierno ni en la Trinidad, ni mucho menos en el desaparecido Lex Luthor, principal impulsor de esta iniciativa. Sin embargo, la reunión se transforma en una masacre cuando los androides asesinos aparecen en escena por medio de Tubos Boom. Batman entra en acción al instante pero ni siquiera logra evitar la trágica muerte de su amada Tina. Cuando todo está dicho y hecho, descubrimos que el único sobreviviente fue Magnus, a quien luego trasladan hacia la Torre de la Justicia.

Mientras Will lucha por su vida, Hernán y compañía tratan de entender a lo que se están enfrentando. En un principio creían que estos misteriosos androides estaban relacionados con Bekka y los New Gods, pero luego de enterarse que las autoridades nacionales estaban tratando de crear dispositivos similares a las Cajas Madre se dan cuenta que solo queda una alternativa: interrogar a Luthor para conseguir respuestas concretas. Ni lento ni perezoso, Superman se dirige a la estación espacial que Luthor tenía montada en la órbita de la Luna y éste revela que desarrolló el Proyecto Fair Play hace años en caso de que el gobierno decidiera acabar con la Liga. Más importante aún, Lex confiesa haber alterado intencionalmente los registros kryptonianos para evitar que Hernán siga los pasos de su padre. No obstante, el Hombre de Acero opta por mantener la calma y simplemente se retira, sin sospechar que instantes después la nave explotaría en mil pedazos. Esta termina siendo la gota que rebalsa el vaso, pues el Proyecto Fair Play finalmente se pone en marcha.

Metropolis ha sido evacuada y la Torre de la Justicia está rodeada. Superman y Wonder Woman salen a enfrentar al ejército, mientras que Batman se queda monitoreando tanto los escudos del edificio como el estado de Magnus, que era la única persona capaz de probar su inocencia antes las autoridades. El problema, claro, es que Magnus estaba en coma a causa de las quemaduras de tercer grado que habría sufrido en todo el cuerpo, aunque esto no era nada que no se pudiera repearar con una inyección de nanobotos orgánicos provista por Tina, que en realidad era un robot. Con Kirk a sus pies, Magnus explica que mató a su esposa años atrás pues sabía que ella lo amaba en secreto. Entre tanto, el trío de androides asesinos conecta una bomba de nanobots a la nave de Hernán, diseñada para lanzar billones de Tubos Boom microscópicos al rededor del planeta y literalmente conectar a la población bajo las órdenes de Magnus.

Justo cuando Trevor tenía a acorralados a Hernán y Bekka, Luthor
aparece a último momento y expone al verdadero villano. Una vez que Superman logra atravesar el escudo de la Torre se encarga del trío de androides, mientras que Wonder Woman despacha a Tina y Langstrom detiene a Magnus, que luego procede a suicidarse. Con la amenaza había sido finalmente neutralizada y la Liga de la Justicia se había consagrado como protectora de la humanidad.

Una semana ha transcurrido desde la batalla en Metropolis y las cosas han cambiado drásticamente. La sociedad no solo aceptó a nuestros protagonistas abiertamente, sino que Hernán incluso contempla la posibilidad de cambiar su metodología, dejando de lado los asuntos burocráticos para concentrarse en las verdaderas necesidades de las personas. Por otra parte, Wonder Woman decide que es hora de volver a New Genesis enfrentar su pasado con la ayuda de Luthor, quien antes de irse le concede a Superman una copia completa de los archivos originales de su nave. Mientras Bekka y Lex parten hacia otro universo, Hernán y Kirk se disponen a encarar un proyecto de ciencias: es hora de aplicar los conocimientos kryptonianos para hacer de éste un mundo mejor, es hora de ser héroes. Fin.


¡Vaya película! I mean, really, ¡qué gran película, por el amor de Barbatos! No saben lo mucho que me costó contener la emoción mientras escribía el resumen de la trama y si, sé que muchos lo consideran una práctica bastante tediosa, pero créanme que lo hice para poder abordar claramente varios de los puntos que atraviesan esta gran aventura. Sea como sea, antes de eso quiero rebobinar para continuar alabando "Justice League: Gods and Monsters" un poco más. Aquellos que vienen siguiendo el Blog al menos desde hace unos meses saben que todos aquí nos emocionamos como nenes chiquitos cuando nos enteramos que este proyecto estaba en marcha. "Batman: The Animated Series", "Superman: The Animated Series", "Batman Beyond", "Justice League" y "Justice League Unlimited" son algunas de las razones por las que vemos a Alan Burnett y sobre todo al genio de Bruce Timm como sinónimos de calidad asegurada, motivo por el cual encaramos este universo con toda confianza. Claro que esta es un arma de doble filo ya que el hype puede jugarnos en contra, y es por esto que muchas veces prefiero mantenerme relativamente ajeno a ciertas proyectos de esta naturaleza, pero esta vez fue inevitable. A esta altura hemos comprobado que, salvo por muy pocas excepciones, los New 52 fueron un fracaso pero he de decir que valieron la pena solo por inspirar a TimmDe entrada la franquicia demostró tener un potencial tan arrasador y todos querían sacarle provecho. DC Comics apostó por su primera serie de historietas digitales diarias y Machinima un breve pero alucinante trío de cortos animados, dándonos la pauta de que esta sería una experiencia única.

Una de las principales virtudes de este film es el realismo con el que aborda a los super héroes dentro de un contexto social y político sumamente crudo. Si bien obras como "Watchmen" o "The Dark Knight Returns" e incluso "Injustice: Gods Among Us" abordaron esta compleja temática, aquí las cosas son mucho más claras y directas. La enfermiza relación simbiótica entre la Liga de la Justicia y el gobierno de los Estados Unidos era una bomba de tiempo que en definitiva solo terminaría afectando a un pueblo constantemente atemorizado por las negligencias de quienes supuestamente deben protegerlos. Aquí es donde volemos a referirnos al verdadero dilema de esta historia: ¿son Superman, Batman y Wonder Woman realmente héroes? Y en ese caso, ¿son los héroes que este mundo necesita o los héroes que este mundo merece? Ojo, necesitar algo no siempre quiere decir que uno lo merezca, aunque en este caso la respuesta a ambas preguntas es positiva. Esta Trinidad, a pesar de actuar con puño de acero, representa una tenue luz de esperanza que utiliza su propia oscuridad para fortalecerse y enfrentar los verdaderos peligros que amenazan la integridad de su gente.

La violencia es otro tema que quería abordar. Si bien, al no estar acostumbrados, a veces nos puede parecer un tanto desmedida lo cierto es que, a diferencia de la mentada "Injustice" por ejemplo, aquí el uso de la violencia se justifica por el simple hecho de ser necesaria. "Muerto el perro se acaba la rabia" dice la famosa frase popular, y es que hace falta de seres verdaderamente oscuros para hacerle frente a la maldad que reina en el mundo. Pueden enfrentar seres de otros planetas o dimensiones, pero la mayor amenaza será siempre el propio ser humano con su inexorable necesidad de auto-destruirse. Curiosamente, el uso excesivo de la fuerza trae consigo una constante catarata de sorpresas, valiéndose además de recursos como el gore, el lenguaje fuerte y algún que otro chiste subido de tono, con lo cual no quedan dudas de que estamos ante un producto que no teme ser transgresor incluso para su género.

Hasta ahora pareciera que solo hemos hablado de los aspectos negativos de esta Justice League, mas vale la pena decir que sus vidas truculentas y sus motivaciones dudosas son en realidad lo que les permite brillar no solo como personajes sino como humanos. Ver a Superman lidiando con la seductora idea de la tiranía, a Batman sufriendo en silencio por sus sentimientos reprimidos y a la Mujer Maravilla temiendo ser alcanzada por el pasado que un día tuvo que dejar atrás los vuelve más palpables que cualquiera de sus encarnaciones previas ante los ojos del espectador. El hecho de verlos luchando constantemente con sus profundos conflictos personales para tratar de salir adelante, el hecho de que uno logre verse reflejado en sus emociones es algo sumamente notable. Cuando se genera inesperadamente un vínculo con los personajes es cuando sabés que los autores han hecho bien las cosas, y no podíamos esperar menos de la dupla Timm/Burnett.

Vamos a hablar un poco más sobre desarrollo de personajes, ¿si? En verdad debo decir que los talentos involucrados hicieron un gran trabajo incorporando a más de dos docenas de personajes en menos de noventa minutos, dándole a cada uno de ellos el lugar que merecían dentro de esta realidad, por más alejado que esté del Universo DC tradicional. Principalmente me gustó la vuelta de tuerca (ha, get it?) que le dieron a Will Magnus y sus Metal Men, un equipo con mucho potencial que rara vez supo ser aprovechado en el mundo de los cómics. Lo mismo va para el extraño caso de Luthor, que pasó del clásico villano desquiciado en una armadura a convertirse en un científico altruista con la enfermedad de Lou Gehrig que más tarde terminaría asumiendo ni más ni menos que el rol de Metron. ¡Tremenda evolución! Sin dudas será interesante verlo actuar codo a codo con Wonder Woman y los Nuevos Dioses.


Leyendo los cómics de "Justice League: Gods and Monsters", Hernán Guerra fue la figura más me llamó la atención y esperaba que lo mismo ocurriera durante la película, aunque para mi sorpresa debo admitir que Bekka fue la que más me sorprendió. Quizás no tanto por su personalidad, porque en definitiva ya habíamos visto algo de eso antes, sino más bien por el origen tan especial que Bruce Timm le dio. Originalmente esta Wonder Woman iba a ser una guerrera Amazona concebida por Zeus e Hippolyta pero, cuando Timm se enteró que Brian Azzarello había planeado exactamente lo mismo para relanzar a la heroína allá por 2011, tuvo que cambiar los tantos. Fue así que Brunett le sugirió que se guiara por su diseño y fuera para el lado de New Genesis, una decisión más que acertada si me preguntan. Si bien no soy muy afín al concepto de los Nuevos Dioses, creo que relacionar directamente a un miembro de la Trinidad con esta enfermiza versión del mundillo creado por el excelso Jack Kirby representa una infinidad de posibilidades que seguramente explorarán en el futuro cercano, ya sea en una eventual secuela o en la segunda temporada de "Gods and Monsters Chronicles".

Aún así no podemos dejar de mencionar el crecimiento de Superman a lo largo de esta aventura. La idea de verlo como un dictador en potencia siempre fue interesante porque sabemos que claramente podría gobernar la Tierra si quisiera, "Red Son" e "Injustice" son claros ejemplos de ello, pero verlo recapacitando, verlo pensando en el bienestar de los demás antes que el propio, nos dice que hay un mínimo de esperanza incluso para un Hombre de Acero tan dañado como éste, a diferencia del patético y caprichoso Superman injusto que a esta altura ya no sabe como arreglárselas para seguir cagándola. Gracias a este pequeño pero a la vez gran cambio nos damos cuenta que este mundo no está tan perdido como parece.

Por desgracia Batman fue el que peor la pasó. No solo porque toda esperanza de felicidad se desvaneció completamente con la muerte de Will y Tina Magnus, sino porque considero que no lo exprimieron al máximo. Entre su investigación inconclusa, sus sentimientos pedantes, su ingenuidad y el casi no poder valerse por sí mismo parecía que estaba viendo al Batman de los New 52 y no al Conde Batman implacable que todos queríamos ver luego de "Twisted". Quizás sea cosa mía, quizás pretender demasiado de mi personaje favorito efectivamente me jugó en contra, pero tratándose de un científico (¡si, este Batman es un científico!) con unos cuantos años de experiencia a cuestas realmente esperaba proactividad y resultados concretos de parte suya. Quejas aparte, lo cierto es que las cosas podrían haber sido mucho peores pues a pesar de todo Kirk tuvo sus momentos y en definitiva estoy convencido de que habrá oportunidades de sobra para reivindicarlo de acá en adelante.

Para ponerle un punto final al tema personajes, una de las cosas que más me sorprendió fue la facilidad con la que despacharon a algunos de los rostros más conocidos del Universo DC clásico. Si nos ponemos meticulosos notamos que a lo largo de esta película mueren más de dos docenas los héroes y villanos, entre ellos incluyendo a figuras notables como Darkseid, el Dr. Sivana, Victor Stone, Ray Palmer y Victor Fries, esto sin contar con que Harley Quinn, Brainiac y la organización terrorista Kobra también fueron exterminados con anterioridad, y esto me genera intriga pues me cuesta imaginar cual será el elenco puntual que irán armando de aquí en más. Si algo está claro es que la Liga de la Justicia necesita más partidarios y detractores, y yo pongo mis fichas en Green Arrow, Black Canary, Swamp Thing, Animal Man, la Doom Patrol, los Secret Six, Lobo, Deathstroke, Brother Blood y Trigon. El tiempo dirá si tengo razón.


El guión propiamente dicho está bastante bien logrado. Pese a ser una constante montaña rusa de emociones y sorpresas, hay un balance fríamente calculado entre momentos de relax y acción, cosa de que la trama no se vuelva ni muy aburrida ni muy vacía. Como dijimos más arriba, uno de los principales atractivos de esta película la verosimilitud que transmite de entrada, aunque al mismo tiempo cuenta también con una dosis importante de la espectacularidad que uno esperaría luego de haber visto la serie animada de la Liga de la Justicia. Ciencia comiquera en su mayor expresión, seres de otros mundos, amenazas descomunales y peleas absolutamente épicas son solo algunos de los ingredientes que hacen a este gran combo superheróico. Timm será una figura legendaria en la industria pero hay que reconocer que Burnett no se queda atrás.

Parte de esta espectacularidad visual tiene que ver además con el mítico estilo de animación acuñado por Timm durante la década de los '90, que volvió para deleitarnos los ojos como nunca antes. Entre el horripilante CGI de "Beware the Batman" y el extraño stilo amerimanga de "Batman and Son" y "Batman vs. Robin", la verdad que estábamos necesitando algo un poco más tradicional y ahí es cuando "Justice League: Gods and Monsters" llega como una bocanada de aire fresco que al mismo tiempo nos transporta a los viejos tiempos. La espectacular banda sonora del compositor 
Frederik Wiedmann también aporta lo suyo, por supuesto, aunque en este sentido lo que más me llamó la atención fue el doblaje. Esta vez Benjamin Bratt, Michael C. Hall y Tamara Taylor fueron los encargados de darle sus voces a Superman, Batman y Wonder Woman, y vaya que hicieron un trabajo estupendo. Sus actuaciones fueron completamente naturales y se complementaban de maravilla con el ímpetu de cada personaje, especialmente en el caso de Bekka y Kirk. No me caben dudas de que Kevin Conroy es la voz definitiva de Batman en el mundo de la animación, pero me encantó todo lo que Michael C. Hall le aportó a Langstrom con su voz tenue pero sagaz y ligeramente atormentada. No por nada terminó haciéndose conocido por su memorable papel protagónico en "Dexter", ¿verdad?

Ahora bien, hay un par de cosas de la trama que no me cerraron. Si los nanobots orgánicos eran una realidad en este mundo, y más teniendo a su disposición el intelecto de Kirk, ¿por qué no trataron de usar ese método para regenerar el cuerpo de Magnus y que testifique a favor ante las autoridades? Si los mismos responsables del Proyecto Fair Play habían desarrollado Tubos Boom "caseros" y si Luthor podía usarlos, ¿cómo es que nadie notó que Magnus también estaba secándoles provecho? Por otro lado, pese a no tener su escudo activo, la Torre de la Justicia es un lugar casi impenetrable, ¿entonces cómo hicieron los Metal Men para colarse de la nada? Y si usaron Tubos Boom, ¿cómo es que nuestros héroes o el propio sistema de seguridad no lo notaron? Más importante aún, si Luthor había usado un Tubo Boom para escapar de su estación espacial y había estado monitoreando la Torre, ¿por qué no apareció instantáneamente en Metropolis para evitar el enfrentamiento entre el ejército y la Liga? Y hablando del ejército, ¿por qué se borraron olímpicamente justo cuando era hora de enfrentar a las verdaderas amenazas de esta historia? Puede que esté hilando demasiado fino con estas preguntas, y de seguro la mayoría ni se percató de estos detalles porque a fin de cuentas ocurrieron por razones narrativas obviamente válidas, pero aún así creo que son llamadas de atención que vale la pena hacer.


Detalles más o menos, "Justice League: Gods and Monsters" fue una gran película, con fuerte impronta adulta e irreverente que logró entretenernos, emocionarnos e invitarnos a reflexionar como pocas historias de super héroes. Desde aquí me saco el sombrero y le agradezco enormemente a Bruce Timm y Alan Burnett por esta experiencia alucinante pero, sobre todo, por devolvernos la fe en las animaciones de DC. No me cabe la más mínima duda de que esta franquicia seguirá creciendo a pasos agigantados en los próximos años y estaremos al tanto de cualquier actualización que vaya surgiendo, así que no dejen en acompañarnos aquí, en El Blog de Batman.

Usualmente no soy de poner puntajes en mis reseñas, pero este film se ganó un más que merecido 8.5/10 y hay que reconocerlo.

 Luego de que en la SDCC se confirmen los encargados del apartado artístico de The Dark Knight III: The Master Race, el cierre de la trilogía del DKverso, nada se habló de la próxima gran apuesta de DComics, pero ahora Dan Didio y Jim Lee le concedieron una entrevista a CBR donde revelan interesantes detalles sobre cómo se está trabajando en la nueva entrega de la franquicia que revolucionó la industria del Noveno Arte en los 80.


Página de The Dark Knight Strikes Again.
 Los dos directivos de la editorial aseguran estar muy conscientes de que la franquicia Dark Knight está íntimamente ligado al estilo de Frank Miller, pues éste se ha encargado tanto de escribir como dibujar la aclamada de forma de unánime The Dark Knight Returns, y su polémica secuela, The Dark Knight Strikes Again, que dejó inconformes a la mayoría de los fans. Por eso mismo, Andy Kubert  (al que se le ha dado el puesto como el dibujante de la mini-serie) está trabajando codo-a-codo con Frank Miller (quien se va a encargar del guión junto a la eminencia Brian Azzarello) para que lo ayude, aún manteniendo su estilo personal, a "dirigir" la narración visual para que logre capturar la esencia y la energía de las anteriores entregas, desde los enfoques, a la estructura de la página, los diseños, los aspectos y todo en lo que la materia visual se refiere. De esta manera, seguiremos sumergidos en la misma Gotham a la que nos acostumbró este mundo. Igualmente, los fanáticos más asiduos de Miller podrán disfrutar de sus lápices, ya que a pesar de no estar físicamente en sus completas condiciones, aseguran que se encargará de las portadas y algunos interiores.

 Dan Didio y Jim Lee luego siguen remarcando ésto de la insistencia en conseguir mantener la esencia de la obra original, intentando acercarse lo más posible a ella. Por eso mismo, también trajeron a Klaus Janson, el mismo que entintó los trazos de Frank Miller en el 86. Aseguran estar permitiéndole muchas licencias que lo ayudarán a tomar varias decisiones artísticas, agregará sus propias texturas, y hará que este cierre obtenga una estética perfecta y conectada con todo el material de la trilogía.

La marca de Batman.
 Se nota que las cabezas creativas detrás de The Dark Knight III: The Master Race están buscando que que este climax sea redondo y una verdadera fiesta de celebración, en manera de homenaje y, aparentemente, final definitivo. Y como en toda fiesta, también va a haber invitados, habrán muchos escritores y dibujantes que se encargarán de relatos adicionales, cada uno con una duración de 16 páginas, sumándose a las 32 páginas que acapara la historia principal por número. Por lo que cada edición contará con aproximadamente 48 páginas. Volviendo al tema de los relatos adicionales, éstos serán protagonizados por los distintos personajes introducidos por Miller, por lo que seguramente en ellos veremos a Carrie Kelley, a Don y Rob, y a tantos otros en aventuras que, explican, son independientes pero están íntimamente relacionadas con la trama principal.

 Del argumento aún no hay nada dicho, pero se declaró que en breve se revelarán más detalles, así que vamos a estar muy atentos a las novedades. De nuestro lado, solo nos queda imaginar y esperar. Me disculparán, pero yo le pongo todas mis fichas, ¿y ustedes? ¡Jokersaludos!

Si leer a la Batichica de Burnside por sí sola era un deleite, no me imagino lo que será verla uniendo fuerzas con los agentes de Spyral, las estudiantes de la Academia de Gotham, Spoiler y Batwoman.





"Batgirl Annual" #3 ya está disponible a USD 4.99.

BatGordon tiene órdenes de capturar a los vigilantes enmascarados de Ciudad Gótica y eso incluye a la propia Barbara, ¿pero cómo resolverán sus diferencias con escurridiza Livewire de por medio?




"Batgirl" #42 ya está disponible a USD 2.99.

martes, 28 de julio de 2015

THE ODDS AREN’T ON OUR SIDE

Título: Ultimatums (#11); Throwdown (#12)
Escritor: Brian Buccellato
Lápices: Mike S. Miller
Colores: J. Nanjan

Aunque en la reseña anterior nos quejábamos de que alguien —coff, coff, Buccellato, coff, coff— estaba estirando la acción en demasía, dispuesto, al parecer, a romper el record de los cinco segundos finales de Namekuseí —que duraron, ¿cuánto? Dos semanas o más—, hoy debemos reconocer que, quizá, tanta inmovilidad y melindre eran sólo una toma de impulso para saltar más arriba que el edificio más alto —al estilo del Sups original, hace lejanos 76 años…—.
Porque en estos dos números que reseñamos ahora —o lo que este escribidor, en sus delirios de comentarista al estilo vidrioso de Hunter S. Thompson, llama reseña—, las cosas empiezan a agitarse. Y no sólo a nivel de acción, si no que a nivel de personajes. Es el momento de las decisiones. Y los súper guarros son especialistas en ello —en especial, la jauría de “Injustice”—.
Retomando el cliffhanger del episodio #10, el cómic abre los fuegos con una página de la familia olímpica al completo, repitiendo la exhortación divina de “o te rindes o… te rindes”.
Sip, ahí están Apolo, Heracles, Atlas, Hermes, Atenea y Eros. Qué demonios pinta Eros en todo esto… La verdad es que, dentro de las irregularidades históricas en la presentación de los venerados dioses, la participación de Eros es lo de menos —aunque hubiésemos preferido a su mamacita Afrodita porque a ella sí que no pueden dibujarla con ropa… Sería algo cercano a la blasfemia—.
As we said before, casi todo el panteón nos saluda en la entrada para ser testigos de cómo el cabeza dura Sups vuelve a negarse —seguramente cree que Rao es más poderoso que estos dioses terrestres—.


Pero Sups no es tonto. De hecho ese es el gran error que se comete con todos los dictadores: creer que son tontos. Por acá pagamos bien caro esa equivocación… y la seguimos pagando —¡maldito y cobarde pacto de silencio entre los militares!—.
El Hijo de Krypton tiene su carta bajo la manga. ¿Qué se creían? ¿Qué sólo Batsy tenía un plan para todo? Dateado por Cyborg, con toda seguridad, Supermusculín debe haber previsto que sus acciones iban a cabrear a más de alguna familia divina, en especial a la griega, dada desde siempre a las peleas y el intervencionismo —como cierto país del norte—. Dioses nórdicos no podían ser porque se la pasan borrachos en cerveza. Egipcios tampoco, que parecerían Backyardigans con tanta cabeza de animal. Alá menos, que ya tiene mucho que hacer en contra de los infieles de occidente. Y el Dios cristiano… bueno, de ése sabemos que está haciendo la vista gorda hasta que un día nos traiga el Armagedón de una.
¡Tenían que ser los griegos!
Así que Sups, entre la espada y la pared, recurre al plan B: llamar a los otros miembros de la Justice League —es decir, los que aún le eran leales—. Claro que uno de ellos es Raven, perdida en alguna dimensión, dándose con una piedra en el pecho por haber aniquilado a su papaíto Trigonfinal del tercer año de “Injustice”, ¿recuerdan?—; y el otro, Captain Marvel… bueno, tras ser raptado del colegio por Harley Quinn, permanece inconsciente en la forma de Billy Batson, encerrado en la Arrowcave —y luego hay alguno que protesta porque le decimos Green Batman a Oliver Queen…—; ¿y el tercero? El tercero es Luthor y eso nos debería ahorrar todas las explicaciones a estas alturas del Universo DC. Aunque aquí nos sirve para husmear un poco más en su proyecto de ciencias… Sí, ese clon dentro del tubo de ensayo…
¿Cambiará esto la situación?


La verdad es que palabras sacan palabras y las órdenes del Todopoderoso, el Amontonador de nubes, el Tonante, el Crónida Zeus no son cuestionables y cuando WW se atreve a desafiarlas, sólo significa una cosa: ¡a la pelea! Cosa que los chicos de “Injustice” adoran, aunque… ooohhqué pena, Batsy y sus amigos se tienen que hacer a un lado. Atlas se los dice al modo más diplomático. Estilo Yahvémía es la venganza y la retribución” (Deuteronomio 32:35). O dicho en términos más mundanos, “no se metan en pelea de grandes, mocosos”.
Pelea que Sups y sus amigos empiezan a perder fácilmente —¿qué se creían? Son dioses—, a vista y paciencia de Batsy y sus chicas, que parecen disfrutar bastante con la masacre —¡y nosotros también!—.


Pero como Buccellato sabe lo que hace, nos deja a WW con un terrible dolor de garganta, a Jordan con su armadura esparcida como Lego —¿alguien notó el parecido entre la armadura que construye el Yellow Lantern con la de BatGordon? Sospechoso…— y a Sups girando como satélite, para hacernos volver a Batson y ver un poco más de lo que Ares se trae entre manos…
Sí, Buccelato se reivindica con estos dos capítulos, unido al efectivo dibujo de Miller —aunque sus proporciones algo desproporcionadas nos molesten en más de una viñeta—.


“Injustice” no está muerta aún. Podemos estar seguros de que nos queda mucha tela por cortar —tanta como la que los dibujantes insisten en ponerles a los dioses griegos, grrrr…—. Veremos que nos aporta la aparición en escena de Captain Marvel. Veremos cuál es la agenda secreta de Ares —aunque mis apuestas van por el lado “derrocar a papito”—. Veremos si Batman va camino de transformarse en secundario como paso el año pasado. Y veremos… veremos por qué colocan el plural de ultimátum con una S final, si es una palabra latina cuyo plural es curricula.

Todo eso veremos…

lunes, 27 de julio de 2015


 Se han hecho escuchar mis plegarias, y acá estoy, reseñando Justice League Gods and Monsters y, aunque no se trate justamente de la película (de eso sabrán más en breve) sino de su serie comiquera homónima, el encargo me deja mucho más contento. Desde que se anunció este nuevo proyecto de Bruce Timm, sin duda uno de los más ambiciosos que ha tenido en su carrera, el Blog ha mostrado su rotundo apoyo, ya que el autor en cuestión ha logrado ser sinónimo de calidad y ganarse la completa confianza de cualquier fan de DC que se precie de serlo. Bien, el proyecto en sí se trata de la fundación de un nuevo universo, una nueva franquicia (como Injustice en su momento, pero incluso más grande) que permita llevar a los superhéroes y personajes que todos conocemos a un contexto completamente distinto, lo que por ende significa que también son personajes que toman medidas distintas y afrontan las adversidades de otra manera. ¿Pero cómo se formó esta Justice League? Tan dispareja que parece y tan decididos que son como individuos... ¿Cuál es el mal superior que finalmente los obligará a unir fuerzas? Sumerjámonos en las raíces de esta Liga y veamos qué nos depara.

Spoilers a continuación.

 A pesar de tener dos seres que no provienen de este mundo, y también un vampiro conformando este trío, creo que estamos ante la Justice League más humana que hemos jamás hemos visto. Esta serie no se centra en contar sus orígenes, sino en como funciona la química del grupo, como es posible que funcione (y las complicaciones que hay de por medio para que eso suceda) y además, lo más importante de todo, lo que significan para la humanidad y como se los podría ver si realmente estuvieran compartiendo territorio con nosotros.

 El verdadero planteo, que vale varias reflexiones por cada relectura que uno guste de darle a esta serie limitada, está claro: ¿Qué tanto vale nuestra vida? ¿Es que la inmortalidad le quita un sentido? ¿Es la sensación de estar perdiendo tiempo la que realmente nos impulsa por avanzar? Y si hubieran dioses, seres poderosos e inmortales entre nosotros, ¿nos protegerían? Superman no sería una persona benevolente, por más que haga el bien, una vez que el mundo penda de un hilo del cual él es el encargado de que no se rompa, su ego se empezará a expandir y cada hazaña es un nuevo logro de un narcisista con complejos de grandezas pero con buenas intenciones. Al menos eso es lo que sucedería, y lo que se plasma acá.

 Por otro lado, Wonder Woman, como toda bella mujer, es consciente (además de su fortaleza física que no es poca) que su apariencia es muy grata, y aprovecha su gran oportunidad. Siendo una mujer sexualmente libre, disfruta de eso y logra convencer a los hombres para que le ayuden a hacer lo que a ella busca. ¿Y eso está mal? Para nada, se trata de una Liga que justifica los medios por el fin, que hace lo que tenga que hacer para poder llevar a cabo sus ambiciones, que hasta asesina para erradicar el mal de la Tierra, así que ¿por qué no aprovechar todas sus facultades?

 Y en tercer lugar, también lo tenemos a Batman, Kirk Langstrom, un hombre completamente atormentado. Un humano que se convirtió en un monstruo al intentar salvar su vida y que ahora quiere disfrazarse de héroe para por lo menos justificar su sed de sangre, que a veces lo enloquece y enceguece. Pero sí es solo una excusa para poder abastecerse, si no puede abstenerse a la sangre, sea un crimen mayor o menor, ¿realmente es una buena persona? ¿Qué tan en lo correcto está un hombre que lo perdió todo y que está sacrificando la vida de tantos otros por el intento de salvar la suya? Sus acciones son juzgadas por él mismo durante todo el desarrollo de la historia, depende de uno mismo hacia donde incline la balanza.


 En el punto en que nos ponen en presencia, éstos héroes ya se conocen (Superman y Wonder Woman en su vanidad ya han tenido un romance), pero la razón por la que se ven obligados a trabajar juntos (y fundar luego la Justice League) es la de que un eminente científico, Jackson Alpert, ha invertido mucho dinero para formar una raza nueva de super humanos con las características de dioses y ésto ha llamado, claro, la atención del potencial trío de héroes. ¿Por qué son una amenaza inminente? ¿O por simple envidia profesional? Probablemente sea una mezcla de ambas cosas, como todos personajes tridimensionales y bien hechos, no tienen por qué tener una sola motivación y probablemente ellas se contradigan en gran parte.

 A pesar de que estaban en lo cierto, y gran parte de este plan de Jackson Alpert estaba destinado a acabar con nuestros estos super humanos, ellos tampoco tuvieron en cuenta que no solo el poder de estos dioses artificiales es un arma de doble-filo, sino que el de ellos también lo es. Más teniendo en cuenta que están llenos de miedos, confusiones e inseguridades. Este descuido les cuesta muy caro a la hora de enfrentarse a Imperiex, una mala copia de Galactus (en apariencia), cuando los pone en contra del mundo. Ya teniendo en cuenta que la civilización les tienen miedo y rechazo, ésto va a ser muy difícil remontar, aunque dudo que a ellos les importe su imagen... Y eso es lo rico, su propósito prevalece ante todas las cosas.

 Y acá viene el gran debate interno que nos genera, ¿es la Justice League un grupo de héroes? ¿Y debe serlo? ¿Sus criminales son obstáculos en su búsqueda por un mundo mejor o solo le dan una causa por existir? ¿Y los merman para que ellos mismos no se conviertan en los villanos? No es la primera que un cómic nos mantienen con estos planteos, pero sí es la primera vez que vemos a los personajes en un marco tan identificable como éste, lo que resulta de lo más interesante.

 Hablando más técnicamente de la serie en sí, durante sus nueve números mantiene un ritmo bastante frenético que da la sensación de que todo el tiempo está pasando algo, por lo tanto es muy entretenido y, con el tiempo disponible, es posible leerlo todo de una sola vez sin perder la concentración. Esto es posible por la perfecta mezcla entre acción, desarrollo de la trama y reflexión, que esta vez está expuesta de una manera clara y accesible para que la experiencia se viva entera de buenas a primeras.

 Una gran virtud, que aporta bastante a este tótem sólido, son los grandes personajes con los que cuentan. Movidos por situaciones y diálogos naturales, se puede notar su profundidad, su humanidad (en la que quiero insistir y resaltar) que no les permite, en la mayoría de sus ocasiones, decir lo que piensan, ni hacer lo que dicen. Rara vez encontramos un Elseworld tan rico como este, por eso me alegro mucho de que esté en plena expansión y no parece que se detenga.

 Mi única queja es que el, simplista pero efectivo, guión trazado por Bruce Timm y J.M. DeMatteis quede desaprovechado por el dibujante: Thony Silas, quien denota hacer un laburo bastante desinteresado, apurado y desproporcionado. Por suerte no arruina demasiado el resultado final del producto, y que en su "Patrimonio Neto" haya más "Haber" que "Debe".

 Puntaje: 8.50 de 10.

THE WILLPOWER OF BORING

Título: Willpower (#9); Mayhem (#10)
Escritor: Brian Buccellato
Lápices: Bruno Redondo (#9); Xermanico (#10)
Tintas: Juan Albarran
Colores: Rex Lokus

Y llegó la pelea más esperada del mundo de los cómics… y no fue un Bats enchufado a una toma de corriente contra un Sups perrito faldero de Reagan… ni menos un Bats affleckiano contra un Man of Steel que cree que Esperanza empieza con S… —puro músculo y nada de neuronas—.
No, niños fans de “Injustice: la gran pelea de todos los tiempos es Sups viudo contra Wonder  Woman hiketeiana.
La violencia, a la que deberíamos estar acostumbrados en “Injustice, nos golpeó de pronto y dos de los superhéroes más nobles del Universo DC —o de esa cosa errática, torcida y aviesa que es el Universo DC— se han enfrascado en una refriega digna de perros callejeros. Y a vista y paciencia del elenco en pleno —o el que va quedando— de gente en mallas y máscaras —sí, sí, y Cyborg además…—. Y rodeados por una avanzadilla de dioses griegos que, a ratos, pintan más fuera de cuadro y forzados que la niña del abrigo violeta en La Lista de Schindler —¿o era rosado? Whatever… mientras haya acabado en el horno, todo en paz—.


Buccellato sigue avanzando con este cuarto año de “Injustice: Gods Among Us” a punta de peleas y más peleas, y de pronto comenzamos a sentirnos agotados, con una sensación de que la cuota de veinticuatro números por año injusticiero le está pasando cuenta, y la pequeña anécdota intenta transformarla en una épica que ni la misma mitología aguanta, con tal de completar el período.
Tratamos de reseñar aquí dos números —el #9 y el #10—, pero bien podríamos haber extendido la reseña un par de números porque los acontecimientos… los acontecimientos son más bien pobres, apenas salvados por el siempre preciso dibujo de Redondo y Xermanico, que hay que ver que saben dibujar acción, dándole dinámica a una guión que se ha vuelto bastante pobre.


El número #9 es, en el fondo, una dilatada perorata sobre la voluntad y el miedo, mientras las imágenes dan cuenta de lo ruda que puede ser una amazona. Simple introducción de veinte páginas para mostrar el regreso de Sinestro y marcar el cliffhanger hasta el siguiente capítulo, justo cuando Wonder Woman iba a darle el broche final a la carrera de dictador del kryptoniano. No mucho, para lo que fue el ritmo regular de Taylor cuando estaba a cargo de “Injustice”.
¿Estaremos ante el agotamiento de uno de los mejores títulos de la era New 52? ¿O es el natural desgaste de una historia que se ha esforzado en sorprendernos número tras número, sin escatimar en muertos y vueltas de tuerca?


Por el cariño que le tenemos a “Injustice”, esperemos que no sea así. Aunque el siguiente número aquí reseñado —el #10, por favor, no pierdan la cuenta…— no parece mejorar el panorama: es el preludio de una nueva batalla, dioses incluidos esta vez —por fin— y que Sups interrumpe, sólo para darle el pase a los grandes invitados de este año: ¡los dioses olímpicos! Y dejar el cliffhanger instalado para el enganche con el siguiente capítulo…
Pareciera que se desaprovecha el buen material que tienen entre manos: los dioses griegos son terreno pródigo para todo tipo de hazañas. Si ya teníamos a Ártemis, Hermes, Hera y Zeus el amontonador de nubes —¿alguien lleva la cuenta de cuántos títulos se le aplican al dios de dioses en La Ilíada, el libro que están leyendo a la par de “Injustice”?—, más alguna aparición misteriosa y confabuladora de Ares, ahora se nos presenta a la familia casi en pleno.
Apolo, Heracles, Atenas, Eros… y Atlas.
La presencia de Atlas se nos hace algo antojadiza: recuerden que, como uno de los Titanes, fue castigado de por vida cuando, junto a sus hermanos —entre ellos Cronos, padre de Zeus y Hera—, rechazaron el nuevo gobierno en un episodio llamada la Titanomaquia.


Atlas fue castigado a sostener la bóveda de los cielos desde ese mismo momento y tras un episodio bastante singular con Heracles, quedó transformado en montaña de por vida —si buscan en una mapa, cerca de Marruecos, encontrarán el monte Atlas, que aún sigue en su posición. Ése es el titán sosteniendo los cielos per saeculum saeculorum—.
Permítanme, además, un alcance sobre los Titanes. Aunque no dudo que todos ustedes están leyendo la lectura complementaria que les recomendé y ya se han bajado algún manual de Mitología Griega, no puedo dejar de referirme al título de estos primigenios dioses: hoy por hoy, hablar de Titanes es hablar de campeones, de personas destacadas en lo que hacen —hasta DC tiene un grupillo teen llamado así—, pero la verdad es que los Titanes aparecieron en la historia de los mitos, pelearon y fueron derrotados. Nada más. Unos simples e inútiles dioses de pacotilla que duraron menos que una paleta de helado en verano. Casos y cosas de la mitología.
Errores “históricos” aparte, la presencia de la pandilla divina parece prometer mucho, pero algo nos dice que nuevamente es un intento de Buccellato por mantenernos colgados de la historia.


Quizá estemos sólo ante un banco de niebla en el camino y pronto se disipe para continuar regocijándonos con el paisaje injusticiero.
Si no, que los dioses nos perdonen, pero no podremos seguir siendo amables con los superhéroes más deschavetados de DC, ni menos con esta versión de los dioses griegos que, para más remate, andan vestidos hasta el cuello —¿es que Redondo y Xermanico no investigaron? ¡En cueros andaban los dioses!… y en especial las diosas…—.
Aguardemos y crucemos los dedos para que Buccellato repunte y podamos seguir disfrutando con las matanzas de “Injustice” como es debido, con una buena historia —y que las diosas salgan en cueros, que a los dioses se les debe respeto—. Que para eso vivimos y reseñamos.

domingo, 26 de julio de 2015


Teniendo en cuenta que terminó The Multiversity, me quedé sin nada que reseñar, y no quería desacostumbrarme a escribir (en el Blog) así que le encomendé a Lichu que me encargue algo para analizar y él me habló de animación. ¡Por supuesto! Nuestro superhéroe nocturno favorito ha tenido bastantes películas animadas interesantes en los últimos años, y encima estamos en vísperas del lanzamiento de Justice League: Gods and Monsters, efectivamente era una buena ocasión para volver a la página. Pero no lo vi venir, debería haberlo hecho, pero algo mi mente activó un mecanismo de defensa subconsciente y optó por suprimir este axioma. Alguien debería haber registrado la transformación de mi rostro a la decepción más absoluta y honesta, porque bien podría haberse convertido en un meme o algo así. Ya lo vieron en el título, ya no hay vuelta atrás, con ustedes Batman Unlimited: Animal Instincts.

 Spoilers instintivos a continuación


Ni bien comenzamos la película cae la primera duda, ¿pusimos la película correcta? Entonces vamos a verificarla, y no, no se trata de que erróneamente reproducimos un animé, definitivamente hemos puesto una película de Batman. Y es que, la primera imagen que tenemos es una visita a la Gotham City que este universo propone, pero no es hasta que nos nombran a algún personaje que bajamos a tierra y captamos dónde estamos. La ciudad tiene un tinte futurista, lo que es inexplicable e infundamentado porque no hay nada que indique que estamos en alguna clase de futuro, como en Batman Beyond, más bien parece una aventura contemporánea. Está bien, no hay ninguna regla ni ley que diga cómo tienen que representar Gótica, pero como mínimo uno se espera que respeten la esencia de ella, ya que puede hablar por si misma, y es la gran razón de por qué salen personajes tan extraños y neuróticos de ese lugar. Está claro que este film animado está más dirigido a un público infantil, por lo que no se puede expectar ver una violación por cada esquina, pero hay maneras de mostrar una ciudad decadente sin entrar en temas escabrosos, pero ya en el simple hecho de ver un rascacielos tras otro y ninguna casa baja, hacen que el lugar donde nos situamos sea irreconocible y se asemeje más a Metrópolis o cualquier periferia que se nos ocurra. El afán por modernizar todo termina por iluminar un entorno que debe ser cutre, ¡hasta la policía cuenta con coches voladores! Y pese a eso, el Hombre Murciélago no cuenta con una tecnología mucho más alta del estándar marcado por otras versiones suyas actuales, por lo que ese aspecto tampoco resulta ser proporcional.

 Sea como sea, comenzamos en esta suerte de fusión entre Hong Kong y Gotham, con varias secuencias de acción. La primera es una persecución con Batman y un robot con forma de lobo que está causando estragos por una zona aleatoria de la ciudad.

 La segunda escena de acción, un poco más entretenida, la protagoniza Nightwing que está tratando de detener a Cheetah, en un rediseño innecesariamente sugestivo, y Killer Croc. La situación se le va de las manos al ex-Chico Maravilla, y hasta se ve obligado a pedir ayuda, ¡y la obtiene! Por lo que Flash entra en escena. Esta ayuda pondría feliz a cualquiera, es decir, el hombre más rápido del mundo es de gran utilidad para cualquier situación, pero por alguna razón que nunca se explica, las intervenciones del buen velocista no son bienvenidas por Dick Grayson, de hecho, se la pasa degrandandolo hasta el climax de la historia. De hecho, se nos da a entender que  Flash nunca trabajó con los vigilantes nocturnos de Gotham. Y esto nos plantea: Si Bruce estuvo tantos años activos, que de hecho hasta ya tuvo más de un sidekick, ¿cómo es que no se formó la Justice League? ¿Qué clase de lógica mantiene este mundo? ¿Superman y Wonder Woman existen? No lo sé, no nos pondremos a preguntar más cosas de las que los creadores de la misma películas se preocuparon por, siquiera, pensar.

 La tercera la constituyen el Cruzado de la Capa y el Cruzado de la Capa verde Green Arrow como los héroes, y a Silverback (un Gorilla Grodd cla se B, ¿por qué no lo usaron a él? Seguro concluyeron que ya eran demasiadas licencias malgastadas) y Man-Bat como villanos. También hacen su aparición otros dos animales-bot, más específicamente un tigre y un murciélago respectivamente. Por supuesto, y como Batman Unlimited: Animal Instincts debe continuar, todas estas escenas que acabo de redactar tienen el mismo final: Los criminales se escapan.


 Desgraciadamente, no se mantiene el ritmo frenético de los primeros compases durante el desarrollo del argumento. La carencia de un guión interesante y los detalles aburridos dejan de ser compensados con escenas de acción logradas, y empiezan a ser compensados con más detalles aburridos. Se incorpora Red Robin al equipo -sin aportar más que ser la damisela en apuros-, tratan de sorprender con giros argumentales obvios, como que Oswald Cobblepot es el malo de la película o que Man-Bat no es un monstruo, sino un científico (que, oh, actuaba en contra de su voluntad), ¿en serio se pensaban que alguien desconocería estos dos personajes? También nos muestran situaciones "nunca antes vistas", como Bruce Wayne yendo a alguna fiesta ostentosa, para mantener su imagen y obligado por Alfred. Frescos y originales, fue el lema de la Warner a la hora de producir éste proyecto. Mientras tanto, el espectador reza porque los personajes dejen de dialogar y salven a alguien, tiren un golpe o que por lo menos se pongan a bailar el Bat-twist.

 Que el Penguin sea el villano principal no ayuda demasiado. Se precisa de cabezas muy cesudas y creativas para sacarle jugo al potencial del personaje, y como no es el caso, el personaje es ridiculizado a tal extremo que hasta lo hacen musculoso... Supongo que los de mercadotecnia así lo prefirieron, ya que suponen que a los niños no se les hacen atractivos los gordos, y eso les complicaría la venta de juguetes. Así estamos. Pero su apariencia no es el único problema. Todo el tiempo se barajan varios motivos del deforme malvado para armar un plan maquiavelico, transitando algunos ya bastantes reciclados, pero aún aceptables y razonables, como la venganza contra la civilización que lo marginó por ser distinto (aunque de seguro también lo hacen por ser tener una insufrible personalidad, así que uno no termina por sentir su lado humano, y el mensaje "anti-exclusión" no se envía correctamente)... Pero a la hora de la verdad, en el plot twist final, nos enteramos que era algo mucho peor. Resulta que Cobblepot juntó a esta banda de villanos-animales para que le ayuden a construir un escudo al rededor de su torre que lo cubra de un meteorito que originalmente iba a bordear la atmósfera terrestre, pero él va atraer hacia la ciudad. Este meteorito guarda una cantidad enorme de oro que planea extraer desde las ruinas de la destruida ciudad por medio de excavaciones realizadas por sus cyber animales. Si no pudieron entender lo estúpido del plan, yo les ayudaré en tan solo cuatro puntos:

1. Pasar de un tema tan profundo y util como la discriminación, a la simple búsqueda de un ricachón por más dinero, no es negocio.
2. Por más que el absurdo plan de alguna manera funcione, este sujeto pasaría a ganarse la pena capital en cualquier parte del mundo por genocidio y no podría hacer uso de sus ganancias.
3. Dada la contaminación nuclear que significaría un impacto de esas magnitudes, la expedición por el oro duraría un largo tiempo, que le alcanzarían a las autoridades nacionales para asediar el lugar y arrestarlos.
4. El kilo de meteorito vale más que el del oro en el mercado. ¿O es que tampoco quieren aspirar taaaaan alto?


 Transcurridos todos los bostezos, llegamos a la escena final que se estira bastante pero resulta amena y bien construida. De hecho regresa a la película ese ritmo frenético del comienzo, compensando a quien hasta este punto no haya tirado el DVD por la ventana. Los héroes detienen a los malos, destruyendo sus instalaciones y maquinarias, y adoptando a uno de los animales robóticos y bautizándolo como Ace *guiño, guiño*. Penguin termina en la Antártida rodeado de su raza y jurando otra venganza, que de seguro será tan absurda como esta.

 ¿Y qué podemos decir? Las erradas resoluciones de la trama muy seguramente no hubieran importado tanto si la película no cayera en un error muy común pero grave: Exponer y contar en vez de mostrar. La necesidad de estar todo el tiempo haciendo chistes forzados para marcar la personalidad del elenco, anticipar cada movimiento y secuencia, explicar y re-explicar hasta la redundancia cada situación y hablar en vez de hacer. En otras palabras, subestimar la capacidad de interpretación del público. Nos hace testigos de escenas que no generan nada importancia, desaprovecha las posibilidades que le ofrece el medio, y deja en segundo plano los aspectos en los que demuestra que gana: La acción y el suspense.

 Pero bueno, no importa, todas las compañías cometen sus errores y de ellos se aprenden, por lo menos sabemos que si esta película animada fue un fracaso seguro para la próxima van a seguir experimentando por otros caminos que, tengo la esperanza, serán mucho más acertad--- ¡¿QUÉ?! ¡¿SALDRÁ UNA SECUELA?! Fuck you, Warner.

Puntaje: 4 de 10.